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17 de diciembre de 2015

El pan de jamón venezolano

Recetas para este tiempo de NAVIDAD:

El pan de jamón venezolano

El pan de jamón es un pan relleno de jamón, tocineta sofrita (También llamada panceta ahumada o bacon), uvas pasas,  aceitunas verdes,  y  por lo general, rellenas con pimiento o pimentón rojo. Es un pan típico de Venezuela y  forma parte de su gastronomía navideña.
 
Modernamente existen algunas variantes en los ingredientes, tales. como el jamón de pavo y el queso crema  entre otros y se ha creado una variante en el pan usando masa de hojaldre.
 
Este pan es una creación venezolana de comienzos del Siglo XX cuyo consumo y fabricación poco a poco se fue transformando en una costumbre navideña hasta hacerse imprescindible cada diciembre

Según Miro Popić, periodista y columnista venezolano especializado en gastronomía, la receta del pan de jamón es atribuida a Gustavo Ramella, propietario de una panadería ubicada en las esquinas de Marcos Parra y Solís de la ciudad de Caracas  en diciembre de 1905.  Aparentemente, en aquel entonces sólo llevaba jamón como relleno. Su rápida aceptación provocó que otras famosas panaderías, como las de Montalbán y Banchs lo incorporaran a su oferta, añadiéndole éste último uvas pasas.
 
Para los años 1920 ya habían variedades con otros ingredientes tales como almedras, aceitunas, nueces y alcaparras. Posteriormente, gracias a su atractivo y calidad, su consumo se fue expandiendo por todo el territorio nacional, muy especialmente durante las festividades navideñas.

Cómo hacer el Pan de Jamón:

8 de abril de 2014

Bisnieta de Mussolini le dice a Maduro: "Usred ni sabe qué es el fascismo"




Bisnieta de Mussolini
le dice a Maduro:
“Usted no sabe qué es el fascismo”


La bisnieta del dictador italiano Benito Mussolini, Martina Mussolini, le dedicó una carta abierta al presidente Nicolás Maduro, para asegurarle que él “no sabe muy bien qué es realmente el fascismo, pero tampoco sabe qué es el comunismo”. Martina nació en Forli, Italia, pero pasó su adolescencia en Venezuela.  

Aquí la carta completa:

Mi nombre es Martina Mussolini y mi abuelo Vittorio era el hijo de Benito Mussolini, fundador del fascismo, término que últimamente usted nombra constantemente. He entendido perfectamente, por su manera de comportarse, que no sabe muy bien qué es realmente el fascismo, pero tampoco sabe qué es el comunismo; su oratoria populista sin raíz política, sólo oportunista y deseosa de poder, ha llevado a Venezuela al caos total.

Le escribo desde Italia, donde resido desde hace más de veinte años, pero sobre todo le escribo como venezolana por adopción, ya que aunque yo no haya nacido en Venezuela, sino en Forlì (N. de Italia), he tenido la suerte de transcurrir mi adolescencia en ese maravilloso país, y en este momento tan difícil mi corazón y mis sentimientos son hacia mis hermanos venezolanos. 

He tenido que dejar el País porqué allí no había futuro y siento mucho tener que repetirle a mis hijos que no los voy a llevar a conocer los lugares de mi juventud ya que es una Nación demasiado peligrosa, donde ya no hay respeto por la vida y los que deberían garantizar la justicia muy a menudo son los primeros que la traicionan.

El estadista que ha sido mi bisabuelo, Benito Mussolini, ha luchado, amado y sufrido por su pueblo y en el momento de su muerte, cuando fue colgado por los pies en Piazzale Loreto, ¡no salió ni una moneda de sus bolsillos! Usted indica como fascistas, impropiamente, a los estudiantes y ciudadanos que manifiestan pacíficamente por una Venezuela libre, segura y con un futuro.

Señor Presidente, aunque usted aplique una política de represión dictatorial que cada vez más le vuelve coautor de crímenes, ¿qué es el fascismo? Quitando la única trágica mancha de las leyes raciales, el fascismo realizó una Italia en cada rincón, creó una identidad nacional, dio escuelas y cultura, construyó fábricas y ciudades, aún con los pocos recursos naturales de Italia, unió a un pueblo. Cruzó el Mediterráneo llevando nuestra civilización y nuestra cultura en Libia, Eritrea y Somalia, construyó también en esos países carreteras y escuelas, contrariamente a las políticas coloniales de los otros países que se limitaron esencialmente a explotar. 

