1 de marzo de 2018

CALLES DONDE SE ESCRIBEN VERSOS



En Madrid, calles donde se escriben versos

Como decía García Lorca, «la poesía es algo que anda por las calles». ¿Y qué es la poesía sino vida? Así es el Barrio de las Letras de Madrid, un sitio que intenta interpretar la vida de manera distinta. En la Plaza de Santa Ana, una escultura en bronce representa al poeta a tamaño natural, levemente inclinado para dar impulso al vuelo de una alondra que entre sus manos se dispone a volar.

 Conocido como Barrio de las Letras, de los Literatos o de las Musas, crea con su arquitectura un espacio que se asemeja a un pequeño pueblo en cuyo interior todo tiene cabida: arte –en la fachada de sus edificios y esculturas–, moda –en pequeños comercios que muestran un estilo bohemio atribuido a los artistas–, gastronomía... Se trata de un barrio en el que, ante todo, late la vida, permitiendo así tomar el pulso a una capital única.

La mayoría de sus edificaciones pertenecen al siglo XIX y XX, aunque conserva algunas construcciones del Siglo de Oro español, periodo en el que el barrio dio hospedaje a reconocidos escritores y artistas como Quevedo, Lope de Vega, Góngora o Cervantes, quien habitó de alquiler al menos en tres casas de las calles que lo conforman, muriendo empobrecido en una de ellas.

Cada una de las citas literarias incrustadas en el suelo de una de sus vías, la Calle de las Huertas, es como un capítulo abierto a experiencias que tientan por las emociones que implican: amor, valentía, esperanza, ternura... Como la buena literatura, pasear sobre las letras doradas que caracterizan al barrio desvela otros mundos... y hasta a pensar estimula.

Con anterioridad a ser bautizado como Barrio de las Letras, era conocido únicamente como “Huertas. Aunque la razón de esta denominación recibe explicaciones muy variadas, probablemente fuera debido a la existencia de huertos en la zona. Barrio pobre y poco poblado, el aumento de la población hizo que habitaran en él aquellos personajes poco pudientes que no podían vivir en los aledaños del Palacio Real, pero que querían estar cerca de la Corte. Entre estos ciudadanos se encontraba, como ya apuntamos, un gran número de escritores y dramaturgos de gran fama como Francisco de QuevedoLuis de GóngoraLope de Vega o Miguel de Cervantes. Los restos de estos dos últimos descansan en la zona, el primero en la Iglesia de San Sebastián y el segundo en el Convento de las Trinitarias Descalzas.



 En el número 11 de la calle Cervantes se encuentra la Casa-Museo Lope de Vega. Evidentemente, en vida del escritor este no era el nombre de la calle, ya que, a buen seguro si hubiera sido así no habría vivido en el edificio, habida cuenta de la mala relación entre ambos. En este inmueble habitó Lope de Vega durante los últimos 25 años de vida, y en él se recrea la vida del madrileño, descubriendo sus secretos y centrando su mirada en su obra. Paradas obligatorias son también los edificios religiosos de Convento de las Trinitarias, lugar de descanso de Miguel de Cervantes, y la Basílica de Jesús de Medinacelli.

Además de por sus habitantes, el barrio alcanzó gran fama debido a la existencia en sus calles de dos importantes Corrales de Comedia, el de la Cruz y el del Príncipe (actual Teatro Español), y del llamado Mentidero de Comediantes, lugar de encuentro de los dramaturgos donde se leían y discutían sus nuevas creaciones. Además, en la calle Atocha se encontraba una de las imprentas más famosas de la historia, la de Juan Cuesta, lugar donde se editó por primera vez la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. Sus calles en la actualidad homenajean a sus antiguos inquilinos con placas y versos repartidos por edificios y asfalto de toda la zona.

El epicentro del emblemático barrio se sitúa en la Plaza de Santa Ana. Aquí, bajo la atenta mirada de un Federico García Lorca convertido en estatua, se sitúa el Teatro Español en el número 25 de la calle del Príncipe.

En general,  el barrio provoca la añoranza de una época  pretérita.  En una pintoresca  callejuela,  la  de Álvarez Gato, conocida como el Callejón del Gato, un suceso curioso dio origen a que el escritor Valle-Inclán alumbrara un nuevo estilo teatral y narrativo: el esperpento.  Hoy el callejón evoca esa historia en su fachada. Con la intención de atraer clientes, una ferretería colocó dos espejos, uno cóncavo y otro convexo. El resultado fue que se convirtiera en un entretenimiento popular el contemplar las figuras deformes que proyectaba el reflejo. Inspirado en aquella reacción, Valle-Inclán plasmó en su obra “Luces de Bohemia” una «deformación grotesca de la realidad». 

