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30 de julio de 2015

Human Right Foundation concluye que Oswaldo Payá fue asesinado

 
Informe de Human Rights Foundation
concluye que Oswaldo Payá
fue asesinado por agentes cubanos


Human Rights Foundation asegura que, de acuerdo con la evidencia, el accidente de tránsito en el que falleció el disidente político fue provocado

Con el objetivo de destacar las imprecisiones e inconsistencias de la investigación oficial, La Human Rights Foundation (HRF, por sus siglas en inglés) presentó en la mañana del miércoles 22 de julio un informe independiente en la universidad de Georgetown, Washington DC, que determinó que no se trató de un accidente.

El informe de la ONG concluye que “la evidencia, que fue deliberadamente ignorada, sugiere de manera contundente, que  los eventos del 22 de julio de 2012 no fueron un accidente, sino el resultado de un choque causado por agentes del Estado cubano, actuando con la intención de matar a Oswaldo Payá

Los activistas y disidentes políticos cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero, miembros del Movimiento Cristiano de Liberación, murieron el 22 de julio de 2012 en un controversial accidente de tránsito en el este de la provincia de Granma.  

A cargo de la presentación del documento legal estuvieron Javier El-Hage, abogado de la Fundación, Rosa María Payá, hija del fallecido activista, y Carl Gershman, de la Fundación Nacional para la Democracia

El informe documenta diversas violaciones al debido proceso, “incluyendo las cuentas condenatorias de testigos, una autopsia muy inadecuada, y otras piezas clave de evidencia, que fueron pasadas por alto por el sistema judicial cubano”, dice el texto.

Rosa María Payá dijo en una entrevista televisiva que, irónicamente, los únicos interlocutores ahora mismo son los presuntos asesinos de su padre

El presidente de HRF, Thor Halvorssen, dijo a través de un comunicado, que la publicación de este minucioso informe trae a la luz nueva evidencia, y espera que ayude a la familia Payá en su búsqueda de justicia y de la verdad

“Oswaldo Payá fue el más destacado activista en favor de la democracia latinoamericana de los últimos 25 años, y fue asesinado bajo sospecha de juego sucio en el único país totalitario del hemisferio occidental. Sin embargo, son pocos los líderes políticos, medios de comunicación, y organizaciones no gubernamentales de todo el mundo que se han preocupado lo suficiente para insistir en una investigación independiente sobre la muerte de Payá “, aseveró Halvorssen.  

La HRF aseguró que el conductor del auto que llevaba a Payá, el español Ángel Carromero fue llevado luego del choque en custodia al hospital para luego ser trasladado a prisión. A pesar de que fue sentenciado a cuatro años de prisión por la justicia cubana, cuando llegó a suelo español en diciembre de 2012, rechazó todas sus declaraciones anteriores hechas en la isla, incluidas aquellas autoincriminadoras que dejó en un video.

El informe aclara que luego de analizar toda la evidencia, Carromero fue forzado a grabar ese video autoincriminador, y que la Fiscalía cubana ignoró las quejas realizadas por la familia de Payá

Según el documento, Carromero no tuvo acceso a ningún abogado por varias semanas. Posteriormente tuvo que contratar a abogados del Gobierno cubano, que además están obligados a defender la Revolución y sostener el ejemplo del comandante en jefe, Fidel Castro

“La mejor evidencia disponible, que fue ignorada deliberadamente por el Poder Judicial de Cuba, sugiere fuertemente la responsabilidad directa del Gobierno en la muerte del señor Payá y el señor Cepero”, concluyó El-Hage. Agregó que la evidencia señala que el accidente automovilístico fue, en realidad, causado por agentes del Estado cubano

El martes 21 de julio, Rosa María Payá intentó ser atendida en la flamante embajada cubana en Washington DC para poder entregar una carta dirigida a Roberto Morales, el ministro de Salud de Cuba. En la carta le pide, como es su derecho, una copia de los informes forenses de su padre y de Cepero

Payá, quien también es una activista por los Derechos Humanos, denunció en su Twitter que la embajada no solo no la recibió sino que mandaron un patrullero. 

“El despotismo se llama diplomacia”, dijo a través de la red social.
 
