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24 de julio de 2016

Albert Rivera: un político que da pena

 


La tara de Rivera:

un político que da pena

rodeado de una tribu de vengadores


Carlos Dávila
@ESdiario.com

España no puede pasarse todo el verano sin un Gobierno en efectivo. Sin un Ejecutivo que mande y pueda tomar decisiones trascendentales. Por ejemplo: ¿qué ocurriría aquí si sucediera un atentado como el del viernes en Munich? Ya, ya sabemos: condenas irrefutables, horror, indignación general… Las generales de la protesta, pero todo sin un gobierno en condiciones de adoptar medidas como las que sin duda alguna adoptará Alemania en horas.

Un Gobierno en funciones firma cuatro documentos de trámite y poco más, pero no tiene atribuciones para mandar, ordenar y, siquiera, pactar, políticas de represión tan duras como exigiría una situación parecida. Por tanto, ese rumor muy extendido de que agosto prolongará la excepción causa espanto. Y más espanto aún produce el comportamiento de quienes no tienen otro mandato electoral que hacer posible una legislatura política sin ambages y en toda regla.

Es esta que comienza una semana decisiva que, la verdad, no pinta bien. Ahora hablan en el PSOE los veteranos de otras guerras que se temen que su jefe actual se haya convertido en un irresponsable histórico. A su lado, más que en el costado del PP, se mueve un presunto líder, Albert Rivera, corriendo de micrófono en micrófono incapaz de callar ni debajo del agua, un presunto líder que, a medida que pasan los meses, parece una lechuga verde, verdísima, sin madurar.

Rivera se está arreando patadones sin fin en su propio tafanario, despistando a su propio electorado, aquel que le votó hace un mes esperando de él otra conducta, no desde luego ésta de urgir al Rey a que arregle Su Majestad la penosa situación de inestabilidad en que nos hallamos. Al margen de que este hombre inmaduro y procaz en sus manifestaciones políticas no se haya leído la Constitución, la pregunta es: ¿un presunto líder de este jaez puede condicionar la vida de un país de casi cuarenta y cinco millones de habitantes?

Lo peor que puede causar un político no es rechazo, sino pena, lástima por su indocta preparación, y esa sensación es la que destila un Rivera que, además, se ha rodeado de una tribu de vengadores que, una vez que les fue mal en otros partidos, el Popular sobre todo, quieren ahora hacérselas pasar canutas a quien presumen que fue su ejecutor: Mariano Rajoy. Siete meses después de la primera vuelta electoral aquí ya nadie traga con ese: “Rajoy, no; los demás, ya veremos” que parece la consigna inveterada de Ciudadanos, nada original por cierto porque es idéntica a la que sigue pregonando Pedro Sánchez a quien ya no le quedan alrededor más que cuatro o cinco paniaguados que sin su jefe al frente, volverán a sus territorios de origen sin más cargo que una modesta secretaria o sección en el partido local .

Tanto que PSOE y Ciudadanos hablan, aún con sus pírricos resultados de junio, del pueblo y se arrogan su representación, ¿están cayendo de verdad en la cuenta de lo que el país en general está sintiendo hacia su comportamiento? Hace unos días que Rubalcaba apoyaba sin meandros el manifiesto de ministros que en su tempo fueron importantes y que ahora tiemblan ante cada decisión que toma su todavía líder, y advertía, por activa y pasiva, que así no se puede seguir.

Rubalcaba conoce, porque fue titular de Interior, que un país débil, sin un Gobierno fuerte y consensuado generalmente, es toda una tentación para la pléyade de miserables yihadistas que ahora mismo invaden Europa sin que muchos se atrevan a considerarles los enemigos brutales que ellos mismos han declarado. Aquí, en España, donde aún quedan algunos partidos, los estalinistas de Pablo Iglesias en cabeza, sin condenar la actividad criminal de estos terroristas: ¿qué harían en el caso nada improbable de que España volviera a ser la víctima de la brutal sinrazón de estos asesinos?

España ahora mismo se parece más a una broma política que a una Nación estable, seria, con fundamentos. En cinco días volverán a desfilar por el despacho de Felipe VI una procesión de políticos que, si hacemos caso, y hay que hacérselo, de sus manifestaciones, no tienen la menor intención de apoyar un Gobierno, corto en su representación parlamentaria, pero amplísimo, porque así lo depara la Constitución, en su capacidad para trabajar sin la provisionalidad de un asterisco.

Esta monserga pertinaz de que Rajoy no se mueve, ya no cala; lo que sí ha calado es que a Podemos, a Ciudadanos y desde luego al PSOE, les molesta Rajoy. Si este, tras haber agotado su flema galaica, se marchara a ganar dinero a su Registro de la Propiedad, sus tres oponentes acometerían la tarea de desgastar a su sucesor. O sea, al PP. Ocurrió cuando Suárez tiró la toalla y a Calvo Sotelo apenas se le dio un segundo de respiro.

España no está para ocurrencias, ni, mucho menos para las chanzas pesadas de unos políticos arrogantes que sin  haber ganado nada en su trayectoria, están dispuestos a colocar a todo un país en almoneda o lo que es aún más grave: en grave riesgo. La semana, ya lo digo, es decisiva, pero no hay mucho que esperar de ella.  

26 de junio de 2016

La victoria de Rajoy en diez titulares


LA VICTORIA DE RAJOY
EN DIEZ TITULARES

Con el 33 por ciento de los votos, Mariano Rajoy ha mejorado en 14 diputados su victoria respecto a los resultados del 20 de diciembre y consolida su liderazgo dentro del partido. El candidato del PP toma la iniciativa política gracias a sus 137 escaños y a partir de mañana deberá negociar con PSOE su investidura, dado que el apoyo de Ciudadanos no sería suficiente. Tampoco la suma de los votos de PP, Ciudadanos, PNV y Coalición Canaria llega a los 176 escaños necesarios. Rajoy es el único candidato que ha subido en diputados respecto al 20-D.

