25 de octubre de 2009

¿Por qué decimos...

Buscar los tres pies al gato?


Dícese, propiamente, de los que tientan la paciencia de alguno, con riesgo de irritarle. Y se aplica, impropiamente, a los que con sofismas y embustes tratan de probar lo imposible.

Buscarle tres pies al gato es dicho corrupto. El verdadero es buscar cinco pies al gato. Así lo cita Covarrubias en su Tesoro de la Lengua Castellana (obra de 1611) y lo explica:

«Buscar cinco pies al gato se dice de los que con sofisterías y embustes nos quieren hacer entender lo imposible; nació de que uno quiso probar que la cola del gato era pie».

El maestro Correas, en su Vocabulario de Refranes (obra del primer tercio del siglo XVII), anota el dicho «Buscarle cinco pies al gato,» y añade:

«Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro; no, que son cinco con el rabo».

A pesar de esto, Cervantes, en el Quijote (parte 1ª, cap. 22), usa el dicho que se emplea actualmente y escribe: «buscando tres pies al gato».

Comentando esto Rodríguez Marín en su Edición crítica del Quijote, cita el testimonio de Correas; dice que esta frase proverbial significa "buscar ocasión de pesadumbre y enojo", y añade:

«Más corriente ha sido decir cinco pies, y parece más propio: lo uno, porque hallar tres pies a quien tiene cuatro es cosa fácil y nada ocasionada a pendencias, mientras que hallarle cinco es imposible; y lo otro, porque solía añadirse: y no tiene sino cuatro, y aun esta coletilla: no, que son cinco con el rabo.»

Buscar tres pies al gato aparece en la Comedia Eufrosina [obra teatral española de comienzos del s XVI].

Y lo de buscar cinco pies se dijo antiguamente aludiendo no al gato, sino al carnero. En la Segunda Comedia de Celestina, de Feliciano de Silva, se lee:

«Nunca busques cinco pies al carnero, pues está averiguado que no tiene más de cuatro.»

Texto del libro El porqué de los dichos, de José María Iribarren. http://www.puntodelectura.com
Ilustración: Google
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