18 de abril de 2011

.
Queridos todos,  aquí os queda el testimonio acompañando a Jesús a su entrada en Jerusalén. Me habría gustado ver a Jesús desde los brazos de la mujer samaritana pero no me faltaron los de mamá, tita Cristina y el abuelo. El abuelo me metió con mi padre y mi padrino entre los hombres de trono para que aprenda a saber a que huele el sudor del sacrificio y la propia fe, que también tiene su aroma en mi tierra. Que tengáis una buena Semana Santa.
Besitos, Nicolás

(Nicolás, ya todo un cofrade, en su primera Semana Santa malagueña)


No hay comentarios:

Publicar un comentario