6 de agosto de 2015

Piden al Papa beatificar al P. Varela

El Siervo de Dios P Félix Varela

Piden al Papa
beatificar al padre Félix Varela

La plataforma social Cuba Posible pide, mediante una carta entregada a la Nunciatura Apostólica, que sea llevado a los altares el sacerdote cubano Félix Varela, según publicó la página digital de ACI Prensa.  

Intelectuales y laicos católicos firmaron la carta dirigida al Papa Francisco que fue entregada el 30 de julio "agradeciendo al Pontífice la visita pastoral que realizará a Cuba del 19 al 22 de septiembre y su compromiso con nuestros destinos".

"En este contexto, queremos solicitarle que, con motivo de los preparativos y la realización de su visita, se interese por el proceso de beatificación del padre Félix Varela (1788-1853)", señalan.

El P. Varela "desarrolló una intensa y fecunda labor espiritual, pedagógica, cultural y sociopolítica (…), atendió la educación de niños y jóvenes, cuidó de huérfanos, y se entregó plenamente, durante la mayor parte de su vida, a servir a los pobres, en especial a los inmigrantes irlandeses en los Estados Unidos, donde consagró tres décadas de su labor pastoral, cuando tuvo que asumir el exilio, hasta el fin de su vida", recordaron los laicos católicos Roberto Veiga y Lenier González de Cuba Posible.

La carta dirigida al Papa, continúa la publicación, hace énfasis en el mayor aporte del P. Varela: "radicó en la metodología que nos legó para ejercer un patriotismo basado en la capacidad de comprometernos en el bienestar mutuo, y juntos, en el bienestar del país".

"Santo Padre, nos sentimos herederos de los intelectuales, estudiantes universitarios y actores sociopolíticos del país que en el año 1912, después de obtenida la independencia, trasladaron sus restos a La Habana y los colocaron en el Aula Magna de nuestra Universidad. Es por ello que ahora le solicitamos, humildemente, que atienda a la posibilidad de que sea llevado a los altares".

"En momentos como estos siempre resulta positivo colocar en el centro a los referentes más nobles, sólidos y trascendentes que compartimos diversas generaciones. Vemos en la beatificación del padre Félix Varela un acto de justicia que honraría a lo mejor de los cubanos, tanto a los que profesan la fe católica como a aquellos que no la profesan, pero que juntos sienten, como Su Santidad, un compromiso sustantivo con el bienestar del prójimo, en Cuba, y sobre la Tierra. Confiados de su desvelo por los pueblos, estamos seguros de su atención", concluye la misiva.

Nota aclaratoria de Palmas Amigas:  
  El primer paso en la historia de la causa de canonización del P. Félix Varela se dio en 1983 cuando la Congregación Vaticana de las Causas de los Santos dio su consentimiento para que se abriese el Proceso en La Habana, lugar de nacimiento de Varela.

El 23 de febrero de 1995 la Conferencia Episcopal Cubana acogió tal decisión y el Proceso fue abierto oficialmente en La Habana desde el 22 de enero al 15 de agosto de 1996. Se nombraron los postuladores del caso en Roma, Cuba y Nueva York, y una comisión de historiadores (que hizo sus investigaciones en 28 archivos y bibliotecas de Cuba,  España, Estados Unidos, Roma, Inglaterra y Francia) y otra de teólogos para examinar sus escritos.

Su Santidad el Papa Benedicto XVI otorgó la aprobación a la Congregación para la Causa de los Santos el 14 de marzo de 2012. Dicha Congregación promulgará un decreto en el que se reconocen las “virtudes heroicas” vividas por el sacerdote cubano, primero que nos enseñó a pensar, nacido en La Habana el 20 de noviembre de 1788 y fallecido en San Agustín de La Florida, el 25 de febrero de 1853.

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba hizo pública su complacencia por la  declaración del Santo Padre Benedicto XVI, proclamando Venerable al Siervo de Dios, Padre Félix Varela Morales

La declaración oficial por parte del Sumo Pontífice de la santidad de una persona comienza, regularmente, 5 años después de su muerte y consta de 3 pasos sucesivos:

el primero, se declara Venerable Siervo de Dios;
el segundo, se declara Beato;
y el tercero, se autoriza a llamarle Santo y que se le rinda veneración pública el día de su muerte.

Para que un Venerable sea beatificado se requiere un milagro por su intercesión debidamente comprobado. Es necesario un segundo milagro para que sea definitivamente canonizado como santo de la Iglesia católica. En caso de martirio cruento, los milagros no son necesarios.

Cuba cuenta ya con dos beatos: Uno, Olallo Valdés, enfermero laico consagrado en la Orden de San Juan de Dios, que nació en La Habana en 1820 y murió en la ciudad de Camagüey en 1889; el otro, el seminarista José López Piteira, que nació en Camagüey (Jatibonico, hoy prov. de Ciego de Ávila) en 1913 y murió mártir en España en 1936 durante la Guerra Civil Española.

 

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