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20 de mayo de 2019

LAS HERMANAS DE JOSÉ MARTÍ


Las hermanas 
de José Martí

Teresa Fernández Soneira

Han permanecido en el anonimato por más de 100 años. Nunca nos hablaron de ellas, ni nos dijeron sus nombres, y en las escuelas no nos enseñaron sus vidas. La mayoría de los cubanos desconoce que José Martí tuvo siete hermanas, siendo él el primogénito. Y aunque quizás, al igual que Leonor Pérez Cabrera, la madre, ellas no estaban de acuerdo con la posición política de su hermano(1), es necesario dar a conocer a estas mujeres que también formaron parte importante de nuestra historia.

Leonor Pérez Cabrera(2) contrajo matrimonio con Mariano Martí Navarro(3) en 1852 en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Monserrate en La Habana. Poco más de un año después del nacimiento de José Martí y Pérez en La Habana en 1853(4), vendría al mundo la primera de las hembras.

Leonor Petrona Martí y Pérez, (La Habana, el 29 de julio de 1854-México, 1900), conocida cariñosamente como “La Chata”, fue bautizada en la capilla del Castillo del Morro. El 16 de septiembre de 1869 Leonor Petrona contrajo matrimonio con Manuel García y Álvarez con quien tuvo cuatro hijos: María M. Andrea, fallecida a los tres años de edad; Alfredo, Oscar y Mario, este último nacido en México entre 1875 y 1876. Leonor fallece del corazón en La Habana, en julio de 1900.

El tercer hijo del matrimonio fue Mariana Salustiana “Ana” Matilde Martí y Pérez que nace en La Habana el 8 de junio de1 1856. Fue novia del pintor mexicano Manuel Ocaranza e Hinojosa(5). Falleció en México, D.F., el 5 de enero de 1875, a los 19 años. Se conserva un poema de su autoría dedicado a la madre. De ella escribió Martí una crónica y unos versos. He aquí un fragmento: “Impaciente y estúpido el correo, lucha y vence mi amor y mi deseo. Carta es mi carta, más si bien la peso, me une a tu imagen tan estrecho lazo, que es cada frase para ti, un abrazo, y cada letra que te escribo, un beso”(6). (1868)

El 2 de diciembre de 1857, estando la familia residiendo en Valencia, buscando hacerse de un futuro en esa ciudad española, y estar junto al resto de la familia, les nace María del Carmen (La Valenciana) Martí y Pérez, (1857-1900), de ahí que la apodaran «La Valenciana». En 1882 María del Carmen se casa con Juan Radillo y Riera, y de esa unión nacen: Juan Paulino, María del Carmen Eleuteria, Pilar, Enrique y Angélica Mauricia. María del Carmen murió en La Habana, el 14 de junio de 1900.

Se cree que la familia también residió por poco tiempo en Santa Cruz de Tenerife, donde por entonces vivía la madre de doña Leonor. Pero la familia decide regresar a Cuba al no poderse encaminar don Mariano en la Península. Es muy probable que en el viaje de regreso para Cuba doña Leonor fuera embarazada, ya que el 13 de noviembre de 1859 nace en La Habana, María del Pilar Martí y Pérez. Pero la niña fallece en la niñez, cuando contaba solo 6 años, el 12 de noviembre de 1865.

Rita Amelia Martí y Pérez (1862-1944), la sexta de las hembras, nace en La Habana, el 10 de enero de 1862. En 1883 contrae matrimonio con José García y Hernández con el que tiene varios hijos: José Joaquín, Amelina, Aquiles, Alicia, Gloria - que murió a los diecisiete años -, Raúl y José Emilio. Rita Amelia vivió los últimos años de su vida en una casita que le había donado el gobierno de Fulgencio Batista(7). Rita muere en La Habana, el 16 de noviembre de 1944.

La séptima hija del matrimonio, Antonia Bruna Martí y Pérez (1864-1900), nació en La Habana, el 6 de octubre de 1864. En 1885 contrajo matrimonio con Joaquín Fortún y André. Sus hijos fueron: Joaquín, Ernesto, María y Carlos. Algunos historiadores apuntan que estos dos últimos hijos se establecieron en México donde aún quedan descendientes. La historiadora Olivia América Cano Castro(8) afirma que estos descendientes residen en la ciudad de Tepic, capital del estado de Nayarit. Antonia Bruna falleció en La Habana el 9 de febrero de 1900, pocos meses antes que su hermana María del Carmen.