Reproducido de Cjaronu´s blog

19 de septiembre de 2014

Rosa María Payá pide apoyo internacional


Rosa María Payá pide apoyo internacional
para que Cuba responda pedido de plebiscito

LA HABANA, 18 Sep. 14 / 05:58 pm (ACI).- Rosa María Payá, hija del fundador del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), hizo un llamado a los participantes del primer Parlamento Iberoamericano de Juventud a promover a través de sus organizaciones y gobiernos “un llamado de atención al gobierno cubano para que responda al llamado ciudadano de plebiscito del Proyecto Varela”.

“Apoyen la ejecución de un plebiscito sobre la realización de elecciones libres y plurales en la isla”, expresó la joven líder en un video enviado al evento que se realiza en Zaragoza (España) hasta el viernes 19 y que reúne a representantes de 18 países.

La hija de Oswaldo Payá recordó que en Cuba no hay elecciones libres y plurales en más de 60 años y que “gran parte de la oposición y miles de ciudadanos cubanos, amparados en un derecho constitucional, han pedido un plebiscito para que se le pregunte al pueblo sobre cambios en las leyes que garanticen sus derechos”.

Este pedido se realizó a través del Proyecto Varela, impulsado por el MCL y que es respaldado por 25.000 firmas, recogidas en todo el país pese a la represión que el régimen comunista emprendió contra sus miembros.

El 10 de mayo de 2002 Oswaldo Payá y otros miembros del MCL presentaron a la Asamblea del Poder Popular más de 11.000 firmas que respaldan el Proyecto Varela. En octubre de 2003 se entregaron otras 14.000 firmas. Sin embargo, hasta la fecha el Gobierno no ha respondido a esta demanda.

En su mensaje, Rosa María Payá denunció que en los últimos quince años en el continente “han florecido los gobiernos populistas, con múltiples casos de intentos por perpetuarse”.

“Hoy, su solidaridad efectiva es fundamental. No solo para ayudar a promover una transición a la democracia en los casos críticos que tenemos en la región, si no, para ayudar a preservar la libertad y el bien común en toda Iberoamérica. Si algo ha demostrado el totalitarismo cubano es su capacidad de pervertir y de deteriorar el estado de derecho de los países hermanos. Venezuela es un triste ejemplo”, expresó.

Asimismo, criticó al régimen de Raúl Castro por disfrazarse “de aperturista” y pretender “hacer negocios con el mundo entero, sin responder a los reclamos de libertad de su propio pueblo y empobrecido pueblo, y arreciando la represión y la violencia contra los miembros de la oposición”.

En ese sentido, recordó también a los jóvenes venezolanos muertos durante la represión del Gobierno de Nicolás Maduro y criticó que “los opresores del pueblo cubano” sean tratados “como legítimos gobernantes, a pesar de no haber sido jamás electos por los ciudadanos”.

Apoyen la liberación de los presos políticos en Cuba y en Venezuela, y la detención de la violencia contra los interlocutores libres que en los sistemas totalitarios son llamados ‘disidentes’. Cada acción represiva debe tener una consecuencia internacional”, expresó Rosa María Payá.

En ese sentido, recordó, “estamos promoviendo una investigación sobre el atentado que acabó con la vida  de mi padre y del joven Harold Cepero. Ayúdennos a realizar esta investigación. Ayúdennos a detener la impunidad. Si su solidaridad es efectiva, va a ser una acción en favor de la preservación de la calidad de la democracia en toda la región”.
 
Vídeo de YouTube en ACI:




22 de julio de 2014

Un crimen contra todos los cubanos

Un crimen
contra todos los cubanos


Luis Leonel León 

           «Los crímenes del régimen no son jamás un tema exclusivo de los familiares de las víctimas, mucho menos cuando los mártires entregaron sus vidas a la causa de la libertad de todos los cubanos. Cada vez que el régimen asesina a un cubano, comete un crimen contra todos los cubanos. Nosotros queremos dar a todos la posibilidad de sumarse a nuestro reclamo de verdad y justicia. De esta manera buscamos también proteger a los miembros de la oposición en la isla con una acción por el fin de la impunidad», afirmó Rosa María Payá, hija del opositor cubano, en entrevista exclusiva con Diario Las Américas.  

          «El legado de mi padre es palabra viva. El camino que indicó es una ofrenda generosa al pueblo cubano para la transición democrática. No pretendemos el mero recordatorio y el justo honor a su persona, sino la renovación de su propuesta de liberadora».

