7 de diciembre de 2016

QUISIERA, POEMA

 
Quisiera

 Elsa M. Rodríguez

Algunas veces quisiera
Saber de qué está hecho
El corazón de los hombres
Y entonces si yo pudiera
Mostrarles que es un desecho
Cosas que  tienen mal nombre.

Preguntaría si entienden
Qué es lo que les conviene
Y qué hacer para lograrlo
Pues algunos no comprenden
Que todo eso que tienen
No es regalo, hay que pagarlo.

No pagarás con monedas
Solo con esfuerzo y lucha
Día a día y sin respiro
Dando todo lo que  puedas
Esta ofrenda no sería mucha
Pues la vida es un suspiro.
 
Esperemos que  aprendan
Trabajando mano a mano,
Con corazón y con  mente
Que ese esfuerzo no es en vano
Y así entonces, esto entiendan,
Que es su aporte, simplemente.
  

METER LA HABANA EN GUANABACOA

 

“ Meter La Habana en Guanabacoa”
Marlene María Pérez Mateo

    Guanabacoa, poblado situado al Este de la Bahía de La Habana, heredó su nombre de sus antiguos habitantes los aborígenes. Según la tradición mas difundida, su nombre significaba “sitio de las aguas o de grandes palmeras”. Al parecer su verdadero origen etimológico es: “guana' palmera, “ba” grande o alto y “coa” sitio o lugar. Se fundó en 1524 para dar refugio a los pocos indígenas  dispersos por los campos, cuyo número era de unos trescientos. Nació esta municipalidad capitalina periférica, conocida hoy como “Villa de Pepe Antonio”, alcalde y patriota de la incipiente Cuba, como lugar de acogida ante un agresor.

   Su vocación no tardó en volver a manifestarse, en este caso debido a disímiles motivos. En 1555 el corsario francés Jacques de Sores amenazó y asaltó la capital cubana. Este fue uno de los tantos azotes por parte de tales amantes de lo ajeno acaecidos por entonces. Ante tal situación, los vecinos y la sede del gobierno colonial de la joven isla se trasladaron de la Villa de San Cristóbal a Guanabacoa. Ciertamente fue algo transitorio, muy breve en el tiempo, mas el hecho se recuerda entre la risa y lo insólito aunque no se sepa en ocasiones la evidencia histórica sustentadora de la expresión. Guanabacoa tiene 127.4 kilómetros cuadrados y es una municipalidad, lo cual hace poco factible para dar cabida a una urbe capitalina  de 360 km2 urbanizados.

   La expresión aun hoy quiere significar la imposibilidad de dar cabida a algo de mas envergadura en un lugar o modo de menor cuantía.

27 de noviembre de 2016

VIERNES NEGRO: LA NAVIDAD DEL CONSUMISMO

Viernes Negro:
la Navidad del consumismo

Un comentario escrito hace cinco años. Hoy todavía podríamos ahondar mas en el tema. Muchos comercios abren sus puertas bastante antes de las 12 de la noche, e impiden a sus empleados, celebrar la tracidión de una cena familiar para agradecer al Señor. Se rompe cada vez mas el legado de los primeros inmigrantes. Y la gente se arma con casas de campaña para suavizar las muchas horas durante las que esperan la apertura de lo comercios. 
 
Ana Dolores Garcia

Apenas comienza la mañana del viernes después del día del pavo (como muchos prefieren llamar al día de Acción de Gracias), es decir, apenas comienza la mañana del viernes negro, los que padecemos de computamanía y nos conectamos al mundo a través de la cibernética tan pronto nos levantamos, nos reafirmamos en que además de un viernes negro estamos viviendo un viernes negro y loco, que este año ya se atrevió a comenzar en jueves.

A saber: la noticia llegaba desde Los Ángeles, California, en que apenas a la medianoche y en una tienda WalMart, una de esas compradoras compulsivas dispuestas a conseguir lo que buscan a todo precio, -y convenientemente preparada de antemano con un rociador ad hoc-, se abría paso con él en mano ante la mole humana que se anteponía entre ella y el mostrador donde se hallaba el efecto electrónico deseado. En total, más de diez heridos, intoxicados por el gas con que les roció. o apabullados por el tumulto y la estampida que se formaron. La policía de los Ángeles aún no ha dado con ella y, por supuesto, se ignora qué iba a buscar.

Y en otro WalMart, esta vez en el cercano Germantown de Maryland, una bronca de altura. Todavía no la he visto relatada en el monitor, pero me la ha contado alguien que tuvo a bien el alejarse de la tienda ante el temor de que una trompada perdida lo ancanzara. La tienda demoró su apertura durante una hora entera. ¡Oh, cuántas ventas perdidas y todo por un gps!

