5 de febrero de 2011


CONCIERTO BARROCO
                                        
 - Por Mayra Montes

Autor:                            Alejo Carpentier (1904-1980)
Tercera edición:            2003

 
Esta fábula escrita por Alejo Carpentier tiene como tema principal la música. Con un lenguaje que va desde lo vulgar a lo sublime, Carpentier funde en una misma realidad no solo épocas y lugares diferentes y distantes sino personalidades cultas y prestigiosas  con gente humilde y de reputación moral cuestionable.

Carpentier nos lleva a través de su novela desde Coyoacán, México, en el nuevo mundo, hasta las mas prestigiosas capitales europeas.  En este viaje el protagonista, el señor Montezuma, hace una parada en la Habana la cual en ese momento se encontraba sumergida en un estado depauperado debido a una epidemia de fiebres malignas, por lo que el barco tuvo que anclar en el área aledaña llamada Regla.    

El protagonista de esta obra, o el Amo, como le llama Carpentier, pierde a su criado Francisquillo en Cuba como resultado de la epidemia, pero se las agencia para conseguirse a un nuevo criado. ¿Cómo va a haber un amo sin criado? Esta vez es un negro libre llamado Filomeno, que en sus tiempos libres toca la trompeta y que según se comenta, era bisnieto de Salvador, un negro esclavo cuya valentía todavía se aclamaba en toda la isla por haber rescatado a un famoso obispo que había sido secuestrado por el pirata Girón.  

Para sorpresa del Amo, una vez que llegan a España todo le parece triste, deslucido y pobre. No solo las calles son angostas, sino que las posadas son sucias, la artesanía es pobre y las comidas ni hablar. La sutileza de la comida mexicana, con sus condimentos, salsa de chocolate y pescados frescos no se puede comparar a los garbanzos y coles españolas.      

Después de pasar una noche en la casa de prostitutas, el Amo aun extraña mas a su país pues no se explica cómo una persona de su estirpe no pueda conseguir una dama que le abra la cortina. Filomeno en cambio, estaba muy satisfecho después de haber experimentado con carne blanca (según Carpentier).

Por fin se van a Italia, llegan a Venecia en pleno carnaval. Allí las cosas van mejor. El teatro, la ópera y los conciertos no se hacen esperar.  Después de merodear por los canales y embriagarse hasta el máximo, Montezuma y Filomeno son llevados  por sus  amigos a un convento donde Antonio Vivaldi y Doménico Escarlata interpretan el concierto mas deslumbrante que ambos forasteros hayan oído.

Al día siguiente van al teatro; la obra que se exhibe es La Historia de la Conquista de México según Mosén Antonio de Solís, que fuera cronista Mayor de Indias.  Pero para sorpresa del Amo, todo en la obra parece estar enredado. Teutile era un general de los mexicanos. En esta obra es una mujer, la hija de Montezuma,  la que su padre aspira a inmolar en presencia de Cortés, El Conquistador.  Montezuma le tira un flechazo a Cortés, el cual cae herido. “La Melinche” es no solo la amante de Cortés pero es también amiga de Montezuma.

Al final, cuando se esperaba que todo fuera tragedia y muerte como realmente ocurrió según la Historia, pasa todo lo contrario. Aztecas y españoles hacen las paces, Teutile y Ramiro (el hermano de Hernán Cortés) se casan, y Montezuma le jura eterna fidelidad al Rey de España. El Amo no deja de protestar insistiendo: “La Historia nos dice...”. Pero para el Preste Músico, la Historia de América no es grande ni respetable. Todo es fábulas, cuentos de El Dorado y El Potosí. Para que representar la realidad?

Al recapacitar El Amo sobre la obra recién vista, no puede mas que asombrarse a sí mismo de que esta ilusión escénica le ha servido para sentirse mas mexicano que nunca. Allí en Italia, y en la misma España, el estaba lejos de si mismo, lejos de lo suyo. Hubiera dado cualquier cosa en ese momento porque los hechos históricos hubieran sido como la fábula de la obra. ¿Cómo no darse cuenta los de acá, los europeos con su gran Historia, que han perdido el sentido de lo fabuloso? ¿Cómo llamar fabuloso a lo remoto, a lo de ayer cuando lo fabuloso es el futuro? Y el futuro está en América.

El Amo estaba listo para regresar a lo suyo, a su América. Se despidió de su criado,  pero Filomeno todavía tenía algo por hacer. Esa noche tocaba Louis Armstrong en concierto y este principiante de trompeta tenía que asistir al concierto del año en Venecia. Y así lo hizo. Esa mezcla de saxofones, trompetas, guitarra eléctrica, tambores cubanos, maracas, címbalos y piano, era para Filomeno la gran ejecución musical del año, el gran concierto barroco.  

Mayra Montes
Miami Beach, FL

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