16 de diciembre de 2012

REFLEXIÓN




 El Domingo de la alegría
 
Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca. Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús
  El Apóstol San Pablo a los Filipenses



Estoy alegre, Señor

Porque Tú vienes y yo salgo a tu encuentro
Porque Tú iluminas 
las noches más oscuras de la humanidad
 Porque tu presencia 
es la mayor riqueza que uno puede tener

Porque la Navidad 
es oxígeno en medio de la asfixia
Porque la Navidad 
es el amor que se desborda
Porque la Navidad
 es regalo del cielo que se vende gratuitamente

Porque la estrella la veo
 al fondo del horizonte del adviento
Porque mi corazón 
se hace pesebre para tu nacimiento
Porque mi razón me dicta 
qué caminos elegir para llegar hasta Ti

Tú eres la fuente de tanta dicha
Tú eres la razón de tanto regocijo
Tú eres el germen de la emoción que yo siento.

Javier Leoz, Betania.es



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