27 de junio de 2016

Los gatos mas famosos de Key West

 
Los gatos mas famosos
de Key West

Los turistas viajan a Key West por varios motivos: por sus playas, por la pesca, por el golf, por su hospitalidad con los gays y por los bares y algunos, pocos, quizás escritores viajan a Key West exclusivamente para visitar la casa de Hemingway. Debo decir que yo lo desconocía hasta que el guía del trencito se paró frente a una casa y dijo que había sido del escritor.

La casa está ubicada en 907 Whitehead Street, a unas cuadras del muelle de cruceros y de la calle principal de bares y permanece abierta todos los días del año de 9 a 5pm. Hay varios tours relacionados a la casa de Hemingway pero son completamente innecesarios. El visitante puede llegar a pie, pagar la entrada y hacer la recorrida con el guía sin necesidad de intermediarios. Hemingway vivió en esta casa por más de diez años y escribió aquí sus obras más importantes.

Uno de los grandes atractivos de la visita a la casa son los guías. Las visitas son guiadas por émulos de Hem (misma barba, mismo porte), conocedores de su vida y su obra, gente apasionada que logra transmitir si entusiasmo por medio de las anécdotas de vida y que no duda en quedarse hablando y hablando ya terminado el tour.

Durante la visita es posible recorrer cada cuarto y ver sus muebles, sus libros, su espacio de trabajo, fotos y elementos relacionados a la vida del escritor. También es posible ver alguno de sus trofeos africanos de caza y varios elementos que recuerdan al escritor. Dicen que el escritor John Dos Pasos fue quien aconsejó a Hem que visitara Key West. Quedó tan impactado que fijó residencia y fue uno de sus lugares preferidos.

El recorrido guiado dura unos cuarenta minutos y luego es posible pasear por los jardines  y las áreas descubiertas. Fue allí donde me di cuenta de la gran cantidad de gatos que habitaban la casa. Después me explicaron que a Hemingway  le gustaban los gatos y que esos gatos eran los descendientes de los gatos que había tenido el escritor.  Parece ser que en la década del '30, un capitán de barco le regaló a Ernest Hemingway un gato, que se llamaba Snowball. No era un felino común: tenía polidactilia, es decir, más dedos que lo habitual en sus patas traseras y delanteras; a veces parecía estar usando mitones, porque sus "pulgares" estaban muy desarrollados. Hemingway llevó a Snowball a su casa de Key West,Y  él mismo se sorprendió cuando Snowball fue padre de gatitos, y todos tenían dedos de más, a pesar de que la mamá gata era normal. Parece que todos ellos y sus descendientes se siguen quedando en la que siempre fue su casa.

Publicado por Cristina Menéndez en http://www.viajeros.com/diarios/key-west/la-casa-de-ernest-hemingway-y-sus-gatos

26 de junio de 2016

La victoria de Rajoy en diez titulares


LA VICTORIA DE RAJOY
EN DIEZ TITULARES

Con el 33 por ciento de los votos, Mariano Rajoy ha mejorado en 14 diputados su victoria respecto a los resultados del 20 de diciembre y consolida su liderazgo dentro del partido. El candidato del PP toma la iniciativa política gracias a sus 137 escaños y a partir de mañana deberá negociar con PSOE su investidura, dado que el apoyo de Ciudadanos no sería suficiente. Tampoco la suma de los votos de PP, Ciudadanos, PNV y Coalición Canaria llega a los 176 escaños necesarios. Rajoy es el único candidato que ha subido en diputados respecto al 20-D.

Peor resultado del PSOE
En contra de lo que pronosticaban las encuestas, Pedro Sánchez ha logrado mantener a su partido como la segunda fuerza política, pero lo ha hecho con el peor resultado de su historia. El PSOE ha perdido 5 escaños respecto a los comicios de diciembre, en los que ya obtuvo su peor resultado histórico. El liderazgo de Sánchez dentro del partido, cuestionado desde el 20-D, queda aún más debilitado. Pero Susana Díaz, la gran rival de Sánchez en el PSOE, ha perdido las elecciones en Andalucía. En las manos del candidato socialista está la formación de gobierno: debe optar entre dejar gobernar a Rajoy o intentar un pacto con Podemos y las fuerzas independentistas (PNV, ERC y CDC).

Fracaso de Unidos Podemos
Al cierre de los colegios electorales, la candidatura liderada por Pablo Iglesias esperaba conseguir alrededor de 90 diputados y superar al PSOE como segunda fuerza. Pero el recuento ha desmentido las encuestas y ha otorgado 71 escaños a la coalición entre Podemos, IU y las marcas territoriales, relegados al tercer lugar. Los 71 diputados logrados este 26-J son los mismos que Podemos e IU consigieron por separado en diciembre. El hipotético apoyo de de Unidos Podemos al PSOE se quedaría lejos de la mayoría suficiente para gobernar.

Ciudadanos se desinfla
Albert Rivera solo ha perdido nueve décimas respecto a diciembre, nueve décimas que se han traducido en 8 diputados menos. Es la fuerza política que más escaños ha caído en estos seis meses. El llamamiento al voto útil del PP parece haber surtido efecto sobre la cuarta fuerza política del país, que llega a la legislatura número 12 con 32 escaños.