          Este martes en el templo de la Ermita de la Caridad, se estrenarán dos materiales audiovisuales: el reportaje “Dos años sin Oswaldo payá Sardiñas”  y el video Harold Cepero, y se oficiará una misa de acción de gracias por sus vidas.

          “Dos años sin Oswaldo Payá Sardiñas” es una vibrante producción de Voces de Cuba (www.vocesdecuba.com) dirigida por Jeffrey Puentes, que recorre las etapas de la vida del luchador cubano. “Cómo se comportaba, qué fuerzas lo movían, cuál es su legado”.

          El documental Harold Cepero recoge una serie de mensajes grabados por sus amigos después de su muerte. El escritor y fotógrafo Orlando Luis Pardo editó el material fotográfico y documental entregado por la familia de Harold, en especial por su hermano Hanner Cepero. «Sabemos que la memoria y la riqueza de Harold no se agotaron con esta proyección, tampoco lo pretendimos. El documental sobre su vida y su persona aun está por realizarse. Y en esta ocasión, creo que Harold es un poco el autor y también el director del audiovisual. Suena a Led Zeppelin y Aerosmith, la música que él tarareaba, y aparecen imágenes de su película favorita».

          Con la muerte de Payá, el Gobierno intentó eliminar la alternativa política que encarnaba. Pero su legado lo trasciende. La experiencia de la movilización ciudadana del PV (Proyecto Varela) y su base legal, a pesar de las diversas formas de represión y control, continúan inspirando y fundamentando el movimiento ciudadano que se gesta hoy en favor de un plebiscito por las elecciones libres y plurales.

          Payá decía: «Algunos han dicho que la noche no se acabará, pero la noche no es eterna. Se está acabando. Sí habrá amanecer, y un nuevo día. Es más, ya está amaneciendo, apurémonos».

«El mensaje de liberación de mi padre, preludia el cambio que solo vendrá si muchos cubanos empujamos en la misma dirección», concluyó Rosa María.

Para leer la entrevista completa:

http://www.diariolasamericas.com/america-latina/muerte-oswaldo-paya-crimen-cuba-rosa-maria.html

14 de mayo de 2014

El Papa Francsco recibió hoy a familiares de Payá




El Papa Francisco recibió hoy
 a familiares de Oswaldo Payá  

El papa Francisco recibió hoy en el Vaticano en audiencia privada a la viuda e hijos del fallecido líder opositor cubano Oswaldo Payá en la residencia del pontífice en la casa de Santa Marta. El encuentro comenzó a las 09.22 horas locales (07.22 GMT) y tuvo una duración de 23 minutos, según informó el Movimiento Cristiano de Liberación (MCL), que fundó el propio Payá, en su página en internet.

A la audiencia con el papa argentino asistieron la viuda de Payá, Ofelia Acevedo, y sus hijos Oswaldo José, Rosa María y Reinaldo. Los familiares de Payá trataron con el pontífice sobre la muerte del líder opositor cubano y de Harold Cepero, además de sobre "la represión gubernamental, especialmente contra los miembros de la oposición democrática".

También hablaron sobre la "realidad de los cubanos y la propuesta de plebiscito y la situación de la Iglesia en Cuba", agregó la fuente. El Movimiento Cristiano Liberación que lideraba el propio Payá y la familia del líder opositor expresaron su agradecimiento al papa por "la gracia concedida y la comprensión encontrada".

El MCL fue fundado el 8 de septiembre de 1988 y tiene entre sus objetivos el "cambio pacífico y democrático en Cuba y el respeto a la dignidad humana". El 22 de julio de 2012 Payá y Cepero murieron en un accidente de tráfico que según la familia Payá fue un atentado, tras ser perseguidos por vehículos de los servicios de seguridad cubanos.

6 de abril de 2014

Entrevista a Ángel Carromero

Entrevista a Ángel Carromero
en el Diario Las Américas

Wilfredo Cancio Isla, DLAjue -  abr 3 2014   

El político español Ángel Carromero dice que no va a detener sus denuncias sobre el caso que lo convirtió en prisionero y víctima del régimen cubano.
 