Se entendió que una guerra habría sido dañina y cuando se les pidió ayuda a las naciones democráticas como Francia e Inglaterra, con su negativa, nos lanzaron en los brazos de los alemanes, tuvimos que aceptar para defendernos; escuche los discursos de mi bisabuelo que nombraba a menudo a los alemanes y lo hacía con desprecio... “gente que ignoraba la escritura… en una época en la que Roma tenía a César, Virgilio y Augusto”.

Señor Presidente, dígame ¿qué es el fascismo que usted nombra en cada discurso? El fascismo es un movimiento político revolucionario que se propone la superación del Estado liberal-democrático y del Estado comunista con una “tercera vía”, indicando en esta la construcción de un estado ético-jerárquico fundado en la alternativa corporativa que, eliminando sea la explotación capitalista que la lucha de clases, para crear una Nación y, así, un Pueblo consciente de su propia misión.

Nació en 1919 alrededor de la figura de Benito Mussolini y derivó de lo que quedaba de la “izquierda interventista” después de las batallas de la Gran Guerra, se impuso en Italia mediante el escuadrismo que aniquiló el poder del partido socialista y gracias a un acto insurreccional, la marcha sobre Roma, 27-31 octubre 1922, permitió a su fundador ser designado Primer Ministro.

El fascismo, una vez en el poder, tuvo que renunciar a su aspiración republicana y revolucionaria construyendo un “régimen dualístico” donde las prerrogativas monárquicas convivieron por largo tiempo con las instituciones del fascismo de inspiración proletaria. Después de la caída de Mussolini (25 de Julio de 1943) y la consiguiente rendición sin condiciones del Reyno de Italia, el fascismo regresó al poder por corto tiempo durante el breve período de la República Social Italiana donde pudo volver a adquirir su enfoque republicano y dar comienzo a esa revolución social que desde siempre estaba entre sus mitos fundadores.

Señor Presidente, bien o mal, esta gente ha dejado una marca en la historia, páginas de gloria que citamos con orgullo y páginas de lágrimas que con fiereza del uno y del otro frente evocamos para no olvidar.

Señor Presidente, ¿sabe usted que sobre el fascismo y de su actuación se habla todavía hoy y justamente en la Comunidad Europea, mediante insignes economistas por el progreso y el desarrollo que este tipo de movimiento puede generar? Si se aplicaran los principios fundamentales del manifiesto de Verona, Europa estaría fuera de la crisis económica; si solo pensamos que el economista ingles M. Shanks, director de la Comisión Europea, que en su libro ” What is wrong with the modern world?” traducido: “¿Que hay de equivocado en el mundo moderno?” indica justamente el Estado Corporativo de Mussolini, frente a la persistente crisis del liberalismo y del marxismo, como único modelo para salir de las contraposiciones vigentes en la Democracia Parlamentaria, concluyendo con: “no hay alternativa, o el Estado Corporativo o el colapso del Estado”, esto hace reflexionar profundamente, ya que lo afirma un economista de fama mundial en un contexto actual de crisis global.

Déjeme decir que, a esos estudiantes que usted persigue injustamente, a esas mamás, a esas mujeres, a esos comerciantes, a esos trabajadores, a todo ese maravilloso pueblo que exprime libremente su sentimiento de vivir, como pueblo unido y compacto venezolano, no interesan las ideologías de derecha, izquierda o centro. ¡Tienen hambre! Están cansados de hacer colas interminables por un pedazo de pan, desean poderse curar en su país donde no hay medicinas, están aterrados por una criminalidad en continuo aumento y que no se ve obstaculizada por las fuerzas del orden. La mayoría de ellos no logra entender su propia condición de extrema pobreza aún viviendo en un país con enormes potencialidades económicas e ilimitados recursos naturales, cosa que Italia no tenía ni tiene.

Las masas oceánicas que invaden las calles venezolanas son solamente venezolanos llevados a la exasperación por un régimen no democrático, corrupto, que fomenta un odio social sin precedentes y que no respeta los derechos humanos; es un crimen, repito es un crimen seguir de guía de un país sin ninguna dirección solo por la codicia del poder.