Peor resultado del PSOE
En contra de lo que pronosticaban las encuestas, Pedro Sánchez ha logrado mantener a su partido como la segunda fuerza política, pero lo ha hecho con el peor resultado de su historia. El PSOE ha perdido 5 escaños respecto a los comicios de diciembre, en los que ya obtuvo su peor resultado histórico. El liderazgo de Sánchez dentro del partido, cuestionado desde el 20-D, queda aún más debilitado. Pero Susana Díaz, la gran rival de Sánchez en el PSOE, ha perdido las elecciones en Andalucía. En las manos del candidato socialista está la formación de gobierno: debe optar entre dejar gobernar a Rajoy o intentar un pacto con Podemos y las fuerzas independentistas (PNV, ERC y CDC).

Fracaso de Unidos Podemos
Al cierre de los colegios electorales, la candidatura liderada por Pablo Iglesias esperaba conseguir alrededor de 90 diputados y superar al PSOE como segunda fuerza. Pero el recuento ha desmentido las encuestas y ha otorgado 71 escaños a la coalición entre Podemos, IU y las marcas territoriales, relegados al tercer lugar. Los 71 diputados logrados este 26-J son los mismos que Podemos e IU consigieron por separado en diciembre. El hipotético apoyo de de Unidos Podemos al PSOE se quedaría lejos de la mayoría suficiente para gobernar.

Ciudadanos se desinfla
Albert Rivera solo ha perdido nueve décimas respecto a diciembre, nueve décimas que se han traducido en 8 diputados menos. Es la fuerza política que más escaños ha caído en estos seis meses. El llamamiento al voto útil del PP parece haber surtido efecto sobre la cuarta fuerza política del país, que llega a la legislatura número 12 con 32 escaños.

Necesidad de pactos
La gran coalición entre PP y PSOE sumaría 222 diputados, que superan con creces los 176 con los que se logra la mayoría absoluta. La gobernabilidad, por tanto, es tan difícil como tras el 20-D. El bloque conservador —PP y Ciudadanos— se quedaría en 169 escaños, insuficientes. La incorporación de PNV (5) y Coalición Canaria (1) tampoco llegaría a 176. El bloque PSOE-Unidos Podemos se quedaría en 156. Sin una mayoría absoluta garantizada, el candidato que quiera ser investido debe logarar más votos a favor que en contra, un juego en el que también entran en juego las abstenciones.

Cataluña
En Cataluña se han repetido los resultados del 20-D. En Comú Podem ha ganado con 12 escaños, por delante de ERC (9) y CDC (8). Solo hay un cambio respecto a diciembre: el escaño que el PP le arrebata a Ciudadanos. PP y Ciudadanos, que suman 169 escaños, podrían superar los 176 necesarios para gobenar con los 8 de CDC, un apoyo que parece improbable por el enfrentamiento entre la Generalitat de Cataluña y el Gobierno del PP por el referéndum independentista.

Andalucía
El PSOE ha perdido en la única comunidad en la que ganó el 20-D, y por tres escaños de diferencia. Sánchez se agarrará a esta circunstancia para reivindicarse como secretario general del PSOE, pues su gran rival dentro del partido, Susana Díaz, no está en mejor posición. Sánchez, al menos, puede decir que ha conseguido evitar el temido «sorpasso» de Podemos.

Fallaron las encuestas
En los sondeos publicados al cierre de los colegios electorales, Unidos Podemos se presentaba como el gran triunfador de la noche. Dichas encuestas confirmaban la segunda posición de la coalición liderada por Pablo Iglesias, y con cerca de 90 escaños. Sin embargo, Unidos Podemos ha logrado los mismos diputados que en diciembre consiguieron Podemos e IU, 71, por separado, y sigue en tercer lugar. Los sondeos también se han equivocado con PP, a quien atribuían menos diputados, y con Ciudadanos, de quien pronosticaban 40 diputados, y no 32.

Escaños populares
A diferencia del 20-D, Eduardo Madina, número 7 del PSOE por Madrid, ha logrado entrar en el Parlamento. También el presidente del Congreso, Patxi López, cuya presencia en las Cortes pusieron en duda las encuestas. Por parte de Unidos Podemos, el exjemad Julio Rodríguez se ha vuelto a quedar sin escaño, pese a que su partido lo colocó como número uno por Almería para asegurar su elección. El vicesecretario del PP Javier Maroto tampoco ha conseguido entrar en las Cortes. En Ciudadanos, el actor y cómico «Felisuco» ha salido elegido como diputado por Cantabria,

El Senado, azul
El PP mantiene su amplia mayoría en el Senado y ha logrado 130 senadores, 6 más que en diciembre. El PSOE ha bajado de 47 a 43, Unidos Podemos mantiene sus 16 senadores de diciembre, ERC sube de 6 a 10 y Ciudadanos no ha logrado representación en la Cámara Alta.
ABC, Madrid
 

3 de marzo de 2016

Jaulas que se cierran


 

JAULAS QUE SE CIERRAN


Hermann Tertsch*


…Venezuela, el país más rico de Iberoamérica, con las mayores reservas petrolíferas del mundo, está al borde de una catástrofe humana. Hay zonas del país con hambre. El colapso de suministros y servicios ha disparado las muertes por enfermedades antes fácilmente curables. Con 28.000 asesinatos al año, es el país más violento del mundo, y el terror ante el omnipresente peligro de muerte paraliza todas las actividades humanas. El régimen socialista, que con un hombre carismático como Hugo Chavez logró una popularidad parecida a la de Putin, sigue firme en el poder aunque sus nefastos y corruptos líderes hayan perdido las elecciones.