Necesidad de pactos
La gran coalición entre PP y PSOE sumaría 222 diputados, que superan con creces los 176 con los que se logra la mayoría absoluta. La gobernabilidad, por tanto, es tan difícil como tras el 20-D. El bloque conservador —PP y Ciudadanos— se quedaría en 169 escaños, insuficientes. La incorporación de PNV (5) y Coalición Canaria (1) tampoco llegaría a 176. El bloque PSOE-Unidos Podemos se quedaría en 156. Sin una mayoría absoluta garantizada, el candidato que quiera ser investido debe logarar más votos a favor que en contra, un juego en el que también entran en juego las abstenciones.

Cataluña
En Cataluña se han repetido los resultados del 20-D. En Comú Podem ha ganado con 12 escaños, por delante de ERC (9) y CDC (8). Solo hay un cambio respecto a diciembre: el escaño que el PP le arrebata a Ciudadanos. PP y Ciudadanos, que suman 169 escaños, podrían superar los 176 necesarios para gobenar con los 8 de CDC, un apoyo que parece improbable por el enfrentamiento entre la Generalitat de Cataluña y el Gobierno del PP por el referéndum independentista.

Andalucía
El PSOE ha perdido en la única comunidad en la que ganó el 20-D, y por tres escaños de diferencia. Sánchez se agarrará a esta circunstancia para reivindicarse como secretario general del PSOE, pues su gran rival dentro del partido, Susana Díaz, no está en mejor posición. Sánchez, al menos, puede decir que ha conseguido evitar el temido «sorpasso» de Podemos.

Fallaron las encuestas
En los sondeos publicados al cierre de los colegios electorales, Unidos Podemos se presentaba como el gran triunfador de la noche. Dichas encuestas confirmaban la segunda posición de la coalición liderada por Pablo Iglesias, y con cerca de 90 escaños. Sin embargo, Unidos Podemos ha logrado los mismos diputados que en diciembre consiguieron Podemos e IU, 71, por separado, y sigue en tercer lugar. Los sondeos también se han equivocado con PP, a quien atribuían menos diputados, y con Ciudadanos, de quien pronosticaban 40 diputados, y no 32.

Escaños populares
A diferencia del 20-D, Eduardo Madina, número 7 del PSOE por Madrid, ha logrado entrar en el Parlamento. También el presidente del Congreso, Patxi López, cuya presencia en las Cortes pusieron en duda las encuestas. Por parte de Unidos Podemos, el exjemad Julio Rodríguez se ha vuelto a quedar sin escaño, pese a que su partido lo colocó como número uno por Almería para asegurar su elección. El vicesecretario del PP Javier Maroto tampoco ha conseguido entrar en las Cortes. En Ciudadanos, el actor y cómico «Felisuco» ha salido elegido como diputado por Cantabria,

El Senado, azul
El PP mantiene su amplia mayoría en el Senado y ha logrado 130 senadores, 6 más que en diciembre. El PSOE ha bajado de 47 a 43, Unidos Podemos mantiene sus 16 senadores de diciembre, ERC sube de 6 a 10 y Ciudadanos no ha logrado representación en la Cámara Alta.
ABC, Madrid
 

Origen histórico de la izquierda y la derecha política

Juramento del Juego de Pelota, Francia
Óleo de Jacques-Louis David
Origen histórico
de la izquierda y la derecha política

Jorge S. Casillas
abc.Madrid

La división izquierda-derecha tiene una fecha de nacimiento dudosa. Todos la sitúan en las primeras semanas de la Revolución Francesa, pero no todos coinciden en cuanto al día. Hay un primer grupo de autores que ubica el origen de la expresión el 28 de agosto de 1789.

Uno de ellos es Gustavo Bueno, que en «El mito de la izquierda. Las izquierdas y la derecha» (Ediciones B) dice lo siguiente: «Fue en la sesión del 28 de agosto de 1789, es decir, ya constituido el tercer estado como Asamblea Nacional cuando (acaso por analogía con la Cámara de los Comunes, en la que el partido en el poder se sienta siempre a la derecha, dejando la izquierda para la oposición) los partidarios del veto real absoluto se pusieron a la derecha y los que se atenían a un veto suavizado, o nulo, a la izquierda. Esta “geografía de la Asamblea” —como decía Mirabeau ya el 15 de septiembre de 1789— se mantuvo».

Por contra, un segundo grupo sitúa el nacimiento de la izquierda y la derecha el 11 de septiembre de 1789, solo dos semanas después. Aunque las fechas bailan, sí hay consenso en torno a la circunstancia que provocó este reparto del espacio en la Asamblea Nacional.

Una forma práctica de votar
Al parecer sucedió en Versalles. Los políticos estaban debatiendo sobre el derecho a veto del Rey en las decisiones que tomase la Asamblea y surgieron tres grupos. Uno que estaba a favor que el monarca pudiera tumbar las decisiones de la Asamblea. Otro que estaba en contra y que contemplaba la opción del veto suspendido, que impedía al Rey derogar las decisiones de la Asamblea durante una o más legislaturas. Y, por último, un grupo de indecisos.

Cuentan que para facilitar el recuento (pues votaban a mano alzada) las distintas tendencias se repartieron el espacio de la Asamblea. Hay quien dice que fue para facilitar el diálogo entre los partidarios de una y otra opción. El caso es que a la derecha del presidente se colocaron los que estaban a favor del veto real, a la izquierda los que estaban en contra y en el centro los indecisos. Después de este reparto, los franceses de la época no bautizaron las distintas tendencias como izquierda o derecha, sino como «la montaña» (izquierda), «la llanura» (derecha) y «la marisma» (los indecisos que ocuparon el centro de la sala).

25 de junio de 2016

¿Por qué los bailarines cubanos siguen escapando?