Mucho  se ha escrito acerca de esos dos espejos. Hay quien asegura que el cóncavo reflejaba a Don Quijote –afilado cual espíritu justiciero– y el convexo a Sancho Panza, figura más oblonga y terrenal. Lo cierto es que el mundo puede ser percibido de muchas maneras y que se trata de una elección personal el cristal con el que se mire. Así es el Barrio de las Letras, un sitio que intenta interpretar la vida de manera distinta.

Otro lugar que no debe pasarse por alto es la  floristería conocida como El Jardín del Ángel, antiguo cementerio en el que estuvo enterrado Lope de Vega. En su centro, un anciano  olivo  habla de  otras  vidas y un  viejo pozo profundiza en una tierra que a la muerte pertenecía... 

No sólo conmueven los versos y las citas escritas en las calles, también asombra mirar hacia lo alto. Un inolvidable impacto visual es el que causa el jardín vertical de CaixaForum, ya en el Paseo del Prado, pues en él las plantas crecen y se agarran a la pared, alegoría de las alas que por aquí otorgan las musas. En la Plaza de las Cortes, sujetando al tiempo, un carillón goyesco ofrece con sus figuras un pequeño espectáculo cuatro veces al día. 

Además de por su oferta cultural e histórica, el Barrio de las Letras se ha ganado un hueco en la oferta de ocio y gastronomía de Madrid. Por sus calles se respira uno de los mejores aromas de tapeo en la capital, además de destacar la presencia de varios restaurantes con una carta muy recomendable, como es el caso del Restaurante Terramundi ubicado en el número 32 de la calle Lope de Vega. El ambiente nocturno es también uno de los más frecuentados de la ciudad. 

Tiendas de antigüedadesmoda o literatura no podían faltar en una zona tan cultural, pero además todas ellas se reúnen cada mes en el Mercado de las Ranas, un reclamo para los comerciantes de la zona que sacan sus productos a las puertas de sus establecimientos, repitiendo este ritual el primer sábado de cada mes.

En el Barrio de las Letras de Madrid, las calles rinden homenaje a sus ilustres y antiguos vecinos  con placas y versos para perpetuar su memoria conservándola en añeja y evocadora pátina. 

BarrioLetras.com


28 de enero de 2018

LA ETERNA VOZ DE MARTÍ

LA  ETERNA  VOZ  DE  MARTI
Por  el  Rev.  Martín  N.  Añorga

         Estamos celebrando el 165 aniversario del nacimiento del Apóstol José Martí, héroe fecundo que con su propia sangre vistió de gloria la independencia de Cuba.  Queremos en ésta, la página semanal que nos abre el querido semanario LIBRE, conceder el espacio de que disponemos a la certera voz del Apóstol.

         Los pensamientos martianos que compartimos fueron extraídos del libro Código Martiano, del autor Carlos A. Martínez-Fortún, y nos hemos cuidado de exponer ideas del Apóstol que son poco conocidas y raramente comentadas. Es un privilegio y un honor concederle esta página al Apóstol de nuestras libertades. Esperamos que todos la disfrutemos:

         * “El tallo esbelto debió dejarse erguido, para   que pudiera verse luego en toda su hermosura la obra entera y bendecida de la Naturaleza. ¡Robaron los conquistadores una página al Universo!”

         * “Todo trabajador es santo y cada productor es una raíz; y al que traiga trabajo útil y cariño, venga de tierra fría o caliente, se le habrá de abrir hueco ancho, como a un árbol nuevo; pero con el pretexto del trabajo  y la simpatía del americanismo, no han de venir a sentársenos sobre la tierra, sin dinero en la bolsa ni amistad en el corazón los buscavidas y los ladrones.”

         *  “Si dos naciones no tienen intereses comunes, no pueden juntarse. Si se juntan chocan.”

         *  “A todo convite entre pueblos hay que buscarle las razones ocultas.”

         *  “Patria es algo más que opresión, algo más que pedazos de terrenos sin libertad y sin vida, algo más que derecho de posesión a la fuerza. Patria es comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusion dulcísima y consoladora de amores y esperanzas.”

         *   “Quien tenga patria, que la honre, y quien no tenta patria, que la conquiste.”

