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20 de mayo de 2019

LAS HERMANAS DE JOSÉ MARTÍ


Las hermanas 
de José Martí

Teresa Fernández Soneira

Han permanecido en el anonimato por más de 100 años. Nunca nos hablaron de ellas, ni nos dijeron sus nombres, y en las escuelas no nos enseñaron sus vidas. La mayoría de los cubanos desconoce que José Martí tuvo siete hermanas, siendo él el primogénito. Y aunque quizás, al igual que Leonor Pérez Cabrera, la madre, ellas no estaban de acuerdo con la posición política de su hermano(1), es necesario dar a conocer a estas mujeres que también formaron parte importante de nuestra historia.

Leonor Pérez Cabrera(2) contrajo matrimonio con Mariano Martí Navarro(3) en 1852 en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Monserrate en La Habana. Poco más de un año después del nacimiento de José Martí y Pérez en La Habana en 1853(4), vendría al mundo la primera de las hembras.

Leonor Petrona Martí y Pérez, (La Habana, el 29 de julio de 1854-México, 1900), conocida cariñosamente como “La Chata”, fue bautizada en la capilla del Castillo del Morro. El 16 de septiembre de 1869 Leonor Petrona contrajo matrimonio con Manuel García y Álvarez con quien tuvo cuatro hijos: María M. Andrea, fallecida a los tres años de edad; Alfredo, Oscar y Mario, este último nacido en México entre 1875 y 1876. Leonor fallece del corazón en La Habana, en julio de 1900.

El tercer hijo del matrimonio fue Mariana Salustiana “Ana” Matilde Martí y Pérez que nace en La Habana el 8 de junio de1 1856. Fue novia del pintor mexicano Manuel Ocaranza e Hinojosa(5). Falleció en México, D.F., el 5 de enero de 1875, a los 19 años. Se conserva un poema de su autoría dedicado a la madre. De ella escribió Martí una crónica y unos versos. He aquí un fragmento: “Impaciente y estúpido el correo, lucha y vence mi amor y mi deseo. Carta es mi carta, más si bien la peso, me une a tu imagen tan estrecho lazo, que es cada frase para ti, un abrazo, y cada letra que te escribo, un beso”(6). (1868)

El 2 de diciembre de 1857, estando la familia residiendo en Valencia, buscando hacerse de un futuro en esa ciudad española, y estar junto al resto de la familia, les nace María del Carmen (La Valenciana) Martí y Pérez, (1857-1900), de ahí que la apodaran «La Valenciana». En 1882 María del Carmen se casa con Juan Radillo y Riera, y de esa unión nacen: Juan Paulino, María del Carmen Eleuteria, Pilar, Enrique y Angélica Mauricia. María del Carmen murió en La Habana, el 14 de junio de 1900.

Se cree que la familia también residió por poco tiempo en Santa Cruz de Tenerife, donde por entonces vivía la madre de doña Leonor. Pero la familia decide regresar a Cuba al no poderse encaminar don Mariano en la Península. Es muy probable que en el viaje de regreso para Cuba doña Leonor fuera embarazada, ya que el 13 de noviembre de 1859 nace en La Habana, María del Pilar Martí y Pérez. Pero la niña fallece en la niñez, cuando contaba solo 6 años, el 12 de noviembre de 1865.

Rita Amelia Martí y Pérez (1862-1944), la sexta de las hembras, nace en La Habana, el 10 de enero de 1862. En 1883 contrae matrimonio con José García y Hernández con el que tiene varios hijos: José Joaquín, Amelina, Aquiles, Alicia, Gloria - que murió a los diecisiete años -, Raúl y José Emilio. Rita Amelia vivió los últimos años de su vida en una casita que le había donado el gobierno de Fulgencio Batista(7). Rita muere en La Habana, el 16 de noviembre de 1944.

La séptima hija del matrimonio, Antonia Bruna Martí y Pérez (1864-1900), nació en La Habana, el 6 de octubre de 1864. En 1885 contrajo matrimonio con Joaquín Fortún y André. Sus hijos fueron: Joaquín, Ernesto, María y Carlos. Algunos historiadores apuntan que estos dos últimos hijos se establecieron en México donde aún quedan descendientes. La historiadora Olivia América Cano Castro(8) afirma que estos descendientes residen en la ciudad de Tepic, capital del estado de Nayarit. Antonia Bruna falleció en La Habana el 9 de febrero de 1900, pocos meses antes que su hermana María del Carmen.