"La magia de la danza" del Ballet Nacional de Cuba
representada en el Teatro Albeniz de Madrid en 2002
 
¿Por qué los bailarines cubanos
siguen escapando?

Roger Salas, El País, España

Según algunas fuentes del exilio cubano de Miami, en los últimos 18 meses han dejado la isla 83 artistas de ballet entre miembros de Ballet Nacional de Cuba, egresados de la Escuela Nacional de Ballet y miembros de otros conjuntos estatales, como el Ballet de Camagüey. Y todo ello, a pesar de la repercusión global del deshielo de las relaciones con los Estados Unidos, de la visita al Caribe del Papa y otros gestos de alta diplomacia. Desde algunos sectores de la ortodoxia castrista se pide paciencia.

Pero a un artista de ballet no se le puede pedir paciencia aunque sea parte de su disciplina; la ambición profesional de superación, cuando hay talento, es la urgencia de cabecera; la ambición doma la paciencia para que no se convierta en frustración. Para un bailarín o bailarina el tiempo es oro.

Las últimas y sonadas deserciones de una primera bailarina del BNC, Amaya Rodríguez, y tres jóvenes solistas (que se consideraban promesas seguras por su calidad y virtuosismo) que cruzaron la frontera de Canada   tras un viaje oficial del conjunto cubano y entre las que se encuentran Massiel Alonso y Mayrel Martínez, ponen otra vez la atención sobre un goteo que nunca ha cesado y que ha poblado el planeta de artistas de la danza cubanos, desde Holanda, Suecia, Noruega, Italia, Reino Unido y España a varios países de Latinoamérica, con Estados Unidos a la cabeza.

Amaya Rodríguez había salido legalmente a México con un permiso y cruzó por su cuenta y riesgo la frontera con Estados Unidos, una espalda mojada más en busca de su oportunidad. Pero estos jóvenes bailarines aún en tierra norteamericana hablan con temor. La mayoría de ellos ha dejado atrás a sus familias en la isla. Los que están en Europa, con menos presión política, y mediática, eluden el compromiso declarado con la oposición o cualquier actitud contestataria, algo que en la isla sigue siendo delito.

La euforia turística, las remesas de dólares que envían los familiares cubanos emigrados desde el extranjero, la promesa de la entrada de grandes capitales occidentales para reindustrializar la isla y las promesas de apertura en el terreno político no son capaces de tapar una realidad ruinosa y amarga cuya mejor metáfora es, en el terreno de la danza, el hecho de que las bailarinas se vean obligadas a remendar imperturbables sus gastadas zapatillas de ballet.

El ballet ha servido recientemente, como lo fue el pimpón para las relaciones entre China y Estados Unidos en tiempos de Nixon, para desbloquear las conversaciones entre Cuba y los estadounidenses, y todo empezó con una visita oficial del American Ballet Theatre [ABT] a La Habana después de más de 50 años, de modo que se puede hablar con propiedad en este caso de “diplomacia del ballet”. El ABT fue a La Habana con el plácet de Washington y así empezó esta parte de la fiesta... o del drama, según se mire. Hay quien dice que ya no tiene sentido emigrar o pedir asilo político al pisar suelo norteamericano. Que se lo expliquen a los bailarines, ellos tienen una respuesta.

Pedro Pablo Peña, director del Cuban Classical Ballet of Miami y del Miami Arts Center, como viene haciendo desde hace más de 30 años, ha acogido a estos artistas y preparó para ellos una función especial el sábado 18 en el Miami Dade County Auditorium. Un programa enteramente clásico que terminó con el segundo acto de Giselle”, protagonizado por Amaya Rodríguez acompañada por otro cubano invitado, Carlos Guerra, primer bailarín del Miami City Ballet y artista adorado por el público de La Florida. También bailaron otros cubanos como Marifé Fumero (Reina de las Willis) y Arionel Vargas (Hilarión), este último exprimer bailarín del English National Ballet de Londres. Alonso y Martínez hicieron también papeles solistas.

La diáspora de los artistas cubanos de ballet, desde los años sesenta del siglo XX con la histórica deserción de los 10 de París en 1966, es la más importante de la historia moderna junto a la de los rusos, que empezó en los días de la revolución de octubre, se extendió todo el estalinismo y terminó con la caída del muro de Berlín y la desaparición del bloque socialista. Ambas historias tienen sus héroes, sus luces y sus sombras y están por escribirse; los rusos quizás han tenido más suerte y mejor fama pues los ayudaba su propia tradición. Los cubanos siguen navegando en una tierra de nadie, luchando por su arte distintivo y su briosa calidad característica

24 de junio de 2016

Los Sanjuanes del Siglo XX en Camagüey

Los Sanjuanes 
del Siglo XX
Ana Dolores García
 

Las volantas y quitrines fueron desapareciendo paulatinamente de nuestras adoquinadas calles con la llegada del siglo XX y el progreso. 

Surgieron entonces los “autos” coches Victoria, capaces de moverse sin necesidad de caballos y luego aparecieron los Ford, con sus fuelles plegables que los hacían  vehículos idóneos para los desfiles sanjuaneros de comienzos de siglo.
 
En los años de vacas gordas la alegría sanjuanera se multiplicaba al compás de los sonidos de las monedas que tintineaban en bolsillos y faltriqueras. En aquellos paseos de entonces las damiselas camagüeyanas, estrenando serpentinas y confetis, comenzaban a lanzarlas y recibirlas de sus admiradores callejeros. Todo un derroche de colores y del buen disfrute, en unos desfiles en los que la presencia femenina era lo que más se celebraba. 