         *  “ Los años que se pasan fuera del suelo nativo, son años muy largos”.

         *  “El patriotismo es un deber santo cuando se lucha por poner la patria en condición de que vivan en ella más felices los hombres”. 

         *   “Valiera más que no se desplegara de su mástil la bandera patria, si no hubiera de amparar por igual a todas las caberzas.”

         *   “El pueblo parece como gigante dormido, que seguro de su fuerza en la hora dura, no se da prisa a levantarse; mas se levanta, mueve la masa enorme, aplasta al enemigo o al obstáculo y de nuevo duerme. Y en su sueño, oye”.

         *    “¿Para qué es la fe, sino para enardecer a los que no la tienen?

         *    “ Los hombres que ceden no son los que hacen a los pueblos, sino los que se rebelan.”

         *    “La guerra se ha de hacer para evitar las guerras.”

         *     “Lo honrado es la brega, y no ver con los brazos cruzados, como bregan otros”.

         *   “Perder una batalla no es más que la obligación de ganar otra.”

         *    “La independencia sería más temible que deseable si con el nombre de ella se levantase a ahogarla una nueva tiranía.”

         *    “Cambiar de dueño,  no es ser libre.”

         *    “El hombre ama la libertad, aunque no sepa que la ama y anda empujado de ella y huyendo de donde no la hay.”

         *   “Hay hombres en quienes el bien reposa, que son los apóstoles; y otros en quienes el mal rebosa, que son los asesinos. Como hay buitres,  hay palomas.”

         *     “Hemos de cuidar más de hacer nuestro nombre útil, que de hacerlo notable.”

         *     “¡No es de hermanos vivir como el chacal en la jaula, dándole vueltas al odio!”

         *      “Los malos no triunfan sino donde los buenos son indiferentes.”

         *      “Un voto descuidado es un derecho perdido, y la indiferencia en el sufragio la antesala del déspota.”

         *        “¡Benditos sean todos los que mantienen luces encendidas en los altares del espíritu!  ¡Y perseguidos sean, con látigos de fuego, todos los que apaguen las luces del templo!”

         *    “El silencio es el pudor de los grandes caracteres : la queja es la prostitución del cáracter.”

         *     “Es tanto el azul del cielo que no lo puede empañar una nube.”

         *     “Las tumbas tienen por lenguaje las flores de resurrección que nacen sobre las sepulturas.”

         *      “Un hombre que obedece a un mal gobierno sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado.”

         *        “Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos.”

         *        “¡Dios tenga piedad del corazón heroico que no halla en el hogar acogida para sus nobles empresas!”

         *   “Los hombres de corazón escriben en la primera página de la historia del sufrimiento humano:  JESÚS.”

         *      “Para los hijos, que nos vuelven locos y ambiciosos, y nos ponen en el corazón la embriaguez del vino, y en las manos el arma de los conquistadores, para ellos ¡oh!, para ellos todo nos parece poco.”

         *     “El bien que en una parte se siembra, es semilla que en todas partes fructifica.”

         Agradecemos a Martí la sabiduría con la que condujo su vida, y que hoy admiramos al leer con devoción algunos de sus pensamientos.

         Martí fue el orador que perfumaba la brisa con su voz, el patriota pensador cuyo corazón, al latir, sonaba a Cuba. Fue guía de los que se iluminaban con su luz y visionario que veia el sol más allá de las sombras. Entregó su vida como entierra el sembrador una semilla que da frutos. Su muerte fue un sacrificio dedicado al futuro de la patria.

         Martí, que pudo ser rico, se vistió de pobre, un místico que saltaba sobre el odio para enlazarse con el amor, un escogido de los cielos, un furtivo profeta bíblico que predicaba la verdad desde la cima de una montaña. ¿Qué hubiera logrado el Apóstol si la vida le hubiera durado más?  No lo sabemos, pero eso sí, su vida de 42 años llenó un siglo de conquistas. Su muerte, en el paraje de dos ríos que se besaron para unir sus cauces, fue vida que se hizo inmortal. Hoy, más de un siglo y medio, sus versos siguen vibrando, su prédica sigue elevándose a las Alturas y su ejemplo de valor, martirio y grandeza, sigue trazándonos rutas que al andarlas nos regalan el crecimiento de nuestra piedad y refuerza nuestro compromiso con la libertad.

