25 de enero de 2011




La pregunta

Norman Rodríguez

La pregunta es estéril en tu boca.
Pudiera responderte con un beso;
pero un temblor absurdo me sofoca,
y dejo el beso indemne, casi preso...

Tu pregunta es intensa, minuciosa.
Quisieras agarrarme la mirada
y exprimirla despacio en cada cosa,
hasta dejarme el alma interrogada...

Pero yo perjudico la simpleza
envolvedora y suave de tu mudo
modo de interrogar sin aspereza...

Y aunque repitas: ¿cuánto? ¿cuánto? cuánto?,
primero haría con mi sangre un nudo
¡que confesarte que te quiero tanto!
 
www.poesialuismario.net

No hay comentarios:

Publicar un comentario