10 de mayo de 2013

ISABEL II DELEGA FUNCIONES EN EL PRÍNCIPE CARLOS


Foto Reuters

Isabel   ll delega  funciones
 en  el  Príncipe  Carlos

Borja Bergareche, corresponsal en Londres
ABC Madrid


Isabel II ha compartido este miércoles carroza con su hijo mayor, el Príncipe Carlos, que acude al tradicional discurso de la Reina ante el parlamento por primera vez en 17 años, acompañado de su esposa, la duquesa de Cornualles.

El heredero al trono de los Windsor, de 64 años, dejó de participar en este acto solemne de anuncio del programa legislativo del Gobierno a raíz de su divorcio con Lady Di, y no asistía desde 1996. Su presencia junto a su madre inaugura lo que muchos en Reino Unido analizan como una nueva etapa en la monarquía británica, en la que la Reina –que tiene ya 87 años– delegará cada vez más tareas y funciones en el Príncipe de Gales.

La Casa Real quiere reducir los viajes de larga distancia
de la Reina de Inglaterra

La Casa Real anunció el martes que Carlos representará por primera vez a la Reina Isabel II en la cumbre bianual de jefes de Estado y de Gobierno de la Commonwealth, una de las reuniones más cultivadas personal y diplomáticamente por la Reina. Fuentes de Palacio han indicado que «están revisando la cantidad de viajes de larga distancia realizados por la Reina», un reconocimiento velado –sin precedentes– de que su avanzada edad requerirá cada vez más alterar el guión de la jefatura del Estado.

Los conductores de la Reina han recibido instrucciones, por ejemplo, de acercar el vehículo lo más posible a donde se encuentre para que camine lo menos posible, mientras que los carpinteros han reducido la altura de los pedestales desde los que concede honores y medallas, para obligarle a agacharse lo menos posible.  

Papel de Carlos en la Commonwealth

Según aseguraba ayer una fuente del Palacio Real, la Reina se encuentra «en plena forma» y habría estado montando a caballo en el Palacio de Windsor la semana pasada. Pero su renuncia a participar en una cumbre de la Commonwealth, que tendrá lugar en Sri Lanka en noviembre, tras 40 años de asistencia ininterrumpida ha incrementado el debate sobre un posible estatus reforzado para el Príncipe Carlos, que presidirá esta reunión por primera vez en su vida.
La Commonwealth es quizás el mayor legado político de seis décadas de reinado de Isabel II, una organización a la que la soberana suele referirse como «la red mundial original», en referencia a la World Wide Web (www).

La cumbre de Sri Lanka viene precedida de un contencioso diplomático sobre las vulneraciones de los derechos humanos de las que se acusa al gobierno de Colombo, y Canadá ha anunciado que boicoteará la cumbre si no mejora la situación. Fuentes británicas niegan que al Reino Unido vaya a adoptar una estrategia similar, y recuerdan que la Reina no enviaría en ese caso al Príncipe de Gales. Isabel II ya se ausentó en los 70 como signo de protesta contra el apartheid sudafricano. El mensaje podría ser otro.

La Reina de Inglaterra es la Jefa del Estado  de 16 de los 54 países que componen la Commonwealth, incluido el Reino Unido, Canadá y Australia. Su cargo de «Head of the Commonwealth», o máxima dirigente de este club de ex colonias británicas que representa a un tercio de la Humanidad, no es hereditario, a diferencia del trono. Y algunos países han expresado ya sotto voce sus pocas ganas de que el Príncipe de Gales asuma este cargo –que algunos confunden con una inexistente jefatura del Estado común a los 54 países miembros–. Enviando a su hijo, la «madre» de esta comunidad de naciones anglófilas estaría señalando su deseo de que Carlos le sustituya en el futuro también en ese puesto.

