14 de mayo de 2010


Rebobinando carretes
de películas
del tiempo ido

Margarita Carmen Cansino (Nueva York, 17 de octubre de 1918 -14 de mayo de 1987), mejor conocida por su nombre artístico de Rita Hayworth, fue una de las actrices más emblemáticas de la época dorada del cine estadounidense. Además de ser símbolo sexual indiscutible de la década de 1940, es considerada como una de las grandes estrellas del Séptimo Arte.

Era hija del bailarín Eduardo Cansino, español, y de Volga Hayworth, de origen irlandés. Rita empezó su carrera como bailarina junto a su padre con su nombre real a la temprana edad de 13 años. Llegó a Hollywood en 1933, y desde 1935 participó como actriz en papeles secundarios en películas de serie B.

Su marido Edward Judson la lanzó al estrellato convirtiéndola en su mejor inversión personal, al conseguirle un contrato con Columbia Pictures, productora que necesitaba de estrellas importantes y a quien la actriz acabaría colocando entre las primeras compañías cinematográficas, reportándole a la empresa millonarios ingresos sólo con su presencia. Su primer papel importante fue como actriz secundaria en la película: Sólo los ángeles tienen alas (1939), de Howard Hawks, en la que compartió cartel con Cary Grant,

Rita ingresó triunfante en la Twenty Century Fox (compañía que años atrás la había rechazado), para interpretar a Doña Sol en la superproducción basada en la novela de Vicente Blasco Ibáñez, Sangre y arena (1941), junto a Tyrone Power y Linda Darnell. Esta película significó su lanzamiento como sex symbol indiscutible durante toda una década. Su carrera la convirtió en una de las grandes estrellas de su época y en la actriz mejor pagada del cine.

Luego intervino en dos comedias musicales de amplio eco popular, junto a Fred Astaire. Estos éxitos y su talento la llevaron a protagonizar un musical ya clásico, Las modelos (1944), de Charles Vidor, junto a Gene Kelly y Phil Silvers, filme innovador en su día, al trasladar los números de baile de salón a ambientaciones callejeras.

No obstante, su fama como mito erótico se consolidó con Gilda (1946), de Charles Vidor, una de las grandes películas del cine negro, en la que tan sólo con un brevísimo, pero sugerente strip-tease, y la recepción de una bofetada consiguió récords de taquilla en todo el mundo. Dicha bofetada se convertiría en la más famosa de la historia del cine estadounidense, y fue propinada por su pareja en el film, Glenn Ford, en respuesta a la que Rita Hayworth le había dado momentos antes.

La película fue un escándalo, y en países como España fue considerada "gravemente peligrosa" por la Iglesia Católica, debido a su strip-tease insinuante, en la famosa escena donde se quita un guante. Esta película la hizo inmensamente famosa, hasta el punto de que se colocó su imagen en la bomba atómica de pruebas arrojada por Estados Unidos sobre las Islas Bikini. Dado el carácter pacifista de la actriz, este hecho la indignó profundamente.

También ocasionó una histérica expedición a la Cordillera de los Andes, a fin de enterrar allí una copia de la película, para que se conservase en caso de un desastre nuclear.


Este momento de fama internacional también coincide con una de sus crisis en lo personal: su matrimonio con el príncipe Ali Khan entró en crisis, y ella declaró a la prensa una frase que se haría célebre: «Todos los hombres que conozco se acuestan con Gilda, pero se levantan conmigo».

La suerte profesional parecía ir en buena racha, y en 1948 rodó, junto a su nuevo marido, el director Orson Welles, un filme que fue maldito en su día, pero que resultó de enorme trascendencia: La dama de Shangai.

La película no tuvo mucho éxito comercial porque Welles le cortó el pelo, la tiñó de rubio platino, le dio un papel de arpía y la mató al final de la película, cosa que no gustó mucho a su público. Sin embargo, forma parte de la mitología del cine por su narrativa, estilística y ritmo, y Rita Hayworth declaró años después que «sabía que estábamos haciendo un clásico mientras la rodábamos».


Gilda, el papel más importante de su carrera, fue también el que marcó el inicio de su declive como estrella de Hollywood, ya que nunca consiguió el mismo éxito como símbolo sexual en ninguna de sus películas posteriores. Sin embargo, fue y es la película que la convirtió en una actriz inolvidable: «Nunca hubo una mujer como Gilda», se dijo.

Se llegó a casar 5 veces: las dos ya mencionadas, con Edward Judson y Orson Welles, con el que tuvo una hija Rebecca. Con el principe Ali Khan tuvo a su segunda hija Yasmín Khan; con el actor Dick Haymes, y con James Hill, director de Nacida libre.

Antes de cumplir los 50 años empezó a tener problemas de memoria. Padecía la Enfermedad de Alzheimer, enfermedad no diagnosticada en la época y que se confundió con alcoholismo. Murió el 14 de mayo de 1987, (se cumplen hoy 23 años), víctima de dicha enfermedad y está sepultada en el Cementerio de Holy Cross en Culver City, California.


Rita Hayworth es considerada una de las estrellas indiscutibles del cine, una mujer de mucha belleza e instinto para la interpretación, con una personalidad y una profundidad que trascendió su trabajo en el cine y que, como afirmó el director George Cukor, consiguió que sus fans se interesasen por la persona más que por sus personajes.

Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood Boulevard en 1645 Vine Street, pero nunca logró ser nominada a los premios Oscar.

Editado de Wikipedia.com
Foto: Google
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