Doy gracias a Dios cuando escucho a los opositores llamar “hermanos” a los chavistas, cuando veo niños entregar flores a los policías alineados frente a ellos y los muchos mensajes de solidaridad de la gente común de todo el mundo. Es en este momento que me pregunto dónde está la Comunidad Internacional para intervenir, para aliviar los sufrimientos de un pueblo, dónde están las Organizaciones Internacionales que garantizan la paz, el progreso, ¿dónde están?!! El que se cansa, pierde. No me cansaré nunca de dar mi apoyo por una Venezuela libre, unida y en paz.

Martina Mussolini-Cédula de identidad venezolana nro. 81.436.585.
TOMADO DE  venezuelaaldia.com
Reproducido de Nuevo Acción
Remitido por Joe Noda

27 de marzo de 2014

Delia Fiallo: Gloria al bravo pueblo venezolano



DELIA FIALLO:
Gloria al bravo pueblo venezolano

 Por Delia Fiallo

Con el alma en suspenso asisto diariamente a la trágica situación que vive Venezuela, rezando para que haya una salida rápida y no se repita la larga agonía sin fin que ha sufrido mi país. Todavía recuerdo tantas puertas cubanas con aquel cartelito de: "Fidel, ésta es tu casa", y el jubiloso estribillo que cantaban las multitudes de mi islita: "Si Fidel es comunista, que me pongan en la lista".

Quizás aún me lastima la indiferencia con que gente de Venezuela, muy querida, recibió nuestras advertencias cuando les dijimos: "Cuidado, les puede ocurrir lo mismo que a nosotros." Y nos respondieron: "No, a nosotros no nos va a pasar, sabemos lo que queremos." Insistíamos: "Miren que esto puede desembocar en una dictadura". Y sonreían confiados: "¿Tú crees? No, vale". La triste realidad es que dos pueblos prósperos y felices, quisimos "un cambio". Bueno, ya lo tuvimos.  Cuba no ha podido sacudírselo, ojalá Venezuela lo consiga.

Abundando en "los cambios", cabe citar lo que últimamente han hecho los Castro para ganarse voces a su favor y cierto reconocimiento conveniente. Algunas de esas concesiones son darle al ciudadano el derecho a comerciar por su cuenta, a la propiedad privada, a viajar al exterior. Y uno se pregunta, ¿con tales cambios no están devolviendo el país a la Cuba que era antes de que ellos tomaran el poder? Pero entonces, ¿para qué se hizo la revolución, qué justifica el inmenso costo que tuvo, material y humano? El hecho de que el cubano de ahora pueda volver a vender malanga, ser dueño de su casa y moverse libremente no puede borrar la infinita lista de crímenes e injusticias cometidas. ¿Quiénes y cómo van a responder por todo el irreparable daño que causaron?
 
 Cuba debió ser la vitrina para exponer al mundo el enorme fracaso de su revolución socialista, pero el mundo no ha querido verlo. Causa asombro y pena saber que hace poco todos los presidentes elegidos libremente por sus pueblos fueron a Cuba a rendirle pleitesía a una dictadura que durante 55 años ha destrozado a un país orgulloso de sus privilegios, hundiéndolo en la miseria y la indignidad. ¿Cómo puede explicarse la simpatía y el apoyo mundial hacia la revolución cubana? Solo como una reacción al rechazo que despierta la grande y poderosa nación norteamericana, que los hace convertirse en amigos de sus enemigos. 
 
Yo admiro la valiente rebeldía del pueblo de Venezuela, que se ha lanzado a las calles reclamando sus derechos y libertades con una determinación ya demostrada de vencer o morir en el intento. Su capacidad de lucha y sacrificio se han ganado mi respeto, porque en mi dolida Cuba solo las muy  honrosas excepciones de un puñado de hombres y mujeres están salvando nuestra dignidad. Aunque haya que compadecer a quienes se levantan por la mañana con la única inquietud de pensar en si van a comer ese día, a mí me da vergüenza la mansedumbre de mi pueblo cubano, de los que se quedaron allá, y de los que se fueron por miedo.