La última hija que tuvieron Leonor y Mariano fue Dolores Eustaquia «Lolita» Martí y Pérez. Nace el 2 de noviembre de 1865, diez días antes del fallecimiento de su hermana Pilar. Lolita muere en la niñez, el 23 de diciembre de 1873.

Cuando en Cuba corrían los terribles años de las conspiraciones y el comienzo de la guerra de los Diez Años (1868-1878), José Martí, todavía un joven de solo 16 años, se declara opuesto al gobierno de la Metrópolis, y es encarcelado por encontrársele escritos en contra del régimen. Su madre trata sin éxito de que sea liberado, y luego el gobierno decide expatriarlo para España. En el hogar de los Martí y Pérez hay preocupación y desasosiego por el futuro de aquel hijo que les ha resultado tan rebelde.

En 1875, al terminar sus estudios en la Península, Martí, ya graduado en leyes, va reunirse con su familia que ha viajado a México para estar junto a él. Nos podemos imaginar el alborozo y también las lágrimas en ese encuentro; llevaban seis años sin verse. Don Mariano Martí llega a México sin dinero ya que todo lo que tenía ahorrado lo había gastado en los trámites de la cárcel de su hijo José. Pero entonces conoce a Manuel Mercado(9) quien lo ayuda, y por el obtiene un contrato de suministros de arreos y mochilas para el ejército mexicano. Toda la familia se dedica a confeccionar estos artículos lo cual contribuye a poder salir de la penuria y poner casa propia, aunque es Martí quien más los ayuda económicamente con sus honorarios como periodista. En febrero de 1877 la familia regresa a La Habana.

En México Martí se relaciona con la camagüeyana Carmen Zayas Bazán con quien más tarde se casa. El matrimonio regresa a Cuba donde les nace en 1878 su único hijo, José Francisco(10). Estando en La Habana el gobierno español le pide a Martí que renuncie a sus ideas revolucionarias y que apoye al gobierno colonial, pero Martí se niega y una vez más es deportado a España. Pensamos que a partir de entonces José y las cuatro hermanas que quedaban vivas: Leonor, María del Carmen, Rita Amelia y Antonia Bruna, nunca más se volvieron a ver. Ellas habían constituido sus familias, y prosiguieron con sus vidas, aunque estarían al tanto de la trayectoria de su hermano, y habrían sentido la angustia y la incertidumbre por su futuro.

Martí muere en Dos Ríos al comienzo de la Guerra de Independencia. Las hermanas de Martí fallecerían, tres antes que él, y otras tres pocos años después que él. Rita Amelia sería la única que viviría hasta casi mediados del siglo XX. Fue Rita la que acompañó a su madre hasta el final. Debió haber sido muy duro para Leonor Pérez sobrevivir a todos sus hijos. Ciega y viviendo en la penuria, se ve obligada a solicitar del gobierno interventor norteamericano un puesto de oficial tercero en la Secretaria de Agricultura, Industria y Comercio. Pocos años después fallece en La Habana, el 19 de junio de 1907. Doña Leonor fue enterrada junto a su esposo en el Cementerio de Colón en un panteón que los emigrados revolucionarios de La Habana erigieron para ellos frente a las tumbas de Máximo Gómez y de la familia de Gonzalo de Quesada.

Esta es, a grandes rasgos, la historia de las mujeres de una familia insigne en la que el padre y la madre enseñaron a sus hijos el respeto por los padres; por las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, y sobre todo, entre todos los miembros de la familia. Como dicen algunos historiadores, la unidad familiar de los Martí-Pérez nunca se fragmentó a pesar de ausencias y desarraigos.

Hace falta que los historiadores continúen la investigación y nos hablen más de las vidas, anhelos y pesares de los miembros de esta ilustre familia. Es importante que los investigadores sigan rastreando en archivos y museos para que los cubanos sepamos más de nuestros héroes y mártires. Sobre todo, que nos hablen de las mujeres, porque como dijo Gaspar Betancourt Cisneros (11): «las mujeres […] son el punto de partida de los pueblos; de ellas salen los héroes o los tiranos; los sabios o los ignorantes; los patriotas o los traidores; los filósofos o los libertinos»(12).