Yoani Sánchez, la bloguera cubana, advertía a los venezolanos hace años que estuvieran alerta porque Cuba había enseñado a las nuevas dictaduras a cerrar, lenta, imperceptiblemente, la jaula. Sin que la sociedad percibiera cómo entregaba sus últimas libertades.

Los hombres que fueron a servir a la dictadura en Venezuela y después regresaron a España a implantar aquí una franquicia de la misma, los dirigentes de Podemos, necesitan llegar al poder. Todo lo demás es secundario. Una vez lo logren, ejecutarán el mismo plan que La Habana elaboró en su día para todos los regímenes del socialismo del siglo XXI y que durante tres lustros ha funcionado a la perfección.

Ocuparán todos los resortes del poder, expulsarán a todos los sospechosos de desafección de la Administración y comenzarán ya desde arriba una labor generalizada de intimidación y acoso al crítico y privilegio al dócil para crear las sociedades de postración que explican Rusia y Venezuela. Y que puede comenzar a funcionar en una Europa convulsionada que amenaza con disgregarse. Solo necesitan aliados, tontos útiles o cómplices, para la primera fase del plan. Para llegar a esos ministerios y esos organismos de poder puro que con tanta insistencia demanda en España Podemos. Para comenzar a cerrar la jaula.

*Columnista de ABC, Madrid

24 de febrero de 2016

Pérez Reverte analiza a "Podemos".

Pérez Reverte Analiza a “Podemos”

DEDICADO A QUIENES VOTARON A “PODEMOS”.

    Una lectora me ha dicho que mis artículos serían leídos por más personas si fueran más cortos. Y lleva toda la razón. Pero yo no puedo escribir sin argumentar. Así que pido paciencia, porque el tema es gravísimo. Y aviso que cada punto de este artículo, mientras más al final esté, más grave es.

1) Llevan razón quienes dicen que ya está muy visto criticar a “Podemos” y a su líder Pablo Iglesias.

2) Pero insisto en este tema por la TRISTEZA que siento al ver que personas buenas, a las que aprecio, incluso familiares míos, muy jóvenes, lo han votado sin saber las ideas y hechos tan siniestros, violentos y peligrosos que se esconden bajo su piel de cordero.

3) Porque Pablo Iglesias y los suyos han realizado actos de auténticos FASCISTAS.

4) En las televisiones Pablo Iglesias habla y argumenta mejor y con más aparente respeto que sus contrincantes, los cuales suelen salirse del tiesto, hacer comentarios hirientes, reírse, decirle motes. Así el personaje se hace más peligroso, porque el espectador simpatiza automáticamente con él.

5) Pablo Iglesias es una persona muy inteligente y preparada, con resultados sobresalientes en sus estudios. Es profesor de Política de la Complutense. Posee dotes de líder, con calculados planes. Y maneja internet unos mil millones de veces mejor, por ejemplo, que yo.

6) Fue miembro destacado de la Unión de Juventudes Comunistas y tiene muy claro lo que quiere. Y en la Universidad tiene montada una asociación de extrema izquierda y laicista, desde la cual se atrajo a todos los antisistema universitarios, a los cuales teledirige para lanzarlos contra quienes él considera enemigos.

7) Es un campeón de la demagogia al ofrecer al pueblo promesas imposibles, como la jubilación a los 60 ó un sueldo de 650 euros para todo el mundo sin excepciones. Pero claro ¿esto cómo se paga?

8) Propone no pagar la deuda pública. Semejante disparate de revolución comunista tendría consecuencias GRAVÍSIMAS para España. En  pocos meses ni los pensionistas, ni los desempleados, ni los empleados públicos podrían cobrar. España iría de cabeza a la QUIEBRA.

9) Que no se pueda desahuciar. Esto rompería el sistema financiero. A partir de la entrada en vigor no se pagarían las hipotecas.
10) Expropiar las casas vacías para los que tienen dos viviendas o más en propiedad, a fin de cedérselas a quienes no tienen vivienda. Desaparecería así el derecho a la propiedad privada, como en los países comunistas, que acaban todos en la ruina.

11) Aumentaría los impuestos a los ricos, a las sociedades, a los bancos y a las grandes empresas. Cualquier persona culta, (aunque no sepa nada de economía), debe saber que esta medida, tan demagógica, ocasionaría al momento desinversión, traslado de empresas al extranjero, huida de capitales, huida de las inversiones en bolsa de las grandes fortunas, fin de concesión de hipotecas y préstamos a iniciativas, cierre de miles de grandes empresas, despidos masivos, ruina total de la pequeña y mediana empresa proveedora de las grandes, y aumento del paro al triple del que hay. O sea, ruina y miseria.

12) Pablo Iglesias y “Podemos” proponen la eliminación de las vallas de Ceuta y Melilla, la entrada masiva, libre y total de inmigrantes, la libre circulación de los mismos, derecho a voto desde el mismo momento de su entrada en España, y plenos derechos, con vivienda gratuita y paga incluida para quienes ellos mismos llaman “los sin-papeles”. Y que no se pueda expulsar a ninguno, ni aunque cometa delitos. A cualquier persona de nobles sentimientos le conmueve humanitariamente ver a los inmigrantes de las pateras. Pero ¿España se podría permitir eliminar las vallas y promover la entrada masiva y sin control alguno de CIENTOS DE MILES de africanos?