La última hija que tuvieron Leonor y Mariano fue Dolores Eustaquia «Lolita» Martí y Pérez. Nace el 2 de noviembre de 1865, diez días antes del fallecimiento de su hermana Pilar. Lolita muere en la niñez, el 23 de diciembre de 1873.

Cuando en Cuba corrían los terribles años de las conspiraciones y el comienzo de la guerra de los Diez Años (1868-1878), José Martí, todavía un joven de solo 16 años, se declara opuesto al gobierno de la Metrópolis, y es encarcelado por encontrársele escritos en contra del régimen. Su madre trata sin éxito de que sea liberado, y luego el gobierno decide expatriarlo para España. En el hogar de los Martí y Pérez hay preocupación y desasosiego por el futuro de aquel hijo que les ha resultado tan rebelde.

En 1875, al terminar sus estudios en la Península, Martí, ya graduado en leyes, va reunirse con su familia que ha viajado a México para estar junto a él. Nos podemos imaginar el alborozo y también las lágrimas en ese encuentro; llevaban seis años sin verse. Don Mariano Martí llega a México sin dinero ya que todo lo que tenía ahorrado lo había gastado en los trámites de la cárcel de su hijo José. Pero entonces conoce a Manuel Mercado(9) quien lo ayuda, y por el obtiene un contrato de suministros de arreos y mochilas para el ejército mexicano. Toda la familia se dedica a confeccionar estos artículos lo cual contribuye a poder salir de la penuria y poner casa propia, aunque es Martí quien más los ayuda económicamente con sus honorarios como periodista. En febrero de 1877 la familia regresa a La Habana.

En México Martí se relaciona con la camagüeyana Carmen Zayas Bazán con quien más tarde se casa. El matrimonio regresa a Cuba donde les nace en 1878 su único hijo, José Francisco(10). Estando en La Habana el gobierno español le pide a Martí que renuncie a sus ideas revolucionarias y que apoye al gobierno colonial, pero Martí se niega y una vez más es deportado a España. Pensamos que a partir de entonces José y las cuatro hermanas que quedaban vivas: Leonor, María del Carmen, Rita Amelia y Antonia Bruna, nunca más se volvieron a ver. Ellas habían constituido sus familias, y prosiguieron con sus vidas, aunque estarían al tanto de la trayectoria de su hermano, y habrían sentido la angustia y la incertidumbre por su futuro.

Martí muere en Dos Ríos al comienzo de la Guerra de Independencia. Las hermanas de Martí fallecerían, tres antes que él, y otras tres pocos años después que él. Rita Amelia sería la única que viviría hasta casi mediados del siglo XX. Fue Rita la que acompañó a su madre hasta el final. Debió haber sido muy duro para Leonor Pérez sobrevivir a todos sus hijos. Ciega y viviendo en la penuria, se ve obligada a solicitar del gobierno interventor norteamericano un puesto de oficial tercero en la Secretaria de Agricultura, Industria y Comercio. Pocos años después fallece en La Habana, el 19 de junio de 1907. Doña Leonor fue enterrada junto a su esposo en el Cementerio de Colón en un panteón que los emigrados revolucionarios de La Habana erigieron para ellos frente a las tumbas de Máximo Gómez y de la familia de Gonzalo de Quesada.

Esta es, a grandes rasgos, la historia de las mujeres de una familia insigne en la que el padre y la madre enseñaron a sus hijos el respeto por los padres; por las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, y sobre todo, entre todos los miembros de la familia. Como dicen algunos historiadores, la unidad familiar de los Martí-Pérez nunca se fragmentó a pesar de ausencias y desarraigos.