Conozcamos nuestra historia. Sin historia no tenemos raíces ni identidad. Y sin pasado, no hay futuro.

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1.          En una carta de 1882, doña Leonor amonesta a Martí diciéndole: «…Dentro de 3 días cumplirás 29, me resigno, pero no me conformo a que a esa edad, con tantos elementos de vida, sufras tantas angustias, y que mis muchas reflexiones nada hayan podido en tu destino…».
2.          Leonor Pérez Cabrera nació en Santa Cruz de Tenerife, en1828, y falleció en La Habana en 1907.
3.          Nació en Valencia en 1815 y falleció en La Habana en febrero de 1887.
4.          La historiadora Olivia América Cano Castro indica en sus investigaciones que José Martí nació en la enfermería de la Fortaleza de la Cabaña, y que estuvieron residiendo él y sus padres en la barraca no. 7 por un tiempo. Por ser don Mariano sargento de artillería, existía una orden que obligaba a estos militares a residir en la Fortaleza.
5.          Manuel Ocaranza e Hinojosa (1841-1882), fue un pintor mexicano modernista, amigo de José Martí.
6.          Obras completas de José Martí, «Hermanita mía», Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2002, vol. 17, pp. 18
7.          Fulgencio Batista y Zaldívar, (Banes, 1901-Marbella, España, 1973), fue el presidente electo de Cuba de 1940 a 1944, y gobernante de facto entre 1952 y 1959.
8.          Ver Olivia América Cano Castro: Leonor y Mariano, padres de Martí, Grupo de Comunicación Galicia en el Mundo, S.L., Vigo 2009, p. 62.
9.          Manuel Antonio Mercado y de la Paz (1838-1909). Oficial Mayor de la Secretaría de Gobierno, diputado al Congreso de la Unión. Desempeñó diversos cargos en los tribunales de justicia y en el gobierno, Secretario del gobierno del Distrito Federal. Al arribar José Martí a México, Mercado residía en la casa contigua a la de don Mariano Martí, y comienza así una amistad que perduraría toda la vida. Mercado conservó con cariño más de un centenar de cartas que Martí le escribiera, y gracias a ello se han conocido valiosos aspectos de la vida y el pensamiento del héroe cubano.
10.       José Francisco Martí y Zayas Bazán (2 de noviembre de 1878 –22 de octubre de 1945), contrajo matrimonio con la cubana María Teresa Bancés y Fernández-Criado (1890-1980) en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús del Vedado en La Habana, el 21 de febrero de 1916. El matrimonio no tuvo descendencia.
11.       Gaspar Betancourt Cisneros. El Lugareño, (Puerto Príncipe, 28 de abril, 1803 – La Habana, 12 de diciembre, 1866. Periodista, escritor y revolucionario independentista.
12.       Gaspar Betancourt Cisneros: Costumbristas cubanos del siglo XIX, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2003.

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Bibliografía

Betancourt Cisneros, Gaspar: Costumbristas cubanos del siglo XIX, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2003.

Cano Castro, Olivia América: Leonor y Mariano, padres de Martí, Colección Crónicas de la Emigración, Grupo de comunicación Galicia en el Mundo, Vigo, 2009.

Fernández Soneira, Teresa: Mujeres de la Patria, contribución de la mujer a la independencia de Cuba, (Guerra de 1895), vol. II, Ediciones Universal, Miami, 2018.

Mañach, Jorge: Martí el Apóstol, Editorial Verbum, Madrid 2015.

Obras completas de José Martí, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2002.



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Teresa Fernández Soneira (La Habana 1947), es una historiadora y escritora cubana radicada en Miami desde 1961. Ha hecho importantes aportes a la historia de Cuba con escritos y libros de temática cubana, entre ellos, CUBA: Historia de la educación católica 1582-1961, Ediciones Universal, Miami, 1997, Con la Estrella y la Cruz: Historia de las Juventudes de Acción Católica Cubana, Ediciones Universal, Miami, 2002. En los últimos años ha estado enfrascada en su obra Mujeres de la Patria, contribución de la mujer a la independencia de Cuba, (Ediciones Universal, Miami 2014 y 2018). El volumen I dedicado a la mujer en las conspiraciones y la Guerra de los Diez Años, y el volumen 2, de reciente publicación, trata sobre la mujer en la Guerra de Independencia. En estos dos volúmenes la autora ha rescatado la historia de más de 1,300 mujeres cubanas y su quehacer durante nuestras luchas independentistas.