No niega que ha sentido miedo tras decidirse a hablar públicamente sobre el accidente ocurrido en una carretera de Bayamo, en el oriente de la isla, el 22 de julio de 2012, cuando perdieron la vida Oswaldo Payá Sardiñas, líder del Movimiento Cristiano Liberación, y el activista Harold Cepero. Pero en esta entrevista con Diario Las Américas asegura que su sentido de la justicia pesó más que el miedo y optó por contar su testimonio ante el mundo.

Carromero, dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular, acaba de publicar Muerte bajo sospecha, con el sello Oberon de Anaya Multimedia. El libro cuenta el calvario que vivió desde el momento del controversial accidente automovilístico, su arresto y condena a cuatro años de cárcel en Cuba, y su salida hacia España luego de un acuerdo entre ambos gobiernos.

El volumen, de 240 páginas, está ya a la venta en España y llegará en los próximos días al mercado de Estados Unidos. Su publicación se produce luego de que el pasado septiembre la Audiencia Nacional de Madrid confirmó su negativa a admitir una querella de la familia de Payá contra mandos militares cubanos por delitos de lesa humanidad.

¿Se planteó en este libro decirlo todo o contar lo que era posible en estos momentos sobre el caso?
 
La verdad es que en el libro he contado todo lo que pasó desde que pensé hacer el viaje estando en España hasta que volví a casa. Cuento lo que fue el viaje, los dos días que pasé con Oswaldo Payá, lo que pasó en el trayecto de La Habana hasta el lugar del impacto, lo que fueron los cinco meses en las cárceles cubanas, el juicio farsa a que fui sometido y el retorno a España.

De toda esta etapa posterior al regreso a España, ¿qué ha sido lo más difícil?

Pues rehacer mi vida. Al final volví a casa y estoy muy agradecido con el Gobierno español por ello, pero volví con la vida deshecha y lo que más trabajo me ha costado es retomarla.

Cuando usted habla de rehacer su vida, ¿cuáles son sus planes? ¿Políticos, profesionales, personales…?

Aunque parezca mentira, cuando crees que todo se ha acabado y hasta piensas que te van a matar o no vas a volver en muchos años a tu país, las prioridades de tu vida cambian. Aprendes a disfrutar de las cosas más pequeñas y le das un valor relativo a lo que antes era un mundo. Yo ahora me conformo con vivir el día a día, y ser feliz con las pequeñas cosas.

¿Cuál ha sido el mayor reto en medio de las opiniones cruzadas entre los gobiernos de Cuba y España, los familiares de Payá y el exilio cubano?

Que se conozca la verdad. Creo que ha calado mucho lo que yo vengo diciendo desde hace tiempo, lo que ha dicho la familia Payá desde el primer día, y a mí lo que me gustaría es que la imagen idílica que tienen algunos de la dictadura de Castro, pues se den cuenta de que es un Estado totalitario en el que no hay derechos humanos ni se respetan las libertades personales. Si con este testimonio consigo que se haga justicia, se sepa lo que realmente ocurrió y se haga conciencia de que Cuba no es una democracia, estaré completamente satisfecho.

¿Cómo son sus relaciones actuales con la familia de Payá?

Muy estrechas. Rosa María Payá, su hija, escribió el prólogo del libro, y Ofelia Acevedo, la viuda, viene a la presentación en España. Estoy muy agradecido de cómo se ha portado la familia de Payá conmigo.

Y con el Gobierno español, ¿en qué punto se encuentran?

Con mi partido [Partido Popular], pues Esperanza Aguirre se ha volcado desde un inicio a querer saber lo que pasó y brindarme su respaldo, e incluso la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, también me ha apoyado y recibió a la familia de Payá.

A partir de lo que se ha divulgado sobre su caso, hay algunas cosas que me gustaría esclarecer. El abogado José María Viñals, del bufete madrileño Lupicinio Abogados, afirmó que los representantes de su defensa pudieron estar a solas con usted mientras se preparó el caso. ¿Fue realmente así?

Le cuento cómo fue eso. Estábamos en la Prisión de 100 y Aldabó, en un salón con un cristal negro conectado a otra habitación lateral. Cuando me comunicaba con mis abogados había partes que teníamos que hacer por escrito para intentar que no nos oyeran. La verdad es que era muy difícil, pues en Estados Unidos, España o en cualquier otro país democrático se respeta la intimidad del detenido con su abogado, pero en este caso, con un cristal negro… ya sabemos a qué atenernos. De hecho, los que más cuidado tenían eran mis propios abogados cubanos, porque saben que en Cuba no hay nada privado. Los abogados son del bufete público. Todo fue bastante complicado.