Hace falta que los historiadores continúen la investigación y nos hablen más de las vidas, anhelos y pesares de los miembros de esta ilustre familia. Es importante que los investigadores sigan rastreando en archivos y museos para que los cubanos sepamos más de nuestros héroes y mártires. Sobre todo, que nos hablen de las mujeres, porque como dijo Gaspar Betancourt Cisneros (11): «las mujeres […] son el punto de partida de los pueblos; de ellas salen los héroes o los tiranos; los sabios o los ignorantes; los patriotas o los traidores; los filósofos o los libertinos»(12).

Conozcamos nuestra historia. Sin historia no tenemos raíces ni identidad. Y sin pasado, no hay futuro.

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1.          En una carta de 1882, doña Leonor amonesta a Martí diciéndole: «…Dentro de 3 días cumplirás 29, me resigno, pero no me conformo a que a esa edad, con tantos elementos de vida, sufras tantas angustias, y que mis muchas reflexiones nada hayan podido en tu destino…».
2.          Leonor Pérez Cabrera nació en Santa Cruz de Tenerife, en1828, y falleció en La Habana en 1907.
3.          Nació en Valencia en 1815 y falleció en La Habana en febrero de 1887.
4.          La historiadora Olivia América Cano Castro indica en sus investigaciones que José Martí nació en la enfermería de la Fortaleza de la Cabaña, y que estuvieron residiendo él y sus padres en la barraca no. 7 por un tiempo. Por ser don Mariano sargento de artillería, existía una orden que obligaba a estos militares a residir en la Fortaleza.
5.          Manuel Ocaranza e Hinojosa (1841-1882), fue un pintor mexicano modernista, amigo de José Martí.
6.          Obras completas de José Martí, «Hermanita mía», Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2002, vol. 17, pp. 18
7.          Fulgencio Batista y Zaldívar, (Banes, 1901-Marbella, España, 1973), fue el presidente electo de Cuba de 1940 a 1944, y gobernante de facto entre 1952 y 1959.
8.          Ver Olivia América Cano Castro: Leonor y Mariano, padres de Martí, Grupo de Comunicación Galicia en el Mundo, S.L., Vigo 2009, p. 62.
9.          Manuel Antonio Mercado y de la Paz (1838-1909). Oficial Mayor de la Secretaría de Gobierno, diputado al Congreso de la Unión. Desempeñó diversos cargos en los tribunales de justicia y en el gobierno, Secretario del gobierno del Distrito Federal. Al arribar José Martí a México, Mercado residía en la casa contigua a la de don Mariano Martí, y comienza así una amistad que perduraría toda la vida. Mercado conservó con cariño más de un centenar de cartas que Martí le escribiera, y gracias a ello se han conocido valiosos aspectos de la vida y el pensamiento del héroe cubano.
10.       José Francisco Martí y Zayas Bazán (2 de noviembre de 1878 –22 de octubre de 1945), contrajo matrimonio con la cubana María Teresa Bancés y Fernández-Criado (1890-1980) en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús del Vedado en La Habana, el 21 de febrero de 1916. El matrimonio no tuvo descendencia.
11.       Gaspar Betancourt Cisneros. El Lugareño, (Puerto Príncipe, 28 de abril, 1803 – La Habana, 12 de diciembre, 1866. Periodista, escritor y revolucionario independentista.
12.       Gaspar Betancourt Cisneros: Costumbristas cubanos del siglo XIX, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2003.

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Bibliografía

Betancourt Cisneros, Gaspar: Costumbristas cubanos del siglo XIX, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2003.

Cano Castro, Olivia América: Leonor y Mariano, padres de Martí, Colección Crónicas de la Emigración, Grupo de comunicación Galicia en el Mundo, Vigo, 2009.

Fernández Soneira, Teresa: Mujeres de la Patria, contribución de la mujer a la independencia de Cuba, (Guerra de 1895), vol. II, Ediciones Universal, Miami, 2018.

Mañach, Jorge: Martí el Apóstol, Editorial Verbum, Madrid 2015.

Obras completas de José Martí, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2002.