Teresa Fernández Soneira es Miembro Correspondiente de la Academia de Historia Cubana radicada en el Exilio.

 Reproducido del Blog “Gaspar, El Lugareño”


28 de enero de 2018

LA ETERNA VOZ DE MARTÍ

LA  ETERNA  VOZ  DE  MARTI
Por  el  Rev.  Martín  N.  Añorga

         Estamos celebrando el 165 aniversario del nacimiento del Apóstol José Martí, héroe fecundo que con su propia sangre vistió de gloria la independencia de Cuba.  Queremos en ésta, la página semanal que nos abre el querido semanario LIBRE, conceder el espacio de que disponemos a la certera voz del Apóstol.

         Los pensamientos martianos que compartimos fueron extraídos del libro Código Martiano, del autor Carlos A. Martínez-Fortún, y nos hemos cuidado de exponer ideas del Apóstol que son poco conocidas y raramente comentadas. Es un privilegio y un honor concederle esta página al Apóstol de nuestras libertades. Esperamos que todos la disfrutemos:

         * “El tallo esbelto debió dejarse erguido, para   que pudiera verse luego en toda su hermosura la obra entera y bendecida de la Naturaleza. ¡Robaron los conquistadores una página al Universo!”

         * “Todo trabajador es santo y cada productor es una raíz; y al que traiga trabajo útil y cariño, venga de tierra fría o caliente, se le habrá de abrir hueco ancho, como a un árbol nuevo; pero con el pretexto del trabajo  y la simpatía del americanismo, no han de venir a sentársenos sobre la tierra, sin dinero en la bolsa ni amistad en el corazón los buscavidas y los ladrones.”

         *  “Si dos naciones no tienen intereses comunes, no pueden juntarse. Si se juntan chocan.”

         *  “A todo convite entre pueblos hay que buscarle las razones ocultas.”

         *  “Patria es algo más que opresión, algo más que pedazos de terrenos sin libertad y sin vida, algo más que derecho de posesión a la fuerza. Patria es comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusion dulcísima y consoladora de amores y esperanzas.”

         *   “Quien tenga patria, que la honre, y quien no tenta patria, que la conquiste.”

         *  “ Los años que se pasan fuera del suelo nativo, son años muy largos”.

         *  “El patriotismo es un deber santo cuando se lucha por poner la patria en condición de que vivan en ella más felices los hombres”. 

         *   “Valiera más que no se desplegara de su mástil la bandera patria, si no hubiera de amparar por igual a todas las caberzas.”

         *   “El pueblo parece como gigante dormido, que seguro de su fuerza en la hora dura, no se da prisa a levantarse; mas se levanta, mueve la masa enorme, aplasta al enemigo o al obstáculo y de nuevo duerme. Y en su sueño, oye”.

         *    “¿Para qué es la fe, sino para enardecer a los que no la tienen?

         *    “ Los hombres que ceden no son los que hacen a los pueblos, sino los que se rebelan.”

         *    “La guerra se ha de hacer para evitar las guerras.”

         *     “Lo honrado es la brega, y no ver con los brazos cruzados, como bregan otros”.

         *   “Perder una batalla no es más que la obligación de ganar otra.”

         *    “La independencia sería más temible que deseable si con el nombre de ella se levantase a ahogarla una nueva tiranía.”

         *    “Cambiar de dueño,  no es ser libre.”

         *    “El hombre ama la libertad, aunque no sepa que la ama y anda empujado de ella y huyendo de donde no la hay.”

         *   “Hay hombres en quienes el bien reposa, que son los apóstoles; y otros en quienes el mal rebosa, que son los asesinos. Como hay buitres,  hay palomas.”

         *     “Hemos de cuidar más de hacer nuestro nombre útil, que de hacerlo notable.”

         *     “¡No es de hermanos vivir como el chacal en la jaula, dándole vueltas al odio!”

         *      “Los malos no triunfan sino donde los buenos son indiferentes.”

         *      “Un voto descuidado es un derecho perdido, y la indiferencia en el sufragio la antesala del déspota.”

         *        “¡Benditos sean todos los que mantienen luces encendidas en los altares del espíritu!  ¡Y perseguidos sean, con látigos de fuego, todos los que apaguen las luces del templo!”