Las carrozas empezaron a incorporarse a la festiva caravana -generalmente nocturna-, patrocinadas   principalmente por industrias, ya fueran locales o nacionales, en las que entre cisnes o flores de cartón y bombillas de colores paseaban su belleza la elegida reina del carnaval, (como ya también se oía nombrar a los festejos sanjuaneros), las damas de su corte, la reina infantil (que también la había) y otras reinas de sociedades o barrios. Estos desfiles se celebraban los sábados y domingos o en las señaladas fechas del propio día de San Juan o el de San Pedro, que marcaba el cierre de los festejos.
 

La longitud del “paseo” se fue alargando y se extendió hasta incluir las dos grandes avenidas que enmarcan la ciudad, las llamadas de la Caridad y de Los Mártires. Las carrozas empezaron a verse acompañadas por camiones que cubrían su aspecto proletario con hojas de palma y otros adornos, y a los que se subían indistintamente muchachas y jóvenes en franca camaradería, exteriorizando su alegría con sus cantos.   

No faltaban tampoco las rudimentarias “planchas”, tan comunes en nuestro pasado, que tiradas por un caballo servían para el transporte rústico de mercancías dentro del pueblo, y en estas noches se veían también adornadas de ramaje verde y cargadas de juventud.  A carrozas, camiones y planchas se fueron incorporando las comparsas, genuinas réplicas de las comparsas habaneras, compuestas por parejas de jóvenes que avanzaban danzando elegantemente al ritmo de su música, y que eran patrocinadas por distintas sociedades de la comunidad. 

Nuestro sanjuan-siglo-veinte no quiso renunciar a dos genuinos modos  de diversión que provenían de los siglos anteriores: los clásicos ensabanados descritos por El Lugareño y que son ya característicos de nuestros carnavales, y las populares congas, reminiscencia de esa herencia omnipresente de cultura africana que permea nuestra sociedad.  Ensabanarse y “meterse” en una conga fue algo muy practicado, divertido y "conveniente" en las noches de entresemana.  

Las congas se comenzaban a calentar los tambores desde semanas antes, en las que su ritmo acompasado y monótono se escuchaba noche a noche en los barrios periféricos, el más afamado de todos, el de Bedoya.  Cada año se repetían los mismos sones: “Somos los comandos, lo que sea…”  o “Tú que me decías que Yayabo no salía más…
 

Poco antes de mediar el siglo comenzaron a decorarse calles y barriadas, tal como en los años del primitivo sanjuan. Se engalanaban con papeles satinados de todos colores, hojas de arecas o palmas de coco, se sacaban las radios a las aceras, se elegía una reina de la cuadra y se hacía fiesta. 

A esto mucho contribuyó la animación prestada por un periodista y locutor, Juan B. Castrillón, conocido cariñosamente como Don Pancho, a través de la emisora CMJK y su programa “La Hora Selecta Social” trasmitida al mediodía. El propio Don Pancho se personaba en las noches en distintas cuadras y prestaba su colaboración para la coronación de las reinas electas, y sostenía un concurso para premiar  la cuadra mejor engalanada. 
 
Realmente no sé cuando empezaría esta tradición, pero en el sanjuan camagüeyano del siglo veinte no faltaron las “sogas”. Mayormente esto sucedía cuando la mayoría de sus calles eran de tierra, porque ello dificultaba el tránsito rápido de vehículos. Las “sogas” eran precisamente eso, sogas sostenidas por muchachos (y a veces hasta mayores) de un lado a otro de la calle que impedían el paso a los vehículos para pedir alguna contribución (aunque ésta fuera de “quilos”) para la “olla”. Y la “olla” era donde hacían el ajiaco en plena calle para despedir el sanjuan y enterrar y llorar a San Pedro.  
 
Se disfrutaba también en las sociedades, en todas. En las exclusivas y en las más modestas, en todas. Tennis Club, La Popular, el Ferroviario, el Atlético, La Colonia Española, Maceo, Victoria…. en todos esos locales había bailes para que sus socios celebraran  el sanjuan
 
En la segunda mitad del siglo, con el arribo del gobierno castrista se han querido mantener las mismas tradiciones y las fiestas sanjuaneras se celebran con carácter oficial “para el pueblo”, como si en las de años anteriores no hubiera habido participación popular. 

Las múltiples escaseces  que han caracterizado estas décadas han difumado el esplendor que tuvieron en épocas anteriores. El ajiaco se ha convertido en caldosa, las rumberas con traje de cola bailan ahora en bikinis...

El pueblo se divierte de todos modos. Es natural, aunque no se trate de un circo, porque a falta de pan, hay mucha cerveza mientras duren estas dos semanas de fiesta. 

23 de junio de 2016

Cuentan las leyendas...


 
Leyendas españolas
en la Noche de San Juan
Mónica Arrizabalaga

Cuentan que la Encantada (ya sea mora o cristiana, según el lugar) lleva todo el año esperando a esta noche de San Juan para aparecerse en numerosas localidades españolas, peinándose su larga cabellera junto a alguna fuente, arroyo o castillo y que en las profundidades del lago de Sanabria voltea una campana de la mítica Valverde de Lucerna aunque solo quienes están «en gracia de Dios» la escuchan. Hoy es noche de hogueras y de leyendas que han pervivido durante siglos.