         Recordamos a Martí con el corazón de rodillas, con los puños erguidos para conservar, sin que se nos escape, el tesoro de sus enseñanzas, que nos equipan para vivir una vida sin manchas ni grietas.

          ¡Gracias a Dios por escoger a Cuba para que fuera la cuna del más grande hombre de América!   



A MARTI EN SU NATALICIO


Exordio
A Martí en su natalicio
Marlene María Pérez Mateo

       A unas pocas horas del 28 de enero, no podía dejar de salir de mi pluma la dedicatoria que por la última década ha visto la luz  en esta fecha en respetuoso homenaje al apóstol cubano.

       Desde la perspectiva del tiempo y la distancia, se inclinan estas lineas a la descendencia espiritual , y según algunos también sanguínea que dejaron las huellas de Martí en Norteamérica donde radicó después de Cuba el tiempo mas extenso de su azarosa vida.

     Aunque serian varios los descendientes de ese grupo de cubanos que compartieron el destino migratorio y la añoranza patria en tierras extranjeras junto a Martí, deslindo los siguientes párrafos al que por medio de su arte y el celuloide fue quizás el rostro mas conocido desde la mirada de las “vox populi” siendo el : Cesar Romero.

      Cesar Julio Romero  nació el 2 de febrero de 1907 en New York. Siendo el hijo de un barcelonés comerciante y exportador de maquinaria para la industria  azucarera Cesar Romero; y de María Mantilla Mijares  la hija espiritual y también real según muchos de Jose Martí. 

       El niño Cesar se educó entre New York y New Jersey; y entre los hábitos de una familia económicamente muy acomodada; dada a los teatros, la ópera y una cultura muy refinada y exquisita.  Cursó estudios en escuelas para privilegiados, teniendo en casa el contraste de una madre de con un talento vocal operático prometedor y las danzas populares enseñadas por la empleomanía doméstica. Llegó a ser escogido como voz para el coro de  la ópera metropolitana de New York, intento este frustrado por oposición paterna.

   La crisis del 29 se ensaño con los Romero Mantilla, tocándole a Cesar el primogénito de cuatro hermanos( María, Graciela y Eduardo) sacar adelante a la familia, responsabilidad que cumplió hasta su fallecimiento. Por apenas 25 dolares inicio oficialmente como bailarín en una revista musical “ Lady Do”; trabajando a su vez en el First National Bank.. A ello siguió el arte dramático en la puesta en escena “Strictly Dishonorable”  y de ello se derivo su primer contrato cinematográfico en 1934 con la Metro Golden Mayers.  Ya bajo el cielo hollywoodense  su momento de ascenso ocurrió en companía de Marlene Dietrich  en la película “ The Devil is a woman”. A ella siguieron innumerables musicales, y personificaciones de roles extranjeros. Participo en mas de cien películas y luego en episodios televisivos hasta casi el ocaso de su vida.

    Durante la Segunda Guerra Mundial se enrolo en el ejercito en la guardia costera, llegando a participar en dos acciones de combate por lo que fue promovido.

   Era una persona muy meticulosa, tenia un aura de caballero inconfundible, la elegancia y distinción le eran intrínsecas; era un actor muy dúctil y sumamente disciplinado. Como huésped, anfitrión y pareja de fiestas era la disputa de  todos por su estilo y sofisticación sin alardes; sumamente educado

    Cesar fue el principal facilitador del viaje a Cuba de su anciana madre en 1953 por el centenario de Martí, así como de la entrega de objetos por ella poseídos de altísimo valor histórico.  Critico la película “La rosa blanca” proyectada entonces por a su juicio errores  de valoración. Leyó mucho sobre Cuba. Para empezar lo podía hacer en Ingles y en español. Manach con su libro Martí, el apóstol eran según los recuerdos de su familia el que mejor semblanza guardaba con la figura biografiada. Conocía de la historia de Cuba desde sus inicios los aborígenes, de la fauna cubana, la etnicidad, la música. Mantuvo y se ocupo y preocupo de mantener los lazos propios y de los suyos; con los descendientes de la inmigración cubana en USA de fines del XIX. No se le olvido el sentido de familia hasta que dejo de existir en 1994, para el su devoción.


    Se cuenta de su gusto por leer las cartas dirigidas a su madre por parte de Martí y en ellas tenia como una especie de especial breviario: “.... Que cuando mires dentro de ti, y de lo que haces, te encuentres como la tierra por la mañana, bañada de luz....”