         *    “El silencio es el pudor de los grandes caracteres : la queja es la prostitución del cáracter.”

         *     “Es tanto el azul del cielo que no lo puede empañar una nube.”

         *     “Las tumbas tienen por lenguaje las flores de resurrección que nacen sobre las sepulturas.”

         *      “Un hombre que obedece a un mal gobierno sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado.”

         *        “Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos.”

         *        “¡Dios tenga piedad del corazón heroico que no halla en el hogar acogida para sus nobles empresas!”

         *   “Los hombres de corazón escriben en la primera página de la historia del sufrimiento humano:  JESÚS.”

         *      “Para los hijos, que nos vuelven locos y ambiciosos, y nos ponen en el corazón la embriaguez del vino, y en las manos el arma de los conquistadores, para ellos ¡oh!, para ellos todo nos parece poco.”

         *     “El bien que en una parte se siembra, es semilla que en todas partes fructifica.”

         Agradecemos a Martí la sabiduría con la que condujo su vida, y que hoy admiramos al leer con devoción algunos de sus pensamientos.

         Martí fue el orador que perfumaba la brisa con su voz, el patriota pensador cuyo corazón, al latir, sonaba a Cuba. Fue guía de los que se iluminaban con su luz y visionario que veia el sol más allá de las sombras. Entregó su vida como entierra el sembrador una semilla que da frutos. Su muerte fue un sacrificio dedicado al futuro de la patria.

         Martí, que pudo ser rico, se vistió de pobre, un místico que saltaba sobre el odio para enlazarse con el amor, un escogido de los cielos, un furtivo profeta bíblico que predicaba la verdad desde la cima de una montaña. ¿Qué hubiera logrado el Apóstol si la vida le hubiera durado más?  No lo sabemos, pero eso sí, su vida de 42 años llenó un siglo de conquistas. Su muerte, en el paraje de dos ríos que se besaron para unir sus cauces, fue vida que se hizo inmortal. Hoy, más de un siglo y medio, sus versos siguen vibrando, su prédica sigue elevándose a las Alturas y su ejemplo de valor, martirio y grandeza, sigue trazándonos rutas que al andarlas nos regalan el crecimiento de nuestra piedad y refuerza nuestro compromiso con la libertad.

         Recordamos a Martí con el corazón de rodillas, con los puños erguidos para conservar, sin que se nos escape, el tesoro de sus enseñanzas, que nos equipan para vivir una vida sin manchas ni grietas.

          ¡Gracias a Dios por escoger a Cuba para que fuera la cuna del más grande hombre de América!   



A MARTI EN SU NATALICIO


Exordio
A Martí en su natalicio
Marlene María Pérez Mateo

       A unas pocas horas del 28 de enero, no podía dejar de salir de mi pluma la dedicatoria que por la última década ha visto la luz  en esta fecha en respetuoso homenaje al apóstol cubano.

       Desde la perspectiva del tiempo y la distancia, se inclinan estas lineas a la descendencia espiritual , y según algunos también sanguínea que dejaron las huellas de Martí en Norteamérica donde radicó después de Cuba el tiempo mas extenso de su azarosa vida.

     Aunque serian varios los descendientes de ese grupo de cubanos que compartieron el destino migratorio y la añoranza patria en tierras extranjeras junto a Martí, deslindo los siguientes párrafos al que por medio de su arte y el celuloide fue quizás el rostro mas conocido desde la mirada de las “vox populi” siendo el : Cesar Romero.

      Cesar Julio Romero  nació el 2 de febrero de 1907 en New York. Siendo el hijo de un barcelonés comerciante y exportador de maquinaria para la industria  azucarera Cesar Romero; y de María Mantilla Mijares  la hija espiritual y también real según muchos de Jose Martí. 

       El niño Cesar se educó entre New York y New Jersey; y entre los hábitos de una familia económicamente muy acomodada; dada a los teatros, la ópera y una cultura muy refinada y exquisita.  Cursó estudios en escuelas para privilegiados, teniendo en casa el contraste de una madre de con un talento vocal operático prometedor y las danzas populares enseñadas por la empleomanía doméstica. Llegó a ser escogido como voz para el coro de  la ópera metropolitana de New York, intento este frustrado por oposición paterna.

