14 de febrero de 2011


Céspedes y la presencia amorosa de María

Por: Osvaldo Gallardo González

Carlos Manuel de Céspedes. Camagüey: febrero 12 (5.00 p.m.)
Bajo un intenso sol recibió el municipio camagüeyano de Carlos Manuel de Céspedes a la imagen peregrina de la Virgen de la Caridad del Cobre. A ambos lados de la Alameda cespedeña, vía principal y arteria comercial, se congregaron cientos de personas que aplaudieron la llegada de la camioneta que transporta a la Patrona de Cuba.

Varias cuadras de procesión, encabezada por los ya habituales grupos de la caballería mambisa y el de jóvenes esparciendo pétalos de flores, acompañaron a María en su entrada. En el recorrido, carteles sostenidos por personas la piropeaban; algunos engalanaban las casas, quizás el más significativo fue un mensaje gigante que desde el segundo piso de una residencia anunciaba: "Bienvenida a mi pueblo", junto a la enseña nacional. Múltiples muestras de devoción y afecto de personas de pueblo completaron el trayecto hasta el portal de la iglesia donde se colocó la imagen.

Al frente del templo, en una azotea de vivienda, se ubicó una representación del coro diocesano que, dirigido por el padre Emilio, sj, animó la celebración de recibimiento. El padre Andy Vidal, sacerdote de Céspedes, en tono de amable intimidad y con visible emoción, presentó a sus hijos a la Madre amorosa: "Bendita Virgen de la Caridad del Cobre, te presento a un pueblo que ha esperado con amorosa esperanza la visita de su Madre, y que ha preparado con amor de hijo tu llegada. Te presento a un pueblo agobiado por sus penas y sufrimientos, a un pueblo desesperado por las angustias de la existencia diaria; sé su consuelo (…) Te presento a un pueblo que necesita un camino; muéstrales a Jesús, a quien llevas en tus brazos, diles que Él es la luz y la sal, que ilumina y da sabor a la vida del hombre". Más adelante en sus palabras, el padre recordó la figura del insigne patriota Carlos Manuel de Céspedes, conocido por la historia de Cuba como el Padre de la Patria, y de quien toma su nombre este territorio de la diócesis de Camagüey; para evocar cómo al inicio de las guerras de independencia fue capaz de ponerse bajo el amparo de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre y encomendarle a ella el éxito de la contienda libertaria.

Monseñor Juan García, arzobispo de Camagüey —quien acompaña a la imagen peregrina desde su llegada a esta diócesis por Guáimaro, el pasado 30 de enero— dirigió su mensaje catequético al pueblo de Céspedes; y en un gesto extraordinario lo invitó a dar y recibir un saludo de paz como signo visible de unidad en la Caridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario