9 de octubre de 2011

LUGARES. MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES



La cuna de la Reina Isabel  de Castilla, la Católica



Existen dos teorías sobre el origen de la villa de  Madrigal de las Altas Torres: unos autores piensan en la existencia de un pequeño núcleo de población en el cerro de Santa María del Castillo y otros apuntan a un origen musulmán.

En cualquier caso, los primeros indicios de la villa de la provincia de Ávila se remontan al S. XI, alcanzando su esplendor tras la construcción de un palacio veraniego en época del rey Juan II, quien convocó Cortes en la villa en 1438. Tras la muerte de la primera esposa de Juan II, María de Aragón, el rey se casó en segundas nupcias con Isabel de Portugal en la Iglesia de San Nicolás de Bari. Fruto de ese matrimonio nació en la villa: Isabel I de Castilla, la Católica.

El Palacio de Juan II fue la casa natal de Isabel la Católica. Hoy en día el edificio, bien conservado, se ha convertido en convento de religiosas agustinas: el Convento de Nuestra Señora de Gracia.


Una de las mayores atracciones de Madrigal de las Altas Torres, y muy probablemente las protagonistas del nombre que ostenta, es su muralla, considerada, junto a la de Ávila, como las mejores conservadas de toda España. Altas torres fueron los cien torreones que rodeaban enlazados por las altas paredes de la muralla y de los cuales hoy apenas sobreviven unos cuarenta. El más conservado de ellos, es la Puerta de  Arévalo. Estas torres y murallas, tal como la monumental iglesia de San Nicolás de Bari, muestran un peculiar estilo mudéjar. 

Otro edificio de gran valor histórico y arquitectónico es la Iglesia de San Nicolás de Bari, construida en estilo románico mudéjar durante el siglo XIII, aunque con posteriores reformas  en el XVI.  En su interior se conserva la pila bautismal donde fuera bautizada Isabel la Católica a los tres días de nacida.  Su alta torre, una más en el plano paisaje castellano, también hizo oficio de vigía.

Aunque la futura reina apenas pasó en la villa los primeros años de su infancia, no olvidó el pueblo donde nació, y en Madrigal, ya casada con el Rey Fernando de Aragón,  reunió en 1476 las primeras Cortes del Reino, en las que se creó la Santa Hermandad y se le juró como heredera del trono de Castilla.  Además, solía regresar a él para algunas breves y espaciadas visitas.

Además de Isabel la Católica, la villa puede presumir de otros nobles parroquianos, como Vasco de Quiroga, que llegara a ser primer obispo de Michoacán, en México, gran defensor de los indios que lo llamaban “Tata-Vasco”, o también el hidalgo Alonso de Madrigal, quien fuera obispo de Ávila.   Pero tal vez el más conocido de los naturales del pueblo fuera Gabriel de Espinosa, “El Pastelero de Madrigal”, quien intentó suplantar al Rey D. Sebastián de Portugal, sobrino de Felipe II, desaparecido en batalla en 1578, y con quien guardaba un gran parecido. Acabó colgando de la horca levantada en el ángulo izquierdo dela Iglesia de San Nicolás en agosto de 1585. La novelesca historia sirvió a Zorrilla de argumento para escribir su obra “Traidor, inconfeso y mártir”. 

 La villa de Madrigal de las Altas Torres se encuentra situada al norte de la provincia de Ávila, muy cercana a la provincia de Salamanca, entre dos afluentes del Duero. Aunque ya existía en el siglo X un pequeño núcleo habitado en el lugar, a principios del XX tenía más de 3,500 habitantes, y hoy apenas supera  los 1,600 madrigaleños.

El casco histórico de la villa está repleto de mesones castellanos donde degustar el cochinillo o tostón asado, las patatas revolconas, la morcilla de calabaza o la sopa castellana. En Ávila no hay vinos con denominación de origen, pero se pueden conocer los vinos de la tierra como el vino de Cebreros o El Tiemblo.

Fuentes:
http://trapatroles.wordpress.com
Carta de España, Nº 669 

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