16 de enero de 2011


DESATAN DEBATES 
LAS NUEVAS NORMAS DE EEUU HACIA CUBA

Las reacciones no se hicieron esperar luego de que en la tarde del viernes la Casa Blanca anunciara una relajación de las restricciones de viaje y envío de remesas de sus ciudadanos a Cuba, una medida que considera que contribuirá a dar más independencia a la población de la isla frente a ese régimen.

Las instrucciones dadas por el presidente Barack Obama, a los Departamentos del Tesoro, Estado y Seguridad Nacional permiten las visitas a la isla de estudiantes, por motivos académicos, y de grupos religiosos. Asimismo, se permiten los envíos de remesas a cubanos que no sean familiares, hasta los 500 dólares trimestrales. Las medidas, que no requieren la aprobación del Congreso, entrarán en vigor en dos semanas, según indicó la Casa Blanca en un comunicado.

La iniciativa, según la residencia presidencial, permitirá “aumentar los contactos entre los pueblos, apoyar la sociedad civil en Cuba, aumentar el libre flujo de información de, hacia y entre el pueblo cubano y ayudar a promover su independencia de las autoridades cubanas”.

Se trata de la segunda ocasión en que el presidente Obama relaja las restricciones de viaje y de envío de remesas a Cuba, después de que en abril de 2009 anunciara que los estadounidenses de origen cubano podrían viajar a la isla cuando lo desearan. Entonces Obama también anunció una relajación a las remesas enviadas a familiares, que podrían incluir más productos. Según la Casa Blanca, la medida se tomó sin contactar con el Gobierno cubano, que sólo supo del anuncio cuando se dio a conocer de modo oficial, indicó un alto funcionario que habló bajo la condición del anonimato. “Esto no es algo que estemos haciendo con el Gobierno cubano, sino con el pueblo cubano”, explicó el alto funcionario.

En concreto, las instrucciones de Obama permitirán el viaje a la isla de organizaciones religiosas y que las instituciones educativas superiores puedan patrocinar viajes a Cuba de sus estudiantes por motivos académicos. En cuanto a las remesas, Obama ha dado instrucciones para que cualquier estadounidense pueda enviar hasta 500 dólares por trimestre, a personas en Cuba que no sean familiares suyos para apoyar actividades económicas privadas. La excepción a este permiso serán funcionarios del Gobierno o del Partido Comunista cubano, que no podrán ser beneficiarios de esas remesas, precisó el anuncio.

Los cambios suscitaron las críticas de quienes se oponen a flexibilizar el embargo que EE.UU. mantiene contra Cuba desde 1962. La legisladora republicana Ileana Ros-Lehtinen, presidenta del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, consideró que suavizar estas restricciones “no ayudará a mejorar la situación por una Cuba democrática”.“Estos cambios no lograrán que el régimen castrista respete los derechos humanos. Y seguramente no ayudarán al pueblo cubano a liberarse de la despótica tiranía que los oprime”, aseguró.

Pero el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, John Kerry, consideró que las medidas “abren el camino para... forjar vínculos más profundos que interesan a EE.UU. hoy y en el futuro”.

Por su parte, el sitio oficial del gobierno castrista, Cubadebate, consideró que las nuevas medidas de Estados Unidos hacia Cuba “dejan intacto el bloqueo” y no varían “sustancialmente” la política de Washington.

En Miami, La influyente Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) consideró que las nuevas medidas de EE.UU. hacia Cuba ayudarán a “cortar las cadenas” de dependencia que el régimen castrista ha impuesto a los cubanos en la isla caribeña.

“Creemos que estas medidas promueven tanto los intereses de EE.UU. como los del pueblo de Cuba”, dijo Francisco “Pepe” Hernández, presidente de la FNCA, en un comunicado. Además destacó que el incrementar “la capacidad de enviar remesas, en combinación con un aumento en el contacto y la comunicación con aquellos en la isla, ayudará a cortar las cadenas de dependencia que el régimen castrista ha usado para oprimir a los que viven en Cuba”.

Para Hernández lo significativo es que no se hacen concesiones al régimen castrista, sino que se trata de una serie de medidas unilaterales que Estados Unidos puede poner en práctica “como manifestación de su preocupación por el bienestar del pueblo”.

“El cambio llegará a Cuba a través de las actividades de este mismo pueblo dentro de la isla. Mientras más hagamos para promover su autosuficiencia, su conocimiento de las realidades del mundo exterior y su independencia del régimen castrista, mejores serán las probabilidades de cambio democrático”, recalcó. La FNCA aseveró que las medidas concuerdan con las recomendaciones que ese grupo del exilio cubano presentó al presidente Obama al principio de su gobierno.

Por el contrario, Frank Calzón, del Centro Cubano en Washington, subrayó que “aunque parezca contraproducente, el envío de dólares a la isla, sólo ayuda a que el Gobierno cubano mantenga en vigor sus políticas represivas”, y no a que “ponga en marcha reformas económicas”. 

Reproducido del Diario Las Américas, Miami   

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