Como esto puede ofender a algunos, aclaro que me siento con derecho a decirlo, porque el miedo que también sentimos nosotros no nos impidió cometer lo que en un estado represivo es muy grave, el delito de disentir. Mi esposo Bernardo estuvo detenido en Seguridad del Estado, acusado de ser el responsable de la contra-revolución en su centro de trabajo; yo estuve a punto de caer presa acusada de hacer contra-revolución en mis telenovelas, fuimos vigilados, castigados, presionados, nos pusieron a cargo de un G-2 que se aparecía en nuestra casa cada vez que quería, con la misión de lavarnos el cerebro y que funcionáramos dentro del sistema. Pero lo que nos impulsó al exilio fueron nuestros cinco hijos pequeños, porque no quisimos condenarlos al futuro que les esperaba en un país donde nadie era dueño de su destino ni de su vida. 

 Me sobrecoge pensar que los venezolanos puedan seguir rodando por el mismo despeñadero por donde rodó Cuba, hasta caer al fondo de ese abismo del que nunca ha salido. Porque los tiranos no escuchan, no dialogan, no pactan, no ceden. Se aferran al poder con el poder que tienen.

 Mi angustia y mi amor están con ustedes, mis hermanos venezolanos, ruego a Dios para que los ayude a librarse del martirio y la muerte. Aprendí a querer a su tierra como mi segunda patria, en estos momentos sufro por ella lo mismo que sufrí por la mía.  Con todo mi corazón deseo que sea cierto aquello que me decían: "No, a nosotros no nos va a pasar, sabemos lo que queremos". Pero no agregaban algo que ahora están demostrando heroicamente: "Y también sabemos luchar para defenderlo".
  
¡Gloria al bravo pueblo venezolano!
 

Delia Fiallo es autora de numerosas novelas llevadas posteriormente a la televisión,   entre ellas: Esmeralda, Leonela, Kassandra y Cristal.

Reproducido de El Nuevo Herald
Enviado por María del Carmen Expósito

22 de marzo de 2014

La OEA cede al chantaje económico de Venezuela



La OEA cede al chantaje económico de Venezuela

Ángel Villarino
Diario Las Américas

La voz de la opositora venezolana Maria Corina Machado fue sofocada hoy durante casi diez horas en la Sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington.

En votaciones consecutivas, los representantes de los 34 países decidieron primero que la reunión fuese a puertas cerradas y, después, que se eliminase del orden del día el debate previsto sobre la situación del Venezuela.

Después de agotar todos los recursos posibles para evitar o retrasar su intervención, Machado consiguió finalmente tomar la palabra de manera simbólica durante el espacio dedicado a “otros asuntos”.

Tras unos segundos, en los que apenas pudo exponer su frustración por el silencio impuesto, fue interrumpida y se le quitó la palabra, dijeron diplomáticos presentes en la sala. A pesar de todo, la opositora salió sonriente y se abrazó a sus seguidores. “Lo conseguimos”, les dijo.

La decisión de cerrar la sesión a la prensa y clausurar la retransmisión por Internet prosperó por la mañana con 22 votos frente a nueve, con tres abstenciones. Votaron en contra, entre otros, Estados Unidos, Canadá, Perú, Colombia y México. A favor lo hicieron los miembros de Mercosur (menos Paraguay) y los países del Caribe.

“[La clave es] el voto de los 14 países del Caribe. Es harto conocido que están muy presionados por el tema del suministro de petróleo (desde Venezuela) y nosotros sabemos los problemas económicos que pudieran surgirle a ellos en caso de que pudieran emitir un voto diferente”, explicó el representante ante Panamá, Arturo Vallarino. En la segunda votación, sólo 3 países (Panamá, Estados Unidos y Canadá) aceptaron que se hablase de Venezuela, con 9 abstenciones y 22 votos en contra.

El orden del día, cuyos puntos se fueron cayendo uno a uno, incluso se interrumpió para un acto de celebración del Aniversario Natalicio de Benito Juárez, a petición de México. Panamá había cedido su asiento a Machado (técnicamente la acreditó como “representante alterna”) para exponer “la situación que se vive en las calles de Venezuela” y dar voz a las denuncias de los opositores.