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Teresa Fernández Soneira (La Habana 1947), es una historiadora y escritora cubana radicada en Miami desde 1961. Ha hecho importantes aportes a la historia de Cuba con escritos y libros de temática cubana, entre ellos, CUBA: Historia de la educación católica 1582-1961, Ediciones Universal, Miami, 1997, Con la Estrella y la Cruz: Historia de las Juventudes de Acción Católica Cubana, Ediciones Universal, Miami, 2002. En los últimos años ha estado enfrascada en su obra Mujeres de la Patria, contribución de la mujer a la independencia de Cuba, (Ediciones Universal, Miami 2014 y 2018). El volumen I dedicado a la mujer en las conspiraciones y la Guerra de los Diez Años, y el volumen 2, de reciente publicación, trata sobre la mujer en la Guerra de Independencia. En estos dos volúmenes la autora ha rescatado la historia de más de 1,300 mujeres cubanas y su quehacer durante nuestras luchas independentistas.

Teresa Fernández Soneira es Miembro Correspondiente de la Academia de Historia Cubana radicada en el Exilio.

 Reproducido del Blog “Gaspar, El Lugareño”


6 de mayo de 2019

AMPARO, LA HISTORIA DE CUBA EN UN TRAGO DE RON


Amparo,
la historia de Cuba
en un trago de ron



Top of Form
Dicen que no hay mejor forma de conocer una cultura que a través de su comida. En el caso de Cuba, eso es mejor hacerlo a través del ron. Así parecen sugerirlo los creadores de  "Amparo", la pieza teatral que está agotando localidades en Miami.
Estrenó el 12 de abril y estará en escena hasta el 2 de junio.
Aunque muchas personas han escuchado sobre el ron Havana Club y otras lo han degustado alguna vez en su vida, lo cierto es que la mayoría de la gente no conoce la maravillosa historia que se esconde detrás de lo que los expertos consideran el mejor ron del mundo.
La puesta en escena de “Amparo” recrea el surgimiento del famoso Ron Havana Club, cuando Ramón Arrechavala manejaba la icónica empresa licorera en Matanzas (Cuba). La trama también retrata el triunfo de Fidel Castro y sus partidarios, quienes incautaron la propiedad del empresario y lo enviaron a prisión, hasta que éste pudo salir a España y llegar a Estados Unidos.
Pero “Amparo”, escrita por Vanessa García y dirigida por Victoria Collado, bajo la producción del grupo Broadway Factor, no es una aburrida clase de historia ni otra radiografía más sobre la revolución cubana. La trama arranca cuando Ramón (René Granados) y Amparo Alvaré (Bertha Leal) se conocieron y se enamoraron en el legendario Club Náutico, ubicado en el hermoso balneario de Varadero.
Esta escena que da comienzo a la obra, transcurre durante la víspera de año nuevo en 1957. El Club Náutico es recreado con intenso verismo: Mientras una banda cubana ejecuta música en vivo y muchas parejas bailan en el recinto, el espectador de repente se vuelve partícipe de la fiesta en la obra.

La actriz Bertha Leal encarna a Amparo Arechabala y el actor René Granado hace de su esposo Ramón Arechabala, patriarcas de la marca de ron Havana Club en la obra “Amparo”. (CORTESIA/TEAM)
Teatro de inmersión
Lo de obra teatral es un decir porque “Amparo” es mucho más que eso. Jugando con el tan de moda concepto “teatro de inmersión”, los espectadores son llevados de la mano por el elenco no solo para bailar y cantar, sino también para hacer un rápido recorrido a través de las seis últimas décadas de la historia cubana.
En el ‘teatro de inmersión’ que propone “Amparo”, el espectador no se limita a estar sentado en una silla y ver a los actores actuar. Aquí el espectador participa activamente junto al elenco y se involucra en la obra de principio a fin. Hasta que en algún momento, el legendario músico Roberto Torres aparece en escena.
Para hacer de “Amparo” una auténtica experiencia que involucra al espectador, sus creadores adecuaron una vieja villa ubicada en Downtown Miami y la transformaron en un escenario multifuncional con diferentes espacios escénicos donde se recrean las distintas secuencias que componen la obra. Mientras recorre las instalaciones de la vieja casona, el espectador conoce la historia cubana y su ron Havana Club.

