21 de noviembre de 2016

GRACIAS, SEÑOR


 
Gracias, Señor,
por el cielo que sale a nuestro paso
para llenar el corazón con su belleza.
Gracias, Señor,
por el pan que nos das,
por la risa del niño que se vuelve caricia,
por el mar y la nube,
por el don de sentir a plenitud la vida.
Gracias por cada hora,
aun cuando no todas sean igual de buenas.
Gracias, Señor,
por los espejos maravillosos
del mirar de nuestros padres y nuestros hijos.
Por la amistad que prolonga
ese sereno privilegio de ser hermanos.
Por la lluvia fuerte
y por la llovizna bienhechora,
por haber puesto trinos y alas en las ramas.
Gracias, Señor,
por el ayer que se prendió en el recuerdo.
Por el hoy que vivimos
y por el mañana que nos espera
con sus brazos repletos de misterio.


Gracias a través de mis labios,
desde mi alma,
en nombre de aquellos
que quizás se olvidaron de dártelas.
Gracias, Señor, por la eternidad.



Autor desconocido 

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