La Encantada
Dulciades se llama la joven y bellísima princesa que despierta cada Noche de San Juan en Villarrobledo (Albacete). Hija del señor de un castillo, fue raptada por el depravado Drakolín y al morir éste por la maldición del aya, su padre Hastrano ordenó que la encerraran en una mazmorra y la mataran con un veneno. Cuando se lo suministran, se aparece el aya, que empareda a la bruja Nasanta y consigue que la princesa no muera, sino que duerma en un estado letárgico del que solo despierta por San Juan. «Esa noche aparece La Encantada, una delicada y bellísima joven de tez clara, peinando su larga y hermosa cabellera con un peine de oro, para regar y cuidar unas flores extrañas que sólo crecen allí. Otras versiones de leyenda añaden que, si la ves y te mira fijamente a los ojos, ocuparás su lugar», recogen Elvira Menéndez Pidal y José María Álvarez en sus «Leyendas de España» (SM).

En la Cueva de la Camareta, en la zona del embalse de Camarillas (Hellín, Albacete) cuentan que la dama se peina con un peine de oro y pregunta a quien pasa por allí qué le gusta más si el peine o ella. En cierta ocasión cuentan que un pastor le respondió que el peine y ella le respondió airada: «¡Maldito seas, que por tu culpa seguiré encantada!».

Otras leyendas similares son las de La Encantada de Benamor (Moratalla), la de las Tosquillas (Caravaca), la de la Rambla de Nogalte (Puerto Lumbreras), la Dama de la Terrera de los Argálvez (Baza, Granada) o la Bruja de Aketegui (Guipúzcoa).

En Coy o Manzanares el Real la encantada es una princesa mora que se enamoró de un joven cristiano y fue encerrada por su familia en una cueva. Allí murió esperando ser rescatada por el caballero cristiano, que no regresó jamás. Cuentan que se aparece en la noche de San Juan, vestida de blanco junto a un manantial o una fuente.

También en Rojales (Alicante), la Encantá (Zulaida o Zoraida) busca en la noche de San Juan a algún valiente que la lleve en brazos hasta el río Segura para bañar sus pies en el agua y romper así el maleficio de su padre por haberse enamorado de un príncipe cristiano. Pero quien se presta a llevarla acaba cayendo desfallecido por el peso cada vez mayor de la joven, que queda encerrada en el monte. Sobre el pobre hombre cae entonces la maldición de la Encantá de morir con la lengua fuera.

En la noche de San Juan se dice que se escucha un canto irresistible de mujer desde la fuente de La Velasca, en Badajoz, aunque nadie ha vivido para contarlo. Atraídos por los espectros de tres princesas moras, los hombres se lanzaban al agua y morían ahogados. José María Merino recoge el relato en sus «Leyendas españolas de todos los tiempos» y la fórmula mágica con la que en una noche de San Juan fueron desencantadas las tres jóvenes.

En la noche de San Juan quedaban anulados los poderes de la temida Juáncana, que raptaba a los niños y los devoraba en su cueva en Cantabria. Era el momento que aprovechaba la gente para buscarla y acabar con su vida, aunque según Merino parece que nunca pudieron conseguirlo.

Fantasmas en el castillo
Entre los muros del Castillo de Loarre se cuenta que falleció el conde Don Julián y que enterraron al mayor traidor de la historia de España a la entrada de la iglesia, para que todos pisotearan sus restos por haber abierto las puertas de la Península a los musulmanes por el comportamiento de Don Rodrigo con su hija Florinda, más conocida como La Cava. Hay quien dice que su alma atormentada merodea por las torres del castillo lamentando el trágico fin de Florinda, que se habría suicidado arrojándose desde una torre. Otros creen ver (cómo no, en la misma noche de San Juan) a la abadesa doña Violante, sobrina del Papa Luna, cuya tumba tampoco ha sido aún hallada.

Campanadas bajo el agua
Hay quien asegura que en la noche de San Juan aún voltea una campana de la iglesia de Valverde de Lucerna desde las profundidades del Lago de Sanabria. No está claro si la que repica en esta noche mágica es la campana de Redondo o Bragado, los dos bueyes que corrieron asustados al lago y engancharon sin querer las campanas de la iglesia. Los animales arrastraron una de ellas al salir del agua, pero la otra quedó bajo el lago donde, según la leyenda, yace el mítico pueblo de Valverde, Villaverde o Villa Verde de Lucerna.

Cuenta la leyenda que hasta esta localidad zamorana llegó un día un pobre andrajoso pidiendo limosna, pero todos cerraban las puertas cuando se les acercaba. Solo en una casa apartada, el panadero le animó a pasar y sentarse junto al fuego mientras metía en el horno la última masa de pan que le quedaba. Cuando el buen hombre fue a sacar el bollo de pan, la masa había aumentado tanto de tamaño que casi no cabía por la boca del horno. El pobre le dijo entonces al panadero que guardara el pan «porque de él tendrán que comer usted y su familia hasta que alguna barca pueda venir a rescatarles», según relata Luis Díaz Viana en «Leyendas populares de España».

Otras versiones, como la que recoge la web de Turismo de Sanabria, sitúan el relato en una desapacible noche previa a la fiesta de San Juan. Son unas mujeres quienes acogieron al mendigo y se salvan de su castigo. Antes de abandonar el pueblo, el viejo, que era el mismísimo Jesucristo según la leyenda, cogió el cayado y dijo: «Donde clavo este bastón, que salga un borbollón». El agua inundó el lugar, sumergiendo por completo el pueblo. Hay quien cuenta que en noches oscuras se ven luces que parecen andas sobre las aguas, las almas de los desaparecidos que intentan huir del profundo lago, y que por eso se le llama Villa Verde de Lucerna.