Así comienza la temporada: solo "día del  pavo" y compras. Y si a esto agregamos lo de “felices fiestas” o “holiday´s trees” ya tenemos completo el atuendo con que se quiere disfrazar la tradicional Navidad.

24 de noviembre de 2016

2017 SHOW IN CUBA

 
Alejandro Rodríguez Rodríguez
 
Primero me enseñó la espalda: ¡mira como la tengo, mira! La tenía roja, maltratada como si se hubiera rascado con un cepillo de alambres. Dice que fueron las langostas, que tuvo que escondérselas allí para evitar que se las quitaran los policías hijoeputas del punto de control de la carretera.
 
Luego quitó la cara de autolástima y en su habitual estado de delirio me contó la más reciente revelación que le hiciera el Sefer Yetzirá: tenemos que irnos pa’l carajo de aquí lo más pronto posible porque “se acerca el final”.
 
Un potente terremoto se tragará grandes masas de tierra en el oriente cubano y hará que la ciudad de Camagüey tenga costa en el mar Caribe. Después iba a ser cuestión de horas el colapso del gobierno en Cuba.
 
Eso fue en el 2012; profecía de cataclismo y consecuente olor a playa en el patio de mi casa para finales del 2014.
 
No sé por qué lo recuerdo ahora, casi acabándose el 2016. Quizás porque ahora faltan dos años para que sea el final del 2018, año en que, según la última y más extendida profecía nacional, deberá cambiar algo en Cuba, mediante el cambio de la persona que manda en el destino de las otras por la persona que simbolizará el mandato del uno sobre los otros.
 
Y mucha gente ha puesto en ello su fe, como si la gasificación de una cosa sólida significara que desapareció, o aun algo más además de que ya no estará al alcance de nuestros sentidos elementales.
Si ahora mismo hubiera olor a playa en el patio de mi casa podría pensar que necesitamos confiar más en las bolas de cristal, pero la playa sigue allá en la casa del carajo… para suerte de millones de orientales que no tuvieron que disputarse el oxígeno trepándose a la cabeza del Martí del Pico Turquino; pero igual para desgracia de quienes han vivido las últimas décadas en Cuba esperando que poderes sobrenaturales o calamidades naturales hagan lo que no hace la gente.
 
En su delirio profético los entusiastas de la paciencia tienen ahora mismo la mente puesta en el año 2018, porque en 2018 “se va Raúl” (o dice que se va), y como él se va, pues ya, lloverá jamón en la ciudad, las guaguas se desoxidarán solas, ETECSA se volverá bonita al quedar libre del hechizo de la bruja, y los diputados de la Asamblea Nacional aprenderán a pedir la palabra para decir “yo me opongo”, o bien a gritar “ni cojone” en caso que se la nieguen.
 
Pero el delirio es delirio y como tal hace puentes en la realidad. La realidad, si contamos bien, dice que antes de celebrar la llegada del 2018 tendremos que sobrevivir 365 días en 2017.
 
Aguantar el paso de los años, así, con tranquilidad esquimal, es fácil para los cubanos por tanta experiencia acumulada, pero el 2017 en particular puede ser un año diferente.
 
Y corriendo el riesgo de pasar por profeta estafador voy a pronosticar un año de muchas dudas. Yo, por ejemplo, sé que no voy a parar de preguntarme cosas como estas:
 
¿Quedará un dueño de restaurant fuera de la cárcel para relatar su experiencia a los medios alternativos, …o sea, uno que no sea hijo o sobrino preferido de alguna estatua parlante con estrellitas en el hombro?
 
¿Quedarán medios alternativos para contar la experiencia del dueño del paladar?
 
¿En qué mes empezará la bola de que ahora sí se acaba la doble moneda, y la gente a cambiar compulsivamente sus CUP en CUC y luego sus CUC en USD y luego de USD otra vez a CUP?
 
¿En qué mes Granma publicará la nota oficial en que el gobierno dice que lo siente mucho, pero que todavía no es posible eliminar la dualidad monetaria, porque Murillo dice que es un tema complejo, y que se esté tranquilo to’l mundo ya?
 
¿Llegará el tomate a costar 50 pesos por libra? ¿La malanga llegará a los 20? ¿Cuál será el destino del huevo?
 
¿Se extinguirán los últimos cerdos luego de que el Estado, en pujanza sin igual, nos venda toda la carne a precios asequibles?
 