2 de diciembre de 2017

CALLE GALIANO, EL PAÍS QUE DESAPARECIÓ.

El país que desapareció


Galiano, la más elegante

FERNANDO DÁMASOLa Habana,   
1 de Agosto de 2014


Galiano y Zanja, La Habana. (F. DAMASO)
Denominada oficialmente Avenida de Italia desde 1917, todos la conocen como la calle Galiano. Debe su nombre a don Martín Galiano, ministro interventor en las obras de fortificación de la ciudad.

Fue la primera gran calzada transversal que sustituyó un camino que unía, a través de puentes y alcantarillas, el viejo Camino del Arcabuco (San Lázaro) con el de San Luis Gonzaga (Reina). En el lugar donde comienza, existieron unas canteras que aseguraron las piedras para construir las primeras edificaciones de La Habana.

En 1860 era ya la más hermosa calle de la ciudad por sus edificios de buena construcción, muchos de dos pisos, con amplios portales de columnas, donde las familias en las tardes se sentaban a conversar. Junto a la iglesia de Nuestra Señora de Monserrate, se encontraba la residencia de los condes de Buenavista, ocupada después por el periódico El País, hasta su traslado al edificio propio que se construyó en la Calzada de Reina. Sobre la calle Zanja existieron un baño público y el Puente de Galiano.

Pronto se transformó en una calle eminentemente comercial, siendo durante la época republicana la más importante y elegante de todas, con las mejores tiendas por departamentos, joyerías, locerías, etcétera.
Comienza en el Malecón, con el edificio del Hotel Deauville, construido en los años 50 con un 50% de inversión canadiense, y cuyos equipos del salón de juegos fueran lanzados a la calle y destruidos en algunos actos vandálicos del primer día del año 1959. Después de nacionalizado comenzó a depauperarse, y últimamente ha sido remozado para obtener divisas del turismo.

Cruzando San Lázaro existían algunos comercios para la venta de mascotas, preferentemente aves, hoy desaparecidos. En Galiano y Lagunas funcionaba el café Las Villas, y en la esquina de la calle Virtudes, en el número 164, el hotel Lincoln, un establecimiento tranquilo que se hizo famoso porque en él se produjo en 1957 el secuestro del as del volante argentino Juan Manuel Fangio, noticia que en ese momento recorrió el mundo.

A continuación, por esa misma acera, se alzan edificaciones venidas a menos, incluyendo la que perteneciera a los condes de Buenavista y la iglesia de Nuestra Señora de Monserrate, que aparece como una isla en medio de un entorno decadente. Enfrente, los locales que pertenecieron a la tienda de ropa deportiva Cancha, en el número 205, y a Miralda, en el número 213, un comercio dedicado a la venta de equipos electrónicos y de discos con grabaciones musicales.

Más adelante, el local de la famosa cafetería El Camagüey, donde se ofertaban exquisitos batidos de frutas naturales. Viene después la cuadra de Galiano entre Concordia y Neptuno, donde en 1880 estuvo la Sociedad de Recreo de la Colonia Catalana en Cuba. Un edificio que tuvo muchas vidas sucesivas: se convirtió en la Sociedad Gallega Aires de Miña Terra; en 1899 en el Teatro Cuba, que ofrecía piezas del género vernáculo; en 1908  en El Molino Rojo, con piezas del género picaresco, zarzuelas y cortos del cine mudo; fue en 1923 el Teatro Cubano, que presentaba obras cubanas; en 1927 el Teatro Regina, que también proyectaba algunos cortos y películas mudas entre sus variedades (allí estrenó Rita Montaner la zarzuela Niña Rita con la canción "Mamá Inés"); fue cerrado en 1930 y, a partir de 1936, abrió allí sus puertas Radio Cine con 2.600 capacidades.

Por último, en ese lugar tradicionalmente dedicado a la farándula, en 1941 se construyó, respetando el local del Radio Cine e integrándolo a la nueva edificación, el imponente edificio América, de 10 pisos y con más de 70 apartamentos, que en realidad se llama edificio Rodríguez Vázquez, en honor al padre de su propietario. El hermoso cine-teatro América construido en los bajos, de 1.770 capacidades y elegante diseño Art Déco, tuvo como primera proyección cinematográfica El cielo y tú, interpretado por Bette Davis y Charles Boyer, y un primer show donde se presentó  Pedro Vargas. Allí fue estrenado el filme Casablanca, y actuaron figuras como Lola Flores, Libertad Lamarque, Tito Guízar, el trío Los Panchos y, en 1950, Josephine Baker. Hoy está dedicado a ofrecer variedades musicales.

