14 de febrero de 2012

BREVE ANÁLISIS SOBRE LAS ELECCIONES PRIMARIAS EN VENEZUELA


Breve análisis sobre
las elecciones primarias en Venezuela

Carlos Moris

El domingo 12 de febrero, 17.873,020 ciudadanos venezolanos  inscritos en el Registro Electoral Permanente, REP, fueron convocadas por la Mesa de Unidad Democrática, MUD, que agrupa prácticamente a todas las organizaciones políticas de oposición, para que procedieran a elegir  al candidato a Presidente de la República que deberá competir el próximo 7 de Octubre,  con el  actual Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, quien una vez mas aspira a la reelección.

 En el exterior del país, 63.700 electores inscritos podrían sufragar en 78 ciudades donde se instalaron 181 mesas. Fue una convocatoria inédita en la historia política venezolana, pues se dejó en manos de los ciudadanos lo que normalmente había sido decidido por reducidos grupos políticos, denominados cogollos y realizada en forma abierta.

Sin sorpresas.

Cinco candidatos llegaron hasta el momento de abrirse las urnas. Originalmente se habían inscrito seis,  pero Leopoldo López declinó su postulación para apoyar al quien siempre se ubicó como el gran favorito, el actual gobernador del Estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, postulado por el Partido Primero Justicia, pero quien pudo conformar un sólido apoyo de un muy heterogéneo conglomerado de partidos y grupos políticos, pero sobre todo,  conquistar el respaldo de  López, una figura política muy semejante tanto en procedencia como en pensamiento.

 López siempre estuvo ubicado en un tercer lugar de las encuestas.  Probablemente también influyó en su abrumador triunfo sus posiciones moderadas,  estrategia que apuntó a obtener el voto de una parte del amplio sector de la población que se denomina “ni, ni”. Aunque realmente debía ser “no, no”, pues no se han identificado con la polarización entre adeptos y opositores al Presidente Chávez.  Su lema “Hay un camino”, eludía la confrontación, presentándose como un hombre exitoso recordando que  fue electo como Diputado, después  Alcalde y posteriormente Gobernador.  En concreto Capriles, contabilizado el 95 por ciento del total de los 2,904,710 votos emitidos,  alcanza 1,806,860 sufragios (62 por ciento)

 Su principal opositor lo fue el gobernador del Estado Zulia, Pablo Pérez,  también un hombre joven y exitoso políticamente, quien fue apoyado por Acción Democrática, AD, por Copei, y otros partidos y movimientos mas pequeños.  Pérez, quien en el Zulia alcanzó el 80 por ciento de respaldo, solo pudo contabilizar 867,601 votos (32 por ciento). El zuliano nunca pudo posesionar una propuesta de impacto y tal vez descansar sus posibilidades de triunfo en el supuesto aparato electoral de los partidos AD y Copei, no fue su mejor carta de presentación.

 Pese a su gran esfuerzo, la Diputada María Corina Machado, denominada “Dama de hierro”,  no pudo ni siquiera alcanzar los votos que le respaldaron para llegar a la Asamblea Nacional. Sin contar con apoyos de partidos políticos o maquinarias electorales, levantó la bandera del “capitalismo popular”, frente a la propuesta del Socialismo del Siglo XXI. Al contar los sufragios solo 103,500 electores le apoyaron. Apenas un 3 por ciento.

 Mucho mas rezagado se ubicó Diego Arria, un hombre de 73 años también sin apoyo de partidos, quien por sus propios medios recogió las firmas necesarias para su postulación. Arria fue Presidente del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, ONU, cuando ocupara la representación de Venezuela en esa instancia. Por ello reivindicó como valor principal la experiencia, sosteniendo un duro discurso frente a Chávez. Solamente 35,070 electores le dieron su confianza. Menos del uno por ciento.

Finalmente, Pablo Medina, un ex dirigente sindical, fundador y  ex diputado por la Causa Radical,  postulado por el Movimiento Laborista, representó una candidatura testimonial, levantando las tradicionales banderas del movimiento sindical y recordando sus duras luchas frente a los partidos tradicionales en la era pre Chávez. Su propuesta de constituir la República del Trabajo, tuvo el respaldo de 14.009 votantes, con menos del uno por ciento. 

Lo inesperado.

Así como el triunfo de Capriles no fue sorpresa, lo realmente inesperado para actores y espectadores,  fue la exitosa realización de una consulta popular, que implicó poner de acuerdo en unas reglas del juego a un muy heterogéneo conjunto de partidos y movimientos políticos, superar la apuesta del gobierno a que finalmente ese empeño fracasaría porque los actores se dividirían. Además, es realmente exitoso el lograr que cerca de tres millones de electores se hicieran presentes en las urnas, superando el miedo y las presiones del oficialismo, desbordando cualquier pronóstico.

Como complemento, parece muy sincera la actitud de los cuatro candidatos perdedores, quienes de inmediato se conocieron los resultados, le manifestaron su apoyo en forma entusiasta a Capriles, garantizando que solamente se presentará un candidato a la Presidencia de la República.


Se debe imponer el realismo.
Por supuesto que en los primeros momentos se han producido en las filas opositoras expresiones de triunfo, pero que no pueden convertirse en actitudes triunfalistas. El triunfo de realizar con éxito ese muy complejo proceso de elecciones primarias a nivel nacional y la contundente victoria de Capriles, no puede hacerles olvidar a  los protagonistas, tanto elegidos como electores, que lo acaecido hoy es apenas una escaramuza dentro de la guerra que ha prometido llevar a cabo el Presidente Chávez, quien es un excelente contendor, unido a que para el Presidente  en esa guerra todo vale y para la cual utilizará todos los recursos del Estado. La desventaja en ese plano para los opositores es significativa.

Aunque el 16 por ciento de los electores inscritos en el Registro Electoral Permanente, REP,  emitieron su voto, es una cantidad insuficiente para  que el candidato opositor obtenga la presidencia de la República el domingo 7 de octubre. Es sin dudas, un piso para el arranque, tomando en cuenta que ese tipo de contiendas electorales poco frecuentes, cuando se realizan son consideradas  de tipo “interno”, es decir, de interés solo para los grupos involucrados. 

En estas elecciones primarias, los interesados representaron seguramente un segmento  de los opositores a Chávez, pues otra buena parte, sencillamente se ha manifestado por votar a favor de cualquiera fuese el candidato. Por su parte, un importante sector de los llamados “ni ni”, van a esperar el  proyecto que presente el candidato opositor para definir su voto. Justamente,  en una contienda muy reñida, puede ser ese sector el que decida. 

Hasta ahora en consultas electorales anteriores, se han pronunciado mayoritariamente a favor de Chávez. También hay una franja de electores por ahora simpatizantes de Chávez  que podrían cambiar de bandera, sin contar aquellos quienes dicen apoyarle para mantener su puesto de trabajo o alguna ventaja del gobierno, por lo cual era riesgoso e innecesario, sufragar en las Primarias. En consecuencia, el candidato único de la oposición tendrá la enorme responsabilidad de armar con éxito ese rompecabezas. A su favor parece estar, el sentimiento de cambio que se va arraigando en los ciudadanos. Paradójicamente, con ese sentimiento llegó Chávez al poder. Amanecerá y veremos.

Remitido por Oilda del Castillo

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