10 de mayo de 2011

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De una boda sale otra boda…

-  Por Miriam Carmona
El Imparcial, Madrid

Dicen que de una boda sale otra boda, pero si son reales este año salen dos. Apenas sin tiempo para recuperarse de la “resaca” del enlace del príncipe Guillermo y Kate Middleton, comienza la cuenta atrás para las próximas bodas reales. Una será en Mónaco y otra en Edimburgo, ambas se celebrarán en julio y los dos contrayentes de sangre azul han elegido a un deportista para compartir su vida. 

El pasado viernes 29 de abril contraían matrimonio en Londres el príncipe Guillermo y Kate Middleton, una de las bodas que sin duda se perfila como el enlace del año. Sin embargo, a este enlace real le seguirán otros dos, uno en Mónaco y otro en Edimburgo. El “glamour” está servido, ¿cuál de las tres será la boda preferida de 2011?

La próxima cita real será en el principado de Mónaco, donde el 1 y el 2 de julio se casará el príncipe heredero Alberto de Mónaco con su prometida Charlene Wittstock, en dos ceremonias, civil y religiosa. Sin duda, esta será una boda llena de reminiscencias a la que fue la boda más mediática del siglo XX, la que unió a Rainiero de Mónaco con la inolvidable Grace Kelly. Los contrayentes tendrán difícil superar en elegancia y glamour a aquel enlace a mediados de los años 50.

Así comienza la cuenta atrás para Alberto de Mónaco, que por fin dejará de ser uno de los solteros de oro de la realeza europea. La encargada de sacarle del papel de solterón y la que le ha convencido para pasar por el altar ha sido la ex nadadora sudafricana Charlene Wittstock, que poco a poco ha ido adaptándose para convertirse en princesa. Desde que se anunció su compromiso matrimonial ha empezado a participar en la agenda de actos del principado y se ha convertido al catolicismo para poder acceder al trono. 

El novio vestirá un traje del diseñador alemán Karl Lagerfeld, un amigo personal del Alberto I que le ha pedido que adelgace si quiere entrar en la chaqueta que llevará el día de su boda. Parece que Lagerfeld le ha convencido y Alberto ya está manos a la obra para perder peso e ir así acorde con la "magnífica figura" de su prometida -en palabras del diseñador alemán-.

La familia Grimaldi ya ultima los preparativos para revivir una boda real en Mónaco, donde las miradas no sólo estarán puestas en los novios. Una extensa lista de miembros de esta familia real está entre los más perseguidos por los paparazzi y a buen seguro que todos los focos estarán pendientes de las hermanas Carolina y Estefanía de Mónaco así como de sus hijos, con Andrea y Carlota Casiraghi en primera línea. ¿Tendrá algo que ver esta boda con el cuento de hadas que protagonizó Grace Kelly?

Sin apenas tiempo de reacción, el mes de julio acogerá otra boda con tintes reales. En esta ocasión es la prima del príncipe Guillermo la que se casa. Zara Philips, hija de la princesa Ana de Inglaterra y nieta de la reina Isabel, contraerá matrimonio el próximo 30 de julio en el Palacio de Holyrood en Edimburgo.

La prima de Guillermo de Inglaterra ha elegido como Alberto de Mónaco a un deportista para convertirse en su marido. En este caso se trata del jugador profesional de rugby, Mike Tidall. De este modo no es difícil vaticinar que el enlace reunirá a lo más florido de la aristocracia europea y el deporte. La pregunta es si Zara invitará a Sarah Ferguson, que quedó marginada de la boda de su primo Guillermo.

Ambas parejas ya estuvieron presentes en el enlace del príncipe Guillermo y la ya duquesa Catalina, un ensayo de las que serán sus propias bodas y en las que serán los protagonistas el próximo mes de julio.

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