20 de septiembre de 2009


Efemérides:
Sofía Loren,
Bodas de diamante con la vida

«Las dos grandes ventajas que tuve al nacer son haber nacido sabia y haber nacido pobre», dijo en una ocasión Sofía Loren. Pero no todo fue gracias al capricho del sino. El talento e inteligencia, tesón y una pizca de suerte convirtieron a la actriz italiana en uno de los mitos de la siempre exigente industria de Hollywood. Sofía Villani Scicolone —como indica su documento de identidad—, cumple 75 años; tres cuartos de siglo en los que no ha dejado de trabajar en aquello que la alejó de su carrera como profesora: la interpretación.

Hija de la profesora de piano Romilda Villani y del ingeniero Ricardo Scicolone, Sofía nació un 20 de septiembre en la sala de madres solteras de un hospital de Roma y creció en un suburbio del Nápoles de la posguerra, entre problemas económicos y la ausencia de la figura paterna. Animada por su madre, que proyectó en ella sus sueños frustrados, con tan sólo 16 años se subió por primera vez a una pasarela. Con una figura espigada y gran encanto personal, ganó varios reconocimientos por su elegancia, llegando a quedar finalista en el concurso Miss Italia. Junto a Claudia Cardinale, Gina Lollobrigida y Lucía Bosé formó parte del grupo de bellezas italianas de la época.

Quizá en venganza hacia su padre, que nunca le demostró afecto alguno, una joven Sofía cambió su apellido por Lazzaro y se lanzó al mundo de la fotonovela televisiva. Tras la experiencia en la pequeña pantalla, su primera inclusión en el cine vino de la mano de 'Quo Vadis', en la que apareció como extra junto a su madre. En cambio, lo que realmente marcó un punto de inflexión en la carrera de la napolitana fue la aparición en su vida del productor Carlo Ponti, su único marido, mecenas y descubridor. Y su único amor.

Corrían los años 50, y mientras Italia se recuperaba de la nefasta Segunda Guerra Mundial, Ponti parecía tener preparado un camino para la italiana: alzarla al estrellato. La vio en una pasarela por primera vez y se puede suponer lo que sintió al ver las curvas y la sensualidad de la joven contoneándose ante él. Quedó prendado de ella. Probablemente distinguió en Sofía ese 'ángel' que años más tarde conquistó al mundo entero. Por consejo del productor, la actriz se apellidó Loren y comenzó en 1954 una nueva etapa. A partir de entonces, la italiana participó en numerosas comedias y musicales junto al gran Marcello Mastroiani, con quién formó un tándem magnífico y entabló una amistad que perduraría durante décadas.

Ponti y Loren tuvieron dos hijos, Carlo Jr. y Ponti, quienes siempre mantuvieron una estrecha relación con su madre y fueron los que la apoyaron cuando, por obligación, suspendió su matrimonio temporalmente para evitar una demanda legal contra su marido acusado de bigamia (todavía estaba casado con su anterior esposa). En 1966, se casaron de nuevo, mientras surgían a su alrededor multitud de rumores que la relacionaban con compañeros de reparto como Cary Grant o Richard Burton.

En los 60, Loren ya tenía un lugar en la meca del cine y fue entonces cuando la actriz firmó un contrato de cinco películas con Paramount, entre las que se encontraban 'Deseo bajo los olmos', con Antony Perkins, 'Houseboat' , junto a Grant, y 'Heller in Pink Tights'. Por otra parte, la napolitana nunca dejó de lado el cine italiano. En esa época, seguía haciendo producciones patrias en las que se sentía más libre, tal y como reconoció. Fue precisamente en una de ellas, 'Dos mujeres', dirigida por Vittorio de Sica en 1960, la que le valió su consagración definitiva y un gran reconocimiento: el de mejor actriz en los festivales de Cannes, Berlín y Venecia. Como colofón, se llevó el codiciado Oscar, siendo la primera en ganarlo con una actuación en habla no inglesa. Y no fue la única ocasión en la que Loren pisó la alfombra roja del Kodak Theatre: en 1964 fue nominada por su papel en 'Matrimonio a la italiana' y en 1991 recibió el Oscar honorífico por su contribución al mundo del cine.

Sus labios carnosos, sus ojos profundos y sus curvas de infarto la convirtieron en la 'prima donna' del cine para sus paisanos. Tantas fueron las pasiones que levantó Loren, que incluso en Chile los trabajadores ferroviarios pusieron su nombre a una serie de locomotoras italianas debido a sus curvas. A finales de los 60, Loren rodó películas en las que interpretaba papeles de personajes históricos como el de Doña Jimena en 'El Cid' de Anthony Mann, 'La caída del imperio romano', 'La condesa de Hong Kong', de Charles Chaplin, o 'El hombre de la mancha' con Peter O'toole, que pasó casi inadvertida.

Fue en 1980 el año en que Sofía Loren volvió a la pequeña pantalla con un papel que supuso un desafío: actuó como ella misma y su madre en la película basada en su libro autobiográfico 'Sophia: su propia historia'. Su carácter firme y su ingenio, perfeccionados con la madurez, la convirtieron en un símbolo para su país, con el que se enfrentó por evasión de impuestos. Además, también mantuvo un pleito con el estado italiano al intentar evadir su colección de arte valorada en 3.600.000 de euros.

La faceta empresarial la comenzó a los 60 años, cuando se interesó en el negocio de los libros de cocina, anunció gafas, joyería o perfumes y lanzó su propia fragancia. Fue en estos años cuando actuó en la exitosa 'Prêt-à-Porter', de Robert Altman y en la comedia 'Grumpier Old Men', junto a la inolvidable pareja Walter Matthau y Jakc Lemmon.

Tras la muerte de Carlo Ponti, Loren se centró en su labor humanitaria para varias ONG's, redujo sus apariciones públicas y fijó su residencia en Suiza. En 2007 sorprendió a propios y extraños con su posado semidesnuda en el calendario Pirelli, y en unos meses, volverá a los cines con la película 'Nine', inspirada en 'Ocho y medio' de Federico Fellini y en la que comparte escenas con Nicole Kidman y Penélope Cruz. "He logrado en mi vida mucho más de lo que nunca soñé", asegura.

Foto: Ap Por Sofía Sancho
Texto: elmundo.es

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