   La crisis del 29 se ensaño con los Romero Mantilla, tocándole a Cesar el primogénito de cuatro hermanos( María, Graciela y Eduardo) sacar adelante a la familia, responsabilidad que cumplió hasta su fallecimiento. Por apenas 25 dolares inicio oficialmente como bailarín en una revista musical “ Lady Do”; trabajando a su vez en el First National Bank.. A ello siguió el arte dramático en la puesta en escena “Strictly Dishonorable”  y de ello se derivo su primer contrato cinematográfico en 1934 con la Metro Golden Mayers.  Ya bajo el cielo hollywoodense  su momento de ascenso ocurrió en companía de Marlene Dietrich  en la película “ The Devil is a woman”. A ella siguieron innumerables musicales, y personificaciones de roles extranjeros. Participo en mas de cien películas y luego en episodios televisivos hasta casi el ocaso de su vida.

    Durante la Segunda Guerra Mundial se enrolo en el ejercito en la guardia costera, llegando a participar en dos acciones de combate por lo que fue promovido.

   Era una persona muy meticulosa, tenia un aura de caballero inconfundible, la elegancia y distinción le eran intrínsecas; era un actor muy dúctil y sumamente disciplinado. Como huésped, anfitrión y pareja de fiestas era la disputa de  todos por su estilo y sofisticación sin alardes; sumamente educado

    Cesar fue el principal facilitador del viaje a Cuba de su anciana madre en 1953 por el centenario de Martí, así como de la entrega de objetos por ella poseídos de altísimo valor histórico.  Critico la película “La rosa blanca” proyectada entonces por a su juicio errores  de valoración. Leyó mucho sobre Cuba. Para empezar lo podía hacer en Ingles y en español. Manach con su libro Martí, el apóstol eran según los recuerdos de su familia el que mejor semblanza guardaba con la figura biografiada. Conocía de la historia de Cuba desde sus inicios los aborígenes, de la fauna cubana, la etnicidad, la música. Mantuvo y se ocupo y preocupo de mantener los lazos propios y de los suyos; con los descendientes de la inmigración cubana en USA de fines del XIX. No se le olvido el sentido de familia hasta que dejo de existir en 1994, para el su devoción.


    Se cuenta de su gusto por leer las cartas dirigidas a su madre por parte de Martí y en ellas tenia como una especie de especial breviario: “.... Que cuando mires dentro de ti, y de lo que haces, te encuentres como la tierra por la mañana, bañada de luz....”

2 de abril de 2017

LA ESPAÑA EN EL NIÑO MARTÍ

Pepito Martí,
la España en el Niño Martí

Introducción: Antigua deuda por el natalicio del Apóstol, cumplida en la celebración de San José, marzo 19, 2017

Marlene María Pérez Mateo

   El 24 de junio del 1413, desde la parroquia valenciana de San Juan, San Vicente Ferrer cuenta la leyenda: echó al aire un pañuelo tratando de motivar a la feligresía en ayudar a sus prójimos más necesitados.  Los motivó diciendo que allí donde cayera, de seguro había alguien en especial necesidad de auxilio. La realidad le dio la razón, aunque bien cabe decir que los necesitados eran muchos por entonces, por lo cual destinatarios no faltaban.

   En manos del buen viento, el volantón objeto llegó a una casa de la Calle Tapicería #5 en la Plaza  de Mocadoret, hoy Plaza del Milagro de Mocadoret. Lo dicho fue cierto, a la familia de tal domicilio aprietos y dificultades le sobraban.

   El bueno de Ferrer no creo que alcanzara imaginar cómo cinco siglos después su predicción mantenía vigencia. Pues los domiciliados  en dicha locación, aunque bajo otra nomenclatura, la seguían pasando mal; pero esta vez su pañuelo rozó un poco el otro lado del Atlántico, en particular a una islita para entonces desconocida por él.

    Corría el año 1857 cuando fallece el abuelo materno del patriota cubano José Martí y Pérez, Antonio Pérez Monzón, es decir el padre de doña Leonor Pérez Cabrera, madre del Apóstol. Habiendo sido parte del ejército de la metrópoli española y un hábil jugador de lotería, al parecer la suerte le había sonreído y, aunque no sin excesos, dejaba a su hija una modesta herencia. Mariano Martí y Navarro,  padre del Apóstol, renunció a su puesto de celador y partieron en septiembre de dicho año para España.