13) De número 4 en la lista de “Podemos” ha ido el magistrado Carlos Jiménez Villarejo, ex-miembro del partido comunista catalán y reconocido partidario de la “RUPTURA ” y no de la “reforma”. Villarejo fue, por ejemplo, impulsor de la idea de que a ETA hay que perdonarle sus asesinatos por medio de “un proceso de paz”. El 12-7-2006 se dirigió a los jueces diciéndoles que aplicaran “de forma atemperada” la ley contra los partidos proetarras (como Batasuna), dado que la ley de partidos que ilegalizó en 2002 a Herri Batasuna, según él, ya estaba superada porque ETA defendía la paz. Villarejo organizó una “Mesa” con la invitación al líder batasuno Arnaldo Otegui, hoy en la cárcel por cómplice de ETA. Es decir, Villarejo, nº 4 de “Podemos”, es un decidido defensor del perdón a ETA por ser ETA tan amable de perdonarnos la vida a todos los españoles y dejar de matarnos como a cucarachas.
14) Acabo de ver un vídeo en que sale Pablo Iglesias diciendo que “LOS PRESOS DE ETA DEBERÍAN YA IR SALIENDO DE LA CÁRCEL”. Para “Podemos”, los etarras merecen libertad. En cambio, por ejemplo, los concejales de PSOE y PP del País Vasco, que están BAJO TIERRA, como Miguel Ángel Blanco, no le merecen el más mínimo derecho de JUSTICIA REPARADORA.

15) Ante los intentos de este gobierno de poner cadena perpetua revisable para los asesinos peligrosos de violaciones asesinos en serie y los terroristas asesinos en frío de inocentes, este candidato y su partido se manifiestan EN CONTRA DE DICHA CADENA PERPETUA. Y además están a favor de la reducción de penas y puestas en libertad con los argumentos de que la cadena perpetua es inhumana y de que “La cadena perpetua no sirve para proteger la sociedad”. En este caso, ya no les interesa la opinión del pueblo.

16) Voy dejando para el final lo más gordo. He visto varios vídeos de Pablo Iglesias en la televisión venezolana, en los que apoya totalmente los regímenes de la dictadura comunista de Cuba y de la Venezuela de Maduro y del fallecido Hugo Chávez. Chávez y Maduro: los que tienen a su pueblo sumido en la miseria al haber ya llevado a cabo las MISMAS propuestas que Pablo Iglesias propone para España.

17) A Pablo Iglesias y Podemos les gusta mucho el régimen chavista de Venezuela QUE ACOGE Y PROTEGE A LOS ASESINOS-TERRORISTAS DE ETA, aunque estén denunciados y perseguidos por la Justicia española. Se trata del mismo régimen que derriba estatuas de Cristóbal Colón porque dice que España fue una nación genocida.

18) Pablo Iglesias dice en la tele venezolana que “se emociona” al recordar al gran comandante Hugo Chávez. Pablo Iglesias cobra del gobierno comunista de Venezuela. Y le pone a su partido “Podemos”, el lema de las asociaciones chavistas.

19) Peor aún. He buscado y encontrado en internet las imágenes que yo recordaba sobre lo que ocurrió en marzo de 2011 con la capilla católica de la Universidad Complutense. Cientos de estudiantes de extrema izquierda atacando la capilla, impidiendo a los escasos estudiantes católicos que pudieran entrar en ella. El asalto a la capilla por parte de varias alumnas de extrema izquierda en topless, gritando frases insultantes. El día 22-3-2011 una cacerolada de más de 300 antisistemas, pintorreando la pared y puertas y colocando carteles insultantes y llenos de odio y amenazas. Solamente 15 estudiantes católicos había en la puerta, tratando de quitar aquellos carteles bajo los insultos. Y la noticia apareció así en el boletín de los pro-Podemos: “Un grupo de quince fascistas ultracatólicos arrancaron nuestros carteles”. ¿Y sabéis quién estaba detrás, organizando todos estos ataques contra la capilla, reclamando su cierre? Efectivamente: Pablo Iglesias, el cual dijo “La universidad debe ser un espacio laico. Democracia es laicidad”. ¿Por qué le tendrán tanto odio esta gente a los cristianos? Si no quieren la capilla, que la dejen en paz y que puedan entrar quienes crean en Dios y quieran rezar. Ya no se trata de tener una opinión laica, sino de prohibir, como en un régimen comunista-estalinista, que nadie pueda ser católico.

20) Sigo dejando para el final lo más grave, lo más intolerable. ¿Qué pensaríais si, por ejemplo, una diputada de Izquierda Unida, por ejemplo, viniera a Ardales simplemente a dar una charla pública con coloquio en el centro cultural; y que, en cuanto abriera la boca para hablar, me levantara yo con un montón de gente pegando gritos y le impidiera dar la charla y además la insultara, la amenazara, y le impidiera simplemente hablar a esa mujer? ¿A que esto no sólo lo veríais intolerable, sino que además, llenos de lógica indignación, os enfrentaríais a mí y me denunciaríais por fascista, para que pagar una buena multa o fuera a la cárcel? Pues exactamente esto mismo es lo que hizo Pablo Iglesias, dirigiendo a su gente, en octubre de 2010. El vídeo pone de muy mala leche a cualquier persona que lo vea. A Rosa Díez, mujer íntegra, valiente, socialista vasca amenazada de muerte por ETA, que tuvo las agallas de enfrentarse a ETA cara a cara muchas veces, Pablo Iglesias y los suyos, como auténticos matones, le hicieron un boicot cobarde y típicamente estalinista. Le gritaban “Fuera fascistas de la universidad”; esperpéntico: los matones y los que pisotean la libertad de expresión, llamando “fascistas” a una mujer demócrata, que, en cambio, les permite hablar a ellos. Y encima cantándole el himno que ETA ha hecho suyo, el “Eusko gudariak”, el mismo cántico que los etarras entonan cada vez que ETA cometía un asesinato. Matonismo de Pablo Iglesias frente a una luchadora por la libertad, perseguida por ETA; y reinvidicación de ETA y sus símbolos. Este es Pablo Iglesias. En el vídeo se observa perfectamente cómo Pablo Iglesias, cobardemente, desde un segundo plano, iba teledirigiendo a los estudiantes antisistemas paso a paso, indicando quiénes y cuándo debían ir interviniendo en el boicot.