Ruido de regencia; abdicación impensable

Esta delegación creciente de funciones en el «número dos» al trono ha acrecentado el debate sobre la necesidad de un estatus reforzado para el Príncipe Carlos, quien ya ejerció de portavoz familiar durante el concierto  el verano pasado en Buckingham Palace con motivo del 91 cumpleaños de su padre.

«¿Podría convertirse en regente?», se pregunta “The Daily Mail”,  que cita fuentes que reconocen la existencia de «conversaciones sobre las conversaciones» sobre un tema que “The Times”  ve como «una posibilidad teórica».

El deseo de facilitar la vida al duque de Edimburgo es un factor clave

Los analistas citados estos días por la prensa británica coinciden en destacar que una hipotética abdicación de Isabel II en su hijo mayor es impensable en Gran Bretaña, dado el traumático recuerdo de la renuncia al trono de su tío Eduardo VIII hace 77 años. La joven Reina prometió al acceder al trono en 1952 que serviría a la nación «toda su vida», y renovó este compromiso en febrero del año pasado, al cumplir 60 años en el trono, con lo que no se contempla que siga la estela de la reina Beatriz de Holanda o del Papa Benedicto XVI.  

Pero la monarquía británica no ha dudado en renovar su funcionamiento cuando ha sido necesario. Así, la propia Isabel II ha establecido una línea divisoria en la Familia Real en la que ella y su esposo, el Príncipe de Gales y su esposa y los duques de Cambridge y el Príncipe Enrique forman la primera división de «royals» británicos. Su deseo de facilitar la vida a su marido, el duque de Edimburgo sería un factor clave ahora en su decisión de ir delegando tareas en su hijo.
El Príncipe Carlos ya preside algunas reuniones del Privy Council, el consejo asesor de la Reina, recibe a gobiernos extranjeros y, junto a su esposa, cargó con el grueso de los viajes al extranjero incluidos en las celebraciones del Jubileo de Diamantes el año pasado. Pero, a pesar de su interés –a menudo polémico– en distintos asuntos públicos, el heredero no recibe los documentos de Estado, ni firma leyes del Gobierno ni recibe a embajadores. Ahora su papel podría ser reforzado para ejercer de «co-soberano» de facto, a medida que sus padres se hacen mayores.

La regencia es una figura constitucional regulada por leyes de 1937 y 1953 que recogen su necesidad en dos supuestos: si el soberano es menor de 18 años o si se le declara «incapacitado por razón de enfermedad del cuerpo o de la cabeza para desempeñar las funciones reales».

Esta declaración de incapacidad deben firmarla tres o más de las siguientes personas: el consorte del soberano o soberana y quienes ostentan algunas de las más altas instituciones del Reino Unido, el presidente del Parlamento, el Lord Chancellor o el juez de mayor rango (Lord Chief Justice de Inglaterra y Gales).

La última vez que Gran Bretaña tuvo un regente fue entre 1811 y 1820, cuando el futuro Jorge IV ejerció como Príncipe de Gales las funciones de su padre, Jorge III, incapacitado por enfermedad mental.

FRASE DE SABIDURÍA

La estadística es la primera de las ciencias inexactas
 - Edmond Gouncourt  1822-1896. Novelista naturalista francés

9 de mayo de 2013

NOS DEJA ALFREDO LANDA



Nos deja Alfredo Landa


Alfredo Landa ha muerto hoy a los 80 años en Madrid. La historia del cine español no se puede concebir sin el actor que dio nombre a un subgénero, el Landismo,   durante los años sesenta y setenta.

Sus últimas apariciones públicas datan de 2008, cuando recibió el premio de la Unión de Actores por su papel en «Luz de domingo», de José Luis Garci, la Medalla de Oro del Ayuntamiento de Madrid y el Premio Príncipe de Viana a la Cultura 2008   en su tierra, Pamplona, y de manos del Príncipe de Asturias. Fue su retirada, tras haber recibido el año anterior el Goya de Honor, el tercero de su carrera después de los obtenidos como mejor actor por «El bosque animado» (1987) y «La marrana» (1992).