Conferencia de prensa
Ante la imposibilidad de hacerlo en el pleno, la diputada habló durante casi una hora en una conferencia de prensa. Lo hizo flanqueada por el líder sindical petrolero Iván Freitas, el estudiante opositor Carlos Vargas y la madre de una de las víctimas de las manifestaciones, Rosa Orozco.
 

“Se ha impuesto el veto de Venezuela. No me han dejado hablar porque le tienen miedo a que la verdad y la realidad de lo que ocurre en Venezuela se conozca, especialmente entre los pueblos de América ¿Qué más tiene que pasar para que nos apoyen los países de la OEA si ya se han violado todos los elementos esenciales de la democracia?”, dijo Machado al tomar la palabra.
 

Machado se presentó como “madre de tres hijos, diputada y representante del pueblo venezolano” que ha sido “perseguida y amenazada”, acusada de “terrorismo y asesinato”, por “oponerme a las prácticas cada vez más totalitarias” del Gobierno de Nicolás Maduro.


Habló de Venezuela como una “dictadura” y aseguró que lo que necesita el país, es “empezar una transición hacia la democracia”. “Hemos alcanzado niveles de represión que no habíamos visto ni en las peores dictaduras de Venezuela”, dijo.

Poco apoyo de EEUU
También se quejó del escaso apoyo que están recibiendo los opositores en el entorno americano. Incluso Estados Unidos, dijo, podría hacer mucho más. “Para empezar podría llamar a las cosas por su nombre. ¿Cómo se llama un régimen que tortura estudiantes en cuarteles militares? ¿Cómo se llama un país donde no hay libertad de expresión, separación de poderes, pluralismo político, etcétera”, preguntó.

“Venezuela fue siempre un país solidario con los procesos democráticos del continente. Creo que no hay país en la región con el cual Venezuela no haya demostrado apoyo y solidaridad. Por eso ahora esperamos más apoyo de las democracias del continente ”, recordó. Machado explicó que le hubiese gustado solicitar tres cosas ante los embajadores de la OEA.

Primero, invocar la Carta Democrática Interamericana para que "se convoque una reunión del Consejo Permanente y de cancilleres para conocer a fondo la crisis democrática de Venezuela".

Segundo, "una resolución condenando la existencia de presos políticos, el cese de la represión inmediata, el derecho a la libertad de expresión", etcétera.

Tercero, "una misión de la organización de estados americanos de observación política la que vaya a Venezuela, integrada por demócratas de incuestionable trayectoria”.

“No estamos pidiendo un favor (a la OEA), estamos pidiendo que cumplan su deber", concluyó. Con todo, la opositora se dijo satisfecha por haber atraído la atención mediática, haber podido expresarse brevemente y haber protagonizado la sesión de la OEA. “Hace siete semanas era imposible que pensar que se hablase en Asamblea permanente del caso venezolano”, recordó, insistiendo en que muchos países latinoamericanos la apoyan, pero prefieren no expresarlo en público. “Estoy convencida de que habrá un día en que tengamos una votación mayoritaria a favor [en la OEA] y no está tan lejos ese día”, concluyó.

Machado también envió un mensaje a los líderes latinoamericanos que en su juventud fueron víctimas de dictaduras militares, especialmente a las mujeres, a la brasileña Dilma Rouseeff y la chilena Michelle Bachelet. “Me gustaría dirigirme a la presidenta Rouseff, que cuando era sólo Dilma fue torturada. Y a la presidenta Bachelet, que fue detenida (...), para decirles que en Venezuela hay millones de Dilmas y millones de Bachelets”, dijo.
 
La diputada confirmó a DIARIO LAS AMÉRICAS que regresará el sábado a Caracas. Descartó quedarse en EEUU o marcharse a un tercer país por miedo a perder la inmunidad parlamentaria y ser arrestada. "No sé cuál es mi destino si vuelvo a Venezuela, pero sé cuál es mi tarea, y mi tarea está allí con el pueblo”, dijo.


Al término de la sesión, el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, admitió que "los ánimos están muy exacerbados" entre los miembros de la organización".  Durante toda la mañana, frente a la monumental sede de la OEA en Washington decenas de manifestantes antichavistas se congregaron, mostraron pancartas y corearon proclamas en contra del Gobierno de Venezuela y a favor de la opositora.