Es decir, que en el proceso nunca tuvo usted un momento de privacidad…

Nunca. Cuando veía al Cónsul de España estaba delante de un teniente coronel de la Seguridad del Estado. Con los abogados, con un espejo negro de los que separan las habitaciones. Es la realidad de lo que pasa en un país donde no hay independencia de los tribunales. Por sus propias leyes, los tribunales dependen de Raúl Castro. Una vez que estás señalado, ya estás condenado. Todo es un paripé. Por ejemplo, mi defensa no pudo acceder al coche, no pudo proponer peritos independientes que lo vieran, todo fue manejado por los peritos militares del Gobierno cubano. No pude proponer pruebas. Entonces, ¿Qué principio de contradicción existe? ¿Qué capacidad de defensa tenía? Ninguna. El expediente por el que me acusan, de no sé cuántas hojas, pues no dan copia. Y mis abogados tuvieron que copiarlo a mano porque el Gobierno cubano no quería que fuera sacado de la isla.

Una pregunta clave es por qué no se preparó el alegato de defensa del juicio sobre la base de la declaración inicial de su compañero de viaje, el político sueco Aron Modig, de que al auto donde viajaban lo habían golpeado por detrás y fue sacado de la carretera…

Pero eso fue lo primero que dije cuando me interrogan en el hospital. Luego me pegaron y me hacen decir una versión en un video grabado que se puede perfectamente ver que no soy yo quien habla. Yo digo en el video accidente de tránsito, y en España nadie usa esa expresión, todo el mundo dice accidente de tráfico. Estuve coaccionado para hacer ese video. Quién puede creerse que al tercer o cuarto día de estar en un calabozo de Bayamo, a mí se me ocurre pedir una cámara para hacer una declaración. Yo estaba rodeado de militares y se hacía lo que ellos querían.

Ese video se mostró en la conferencia de prensa en La Habana con periodistas seleccionados…

Sí, allí es donde a Modig le hacen decir que Cuba es genial. Una persona que ha ido dos veces antes a Cuba a hacer lo mismo con la disidencia, en dos días le hacen decir que lo que ha visto de Cuba le hace creer que estaba equivocado, que Cuba es un estado genial y tal… Lógicamente estaba coaccionado como lo estuve yo.

¿Cómo fue tomada su declaración?

Bajo total presión. Si en algún momento yo hubiera dicho algo que el régimen no quería, lo primero es que el mensaje no hubiera salido de Cuba. Allí la prensa no tenía acceso a mí. ¿A quién se lo hubiera dicho? ¿Ante el juez? ¿De dónde hubiera salido ese mensaje? Hay que ponerse en la piel de que allí no es Occidente, donde puedes decir lo que quieres, luego sale en la tele, hay periodistas. Pero en Cuba no funciona así. Allí yo estaba completamente aislado, sin acceso a nada de lo que estaba ocurriendo en el mundo ni lo que se decía sobre mí.

¿Nunca la defensa concibió pedir un peritaje sencillo del parachoques?

Sí, claro. Pero no se concedió ninguna prueba a mi defensa.

Pero Cuba puso luego fotos de la parte trasera del coche donde no se ven señales de impacto…

Puso varias. En algunas el parachoques está puesto en el coche. En otras está caído. En el golpe a veces aparece el embellecedor puesto, en otras, no está. El coche aparece a veces al lado de un riachuelo; otras en un camino; otras en la maleza. Y enseñan también una foto del supuesto árbol con el que dicen que me di y que debía ser de acero, porque un impacto como el que ellos dicen que hubo, pues el árbol debía estar torcido, caído, roto. Pero no, está ahí como si nada. La verdad es que uno se queda alucinado.


¿Es inconstitucional en España haber declarado bajo coacción en Cuba?