La dramaturga Vanessa García, izq., y la directora Vicky Collado son las creadoras de “Amparo". (CORTESIA/TEAM)
Ingrediente especial
Además de la música y la danza cubana que tanto exaltan los sentidos, los creadores de “Amparo” han agregado otro ingrediente especial: el ron.
Antes de que empiece la función teatral, los asistentes son recibidos en un bar donde se ofrecen los cócteles que estaban de moda en la época que recrea la obra. Cinco expertos bartenders preparan a gusto del cliente sus bebidas predilectas sin ningún costo.
Luego de esta breve pero exquisita experiencia etílica, el espíritu del espectador está listo para ser llevado de la mano por un elenco de 23 actores. Entre estos figuran conocidas figuras del cine cubano como Francisco Gattorno (“Fresa y chocolate”), Héctor Medina (“Viva”) y Roberto Escobar (“The Perez Family”).
”Amparo” estrenó el 12 de abril. En escena hasta el 2 de junio.
Cuándo: jueves a sábado, 7 and 10 p.m.; domingos, 3:30 y 6:30 p.m. (Se ofrecen cocteles cortesía de Havana Club una hora antes de cada función)
Dónde: Villa Amparo, 221 NE 17th St., Miami
Boletos: Desde $79 (más los cargos de servicios)
Informes:
theamparoexperience.com, https://www.therealhavanaclub.com/amparo/ o 877-542-8262

Hernado Olivares,
Reproducido de El Sentinel

28 de mayo de 2016

Muero por un concepto



MUERO POR UN CONCEPTO
(Autobiografía conceptual
escrita al pie de la horca)


Alejandro Rodríguez Rodríguez
 
Yo soy lo que se dice “un tipo con concepto propio”. ¡Desde niño! ¿O no han visto acaso mi sola ceja, ese bigote de encima de los ojos que me otorga un aspecto circunspecto único de serio hombre conceptuoso?
 
Infancia
Pues bien: un día nací. Y en un balance de palo mi madre insistía en arrullarme con canciones de Gardel, mas yo solo escuchaba las canciones infantiles normales, las de siempre, y les añadía un poco de mis innatas definiciones:
 
“Como el concepto no era chino,
un señor me lo cambió,
¡ay, concepto de mi chino!
¡ay concepto de jamón!", por ejemplo.
 
Ya en la escuela primaria, me tocó una maestra gorda que se alimentaba de trabalenguas, y éramos los niños quienes debíamos llevarle mas y mas para que aquella gorda no se aburriera; porque si se aburría, entonces ella misma empezaba a componer y soltaba despiadados seborucos, como este, del cual surgirían luego versiones menor horribles:
 
"Mi actualizo está conceptualizado,
¿quién lo desconceptualizará?,
el que los desconceptualice,
buen desconceptualizador de conceptos actualizados será,
y el repudio cederístico, por tanto, merecerá.
 
-nos gritaba la muy sádica, como diciendo "si lo quieren mejor, ¡menos jugar y mas componer!
 
Juventud
Durante la secundaria, mis primos y yo jugábamos a conceptualizar cosas. Cosas abstractas, como las palabras "cosa" y "abstracto".
 
Sé que no suena normal, pero una vida adolescente sin Candy Crush solo la conoce bien quien la ha sufrido, y les juro que justifica perfectamente esta y otras actitudes juveniles. 
 
Aun me acuerdo, por ejemplo, de Pavel y Miguelito sentados en el contén de la carretera jugando a identificar las marcas de los carros durante una pila de horas seguidas, incluida esa  hora que hoy en día llamamos Hora del Almuerzo.
 
También recuerdo a Yeilén, que un día por accidente metió en la aurika el casete de Marco Antonio Solís de su mamá, y luego puso a secar la cinta desparramada en la tendedera, y cuando la recogió y la enrolló de nuevo... bueno, lo que sonaba ahí ya era casi una canción de Yoyo Ibarra...
 
Cuando llegó la mamá y vio que le habían transformado a su Marco Antonio Solís en Yoyo Ibarra..., se podrán autoimaginar el sonido de las galletas. Entonces la pobre Yeilen, desfallecida, respondió al ataque con la malapalabra mas raquítica del mundo: "come-puta" ¿?
 
En tal conexto lógicamente uno prefería pasarse la tarde del domingo jugando con los primos a los conceptos. "¡Arriba caballero, un partidito en familia!", y allí mismo empezábamos a retarnos con definiciones cada vez mas complicadas, hasta que llegamos a límites en que peligraba nuestra cortura.
 
