19 de mayo de 2011

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¡Yes we camp! pero... ¿para qué?


Quique Lavilla | Madrid 
elmundo.es


Unas 2.000 personas han tomado esta noche la plaza de Sol, en Madrid. Han conseguido mantenerse allí hasta el amanecer de forma pacífica, sin que la Policía les desalojara. Y se trata de una convocatoria que ha nacido espontáneamente y en la que también han colaborado algunas organizaciones: 'Democracia Real ya', o 'madrid.tomalaplaza.net' son sólo un par de ejemplos.

Pero tanto ruido ¿para qué? Ni ellos mismos lo saben. Apuestan por cosas tan difusas como "un cambio y un mundo mejor", pero no son capaces de concretar sus propuestas, sus denuncias, sus exigencias. Se han tirado toda la noche en la plaza sí, pero formando grupos dispersos y descoordinados en la explanada.

Mientras unos se organizaban en comisiones (siete han formado y dentro de algunas de ellas hay incluso subcomisiones), otros se dedicaban a colocar una gigantesca pancarta en la cara norte de la glorieta donde podía leerse: 'Lo llaman democracia y no lo es'. Y unos metros más allá, entre los del fondo norte y los del fondo sur, una chica realizaba una 'performance' cubriéndose la cara con una máscara de Guy Fawkes (conspirador católico inglés cuya imagen es utilizada en la novela gráfica y en la película 'V de Vendetta'). Parece que en esta protesta todo vale mientras los manifestantes que se van sumando consigan mantener tomada la plaza.

En los alrededores, un batiburrillo de iconos de lo más dispar: banderas de Egipto, carteles denunciando 'censura', la recurrente bandera roja con la cara del Che Guevara estampada en negro, personas ataviadas con pañuelos palestinos, la bandera 'okupa' junto a alguna tienda de campaña... Y entre los manifestantes, gente de todas las edades. La inmensa mayoría son jóvenes, pero los hay que empiezan a perder esa condición e incluso podían verse madres, padres y jubilados concentrados junto al kilómetro cero.

'¿Follow the leader?'

Nadie quiere convertirse en líder de la protesta. Todos rehuyen el protagonismo. Presumen de no pertenecer a ningún partido, sindicato o asociación; de ser gente diversa, de querer escuchar la voz de todos... y quizás por eso no llegan a definir nada.

Durante esta pasada noche las personas concentradas en Sol se han tirado unas cinco horas discutiendo propuestas (la mitad de la plaza, la otra mitad estaba a otras cosas). Por un momento parecía que se habían decidido a dar un paso al frente y llegar hasta el Congreso de los Diputados: "Vamos todos en bloque", decía uno en la Asamblea que han celebrado unos cientos de personas en el sur de la glorieta. Y continuaba "nos plantamos allí todos y entregamos un papel con nuestras propuestas y si no lo quieren, lo pegamos en la puerta".

Incluso había quien exigía que esas propuestas no debían debatirse en la Cámara Baja, directamente debían "aprobarse". Demasiado ímpetu, demasiado idealismo, demasiada energía mal canalizada. Casi todo el que ha querido ha hablado en la reunión celebrada en el sur de la plazuela. Pero tras pasarse la noche en blanco gastando saliva, tras cinco largas horas de debate, han llegado al final de la Asamblea sin haberse puesto de acuerdo en casi nada.

Sólo dos cosas han quedado claras: la idea común de los acampados es mantenerse en Sol el mayor tiempo posible. Y además, han conseguido ratificar el manifiesto que aparece colgado en la página web madrid.tomalaplaza.net. Pero nada más. El sentimiento de solidaridad y de indignación que ha llevado a poner en pie de 'guerra pacífica' el corazón de Madrid se mantiene, pero habrá que ver lo que les dura.

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