10 de septiembre de 2013

ESPAÑA SIGUE ESPERANDO



ESPAÑA SIGUE ESPERANDO

Elsa M. Rodríguez

Una vez más España sufre una decepción a nivel internacional. Esta vez no han valido todos los esfuerzos de sus funcionarios de gobierno, ni del Príncipe Felipe, ni de sus jugadores famosos como Gasol y Nadal, o de sus artistas. Como con anterioridad con los fracasos en sus aspiraciones para ser anfitriones de los juegos del 2012 y luego del 2016, España tampoco ha conseguido esa oportunidad para el 2020.

El pueblo español nunca se había sentido tan unido como ahora, todos, hasta aquellos que son nativos de regiones que aspiran a no ser parte del país, apoyaron esta iniciativa. Hubiese sido un tremendo logro para el país, que necesita de cosas así, especialmente por la crisis económica en la que están sumergidos y por los problemas internos que se manejan día a día, como el de las aspiraciones independentistas de la comunidad catalana. Pero la Comisión Olímpica Internacional dijo NO, Tokio será la sede de los juegos del 2020.

Los españoles se están acostumbrando a perder. No parecen avanzar mucho en su problema con Inglaterra por la disputa de toda la vida relacionada con el Peñón de Gibraltar, y tampoco han tenido mucha suerte desde hace muchos años en el Festival de Eurovisión. Cada año se preparan con la que consideran la mejor canción y el mejor intérprete y luego resulta que tal pareciera que los países del Europa del Este se unieran para apoyarse unos a otros, y cada año España cae más bajo en la lista de aspirantes al triunfo eurovisivo.

No importa, los españoles son fuertes y tienen ilusiones, seguirán luchando, para las olimpiadas del 2024 aunque les será más difícil conseguir ser la sede, porque también estará París optando por lo mismo, pero hay que seguir, no queda otra. ¡Arriba España! y no es una consigna franquista, es simplemente lo que le deseamos a la Madre Patria.

Elsa M.Rodríguez

1 comentario:

  1. Gracias amiga. Como verás nuestros queridos españoles no tienen el apoyo internacional. Tal parece que el español está de capa caída. Pero bueno, no se puede perder la esperanza.

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