También en la laguna de Antela decían que los muertos de la legendaria ciudad de Antioquía pedían perdón volteando las campanas la noche de San Juan «pero ni les llega ni les llegará nunca porque están condenados por toda la eternidad», según escribía Camilo José Cela en «Mazurca para dos muertos».

De las legendarias ciudades sumergidas en Galicia, quizá la de Antioquía era más conocida. Decían que su idolatría al gallo y sus pecados llegaron hasta tal extremo que Dios decidió castigar a la ciudad. Jesucristo quiso salvar a los justos y bajo el aspecto de un mendigo, recorrió las calles pidiendo limosna sin dar con nadie que se conmoviese de sus súplicas. Solo una pobre vieja le acogió en su casa, le dio algo de comer y le dejó su propia cama para que descansara. Al amanecer, un lago había cubierto por completo la ciudad. Solo la anciana se había salvado.

Para decepción de los más crédulos, en la década de los 50 se desecó la laguna de Antela sin que apareciera rastro alguno de Antioquía.

21 de junio de 2016

Triunfal presentación en Miami de bailarines cubanos


Primera Ballerina Amaya Rodríguez en Giselle
Foto: Roberto Koltún, El Nuevo Herald

Triunfal Presentación en Miami de
bailarines cubanos disidentes:
 
Una fiesta reivindicativa de bailar en libertad

 Roger Salas,
El País, Madrid

El pasado sábado 18 de junio el Miami Dade County Auditorium se llenó casi hasta la bandera. Esa tarde, se abatieron sobre Miami tres tormentas de esas que el clima subtropical propicia y donde parece que se acaba el mundo en diez minutos con viento, aparato eléctrico y mucha agua. Después hasta se atreve a salir el sol otra vez.

Era una función única y ya habitual en la temporada de fin de primavera del Cuban Classical ballet of Miami en la ciudad (el festival anual, sin embargo, se desplaza a otros municipios y hasta los teatros de la playa), dependiente del Miami Hispanic Arts Center, ambos bajo la dirección artística del cubano Pedro Pablo Peña, su fundador y la persona que se ha convertido en un emblema en el estado de la Florida y en toda Norteamérica acogiendo a todos los bailarines que desertan de Cuba, por cualquier vía.

Esta vez la velada tenía un verdadero formato de gala de ballet clásico. La prensa internacional se había hecho eco estos días pasados de la deserción y cruce de la frontera mexicana de la primera bailarina del Ballet nacional de Cuba Amaya Rodríguez casi contemporáneamente, tres talentosas y muy jóvenes solistas abandonaban una gira del BNC en Canadá y también cruzaban por su cuenta y riesgo la frontera norte de los Estados Unidos.

La ley de ajuste cubano, al pisar suelo norteamericano, los protege inmediatamente. El 2014 se asilaron 8 artistas en una gira a Puerto Rico y el goteo de deserciones de artistas cubanos de la danza en 2015 y 2016 sumaron hasta los 84 elementos. “Esto no se puede pasar por alto”, comenta a este diario Peña, “aunque se hable en la alta política de embajadas, viajes protocolares y mejoras económicas. Nada de eso llega hasta hoy al pueblo llano. Los bailarines, como todo el pueblo cubano, carecen de libertad, medios de vida y posibilidades de desarrollarse”.

La gala de ballet culminó con el segundo acto de Giselle bailado por Amaya Rodríguez y por Arionel Vargas, también cubano y ex primer bailarín del English National Ballet que sustituyó a Carlos Guerra, figura principal del Miami City Ballet que en su día también llegó a los Estados Unidos cruzando la frontera mexicana. Guerra se lesionó gravemente en el hombro durante el ensayo general apenas 12 horas antes de la función. El público acabó ovacionándolos en pie. Vargas, que debía bailar otras piezas en la función, y que nunca había bailado con Amaya Rodríguez, asumió el reto y la función se pudo hacer.

El rol de Hilarión lo asumió otro cubano escapado en 2014 y que ahora hace una carrera brillante en el Washington Ballet: Jorge Oscar Sánchez, un nombre a retener y una carrera que debe ser seguida con atención. En la velada también bailaron las solistas Masiel Alonso y Mayrel Martínez, dos de las artistas que habían cruzado hace apenas semanas por Canadá, acompañadas en pas de trois de El lago de los cisnes por Ignacio Galíndez (de los quedados en 2014), un joven con mucho que decir, una figura perfecta de danzarín noble en sus proporciones y una elegancia natural que lo precede al salir al escenario y que es su principal baza junto al virtuosismo a que nos tienen acostumbrado los jóvenes bailarines cubanos de hoy.

Hay que destacar a Marizel Fumero (que en 2012 fue invitada a Londres y después optó por aceptar pasar a las filas del Milwaukee Ballet para así no volver a Cuba), artista delicada y de técnica segura que hizo el pas de deux de Romeo y Julieta con Vargas y asumió el papel de Reina de las Willis en Giselle donde se mostró con autoridad, salto poderoso y buena presencia.

Peña armó un programa exigente y complejo, resaltando la importancia de los maestros rusos en la escuela cubana (como Azari Plisetski) junto a loa égida didáctica que tuvo el puertorriqueño José Parés y sobre todo, el gran maestro Fernando Alonso. “Los jóvenes deben saber, se les debe explicar de dónde han salido, qué se les ha enseñado y por qué son capaces de arrancar aplausos y entusiasmo en todas partes. No es un milagro sobrenatural, es la unión del talento y del trabajo, en este caso, del arrojo y la decisión de empezar de nuevo mientras se está a tiempo”.
 