Me sorprendí incluso ensayando definiciones extremas, como la de la palabra "a-quien-coño-se-le-ocurre-definir-en-ley-la-actividad-de-un-mecanógrafo-mierdero", o "Martí-dijo-que-Todos,-y-Todos-significa-Todos,-y-si-no-fue-asi-ya-no-me-gusta-Martí", o esta otra, la mas difícil de todas: "por-qué,-Aduana-por-qué".
 
Adultez
Logré fundar una familia bajo el concepto de sostenerla económicamente por mis propios medios, a una altura aceptable para la época, a través de prácticas estrictamente honradas, lo cual explica por qué no pude hacer nada mas durante esta etapa. Ni siquiera tuve tiempo de desarrollar hermosas definiciones.
 
Vejez
Yo estaba tranquilo, en lo mío, que es fundamentar cosas abstractas, concentrado  en la batalla retórica contra el nominalismo yanqui, y entonces viene él y me mete.  Después me arrebata los papeles donde he escrito mis aportes a la conceptualización universal durante todos estos años, los rompe en pedazos, me saca su lengua verde y me dice que ya, que me rinda porque El Concepto ha sido realizado.
 
Primero te vas con la de trapo "qué bien, qué felicidad, al fin". Y luego dudas si debes alegrarte con un ¡Urraaa! o con un ¡Yihaaa!
 
Lo que si te queda claro es que ¡Azúcarr! no es el allegro adecuado, porque El Concepto no está muy dulce que digamos, y tampoco contiene vestigio alguno de tus aportes, y ahí mismo te enteras que te has pasado la vida conceptualizando cosas por gusto y pa´ná.
 
Por eso mismo decido que me suicido; por muerte por ahorcamiento. Díganle a Patricio que lo quiero, y alguien, por caridad, que se haga cargo de él. Es un perrito muy obediente y no vomita la mortadella.
 
Firmado en Cuba, a la sombra nutritiva de la moringa mas grande.

Reproducido del blog alejo3399.wordpress.com
Publicado originalmente en Cubanos por el mundo.
 

 

 

12 de mayo de 2016

Historia de la cerveza en Cuba

Historia de la Cerveza en Cuba

Ana Dolores García

Las primeras cervezas que degustaron criollos y españoles en Cuba fueron inglesas y llegaban a nuestra isla contrabandeadas desde Jamaica a través de la provincia oriental cubana. Su consumo no era muy notable pero  luego, allá por el año 1762 cuando  la capital de la colonia y su importante puerto fueron ocupados por Ingleterra, -que por aquel entonces sostenía una guerra con España-, la importación de cerveza inglesa se hizo legal y su consumo se tornó mas fácil.

En tal sentido se cuenta que “con esta medida, la cerveza inglesa entró en grandes cantidades… Curiosamente y de acuerdo con la prensa de la época, las damas se inclinaban por la marca británica “Ale”: suave, clara y -segun decían- beneficiosa para los males de estómago. De cualquier forma, era de las cervezas de mayor demanda junto con la “Cabeza de Perro”, también inglesa, preferidas entre aquel amplio muestrario de mas de cien marcas distintas. Otra de las que gozaba grandemente del gusto de los bebedores era la “Tennet Lager”, a tal extremo que en la isla se hizo popular el nombrar simplemente “laguer” a la cerveza.

La historia de una cerveza hecha en Cuba no comenzó sino hasta el año 1841 al surgir en La Habana una pequeña cervecería en la que se intentó sustituir la cebada, elemento de necesaria importación y esencial de esta bebida,  por el jugo de la caña de azúcar, experimento que resultó fallido. Existió también otra pequeña cervecería en la ciudad de Cárdenas, en la costa norte de la provincia de Matanzas que, aunque logró subsistir hasta 1883, tampoco pudo competir con las cervezas importadas.

La subida de los impuestos a las cervezas de importación creó un prospecto más halagüeño para la industria local y permitió que surgiera  en Marianao, en el área conocida ya desde entonces como “Puentes Grandes”, una nueva fábrica de cerveza en 1888.