¿Crecerá la lista de opinioneros silenciados, bien a fuerza de amenazas segurosas, o por la más potente fuerza de una suculenta conexión a Internet en casa, gratis, 24/7?
 
¿Morirá alguien en la Potencia Médica a causa de un simple grano en la nalga, que se infestó y le pudrió la vida completa por falta de gentamicina en crema…?
 
¿Va a ser culpa de Donald Trump que no aparezca gentamicina en crema?
 
¿Cambiará la correlación de 1 bombillo encendido por cada 4 apagados en el alumbrado público de la ciudad nocturna, y si es así, a favor de quién, de mí o del camión que me va aplastar la cabeza contra el pavimento cualquier día de estos?
 
Lo que sí parece estar claro es que será un año interesante, cargado de intención y esfuerzos que derivarán, sobre todo, en emociones como la risa y el encabronamiento. No hace falta estudiar el Sefer Yetzirá para suponerlo.
 
De su blog alejo3399

21 de noviembre de 2016

GRACIAS, SEÑOR


 
Gracias, Señor,
por el cielo que sale a nuestro paso
para llenar el corazón con su belleza.
Gracias, Señor,
por el pan que nos das,
por la risa del niño que se vuelve caricia,
por el mar y la nube,
por el don de sentir a plenitud la vida.
Gracias por cada hora,
aun cuando no todas sean igual de buenas.
Gracias, Señor,
por los espejos maravillosos
del mirar de nuestros padres y nuestros hijos.
Por la amistad que prolonga
ese sereno privilegio de ser hermanos.
Por la lluvia fuerte
y por la llovizna bienhechora,
por haber puesto trinos y alas en las ramas.
Gracias, Señor,
por el ayer que se prendió en el recuerdo.
Por el hoy que vivimos
y por el mañana que nos espera
con sus brazos repletos de misterio.


Gracias a través de mis labios,
desde mi alma,
en nombre de aquellos
que quizás se olvidaron de dártelas.
Gracias, Señor, por la eternidad.



Autor desconocido 

12 de noviembre de 2016

QUEDARSE A LA LUNA DE VALENCIA


 
“Quedarse en la luna de Valencia”

Marlene María Pérez Mateo

   La ciudad de Valencia, España, como tantas otras urbes  durante la etapa medieval tenía como forma de defensa las murallas. Tales fortificaciones rodeaban el perímetro geográfico urbano conteniéndolo  y hasta cierto punto limitando su expansión. Las puertas de acceso se abrían y cerraban según ordenanza. Las 10:00 p.m. era por entonces la hora nocturna tope. Si quedabas fuera luego de ese momento pues no quedaba de otra que dormir al descampado o sentarte a esperar el nuevo día en un banco en forma de media luna ubicado en las afueras. De allí es para algunos el origen de la  frase.

   Una variante también de posible explicación es la relación de las mareas con el ciclo lunar. En determinados momentos el atraque en el puerto valenciano no se aconsejaba y a pasajeros y marinos no les quedaba mas que esperar  y admirar la luna, exhibidora de sus mejores galas en las noches de por aquellos lares.
   La tercera versión se remonta a la expulsión de los moriscos del territorio español quienes aguardaron bajo la luz del astro nocturno  la llegada de los barcos que les llevarían a Marruecos, Argelia o Túnez, en las playas de Valencia.

   Las razones anteriores, aunque plausibles, no llegan a convencer, pues los tres eventos ocurrieron en muchos otros lugares. Entonces, ¿Por qué  Valencia iba a ser distinta? Además la interpretación de la frase para calificar a una persona en un estado algo fuera de sí, despistado, rezagado  o ilusorio hace pensar en algo mas como motivación original.

   La historia da la razón. En 1409 el párroco de la ya citada ciudad, Padre Juan Gilaberto Jofre (hoy declarado Siervo de Dios), fue testigo de un episodio de burla y asedio contra un débil mental por parte del populacho. El señor cura, avergonzado de tal hecho, tomó bajo su abrigo a la víctima, siendo este el detonante  de la pionera iniciativa de crear el que ha devenido en ser el primer centro para tratamiento psiquiátrico del mundo, bajo el nombre “De los Santos Inocentes” y hoy Hospital Universitario.

   Con las limitaciones propias de la época, téngase en cuenta de los mas de quinientos lustros de distancia, el centro era ejemplo en limpieza, nutrición, cuidados de salud y respeto por la dignidad. Fue visitado por el monarca Felipe el Hermoso 1502; y Jerónimo Munzer (1494), médico alemán erudito. Era algo único e inusitado; merece hasta hoy la mejor de las admiraciones. Una acción muy altruista tras una frase de lo cotidiano.