«Tengo tanto dentro... este Goya de Honor se lo debo a mi profesión que ha sido lo mejor de mi vida, lo que más aprecio», dijo Landa en un discurso emocionado, entrecortado, casi incomprensible e interrumpido sin parar por los aplausos de sus compañeros. El actor navarro se mostró perdido durante su intervención y evidenció unos problemas de salud nunca definidos claramente pero que le llevaron a desaparecer de la vida pública.

Pese a ello, su recuerdo permanece vivo entre el público y entre sus amigos. Así lo demostró José Sacristán en la última entrega de los Goya. «Sólo echo de menos que Alfredo Landa me hubiera abrazado», dijo Sacristán al recoger su Goya por «El muerto y ser feliz». Fue él precisamente, junto a Miguel Rellán, el encargado de entregarle cinco años antes su galardón de honor a Landa.

Un Landa que evitó las polémicas que habían rodeado sus problemas con quien había sido director de su último trabajo y un amigo cercano hasta entonces, José Luis Garci. Juntos hicieron «Las verdes praderas», «El crack», «El crack II», «Canción de cuna», «Historia de un beso», «Tiovivo c.1950» y «Luz de Domingo», pero las malas relaciones de Garci con la Academia de Cine le llevaron a negarse a entregar a Landa su Goya de Honor y ahí se rompió una amistad de cuarenta años.

Un hombre con mucho carácter

Porque si algo ha demostrado Landa en su vida profesional y personal ha sido carácter, mucho carácter. «No hablo mal de la gente, sólo constato la realidad», afirmó en una entrevista con Efe en 2008 con motivo de la publicación de su biografía «Alfredo el Grande. Vida de un cómico».

En ese libro calificaba al productor José Luis Dibildos de «timador profesional» y a la actriz Gracita Morales de  “caprichosa, despótica e intratable, pero también halagaba a los actores Miguel Ángel Rellán o Tina Sainz, o al cineasta José Luis Cuerda.

Una larga carrera de la que se retiró porque perdió la pasión
Nombres que rodearon una larga carrera profesional -más de 120 películas- de la que se retiró porque perdió la pasión. Títulos como «Atraco a las tres», «Historias de la televisión», «La verbena de la Paloma», «La niña de luto», «Nobleza baturra», «Los guardiamarinas», «¿Qué hacemos con los hijos?», «Las que tienen que servir», «Los subdesarrollados» o «Cateto a babor». Todos ellos parte de ese fenómeno, el «landismo», una «forma de ser, de actuar y de ver la vida», como él lo ha definido. Una época que marcó el devenir del cine español y construyó la memoria histórica del españolito de a pie.

Con Garci, la calidad actoral
En 1970 llegaría «No desearás al vecino del quinto», una película que arrasó en taquilla hasta tal punto que solo «Torrente 2» consiguió desbancarla como la más vista del cine español. Aún quedarían muchas del Landismo, como «Vente a Alemania, Pepe» o «Manolo, la nuit».

Pero en 1979 llegó «Las verdes praderas», su primera colaboración con Garci, un antes y un después en la carrera de Landa y la primera muestra de una calidad actoral que había pasado bastante desapercibida hasta ese momento. Landa enlazó títulos como «El crack», «La próxima estación», «El crack II» y «Los santos inocentes», el filme de Mario Camus basado en la novela de Miguel Delibes, que supuso su consagración internacional. Consiguió el premio al mejor actor en Cannes, ex-aequo con su compañero de reparto Paco Rabal. Los dos dieron una soberbia lección con unos papeles castellanos, dramáticos y llenos de humanidad.

Es difícil olvidar la imagen de Landa -Paco, el Bajo- oliendo el campo como un perro para buscar las piezas cazadas por su «señorito Juan Diego (Los santos inocentes). Un papel que le ha acompañado desde entonces, pese a que después participó en «La vaquilla», «Tata mía», «El bosque animado» o «La marrana». Con «Luz de domingo» se despidió de la actuación, pero no así del mus o de los cócteles, sus otras dos grandes pasiones.

