9 de noviembre de 2014

La iglesia de la franja de la muerte


La iglesia de la franja de la muerte


Hermann Tertsch- ABC Madrid

Angela Merkel comienza hoy el día de la conmemoración de la caída del Muro de Berlín con su presencia en el Centro de Documentación y Recuerdo, en la Bernauer Strasse, que se inaugura después de una gran ampliación. Allí habrá una ceremonia junto al Monumento en Memoria de la Ciudad Dividida y de la Tiranía Comunista. La calle que da nombre al centro tiene una historia muy especial. En las casas y aceras de aquella calle se hicieron muchas fotografías que conmovieron al mundo en aquellos momentos más duros de la Guerra Fría, con jóvenes y ancianos que se tiraban desde las ventanas de casas por cuya mitad transcurría la división de sectores y el muro.

La iglesia de la Reconciliación, bonita y orgullosa construcción neogótica del XIX en el número 4 de la calle Bernauer del IV distrito de Berlín había sido muy dañada en la guerra. A pesar de ello y con inmensos esfuerzos de unos feligreses privados de todo en la durísima posguerra, fue restaurada y volvió a celebrar misas en 1950. Justo en el límite entre el sector francés y el soviético, de los cuatro en que había sido dividida la capital alemana.

El 13 de agosto de 1961, los berlineses que querían acudir a la iglesia desde el sector francés no pudieron acceder ya. Obreros escoltados por soldados fuertemente armados completaban un muro de cuatro metros de altura que se lo impedía. Unas semanas más tarde no pudieron ya llegar tampoco los parroquianos que vivían en el sector soviético. Porque la iglesia había quedado dentro de la «franja de seguridad» de varios centenares de metros que el régimen comunista había impuesto a lo largo de todo el muro que estaba construyendo entre el sector soviético y los tres occidentales. Y así conocieron los berlineses la franja de la muerte que, de varios centenares de metros de ancha, no podía pisar nadie que quisiera seguir vivo.

Más de veinte años estuvo la Iglesia de la Reconciliación cada vez más sola en la franja de la muerte en la que paulatinamente el régimen comunista había derribado todas las casas y ruinas de la guerra atrapadas en el terreno fronterizo. Hasta que el régimen de Berlín Este anunció que debía volarla. Porque quitaba visión de tiro ante posibles violaciones a la frontera. Fue en
Actual Capilla de la Reconciliación
1985. Violaciones de esa frontera era el eufemismo para hablar de los intentos de fugas de alemanes orientales a través de esta frontera o la interalemana. Desde que se habían sofisticado las instalaciones con minas y dispositivos automáticos de disparo, esos intentos de fuga a la libertad casi siempre acababan en fracaso y muerte del fugitivo. Y la iglesia de la Reconciliación quedó reducida a escombros. Hoy, una capilla recuerda aquel destino.

 

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