Fue en realidad el inicio feliz de una pujante industria cervecera que, aunque su producto inicial no se distinguió precisamente por una buena calidad, esta se mejoró prontamente con la ayuda de maestros europeos.  

Su fundador fue un español natural de “La Mortera” en el Valle del Piélago en Cantabria, Ramón Herrera Sancibrián, quien junto a su familia se instaló en La Habana a finales del siglo XIX.  Don Ramón dirigió primeramente sus actividades empresariales a la industria naviera, y luego compró en Puentes Grandes una fábrica de hielo que llamó “La Nueva Fábrica de Hielo S.A,”. También era de su propiedad otra antigua fábrica de hielo en el barrio de Palatino, que luego fusionó con la Nueva Fábrica de Hielo de Puentes Grandes. Sus descendientes adquirieron  de su propietario Andrés Fernández, la “Tropical”, que ampliaron y modernizaron, y lanzaron una nueva  “Tropical” que superando su pobre calidad inicial llegó a obtener primeros premios en Exposiciones internacionales europeas en sus distintas variedades: Tropical Clara, Tropical Oscura Excélsior,  una cerveza clara que se llamó “Cristal Palatino”, cerveza tipo Munich oscura “Tivoli”, y la “Maltina Tívoli”. La empresa de la familia Blanco Herrera continuó extendiéndose mediante la adquisición de la “Havana Brewery”, y la produción de la marca Tivoli.

La cerveza Cristal fue poco a poco ganando en preferencia a la Tropical aunque fueran elaboradas por la misma empresa. Porque tal como la anunciaban, era “clara, ligera y sabrosa”.
Al arribo del castrismo, todas las empresas privadas fueron confiscadas por el gobierno. No fue hasta el año 1997 que la Cristal reapareció comercializada por la compañía Bucanero S.A. y la entidad canadiense Cerbuco Brewing Inc., subsidiaria de la Compañía Belga Interbrew NV.  
Fue también en Puentes Grandes donde comenzó a producirse la segunda de las más populares cervezas de Cuba, la Polar, en el año 1911. Sus propietarios, secundados por la Beer Company International, fueron unos catalanes radicados en Cuba, la familia Zorrilla y Giraudier. El lema publicitario que explotaron hasta que dejó de producirse por igual motivo que las otras cervezas cubanas existentes fue: “La cerveza del pueblo, y el pueblo nunca se equivoca”.

Una nueva cerveza surgió en el mercado cubano en 1927. La presentaban Emilio Bacardí y su gran empresa elaboradora del mundialmente famoso Ron Bacardí. Fue la cerveza Hatuey, que por su calidad y la inteligente publicidad con que fue lanzada, pronto se convirtió en la preferida del 50% del los bebedores cubanos. Se elaboraba en la Planta Modelo del Cotorro y la de Manacas en Las Villas. Fue “la gran cerveza de Cuba”.

Otros cervezas que se venden en la Cuba actual: Bucanero, Tínima, Guamá, Varadero, Cacique, Mayabeque…

7 de enero de 2016

2016: Oportunidades concretas para la inversión extranjera en Cuba

 

2016: Oportunidades concretas
para la inversión extranjera en Cuba
 
Si usted es un tipo con dinero y quiere invertir, venga a Cuba y multiplique sus millones: a continuación le contamos cómo…
 
Aquí nos falta casi todo, pero nos sobra pueblo alegre y desenfadado…, tan desenfadado que el que se enfade no es cubano, por decreto-ley, de modo que no tendrá usted que lidiar con obreros exigentes que pongan en riesgo la estabilidad de su fortuna.
 
Luego de un profundo estudio del mercado nacional este blog identificó algunos nichos con amplias potencialidades, al margen de la cartera oficial de inversiones del gobierno.
 
Las siguientes opciones de negocios integran una agenda oculta que los altos dirigentes tienen reservada a su descendencia, sabiendo que en ello radica el verdadero provecho y la futura lluvia de utilidades. Así que no se deje engañar por la propaganda oficial y tome la iniciativa.
 
