13 de diciembre de 2009


(Foto circa 1950-51, adg)
La obra Teresiana
en el Camagüey de hoy

Rafael M. Estévez

La prensa controlada del régimen totalitario cubano así como la internacional casi nunca reflejan en sus reportajes los trabajos que hacen las monjitas de varias congregaciones en la isla cautiva del Caribe.

Sin embargo, a través de una persona amiga me hicieron llegar algunos datos de la Casa Teresina en la Ciudad de Camagüey, muchos de los mismos fueron proporcionados por la Madre Hortensia, y es que esa conocida congregación actualmente está residiendo en una casa en la Calle Avellaneda en la capital de esa provincia y continúan haciendo su obra humanitaria a los enfermos, presos y desvalidos con el poco dinero que reciben de donaciones privadas.

En estos momentos hay una madre teresiana que está de visita en los EE.UU., Montse Bru, y con tal motivo las antiguas alumnas de ese renombrado colegio camagüeyano le han organizado una merienda de despedida por su regreso a la isla el próximo día 20 de este mes en la Casa Teresiana, cita en el 2921 S.W. 122 Avenida, Miami, FL 33175.

Por cierto que si alguien desea poner en contacto con una de las activas ex-alumnas organizadoras, la teresiana María del Carmen Expósito, pueden escribirle a: aya72861@aol.com

Esta madre está visitando a su hermano en California y regresa el día 16 a Miami y viajará el 26 a Camagüey. Con motivo de su visita además de la merienda, las antiguas alumnas de ese prestigioso plantel educativo están tratando de conseguir medicinas y otros artículos para cumplimentar las necesidades que ellas tienen y se las pueda llevar para continuar sus obras de caridad.

Para que tengan una idea de como está el transporte en la isla, casi todos los días la Madre Hortensia se va de la Ciudad de Camagüey a Guáimaro, un pueblito de la provincia donde tienen casas iglesias allí y predican la palabra de Dios, imparten el catecismo, preparan a los menores y adultos para la primera comunión, para bodas, consejería, cuidado de enfermos y viajan en unos antiguos quitrines de la época colonial, los que demoran más de tres horas en llegar y otras tantas en regresar.

No contentas con esta obra, a las madres también les permiten visitar las cárceles como las de Kilo 3, Kilo 7 y Kilo 8 para darles lo que pueden a los encarcelados y según ellas las condiciones son bastante deplorables por no decir terribles en las mismas.

Por motivos que por el momento se desconocen, Caritas no las ayuda así que dependen de lo que ellas puedan obtener de la caridad de lo poco que reciben del pueblo cubano, pero estas antiguas alumnas teresianas no se han cruzado de brazos y ya están haciendo diversas gestiones con la Madre Superiora de esa orden aquí en el sur de la Florida, para contactar con Caritas y que por lo menos tratar de que les envíen las medicinas que tendrá la Madre Montse que son muy necesarias.

Como podrán apreciar, al menos estas monjitas a pesar de todos los problemas y carencias que hay en la isla no se dan por vencidas y continúan su encomiable obra de asistir a los más necesitados.

Deseamos con este humilde pero sincero relato, hacer resaltar esta loable labor que muchos ignoran y ojalá que las personas interesadas puedan poner su granito de arena para que continúen extendendiéndoles una mano a los desamparados en la isla.

Mensaje por correo cibernético de Rafael Estévez, recibido desde Oviedo a través de Mary Acebo.
Foto reproducida de Maggie Guaty Marrero,
http://cjaronu.wordpress.com

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