Algunos de los artistas del Cuban Classical Ballet of Miami estarán presentes el 20 de agosto en el importante Festival de Ravello (Italia) en una función sin precedentes que reunirá por primera vez tras el deshielo de las relaciones cubano-norteamericanas a bailarines criollos de dentro y de fuera de la isla.
Enviado por Leonor Agüero

20 de junio de 2016

Del dicho al hecho no va mucho trecho -IV-

Francisco de Chinchilla, alcalde de Madrid
IV
Del dicho al hecho,
no va mucho trecho
 Marlene María Pérez Mateo                       

    La literatura sapiencial saturada de historias, mitos, personajes y sobretodo gran saber es parte de todo pueblo. En el saber popular se crece: “Vox populus, vox Deus”. Es esta sencilla, pero para mi entrañable reseña,  un viaje por su razón y origen en la patria cubana, y en las muchas patrias que a ella dieron origen. “La sabiduría viene llamando por las calles y levanta su voz en las plazas”, nos recuerda un versículo bíblico (Pro 1, 20). Así sea.

“Lo conocen hasta los perros”

      El ser reconocido hasta por los canes recuerda a Francisco de Chinchilla, un alcalde de Madrid, la capital española, a finales del siglo XVIII; además de Ministro del Santo Oficio.

      De Chinchilla era inflexible, severo y para nada analítico. Las medidas puestas en práctica por el y su administración rayaban en el extremismo. Por lógica la reacción airada de los vecinos no se hizo esperar y la animadversión a su persona era sobrada.  

       Como parte de su estrategia estuvo la de mandar a matar a pedradas y a palazos limpios a todos los perros que al paso de cualquier transeúnte se encontraran. Su objetivo era la sanidad pública. Los pobladores atribuían a los canes cierto sentido de presagio por lo que al verles salir corriendo o huir, o al escuchar sus aullidos, tenían por seguro que el tal De Chinchilla andaba cerca.

        La casa de dicho alcalde se ubicaba en la intercepción de las calles Gran Vía y Adaba. Hasta allí muchas veces llegaron muestras de los incómodos pobladores  en no pocas ocasiones.

          El ser conocido hasta por los perros, se entiende por tener gran popularidad y gran arraigo entre la gente, aunque no necesariamente negativo.

1 de junio de 2016

Olivia de Havilland



Olivia de Havilland

Rosa Belmonte, abc.es   

Joan Fontaine en una entrevista: «Me casé la primera, gané un Oscar la primera, tuve un hijo la primera. Si me muero ella estará furiosa porque otra vez le habré ganado». La protagonista de «Rebeca» desapareció en 2013. Olivia de Havilland, que se mostró entonces más «conmocionada y entristecida» que furiosa, no sólo sobrevivió a su hermana sino que es probable que en julio llegue a los 100 años. La primera. Le ha dicho a su médico que tiene planeado vivir hasta los 110.

Olivia de Havilland nació en Tokio el 1 de julio de 1916 de padres británicos. Se nacionalizó estadounidense el 28 de noviembre de 1941, nueve días antes de Pearl Harbor. «Me habrían mandado a un campo de concentración», exagera.

Hacía años que era una estrella. De 1935 es «El capitán Blood». De 1936, «La carga de la brigada ligera». Y de 1938, «Robin de los bosques». Las tres con Errol Flynn, de quien recuerda su entusiasmo al besarla en la última. Las medias dejaban ver en todo su vigor ese instrumento con el que el actor tocaba el piano. De 1941 es «Murieron con las botas puestas», la última película que hizo con Flynn.

Olivia no era muy partidaria de Hollywood. De hecho, en los años 50 se marchó a vivir a París. Todos los años, en Navidad y Semana Santa, solía leer las Escrituras en la Catedral Americana. Tenía experiencia. Una de las cosas locas que Joan Fontaine reprochaba a su hermana es que de pequeña la aterrorizaba leyéndole la Crucifixión. «La quería mucho de niña», dijo Olivia. También le rompió la clavícula. «Nuestro mayor problema es que teníamos que compartir una habitación», dijo también Olivia sobre el origen de su rivalidad. Pero si hubieran tenido una habitación propia, como Virgina Woolf, «no nos hubiéramos divertido tanto».

En 1939, Joan Fontaine hizo un pequeño papel en «Mujeres», la película de George Cukor. Fue este quien llamó a Olivia de Havilland para proponerle hacer «Lo que el viento se llevó» el mismo año (David O. Selznick la había visto en «Robín de los bosques»). Aceptó, pero no era tan fácil. Jack Warner, su dueño en el estudio, dijo que ni hablar y además le preguntó que por qué querría hacer a Melania y no a Escarlata. En todo caso, no la iba a dejar ir. Así que Olivia se fue a hablar con Ann, la mujer de Jack Warner, para solucionarlo. Y vaya si hizo de Melania. En el futuro, Olivia de Havilland acabó con la esclavitud de los actores en el sistema de estudios gracias al pleito que ganó en 1944. Como el futbolista Bosman, dio nombre a una reglamentación.