«Soy el que mejor juega al mus desde que se inventó y hago los mejores cócteles porque les pongo amor, que es un ingrediente que no le pone la gente. Cuando mezclo los ingredientes, pienso en lo feliz que vas a ser cuando te lo tomes...».

Reproducido de La Razón, Madrid,
9 de mayo de 2013

** Alfredo Landa fue uno de mis actores preferidos del cine español, por su versatilidad, el gracejo que impartía a sus personajes y la maestría en sus actuaciones. Disfruté en Cuba "La Niña de Luto" y otros filmes más de aquellos sus primeros tiempos de actor. Eran películas de la década de los 60, cuando en Cuba se le hacían algunos guiños al cine español. Luego, en EEUU,  me perdí más de tres décadas sin poder ver ninguno de sus filmes hasta la llegada de los VCR, los DVD y la TVE Internacional, que me permitieron ver con retraso, aunque siempre con la actualidad imperecedera que les otorga la calidad de sus actores, varias de sus películas, y hasta su última, "Luz de domingo".   Precisamente hace apenas dos semanas TVE presentó  "La Vaquita", en la que Alfredo Landa ofreció una de sus mejores actuaciones.  

Descanse en paz este genial actor, capaz de llenar toda una época del cine español.

CANCIONES PARA LA MADRE, LO SIENTO, LAURA PAUSINI

OCHO CANCIONES PARA LA MADRE
( V )
LO SIENTO
LAURA PAUSINI


http://www.youtube.com/watch?v=Lm-3iB5lQTM

REFRANES EN DESUSO


Refranes religiosos tradicionales  ya en desuso, al menos en varios países:

Tres jueves hay en el año
que relucen más que el sol:
Jueves Santo, Corpus Christi
y el jueves de la Ascensión.

y ello es porque tanto la festividad  de Corpus Christi como la de la Ascensión del Señor han sido trasladadas a los domingos que les suceden por las Conferencias Episcopales de dichos países.

EL RON BACARDI NACIÓ EN CUBA



El Ron Bacardí nació en Cuba

«...un gran nombre cubano, Bacardí,
que injustamente quisieron confiscar 
los estafadores de la fe pública.»

 ROSENDO ROSELL 
(Vida y Milagros de la Farándula de Cuba VI)

 
 Por María Argelia Vizcaíno

Parte I de II - El comienzo de una gran empresa.
 
Para saber el origen del ron Bacardí, el mejor y más conocido del mundo, debemos estudiar primero un poco de la misteriosa historia que lo envuelve.
 
La real Academia de la Lengua define como ron: «Licor alcohólico de olor y sabor fuertes, que se saca por destilación de una mezcla fermentada de melazas y zumo de caña de azúcar, y al cual se da con caramelo color rojizo.» También sostiene que el vocablo proviene del inglés rum, que es la manera corta de nombrar rumbullion, un tipo de aguardiente que existía en las Antillas en 1650, que proviene de un antiguo vocablo de Devonshire, que significa turbulencia o tumulto, que algunos consideraban sinónimos del ron.

Con el crecimiento de la industria azucarera en el Nuevo Mundo, nos relata Fernando Ortiz en «El Contrapunteo Cubano del Tabaco y el Azúcar» que «...por todas las Antillas se destiló el alcohol de las melazas y se hicieron licores. Aquí fue aguardiente de caña el AUXDE-VIE de las Antillas francesas, el RHUM de Jamaica, el BITTER de Trinidad...»
 
Existe una fuerte tendencia a creer que fue en Jamaica donde por primera vez se comenzó la destilación del aguardiente para convertirlo en ron. Allí originalmente fermentaban las espumas resultantes de la defecación del guarapo de los ingenios y la mezclaban con las vinazas residuales de la destilación y melazas ordinarias, obteniendo rones de un aroma intenso y penetrante.
 