21) De hace un año, he visto un vídeo de Pablo Iglesias hablando en una herriko-taberna, es decir, una taberna-sede de proetarras. Y dice cosas espeluznantes. Dice que él lleva la bandera republicana “porque es la bandera de los que defienden el derecho de autodeterminación” (es decir, la secesión del País Vasco y Cataluña y descomposición de España). Dice que nuestra Constitución, a la que desprecia con el mote de “El papelito aquel de 1978” (es decir, la Ley de leyes aprobada por los partidos democráticos UCD, PSOE, PCE, AP, CiU…, y por el 88% del pueblo español en referéndum, con el voto en contra de Esquerra Republicana de Catalunya, Herri Batasuna-ETA y Fuerza Nueva, “es una ley de la élite capitalista”, y ante la cual los únicos que se opusieron a ella y que demostraron ser los mejores de todos FUERON LA IZQUIERDA-ABERTZALE ¡¡¡y ETA!!! Y REMATA LA FAENA DICIENDO que vivimos ahora un proceso revolucionario en el que “la audacia (es decir, el golpe, la revolución) es absolutamente fundamental”, puesto que “ESTAMOS EN UN MOMENTO LENINISTA”.

En conclusión: Queda claro que el objetivo de “Podemos” es una REVOLUCIÓN COMUNISTA-ESTALINISTA que elimine nuestra Constitución, nuestra Reconciliación nacional, nuestra Transición democrática y la Libertad ; una revolución que imponga el régimen chavista que tanto a él le gusta.

Queridos familiares y amigos que habéis votado a Podemos: NO SE PUEDE SER TAN INCONSCIENTE, empujados por los mensajes demagógicos, manipuladores de masas y tan del estilo del nazi Goebbels, aprovechándose de la GRAVE CRISIS ECONÓMICA y de LOS CASOS DE CORRUPCIÓN, PARA CRIMINALIZAR A TODOS LOS POLÍTICOS (cuya inmensa mayoría son personas honestas), PARA CAER EN LA TRAMPA DE LA INTELIGENTÍSIMA EXTREMA IZQUIERDA ESTALINISTA Y ABERTZALE. 22) La banca está formada por miles de empleados que se ganan su sueldo honradamente y detrás de ellos hay muchas familias que viven honradamente. ¿Es esto lo que usted pretende destruir? No sea mayordomo de los bancos, cree usted el suyo propio, regale dinero si quiere y no se dedique a la política. Haga la competencia.


23) No cree usted en la sopa de siglas. ¿Qué es su partido sino una sopa de siglas?

24) Su proyecto es filosófico e imperfecto dentro de una democracia y gracias a ella usted se manifiesta y dice cosas que en otro regimen no podría ni siquiera intentarlo.

25) Económicamente está usted muy lejos de la realidad con sus planteamientos benefactores según su ideología. Su inquina por los bancos nos llevaría a un empobrecimiento de consecuencias incalculables. Trasluce en sus mitines malestar, frustración y resentimiento.

26) Trabaje desde el sentido de la verdadera modernidad, olvidando viejos símbolos, detrás de esa apariencia de juventud se esconden muchas ideas caducas y ya desechadas incluso por gobiernos en su día radicales. Los extremos sean del signo que sean nunca han sido buenos. 27) Detrás de sus actos y sus palabras se detecta que usted y algunos de sus votantes no tengan nada que perder pero algunas personas han dejado su vida trabajando de sol a sol para conseguir el tan traído y llevado estado del bienestar que usted les quiere suprimir.

Por último le recuerdo una frase del gran Groucho Marx (nada que ver con el del Capital). “Saliendo de la nada, hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria”. Piénsalo Pablo. De nada.

jiv8.wordpress.com
Recogido por Víctor Mozo en Facebook

17 de febrero de 2016

El abuelo de Pablo

El abuelo de Pablo

Hermann Tertxch

Uno de los más claros indicios de que el Frente Popular, antes aún de ser reeditado en su versión 3.0/Siglo XXI, está ganando por fin la Guerra Civil española de 1936, está en que, desde hace ya mucho tiempo, las mentiras con las que se reescribe la historia de España son aceptadas sin reservas por todos. Incluso por quienes saben de su falsedad. El vencedor impone eso que llaman ahora la narrativa, el discurso o sencillamente la versión hegemónica de la historia y el canon bibliográfico que lo sustenta. Todas las administraciones públicas españolas, da igual quién las gobierne, publican desde hace lustros ya cuentos sobre la historia de la II República, la guerra y el franquismo. Siempre desde una visión partidaria del Frente Popular. Cada vez con menos ánimo de equidad.
 
