6 de abril de 2012

POEMA AL CRISTO DEL CALVARIO, GABRIELA MISTRAL



En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de mi cuerpo a tu cuerpo con vergüenza.


¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y solo pido no pedirte nada.
Estar aquí junto a tu imagen muerta
e ir aprendiendo que el dolor es solo
la llave santa de tu santa puerta.

Gabriela Mistral

Cristo crucificado,
Diego Velázquez,
Museo del Prado, Madrid.

3 comentarios:

  1. Que bello poema para hoy, Viernes Santo. Emocionante reflexión de la Pasión de Jesús.

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  2. Puchy, creo que este poema de Gabriela Mistral es ya la tercera vez que lo publico en La Gaceta. No deja de motivarme cada vez que lo leo. Siempre pedimos y pedimos y nos desesperamos y agobiamos, aunque nos demos cuenta que lo que nos desespera y agobia no tiene comparación con lo sufrido por Cristo antes y durante muerte tan oprobiosa.

    Aprovecho la oportunidad para desearte una feliz Pascua de Resurrección con todos los tuyos.

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  3. Que correcto seria recordar la oración que Santa Sor Faustina, humildemente e incansablemente repetía: "OH, Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confió."

    Gracias Lola, igualmente le deseo a Ud., y familia una feliz Pascua de Resurrección.

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