El simulador de protestas
Este sencillo negocio consiste en instalar cuartos herméticos en cada municipio del país: un lugar sin cámaras de seguridad, ni micrófonos ni vigilantes del CDR, que sería utilizado por los ciudadanos clientes para explayarse en el ejercicio libre de la crítica y la protesta.
 
Allí acudiría toda esa gente que hoy dice bajito “¡Abajo Pol-Pot!”, “¡Me cago en Quientusabe!”, a quitarse un gran peso de encima;…a salir como hombres nuevos. Cada cuarto simulador estaría decorado con fotos de Pol-Pot y Quientusabe, y también con marcos al vacío para que cada cliente ubique la foto del funcionario o dirigente que le venga en ganas.
 
El inversor deberá proveer manuales que expliquen los fundamentos básicos de cualquier protesta responsable, así como un reglamento disciplinario que prohíba la entrada al local de más de 3 personas a la vez (evitando un eventual embullo de masas), así como el uso de granadas o implementos para torturas.
 
En su lugar se estimulará la ubicación en zonas aledañas de carretilleros que venden tomates y lechugas podridas, aprovechando la circunstancia de que próximamente el Estado volverá a intervenir en ese renglón estratégico de la economía cubana que es el precio de las lechugas.
 
Industria del envase
Los inversores montarán fábricas de jabas, cubetas, cajas de cartón, o de vasijas plásticas para envolver toda clase de tarecos y comidas.
 
En Cuba aún queda gente con la costumbre de comprar cosas, y cuando lo hacen deben llevarse el producto en la mano, todo sucio y desparramado, o, con mucha suerte, en una jabita de nylon más fina que una membrana de cebolla.
 
Erminda García, por ejemplo, cederista destacada harta de pasar trabajo con los envases, dijo que para este 2016 no habría mejor inversión extranjera que una que garantice pomos y jabas al pueblo: “Fíjate que el otro día fui a buscar el aceite a la bodega con un pomito de champú, ¡bien lavado!, y cuando me puse a freír la mortadella se me llenó la cocina de pompas de jabón… ¡y después hay contrarrevolucionarios que, por hablar mal, dicen que el champú de la shopping es mierda y no hace espuma!…”.
 
Erminda es rica en afectos sociales: tiene una chequera de jubilada y pertenece a la Asociación de Combatientes; pero pone la ropa sucia en una caja de televisor Panda que le ha durado más que el televisor Panda, y el cepillo de dientes en una latica de cerveza Bucanero otrora degustada por los jóvenes cuentapropistas – delincuentes del barrio: como no ve bien, la pobre vieja se corta los dedos cada vez que se lava la boca.
 
El carné de la Asociación, junto al la chequera, van guardados en un nylon de yogurt de soya, “de cuando había yogurt de soya…”- recuerda y suspira.
 
Empresa de Organización de Colas
El interesado deberá construir oficinas y brindar el servicio de organización de colas en las ciudades más pobladas del país.
 
Las bodegas, embajadas, mercados agropecuarios estatales, puntos de ETECSA, paradas de guaguas, oficinas de trámites del Carné de Identidad, notarías, y tiendas donde venden la “cajita” para la TV digital, serán lugares especialmente dotados de clientela fija.
 
Una ventaja de este negocio es que existe personal cubano ampliamente cualificado y presto a ser contratado por quienquiera que les ofrezca un uniforme con gorra y una botella de viña Tradición en Navidad.
 
Recolección de menudo en MN y CUC
Ningún establecimiento comercial del país acepta monedas de menos de 5 centavos, y usted puede haber acumulado el equivalente a los 400 CUC que cuesta un TV plano de 32 pulgadas, pero en la concreta debe meterse ese dinero donde mejor le quepa, u ofrendárselo a San Lázaro el 17 de diciembre.
Paradojicamente, los Bancos y Casas de Cambios exigen que los clientes se lleven el menudo resultante de cualquier operación, de modo que hay gente con gavetas llenas de chatarra en casa.
 
El negocio entonces consistiría en comprar las monedas como lo que son, chatarra, y vendérselas por kilogramos a los compradores de materias primas. Las ganancias de esta actividad estarán en correspondencia con la cotización del aluminio y el níquel en el mercado internacional.
ALEJO3399.WORDPRESS.COM