En algunos de esos libros con más ficción que hechos, se cuenta que Manuel Iglesias, el abuelo del líder de Podemos, Pablo Iglesias, fue condenado a muerte por dictar sentencias desde un tribunal militar republicano. Y que su pena habría sido conmutada por informes favorables de falangistas que intercedieron en su favor. No. Es cierta su presencia en un tribunal militar que firmó centenares de penas de muerte. Pero eso podría entenderse como acto de guerra. El abuelo de Pablo Iglesias fue condenado a muerte por participar en sacas, es decir, en la caza de civiles inocentes desarmados en la retaguardia en Madrid.
 
En concreto, por ser quien identificó y sacó de su casa para asesinarlos al marqués de San Fernando, Joaquín Dorado y Rodríguez de Campomanes, y a su cuñado, Pedro Ceballos. Eso fue el 7 de noviembre de 1936 en la calle del Prado, número 20. Acudió allí Manuel Iglesias acompañado por Manuel Carreiro «el Chaparro», Antonio Delgado «el Hornachego» y otros milicianos armados conocidos como «el Vinagre», «el Ojo de Perdiz» y «el Cojo de los Molletes». El abuelo dirigía esa ilustre compañía porque era él quien conocía a su paisano de Villafranca de los Barros, el desdichado marqués. Este y su cuñado fueron conducidos a la checa en la calle Serrano, 43. Al día siguiente aparecieron ambos asesinados en la Pradera de San Isidro.
 
Detenido tras la guerra, Iglesias fue condenado a muerte. Sorprende que, conmutada la pena por 30 años de prisión, Iglesias saliera en libertad tras cumplir solo cinco y obtuviera además de inmediato un empleo en el Ministerio de Trabajo de José Antonio Girón de Velasco, un absoluto privilegio en la posguerra. No puso Manuel, como podría pensarse, una vela a sus benefactores Franco y Girón. Mantuvo viva la llama del odio en la familia. Al menos uno de sus seis hijos fue miembro de la banda terrorista FRAP. Era el padre de Pablo.

Lo preocupante hoy no es aquel crimen atroz del 7 de noviembre de 1936 en una guerra en la que hubo tantas atrocidades cometidas en ambos lados. Preocupante es la admiración sin reservas que muestra hacia aquel miliciano criminal un nieto suyo que puede pronto gobernar España. La trágica deriva de la democracia española ha convertido en práctica certeza de que, antes o después de nuevas elecciones, se constituirá un gobierno del Frente Popular en el que Iglesias ocupará, como otros comunistas, un cargo principal.
 
No se conoce a Iglesias en sus infinitas peroratas políticas y morales la mínima reflexión crítica sobre las prácticas criminales del Frente Popular en las que participó su abuelo. Ni una aproximación de luto y pesar por el dolor causados por los milicianos. Cuando los criminales se convierten en ídolos y ejemplo, alguien siempre cae en la tentación de emularlos.
 
En su celebrado libro «La incapacidad del luto», Alexander y Margarethe Mitscherlich expusieron que el proceso de curación de sociedad e individuo tras una tragedia traumática bélica y criminal exige luto y especial compasión por las víctimas ajenas, los muertos a manos del propio bando. Ellos trataban el nazismo y la necesidad de que los alemanes se reconciliaran con su pasado a través del luto por las víctimas causadas en su nombre.
 
Así fui educado yo por un padre que había servido como diplomático a un régimen criminal, la Alemania nazi, y que pagó después en cárceles de ese mismo régimen el repudio a su militancia anterior. Para que jamás cayéramos como él y millones habían caído en las ideologías del populismo y el odio, nos educó en el poder curativo de la verdad frente al mito político, en la defensa a ultranza de la conciencia individual frente a la muchedumbre.
 
La transición no estuvo lejos de este luto cruzado como proceso liberador en el marco de la reconciliación nacional, como paso necesario hacia una cultura de la memoria común de todos los españoles ya liberados de bandos. España, pobre siempre en escenificar y solemnizar intenciones, no llegó a institucionalizarla. Y después fue tarde. La frágil arquitectura de la reconciliación habría de saltar por los aires alevosamente dinamitada por el revanchismo liderado por José Luis Rodríguez Zapatero.

Hoy volvemos a estar lejos de aquella reconciliación y el odio brota de los discursos y medios de gran parte de una izquierda que asumió entera el discurso de Zapatero. Millones de españoles están en proceso de dejarse seducir por una ideología potencialmente tan criminal como la profesada en su día por el abuelo de Iglesias o mi padre, la comunista o la nacionalsocialista. Veo en Podemos la soberbia del desprecio y la voluntad de criminalización de todo discrepante.
 
Asustan la frivolidad de los políticos y su ignorancia al trivializar los mensajes totalitarios. Cuando niegan los peligros tachándolos de «imposibles» «a estas alturas» «en la Europa desarrollada». Así se negaba la amenaza en los años veinte y treinta del siglo XX cuando protagonizaron su brutal e imparable ascensión los totalitarismos, frente a democracias tan cuestionadas, frágiles y corruptas como las actuales. Europa estará sometida pronto a muy virulentos vaivenes que despertarán fuertes pasiones.
 
Tras setenta años de paz, se extiende y generaliza por el continente, y muy especialmente en España, la derrota de la razón frente a los tumultos de los sentimientos. Y la cobardía de la mentira, hoy también llamada corrección política. La única fuerza capaz de hacer frente a la amenaza de un nuevo delirio de masas como el que cubrió Europa de ruinas y de muertos en el siglo XX es la verdad.
 
