22 de septiembre de 2009


El quilo

Cuando comenzó la primera intervención norteamericana en Cuba en 1898, todo el papel moneda emitido por el Banco Español de la Isla de Cuba se declaró nulo y sin canje, y comenzó a circular la moneda norteamericana, o sea, el dólar.

Esta situación se mantuvo, aún instaurada la república, hasta que durante el gobierno del general Mario García Menocal (1913-1917) y siendo secretario de Hacienda el doctor Leopoldo Cancio Luna, se estableció el sistema monetario cubano.

La moneda cubana tomó como patrón el oro, siendo su símbolo monetario el peso cubano, que se compone de cien centavos. De momento no se emitieron billetes, sólo monedas de 1, 2, 5, 20 y 40 centavos.

La antigua peseta española se componía de cien céntimos a los que popularmente se les llamaba quilo. De ahí viene la costumbre cubana de llamar quilo a la moneda de un centavo.

Aunque había la creencia de que el modesto quilo no tenía mucho valor (“No vale ni un quilo” decían los cubanos viejos para indicar que algo tenía poco valor), con un quilo se podían comprar muchas cosas, como por ejemplo: un pirulí, una melcocha, un cigarro, un chicle, azúcar, sal, por señalar algunas. Con tres quilos un taza de café y con cinco quilos podías ir al cine. Una popular tienda habanera, que vendía artículos de a quilo se llamaba “La Casa de los Tres Quilos”. Y en Cienfuegos recordamos a la tienda “El Centavo”.

Recogido de
http://www.adpuello.com/cuba/historia.htm
Ilustración: Google

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