Durante el rodaje de «Lo que el viento se llevó», Selznick quiso que Olivia hiciera «Rebeca» pero Warner se negó otra vez. Se lo propuso a Joan. En 1941 llegaría «Sospecha». Y el Oscar. Olivia no lo había ganado por su Melania. Ahora estaba nominada por «Si no amaneciera» y Joan por la película de Hitchcock. Ganó esta. Estaban sentadas en la mesa de Selznick. Cuando Ginger Rogers anunció la ganadora, Fontaine se paralizó: «Pensé que mi hermana iba a saltar sobre la mesa y agarrarme del pelo». Lo contó en sus memorias «No Bed of Roses» (1978). Olivia de Havilland se refiere a este libro como «Ni una pizca de verdad».

Salió con Howard Hughes, John Huston y Jimmy Stewart, fue piloto de avión, ganó dos Oscars, se casó dos veces (con un escritor y un editor), tuvo dos hijos (uno murió a los 41 años), se siguió peleando con su hermana (ni siquiera se hablaron en el funeral de su madre) y declaró en secreto ante el Comité de Actividades Antiamericanas.

Como otras estrellas, estaba en el Independent Citizens’ Committee of the Arts, Sciencies and Professions. Y allí se introdujeron comunistas. En 1958 la llamaron a declarar acusada de serlo. «Me puse un vestido rojo y dije: ‘‘Por favor, no piensen que el color explica mi opinión política’’». Fue la primera mujer en presidir el jurado de Cannes. «Nunca conocí a Goddard ni a Truffaut ni a Bardot».

31 de mayo de 2016

La Feria de Sevilla del Centro Español de Washington DC



La Feria de Sevilla
del Centro Español
de Washington DC

Ana Dolores García
 
La Feria de Sevilla que se presenta cada verano en la capital de Estados Unidos celebrará este año su Veinticinco Aniversario. No es tal  como la original Feria que evoca con su nombre, ni en magnitud ni en duración. No hay paseo a caballo por el Real ni de volantas y calesas. Las casetas de baile no son tan numerosas y, como tampoco es nocturna, no la alumbran miles de farolillos. No dura una semana sino solo cinco horas de un domingo… Pero el esfuerzo de sus organizadores a través de estos cinco lustros, ha cosechado fruto exitoso en concurrencia y aceptación.  No es fácil imaginar que aquella primera feria con la que empezó esta aventura del sentir español de sus organizadores fuera hoy un espectáculo capaz de reunir a cerca de siete mil personas.

Fue en el verano de 1989 cuando se llevó a cabo la primera, con mucho entusiasmo y poquísimo dinero. En su conjunto fue solo una combinación de pulguero, tarima para bailar sevillanas y venta de comida española casera. La organizaron varias damas fundadoras de “Casa de España”, --grupo antecesor a la sazón formando ya parte  del Centro Español de Washington DC-, con el loable intento de conseguir algún beneficio económico que engrosara los fondos para la adquisición de una casa social para el Centro.  Si la idea daba resultado, se tenía la intención de repetirla en años sucesivos.  

Aquel "intento de feria”, celebrado en el Parque Fort Reno de Washington fue el comienzo. Para la siguiente y las otras que vinieron después, la organización fue mas elaborada: las casetas de baile iban aumentando animadas con la presentación de alumnos de las distintas academias de bailes españoles del área. El propio Centro Español presentaba distintas casetas para la venta variada de comida típica de las principales regiones de España: Andalucía,  Levante, la region cantábrica… Como aliciente y otra forma de ingresos, se rifaba un pasaje en avión a  España.

La Feria crecía y el Fort Reno Park ya resultaba insuficiente. Problemas con el estacionamiento de los coches y la venta de bebidas alcohólicas  (vino y sangría) movieron a la directiva del CEW a buscar otro lugar donde plantar la Feria. Fue fácil encontrar el lugar idóneo: los amplios terrenos que circundan el Centro de Arte Strathmore, del Condado de Montgomery en Maryland.

Los gastos subieron estrepitosamente, pero las ventajas que se obtienen lo ameritan. En Strathmore no hay que preocuparse por el transporte gracias a la contigua estación del Metro. La entrada es libre y tampoco es un problema el aparcamiento de vehículos, pues el amplio estacionamiento del Metro es gratuito los sábados y domingos.

El sabor sevillano de la feria washingtoniana comienza con la Salve Rociera  y continúa con la interpretación de alumnos de diferentes escuelas de baile. Aunque no solo Sevilla está presente en la Feria, porque los restaurantes y las casetas del CEW permiten la degustación de paellas, empanadas, sardinas a la plancha, pan con chorizo, vino, sangria, etc., a mas de postres típicos de la culinaria española.  

La Embajada de España patrocina el evento, así como comerciantes españoles del área metropolitana, Porcelanosa, “Pesca Deli”, y diferentes restaurantes de comida española, La Taberrna del Alabardero, José Andrés con sus establecimientos “Jaleo”, La Tasca, Cheffeliciano…

El éxito de la feria en los últimos años se ha debido a varios factores: uno de ellos, el fácil acceso y la amplitud del recinto; otros grandes responsables son la alegría y el buen ambiente. Y por supuesto y en primerísimo lugar, la organización con que se presenta. Un esfuerzo tenaz por parte de quienes la llevan a cabo y colaboran con los directivos del CEW para cumplir uno de los propósitos de la Institución: dar  a conocer la cultura de España, tanto al pueblo norteamericano que también disfruta de ella, como al resto de la comunidad hispana que reside en las áreas metropolitanas de Washington y Baltimore.  

La Feria de Sevilla del Centro Español de Washington DC de este año se celebrará este  domingo 5 de junio, con el mismo éxito y animación de años anteriores y en su lugar habitual: Centro Strathmore, North Bethesda, MD. de 11:00 am a 5:00 pm