Son las verdades que la política tradicional no se atreve a exponer a sus electorados y deja en manos de populismos de todo signo para que las manipulen a su antojo. La verdad por dura e implacable que sea, tan despreciada e ignorada en España, es el único instrumento que podría hacer reaccionar a las sociedades. Para hacer frente a la nueva barbarie totalitaria que llega cabalgando los torrentes de mentiras sentimentales tan perfectamente representadas por el cuento que esconde las verdades del abuelo de Pablo.

 ABC, Madrid

3 de febrero de 2016

Nos merecemos a Sánchez

Nos merecemos a Sánchez
Salvador Sostres

Los españoles merecemos que Pedro Sánchez haya recibido el encargo de formar gobierno. Es exactamente lo que merecemos. Un país que da 90 diputados a un PSOE liderado por un mequetrefe tercermundista e indocumentado, y 69 a la extrema izquierda anticapitalista y -valga la redundancia- merece un escarmiento, aunque sea en forma de susto, porque aunque todo puede suceder, parece poco probable que Sánchez pueda lograr los apoyos que necesita.

Merecemos, nos merecemos que el Rey le haya acabado encargando a Pedro Sánchez, merecemos vernos en este espejo de nuestra propia mediocridad, en este espejo degradante, humillante para cualquier sociedad articulada. Lo peor en España no ha sido la crisis, sino la gente. Ese histerismo. Esa virilidad en entredicho. Esa ingratitud que es la característica de los pueblos bárbaros, de la tribu.

Es cierto que el Partido Popular ha descuidado durante sus últimos cuatro años su agenda política, que ha tenido casos de corrupción, y que podría haber ido un punto más allá en la reforma y adelgazamiento que sin duda precisa la administración del Estado.

Lo peor en España no ha sido la crisis, sino la gente. Ese histerismo. Esa virilidad en entredicho

Pero Mariano Rajoy llegó a La Moncloa cuando España vagaba perdida en su noche más oscura, con la economía destrozada, la moral por los suelos y unos horizontes francamente poco halagüeños. Y mientras una Rosa Díez tremenda -nunca vamos a olvidarlo- agitaba el espantajo del rescate, como si prefiriera nuestro mayor sufrimiento a cambio de tener razón; y en Cataluña la espuma secesionista parecía estar a un paso de lograr sus objetivos, el presidente del Gobierno tuvo el acierto y el aplomo de trabajar sin hacer ruido y sin perder la calma, desoyendo a los que le acusaban de no hacer nada, e insistiendo en su receta que se ha demostrado cierta: España es hoy un país que goza de una salud económica remarcable, con unos notables índices de crecimiento y que por supuesto necesita seguir tomando medidas serias y no siempre fáciles para consolidarse. En Cataluña, la estrategia marianista de no añadir leña al fuego, se ha demostrado la correcta, y el independentismo, cuando no ha podido crecer en el agravio del enemigo, se ha hecho un lío.

Todo ello lo han podido conseguir el presidente Rajoy y su gobierno sin altercados remarcables, con tranquilidad en la calle, y sin que en ningún caso ni en ninguna esfera la sangre llegara al río. Entre lo vertiginoso de la situación y las histéricas del otro extremo que le pedían mano dura, ha sabido mantener un muy meritorio equilibrio.

Si la respuesta de la sociedad española a estos logros es darle a la izquierda invertebrada 159 diputados, más los dos de Izquierda Unida, más los ocho de Democràcia i Llibertat, que se supone que vienen de la burguesía catalana, resulta innegable que nos encontramos ante un conjunto de individuos que como los niños buscan los límites, y juegan a tocar el fuego, por ver si de verdad quema. Que una auténtica nulidad como Pedro Sánchez esté formalmente negociando un gobierno es una derrota salvaje para lo que se supone que es un país civilizado.

Es una tendencia muy española hacerse un lío completamente innecesario cada tantos años. Es una tendencia bastante extraña, pero no poco habitual si repasamos nuestra Historia.

Esperemos que esta vez, con la humillación de Sánchez intentándolo, tengamos bastante, y no buceemos en los terribles errores de nuestro pasado, que tan trágicas y nefastas consecuencias nos procuraron.

 

30 de mayo de 2015

Desde España: Los nuevos comunistas


Los nuevos comunistas

¿Podremos..?

CARLOS HERRERA

Disminuir tamaño del textoAumentar tamaño del textoEs el año de los nuevos comunistas, el tiempo en el que todo desaliño intelectual es tomado por novedad salvadora

SON cachorros de una revisión tardía. Las viejas ideas que proporcionaron miseria y terror en la Europa del siglo pasado hacen aparición, de nuevo, al calor de la catarsis colectiva que ha supuesto el nuevo crack al que se ha asomado la sociedad moderna. Teóricamente todo iba bien: la pobreza disminuía en el mundo, los nuevos emprendedores ganaban dinero, los especuladores hacían su agosto... Hasta que reventó parte del sistema y determinados países entre ellos el nuestro sufrieron el hachazo de la realidad. Era el caldo de cultivo ideal para inocular con éxito ideas fáciles, consignas infantiles, eslóganes simples.
 
Con la ayuda de algunos programas televisivos propios de la basura menos reciclable, una serie de creadores de conceptos perezosamente atractivos mordieron la atención de los más desatendidos y de muchos de aquellos que albergan un pequeño liberticida en su interior. La consecuencia es que ha llegado su momento, creen, para rediseñar el mundo con valores que se han comprobado inútiles. Es su año. 2015 va a suponer para los que supuestamente se creen capacitados para poder reeditar ideas fracasadas el año de su mayoría.
 
Ninguno de los escenarios en los que han gobernado, siempre mediante la violencia o la represión, ha conseguido avanzar un solo milímetro en ningún tipo de logro, ni social ni económico; pero gozan de ese perverso prestigio que acumula el populismo en sociedades abocadas a las salidas angostas, en colectividades que tienen poco por perder y que son capaces de echarse en brazos del primer embaucador que les emocione con pasiones bajas y poco maceradas.