Eso es así. En todas las democracias, en todos los sistemas jurídicos occidentales, bajo coacción ninguna confesión tiene validez. El video nadie tiene dudas de que es bajo coacción. Pero independientemente de eso, para que yo pudiera volver, España tuvo que reconocer la validez de la sentencia. No porque la tenga, sino porque de lo contrario Cuba no me devolvía. Es como si me enjuiciara una tribu en África y hubiera que decir que sí, que el shamán de la tribu tiene razón para que me suelten. ¿Cuál es el problema? Como se reconoció la validez, hay un punto del tratado bilateral de España y Cuba, de 1998, que me impedía pedir la revisión del juicio. Por lo tanto, yo estaba atado de pies y manos.

¿Es esto lo que limita ahora que el caso se lleve ante los tribunales españoles?

Exacto, porque no puedes pedir la revisión del caso. El tratado afirma que no se podrá solicitar la revisión de los juicios.

¿Hay alguna otra opción para revertir esta decisión?

Cuando lo consultamos con los abogados, coincidimos en que era muy difícil.

¿Cierra este libro su capítulo con Cuba o abre otro?

Lo que hace es dejarlo completamente abierto. Es un testimonio que hace poner el acento sobre lo que ocurrió en el caso y exigir responsabilidad en una investigación internacional. Espero que el libro ayude a crear una presión internacional para que en Cuba se haga una transición hacia la democracia.

La Unión Europea ha anunciado recientemente el comienzo de un diálogo con La Habana con el propósito de levantar la Posición Común, vigente desde 1996. ¿Qué opina usted de este paso?

Espero que la Unión Europea no cambie la Posición Común, pues fue un importante logro del presidente Manuel Aznar. Mientras en la isla no existan derechos fundamentales y libertad para los cubanos, la Posición Común europea deberá permanecer.

Cuba acaba de aprobar una Ley de la Inversión Extranjera que está abierta hacia sus compatriotas. ¿Qué le diría usted a los españoles que están tentados a llevar su capital a la isla?

Que tengan mucho cuidado. A raíz de mi vuelta a España he conocido a una señora cuyo marido ha permanecido seis meses retenido en la isla porque era un empresario que hizo inversiones y reclamó pagos, y no había dinero para pagarle. En Cuba no hay seguridad jurídica. Tú puedes llevar ahí tu dinero, hacer la inversión y plantar tu infraestructura, y al día siguiente perderlo todo.


¿Ha tenido temor a su regreso a España por sus declaraciones sobre el régimen cubano o ahora con la publicación de este libro?

Antes de venir, los cubanos me dijeron que tuviera mucho cuidado con lo que iba a decir en España. Pero mi pasión por la justicia le ganó al sentimiento de temor.

¿Cómo vislumbra la Cuba de los próximos años?

Espero que en democracia. Hay un clamor de libertad en Venezuela, con el pueblo venezolano pidiendo sus derechos. Es solo el primer paso, porque Cuba vive de los barriles de petróleo que le manda Venezuela. Si esa ayuda cesa, Cuba va a tener que quitarle el talón de acero con que pisotea a su pueblo y avanzar. Estamos en el siglo XXI ya son inconcebibles dictaduras comunistas en ninguna parte.
 
¿Se ve usted regresando a Cuba en algún momento?

Cuando haya democracia.

16 de septiembre de 2013

Perplejidades, ¿de qué tiene que arrepentirse Carromero?



Perplejidades:
¿De qué tiene que arrepentirse Carromero?

 Esperanza Aguirre
ABC, Madrid, 16/09/2013 

Vayamos a los hechos: el 22 de julio de 2012, en un accidente de tráfico en una carretera de Cuba, mueren los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero. El coche donde viajaban los dos políticos cubanos lo conducía el militante de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid Ángel Carromero, que sufrió heridas no muy graves y al que las autoridades de la dictadura cubana detuvieron inmediatamente.

De acuerdo con las prácticas habituales en las dictaduras -y es muy triste tener que recordar a los españoles que la cubana es una de las dictaduras más criminales de la Historia-, las autoridades cubanas le obligan a grabar un vídeo en el que, con voz temblorosa (no es para menos cuando estás preso en un régimen en el que la vida de las personas -sobre todo si no son del Partido- no vale nada) y mirada perdida, Carromero se autoinculpa de haber cometido infracciones de tráfico y da por buena la versión del accidente de los castristas.

 A las pocas semanas se celebra el «Juicio Popular» contra el joven español y es condenado a cuatro años de cárcel por el delito de homicidio imprudente. Excuso decir las nulas garantías que rodean ese juicio. A día de hoy las autoridades cubanas siguen negándose a entregar la autopsia a la viuda de Oswaldo payá, Ofelia Acevedo.