Se supone que en 1820 ya en Cuba se fabricaba ron por lo escrito por José Agustín Govantes: «...La prohibición de los derechos impuestos al ron y a los aguardientes extranjeros han naturalizado este ramo de la industria...» El historiador Jacobo de la Pezuela anotó que en 1827 la producción de aguardientes cubanos se obtenían de 300 establecimientos con alambique (aparato para destilar); el ron se fabricaba en «todas las fincas bien montadas, en un departamento anexo y a veces separado del edificio donde están montados los demás trenes y que lleva el nombre mismo del artefacto que contiene: el alambique.»
 
El ron cubano se diferencia del jamaicano porque en el de Cuba «la bebida se obtiene de la fermentación de melazas de caña, seguida de la destilación y rectificación posterior. Sus características generales lo califican como ron ligero, de aroma muy fino, sabor suavemente dulzón y apropiado para tomar solo o con coctel.» El aroma es delicado y perdurable, diferenciándose esto también del tipo de Jamaica y de los rones de melaza de remolacha.

Por la década de 1830 llegó a Santiago de Cuba, procedente de Sitges, Barcelona, Facundo Bacardí Mazó junto a varios de sus 8 hermanos (Magín, José, Juan). El día 5 de agosto de 1843 contrajo matrimonio con la joven Lucía Victoria Moreau, hija de unos emigrantes franco-haitianos dueños de el cafetal El Amor.

Como había crisis comercial en la ciudad, Facundo consiguió enrolarse a bordo de la embarcación La Esperanza que debía llegar a la isla francesa La Martinica. Un fuerte huracán demoró su regreso a Santiago, y mientras esperaba en una taberna a que pasara el mal tiempo, entabló amistad con un francés vinatero. El joven Facundo era tan hospitalario, que llevó al nuevo amigo a su casa y allí lo alojó hasta que llegara el barco que lo llevaría a Marsella. Cuenta la leyenda que el francés en agradecimiento le confesó el secreto de una fórmula muy especial para poder fabricar un ron más suave, fino, agradable y fuerte a la vez.
 

Es el 24 de febrero de 1862, que José Bacardí y su socio francés José León Bouteiller compraron una pequeña destilería llamada El Marino, que tenía un antiguo alambique de hierro fundido, unos pocos barriles de añejamiento y una gran colonia de murciélagos. Estaba ubicada en la calle Marina Baja No. 32, Santiago de Cuba, otorgando un poder especial a Facundo para que lo administrara. El 6 de mayo de ese año, otro documento muestra un convenio bajo las siguientes bases: « 1.- José Bacardí en calidad de socio Comanditario ha entregado tres mil pesos en efectivo, y Facundo y José León ponen su trabajo personal.»
 
Rápidamente el aguardiente que se obtenía del alambique comprado comienza a mejorar notablemente su sabor, por las mezclas ejercidas; al mismo tiempo almacenan en barriles de roble cierta cantidad de aguardiente puro, para sacarlo al cabo de 12 años como el cotizado Bacardí 1873 o Extra Seco.
 
Por eso en 1892 ganó su primera medalla de excelencia al ser presentado en la exposición Internacional de Filadelfia que celebraba el Centenario de los Estados Unidos de América, coincidiendo con el inventor Alexander Graham Bell que presentó por primera vez el teléfono.
 
Desde entonces la fórmula secreta se llenó de mitos al querer ser imitada por todos los fabricantes de ron. Algunos decían que era porque junto a la nave de añejamiento pasaba el tren y esas vibraciones mejoraban el color y el sabor, otros argumentaban que ese sabor especial se debía a que los barriles de roble donde se añejaba, antes habían sido usados para envejecer whisky.
 
Lo cierto es que nadie pudo quitarle el mérito a la familia Bacardí, por haber creado el mejor ron del mundo en «la tierra más hermosa que ojos humanos vieron.»
 
(Continuará)

Remitido por Joe Noda