Es el año de los nuevos comunistas, el tiempo en el que todo desaliño intelectual es tomado por novedad salvadora. Es fácil: se les dice que se van a tomar los palacios de invierno y que nadie podrá estar por encima de las limitaciones a las que les ha sometido la coyuntura de un tiempo convulso. Por demás, solo basta con espolear el rencor: yo no tengo, pero tu tampoco vas a tener ya que te lo vamos a quitar, que es la idea fuerza básica con la que se desenvuelven estos que dicen poder, y que basan su estrategia en dar a entender que tú no tienes porque hay otro que tiene mucho, se lo haya ganado honradamente o no.
 
En ningún momento hablan de crear riqueza, de crecer respetando la iniciativa de los que han creado siempre las oportunidades, que son las personas, no las Administraciones. En ningún momento hablan de establecer una sociedad en la que la posibilidad de crecer dependa solo de la iniciativa particular de cada uno. No. Hablan de igualar y gravar, de prohibir y «normativizar», de repartir lo poco que haya lugar de crear nuevos espacios de emprendimiento. Son los venezolanos de hoy, los cuentistas de comité central, los comisarios de vigilancia individualizada.
 
Sorprende que una España vacunada por años diversos de dictaduras y desarreglos pueda siquiera pensar en confiar su suerte a individuos que ya eran viejos antes de nacer, con tics de dictadores de pacotilla, con discursos plagados de amenazas, con intenciones liberticidas y con apostura de comisarios desafiantes. Sorprende que esta España que debe a su Constitución los años de progreso mas admirable y contrastable de su historia sea capaz de aplaudir a unos tipos que hablan de voladuras incontroladas y que, hasta la fecha, jamás han demostrado nada más allá de ser unos hábiles contertulios de programas de televisión perfectamente despreciables.
 
Parecía que esta España se había hecho mayor, pero las tendencias demoscópicas demuestran que está dispuesta de echarse en los brazos del primer vendeburras que se pasa por su puerta y que muestre cierta habilidad para la propaganda hecha a base de labia e intestinos.

Recordaremos muchos años este 2015. Para bien o para mal.

3 de febrero de 2015

Me gusta la casta


Me gusta la casta

… Sobre todo comparada con la marcha del sábado


Luis Ventoso 
abc.es

CUANDO veo a multitudes buscando el poder en la calle, tiendo a sentir más miedo que emoción.
 
Me vienen a la cabeza aquellas marchas élficas en Berlín, que filmaba Leni Riefenstahl con magia turbia. O su parodia bufa, los desfiles eléctricos, de tebeo de Tintín, del rechoncho tirano Kim Jong-un. El Querido Líder sería una coña en su altiva ridiculez, de no ser por las hambrunas que provoca esa «broma infinita», que diría el genio suicida Foster Wallace. Me acuerdo también, claro, de algunos de los regímenes con los que colaboran nuestros lozanos revolucionarios (con consultorías cobradas a doblón y evasión fiscal a modo de rúbrica).
 
Plazas llenas para aclamar a los sátrapas teocráticos de Irán, que a veces intimidan a su pueblo ahorcando a los disidentes con el gancho de una grúa de obra. Evoco, cómo no, las olas de fervor chavista en Caracas, las multitudes oficialistas llorando en las calles, dopadas por el culto al líder. Me acuerdo de los estudiantes venezolanos torturados en neveras por la dictadura de Maduro, un régimen adulado con baboseo por nuestros profesores anticasta en las televisiones del régimen bolivariano.

Veo la manifestación del sábado por las calles de Madrid y pienso, no sin cierto asombro, que cada vez me gusta más la casta, el sistema político democrático que con tanta lucidez y generosidad logró instaurar la generación de mis padres y abuelos. Me gusta cómo pasaron página a una dictadura interminable sin pegar un solo tiro, o cómo escribieron una Constitución que está intelectualmente a la altura de las mejores de Occidente. Me agrada que González construyese nuestro sistema del bienestar y que luego sus sucesores conservadores lo aceptasen y lo hiciesen viable. Me reconforta ver que la justicia de la casta es implacable, y ha pillado al cuñado del Rey, a exministros, a toda la crema financiera que se enseñoreó de unas cajas que creían suyas, a los rufianes que robaban los ERE de los parados, al sinvergüenza que jugó a hacer a Cataluña independiente para tapar su latrocinio.
 
Me llena de confianza ver que la casta es tan abierta que una presentadora de televisión puede llegar a Reina, que un dependiente adolescente, hijo de un ferroviario, ha construido en una esquina de España el mayor imperio textil del mundo; que un agricultor charro sin letras, que emigró a los 19 a Suiza, ha podido levantar una compañía aérea que va por 50 aviones. Me congratulo de poder trabajar de periodista en un país sin cortapisas para la opinión y la crítica, donde un periódico como este puede destapar que el narcotráfico anida en la cúpula del régimen venezolano, donde se han aireado con detalle las miserias del PP con su tesorero o la hipocresía económica de los responsables de Podemos.

La casta no es perfecta, porque es humana, y excepto Iglesias, Monedero, Artur Mas, Marie Le Pen y un par de elegidos más, todo lo humano es falible. Pero mal que bien, nuestra casta consagra la seguridad jurídica, las libertades y la asistencia social de un Estado compasivo. Por todo eso, desfiles dogmáticos como el de ayer solo me reafirman en el enorme valor cívico de la terrible casta.