Las gestiones del Gobierno español, al amparo de un Convenio entre Cuba y España sobre ejecución de sentencias penales firmado en 1998, consiguen que Carromero sea trasladado a una cárcel española, la de Segovia, el 29 de diciembre de 2012. Tras un mes en la cárcel española, a Carromero se le concede el tercer grado, por lo que se le permite salir con una pulsera que le mantiene permanentemente localizado y teniendo que ir a dormir a la cárcel.

Hasta aquí ya hay motivos más que suficientes para estar preocupados por la sumisión que la dictadura comunista cubana impone a la democracia liberal española. Porque reconocer como buenas las versiones de ese accidente que da una dictadura sanguinaria como la cubana es mucho reconocer.

Hay que tener en cuenta que ese accidente ha tenido una especial repercusión en Cuba, pues Oswaldo Payá era uno de los disidentes más prestigiosos, si no el más, y todo el mundo estaba convencido de que sería un hombre clave en el proceso de transición a la democracia que, antes o después, tendrá que afrontar esa república hermana. Pero lo que ya resulta mucho menos comprensible para las personas que creemos en la necesidad de luchar contra las dictaduras en la medida de nuestras posibilidades y de reconocerles la menor legitimidad posible son las dos últimas actuaciones de la Audiencia Nacional española en relación con este caso.

Primero ha sido el informe de la Audiencia oponiéndose a que el Gobierno concediera el indulto a Carromero, que había solicitado la familia de Oswaldo Payá, acogiéndose al artículo 13 de ese Convenio entre Cuba y España que expresamente permite que cada parte pueda conceder indultos, amnistías o conmutaciones de pena. La Audiencia, para oponerse al indulto, argumenta que Carromero tenía seis multas de tráfico y que no muestra arrepentimiento. 

¿De qué tiene que arrepentirse Carromero? ¿De haber ido a Cuba a mostrar su apoyo y solidaridad a un heroico disidente que luchaba por la libertad frente a un régimen despótico, como han hecho dos docenas de diputados del Congreso? ¿De haber tenido un accidente, que nadie ha investigado, en el que, curiosamente y como suele ocurrir en las dictaduras comunistas, mueren de forma inexplicada dos opositores que resultan molestos al régimen?

Si esta actuación de la Audiencia Nacional suscita la perplejidad, aún más la suscita el rechazo de la Fiscalía a admitir a trámite la querella presentada por la familia de Oswaldo Payá contra dos mandos del Ejército cubano por la muerte del disidente. Porque, y esto es muy importante, Payá, aparte de haber sido premio Sajarov del Parlamento Europeo a los Derechos Humanos, resulta que era ciudadano español. 

Y la misma Audiencia que ha mostrado frecuentemente, y me parece muy bien, interés por encausar a los responsables de la desaparición de ciudadanos de origen español en las dictaduras del cono sur en los años setenta, ahora da por buena la versión de la dictadura castrista y le dice a la viuda y a los hijos del español Payá que España, su patria, no va a hacer nada por averiguar qué ha pasado en la extraña muerte de su marido y padre.

Estas dos resoluciones están, como tantas veces en los asuntos judiciales, aderezadas con todo tipo de razonamientos que, en el fondo, sólo demuestran que España reconoce a Cuba como si fuera un país normal en el que rige el estado de derecho y las garantías procesales para los penados. Se podría aceptar ese reconocimiento si sirviera para mejorar la situación de aquellos españoles que encausa el régimen cubano por delitos comunes. 

Pero resulta absolutamente incomprensible que España acepte los razonamientos de ese régimen cuando se trata de un caso en el que han muerto dos destacados opositores al régimen, uno de ellos español de nacionalidad, y cuando las explicaciones de las circunstancias de su muerte son claramente insuficientes.

En España tenemos que aprender que, ante los totalitarios, el appeasement (apaciguamiento) con los dictadores, como muy bien nos ha demostrado la Historia desde Múnich en 1938 con el pobre Chamberlain de tonto inútil, no sirve para nada, y que la única forma eficaz de defender los intereses de los españoles y de la libertad frente a esas dictaduras es plantarles cara.
Foto: Efe