   La familia Martí Pérez era pequeña por entonces y  Pepe solo constaba con 6 años de edad.  Llegan desde La Habana primero a Santa Cruz de Tenerife,  Islas Canarias, donde el niño conoce a su abuela materna, Rita María Cabrera Hernández. Al parecer la tierra de isleñas no albergaban a la sazón las promesas esperadas y el próximo viaje lo realiza la familia a la península, en particular a la Valencia natal de su padre. Esto dejó huellas en Martí y de ello darán buena  cuenta en posteriores lustros sus escritos bajo el título “Los isleños en Cuba”, y sus innumerables comparaciones entre los pobladores de ambas islas y la marca insular en sus pobladores.

   En Valencia los Martí alquilan en un modesto vecindario una casa. Era el número 61 de la Calle Tapicería del barrio quinto, detrás de la Plaza de la Reina y la Torre de Santa Catalina. Allí nace un nuevo vástago, María del Carmen Martí Pérez, a quien por justa razón se le reconoce con el sobrenombre de “la valencianita”.

   La fortuna no les sonríe y don Mariano enferma, teniendo por entonces su mal como único remedio un largo reposo. Así se extiende el periplo español  hasta junio de 1859, sumando casi dos años. Los Martí vuelven a considerar a Cuba como el mejor lugar para su estancia y desenvolvimiento, aventajando a su propia patria y por entonces metrópoli de la mayor de las Antillas. Ello también era el sentir de no pocos peninsulares e incluso europeos, y lo siguió siendo por varias décadas después.
 
 La primera experiencia de vida en España del pequeño Martí fue   breve y a una muy temprana edad, marcadamente azarosa. Pero al parecer el llamado Milagro de Ferrer voló bien alto.
 

19 de mayo de 2014

Poema a Martí en otro niversario más de su muerte

(Dos Ríos, 19 de mayo de 1895)
Sangraré  mi  soledad
 
Bismar Galán

Yo quiero salir del mundo
por la puerta natural:

en este espacio fatal
que me absorbe, me confundo.
Libre, feliz, iracundo,
preciso la eternidad
soñada. Sin la oquedad
propia de la letanía,
perdemos la huella. Un día
sangraré mi soledad.

He soñado la partida.
¿Sin mis dolores?, jamás.
Seré la historia voraz
donde florece la herida
de la tierra. Sin medida
por otra luz voy a dar
mi carne. No hay que llorar,
libertad, si tú me pierdes
en un carro de hojas verdes
A morir me han de llevar.

Del libro de poemas En la piel de la mirada, en el que  Bismar Galán hace un experimento con los versos de José Martí. El libro está compuesto por una colección de 40 décimas con el que obtuvo el premio único de Poesía Pedro Mir (2008) en la República Dominicana, donde reside desde el año 2002.
 http://www.jose-marti.org   

28 de enero de 2011


Fue distinto, fue sincero,
redondo como un anillo.
como la palma, sencillo
sencillo como un lucero.
Vivió forjando un lindero
entre el jazmín y la bala.
Vivió, murió (su hora mala
hace sangre en la memoria).
Vivió para hacer la Historia
“bajo la sombra de un ala”.
..
Martí del sueño andador
Apóstol, Mártir, Maestro,
como un ángel ambidiestro
multiplicabas tu amor.
Se hizo fragua el resplandor
de tu vida, era una aldaba
tu recuerdo que acercaba
el cielo a la palma real.
¡Eras lo más vertical
que la memoria guardaba!
.
Vive en el norte y le anida
un águila en el corazón,
escribe versos y son
versos su prosa y su vida.
Urge, sustenta, no olvida
su oficio de llama y grano,
de aljaba de sol… hermano
clarísimo de esta tierra,
se pone a formar la guerra
con un clavel en la mano.
.
De mártir viene martirio
y de martirio, Martí.
Ya es una flor carmesí
aquel portento de lirio.
Ya es un empeño de cirio,
de luna que el aire cuida,
ya es una paloma herida
su pluma y, quebrada en besos,
la Muerte ensaya en sus huesos
un camuflaje de vida.
.
Pero tú sigues, oh, sí,
claro como el mediodía:
sigues vivo, y todavía
más tremendo y más Martí.
Persistes. Estás ahí
como un clamor detenido.
Ni te niegas ni te has ido.
Permaneces: porque de esa
llama que la muerte cesa
sales vivo y más crecido.
.
Norman Rodríguez
(Fragmento)