2 de agosto de 2009

Reflexión



Los hombres tienen hambre: hambre de pan;
los pueblos tienen hambre: hambre de Dios.
Que llegue hasta los hombres el mismo pan;
que llegue a las conciencias el mismo amor.

Del pan que sacia el hambre: ¡Danos, Señor!
Del pan que engendra hermanos: ¡Danos, Señor!

Que el pan y amor unidos, cual nuevo sol,
irradien luz y vida a un mundo en flor.
Y el hambre de los hombres quede al final
vencida por la fuerza de un nuevo amor.

Himno Eucarístico,
Letra y música: Alfredo A. Morales F.S.C.

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