9 de abril de 2010


Alejandro Casona

Su verdadero nombre era Alejandro Rodríguez Álvarez, pero el apellido artístico con el que alcanzó la fama fue Casona. Asturiano de nacimiento, este autor lo fue todo en el ‘mundillo’ teatral de la posguerra española.

Nació el 23 de marzo de 1903 en Besullo, un pequeño pueblecito del Concejo de Cangas de Narcea (Asturias). Miembro de una familia en la que había un poco de todo -desde labradores y profesores, hasta pastores y herreros-, Alejandro fue el tercer hijo de los Rodríguez Álvarez.

Y el chico creció entre ríos, montes y árboles frutales. Vamos, un auténtico remanso de paz que luego trasladó a las páginas de alguna de sus obras: “Mi aldea era tan pobre que teníamos, para mostrar a los forasteros, más que un viejo de 100 años, un solo caballo blanco y una bruja”.

Sin embargo, cuando aún era un adolescente, el muchacho tuvo que abandonar su aldea, cuando trasladaron a sus padres -que eran maestros- a Murcia. Y, como de casta le viene al galgo, Alejandro Casona acabó los estudios y, al igual que sus progenitores y el resto de sus hermanos, se dedicó a la enseñanza. Por aquella época, en 1920, publicó su primera obra: “La empresa Ave María”.

Luego se mudó a Madrid, donde siguió con su -por aquel entonces-, incipiente carrera literaria, hasta que saltó a la fama al quedar finalista en el premio para jóvenes escritores convocado por ABC, con su obra “Otra vez el Diablo”. Ese mismo año -era 1928-, Casona obtuvo una plaza de profesor en el Valle de Arán y, poco después, contrajo matrimonio con Rosalía Martín.

A principios de la década de los 30, coincidiendo con la proclamación de la República, este autor asturiano es nombrado director del Teatro del Pueblo. Pero, al igual que le ocurrió al resto de españoles de a pie, la Guerra Civil cambió el curso de su vida. Tras pasarse varios años viajando por México y Argentina, Casona regresó a España en 1962.

Un autor que arrasó en la escena española de los 60

Cerca de cuatro décadas separan la primera obra de Casona, “La Empresa de Ave María” (1920), de la última, “El caballero de las espuelas de oro” (1964). Durante esos más de 40 años, el asturiano escribió mucho y muy variado.


Tras saltar a la fama gracias al certamen organizado por un diario madrileño, siguió con su actividad literaria durante su estancia en el Valle de Arán. Allí escribió “La sirena varada” y “El crimen de Lord Arturo”. Esta última se estrenó en Zaragoza en 1929 y fue la primera de sus obras que se presentó públicamente. Tres años después, el autor de Besullo recibió el Premio Nacional de Literatura con “Flor de Leyendas”.

Había comenzado una racha que siguió hasta 1934, cuando ganó el Premio Lope de Vega con “La sirena varada”. Ya en los 40, obras como “Las tres perfectas casadas” (1941), “La dama del alba” (1944) o “Los árboles mueren de pie” (1949), se representaron con gran éxito en todo el mundo. Tras regresar del exilio, estrenó “La dama del alba” y “El caballero de las espuelas de oro”.

Su Obra

La mayoría de las obras teatrales de Alejandro Casona fueron escritas y estrenadas en Hispanoamérica, particularmente en Argentina y México, países que conocieron, aplaudieron y se deleitaron con sus creaciones de “alta comedia”. La difusión de sus obras se hizo aún más amplia al convertirse en el autor predilecto del cine argentino, que durante la década de los años 40 disfrutaba de su mejor época y adaptó una buena muestra de ellas.

Fueron llevadas a la pantalla en los estudios bonaerenses adaptaciones de “Los Árboles Mueren de Pie”, "La Maestrita de los Obreros”, “Nuestra Natacha”, “Veinte años y una Noche”, “La Dama del Alba”, “Las tres Perfectas Casadas”… y decenas de títulos más, algunos de ellos escritos originalmente para cine. Adaptó también para la pantalla argentina el conocido drama teatral de Ibsen “Casa de Muñecas”

Alejandro Casona incursionó también en la lírica con tres hermosos libros: “La empresa del Ave María”, romance histórico publicado en 1920, y los libros de poemas “El peregrino de la barba florida” (1926), y “La flauta del sapo” (1930) . Su libro “Flor de leyendas”, fue Premio Nacional de Literatura en 1932.

A su regreso a España en 1962, después de un prolongado y voluntario destierro, muchas de esas obras ya conocidas de los hispanos de América fueron reestrenadas en su patria.

Murió en madrid en 1965.

GEMA G. MARCOS
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Foto: Google
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