13 de noviembre de 2014

Tras las huellas de Teresa. El convento de la Encarnación

Ávila: el convento de la Encarnación
El Monasterio de la Encarnación fue fundado en 1478 en el interior de la ciudad amurallada. Es a principios del siglo .XVI cuando el convento se traslada a las afueras de la ciudad, construyéndose el monasterio sobre unos terrenos adquiridos al Cabildo y que, anteriormente, habían constituido el cementerio judío.

El 4 de abril de 1515, día en que la Santa era bautizada en la también iglesia abulense de San Juan Bautista, se inauguraba, aún sin concluir, el monasterio de las Carmelitas.  Este Monasterio es uno de los lugares esenciales de la vida de Teresa de Ávila, donde permaneció casi ininterrumpidamente desde 1535 hasta 1574.

Cuando una joven Teresa de Cepeda, de apenas veinte años y sin permiso paterno, ingresó en la Orden del Carmelo, el monasterio era uno de los más poblados de la ciudad. Contaba con un número muy elevado de bienes, y al igual que en otros muchos, la vida de convento no era rigurosa, existiendo diferencias sociales muy acusadas entre las monjas. Teresa pudo observar que muchos nobles, ante la imposibilidad de casar a sus hijas, las hacían monjas de este convento para que pudiesen mantener la vida lujosa a la que estaban acostumbradas.

Fue aquí y ya a tan  temprana edad,  donde Teresa levantó las primeras críticas a la laxa regla conventual que nada tenía que ver con el ideal de disciplina, servicio y oración que ella anhelaba. Y fue durante estos años que comenzó a fraguar la reforma de la orden carmelitana. Permaneció en el convento treinta años, siguiendo los consejos de san Juan de la Cruz, Francisco de Borja y Pedro de Alcántara mientras preparaba la Reforma del Carmelo.  De la Encarnación saldría para fundar el convento de San José, su primer Convento de la Orden reformada, la de las Carmelitas Descalzas.  Regresaría después, no ya como monja sino como Priora, en 1571, para una estancia de tres años tras los cuales reanudó su peregrinar incansable en la fundación de nuevos conventos.

El de la Encarnación de Ávila ha sufrido varias reformas en el curso de sus muchos años. A finales del siglo XVI, la celda que ocupó Teresa de Jesús se destinó a oratorio de las religiosas para posteriormente construir una capilla  en 1717.

En el siglo XVIII se transformó el interior de la primitiva iglesia dentro de una estética barroca. La planta es de cruz latina, con una sola nave y los altares y retablos pertenecen también al gusto barroco. En la fachada meridional del monasterio destaca el alto campanario de una sola pared, en el que están abiertos los huecos para colocar las campanas. Frente a esa fachada principal, la estatua de la Santa, en plena marcha por los caminos de Castilla.

El Convento alberga también un museo teresiano, en el que una de las obras más sobresalientes es un dibujo realizado por Juan de la Cruz que representa a Cristo en la Cruz. También se puede visitar la celda de la Santa y otros aposentos donde se muestran objetos de su uso. Hay una representación visual de su vida y peregrinaje, un mapa que señala todas sus fundaciones y una selección de sus escritos. Un patio interior del convento está pavimentado  con una representación del “Castillo Interior” escrito por Santa Teresa en 1577. En dicho libro, Santa Teresa compara el alma con un castillo de siete aposentos, análogas a los siete cielos.    

El Convento de la Encarnación fue declarado Monumento Nacional en 1983.

Dirección y teléfono
Paseo de la Encarnación, s/n. 05005 Ávila (Ávila)
Teléfono: +34 920211212


Horarios
De lunes a viernes, de 9.30 a 13.30 h. de 15.30 a 18.00 h.
Sábados, domingos y festivos, de 10.00 a 13.00 h. y de 16.00 a 18.00 h.

Tarifas / Precios de las entradas: Normal: 1,30 €;  Reducida: 1,10 € (grupos).

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