14 de diciembre de 2015

La dulce historia del panettone

La dulce historia del Panettone

El Panettone es un postre italiano que poco a poco se ha convertido en parte de nuestras tradiciones navideñas. Cada vez más, las personas disfrutan este delicioso pan dulce que es excelente acompañante de un chocolate caliente o un buen café con crema, perfecto para contrarrestar el frío del invierno. Es un pan  hecho con una masa de tipo brioche (*) con pasas y frutas confitadas (naranja, cidra y limón).  

El primer registro que existe sobre el panettone como dulce navideño tradicional de Milán es de Pietro Verri que en el siglo XVIII escribió un artículo sobre el llamado pane di tono o pan grande. Aunque existen varias leyendas que cuentan el origen de esta delicia, se desconoce cuál de ellas es la versión orginal.

En realidad, los antiguos romanos fueron los primeros en endulzar un pan con miel.   Un pan así aparece en una pintura del siglo XVI de Brueghel el Viejo, y también se encuentra  en un libro de recetas de Bartolomeo Scappi, cocinero personal de papas y emperadores en los tiempos de Carlos V.  

Panettone  para enamorar
Hace más de cinco siglos, en 1490 un joven aristócrata se enamoró de la hija de un pastelero de Milán. Para poder conquistarla el joven se hizo pasar por aprendiz de pastelero y creó un pan azucarado con muchas frutas confitadas y un sabor extraordinario a limón y naranja que tenía forma de cúpula. El pan quedó tan rico que se hizo famoso y la gente comenzó a acudir a la panadería preguntando por el Pan de Toni”, que era el nombre del ayudante. Con el tiempo el nombre cambió a panettone

Panettone por accidente
Otra leyenda, mas conocida, cuenta que cuando Ludovico II el Moro dirigía la corte de Milán a fines del siglo XV,  mandó preparar un banquete para la fiesta de Nochebuena que como es naturalmente  estaría dotado de platos deliciosos y muy abundantes. Sin embargo, surgió una pequeña complicación: el postre se quemó. 

Por un momento los cocineros entraron en pánico hasta que encontraron un pan dulce que el joven lavaplatos, llamado Toni, había preparado con las sobras de la comida. Se trataba de un pan dulce lleno de fruta confitada, mantequilla y que tenía forma de cúpula.

El postre encantó a Ludovico, quien mandó llamar al creador de ese manjar. Cuando le preguntó el nombre del postre a Toni él le confesó que aún no tenía, por lo que el Duque decidió llamarlo “Pan de Toni”. 

De aquel primer pan se han derivado numerosas variaciones y se puede encontrar con uvas, pasas, piñones, almendras, chocolate y frutas confitadas. En Milán terminó por convertirse en un postre tradicional navideño sobre todo desde que los dueños de las panaderías empezaron a regalarlo a sus clientes como obsequio durante esos días.

Fuentes:
Wikipedia.org

(*) Brioche es un pan de yema, dulce, de origen francés, ligero pero sabroso, hecho a base de una pasta con huevos, levadura, leche, mantequilla y azúcar. La corteza se dora antes de hornearla obteniendo así su color característico, mientras que la miga es de un amarillo más pálido.

El brioche aparece como palabra en una impresión de 1404,  y se cree que se originó de una receta tradicional normanda. Jean-Jacques Rousseau, en su autobiografía Las Confesiones (1783) relata como "una gran princesa" a la que se le dijo que los campesinos no tenían pan, contestó: «Qu'ils mangent de la brioche!», cuya traducción sería "¡Que coman bollo de leche!", frase popularmente atribuida a María Antonieta.  El bollo de leche trenzado o brioche tressée es similar al jalá, (Challah de los judíos) y a las populares “enfiladas” del norte de España. El panettone  es también un brioche con forma de campana alta, con pasas y frutas confitadas en su interior.  

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