El local de Radio Cine, absurdamente bautizado después Jigüe, fue transformado en 2002 como la actual Casa de la Música Habana. En los bajos del mismo edificio se encuentra la cafetería América, en su tiempo magnífica y regenteada por chinos, y hoy decadente, como todos los comercios estatales. En la acera de enfrente, la original edificación forrada de celosías que, cuando se construyó en los 50, todos llamaron "La Colmena", dedicada a un parqueo vertical y, en su planta baja, a joyería y cafetería, hoy convertido en un taller de mecánica automotriz, utilizando su rampa de acceso al piso superior y, continuando, en el número 307 la tienda La Isla y una pequeña sala de teatro en un segundo piso, hoy desaparecida.

En la esquina de Neptuno, la importante tienda por departamentos La Época, donde cada año los clientes "hacían su agosto", inaugurada  en 1927 y, después, totalmente modernizada. Tapiadas hoy sus vidrieras centrales con puertas metálicas de corredera ante el temor a los robos en una zona de elevada marginalidad, actualmente la tienda más grande de Galiano pervive sin sus escaleras rodantes, teniendo que utilizar los clientes una estrecha escalera lateral para subir y bajar, y con servicios sanitarios fáciles de ubicar por el mal olor que despiden.

A continuación, se alza una  edificación en estado crítico donde antes hubo un hotel y el terreno donde se encontraba la también tienda por departamentos La Ópera, "la esquina del ahorro", construida en 1877, desaparecida desde hace años por derrumbe. Enfrente, queda una antigua locería convertida en una tienda de venta de productos industriales y artesanales en moneda nacional, oscura, sucia y desabastecida, de la que fuera la hermosa peletería California "a los pies de usted".  Y están las ruinas del bar Encanto, en la esquina de San Miguel, antes con sus puertas abiertas las veinticuatro horas del día y su espacio demarcado con jardineras de arecas con anuncios de la cerveza Cristal.  Allí se disfrutaba de buenos sándwiches y de uno de los cafés con leche y pan de flauta con mantequilla mejor preparados de La Habana. Y en las mesas de mármol y las sillas vienesas ocurrían tertulias políticas y culturales en las noches habaneras, tanto en verano como en invierno.

Lo que queda de El Encanto (y de otras tiendas)
Cruzando San Miguel, aparece el parque construido donde se encontraba la tienda por departamentos El Encanto, establecida en Guanabacoa en 1888 y luego trasladada a Compostela y Sol, hasta ubicarse en esta manzana con un magnífico edificio, donde "don julio" hacía ventas fabulosas cada año. Era la tienda más lujosa de La Habana, lugar preferido de las personas pudientes para hacer sus compras, destruida por un incendio en 1961.

Enfrente, en el número 352, El Bazar Inglés era otra tienda por departamentos, de corte antiguo, con vidrieras con marcos de madera y mesas rústicas para cortar las telas, hoy devenida un oscuro comercio de telas, generalmente desabastecido. A continuación, en el número 358, la Casa Quintana, una importante tienda de regalos y joyería convertida en un despojo, y el Ten Cents, ubicado en 1924 en San Rafael y Amistad y, a partir de 1937 en este emplazamiento, donde primero estuvo El Boulevard y después La Casa Grande.

Era, sin dudas, el más visitado de los comercios de su tipo en La Habana. Y quizás lo más memorable del lugar era su magnífica cancha, que ofertaba exquisitos club sándwiches, pies de limón y de fresa y otras especialidades. Una cancha siempre congestionada, donde había que esperar, situándose detrás de ella, a que se vaciara una banqueta, para ocuparla y ser atendido. Hoy el local, después de dejarlo destruir, ha sido reconstruido y convertido en una tétrica tienda con fachada de mármoles negros, sin vidrieras, que más bien parece un mausoleo, donde usted es observado continuamente por cámaras y empleados si se decide a entrar, además tener precios elevadísimos. Y lleva este nombre: Trasval.

Después de San Rafael, una de las esquinas de más movimiento en La Habana, la peletería donde se vendía el calzado de la marca Florshein y, a continuación, la otra gran tienda por departamentos que competía con El Encanto: Fin de Siglo. Esta tienda, establecida en 1897, construyó en este lugar un magnífico edificio de varios pisos  con entradas y salidas por Galiano, San Rafael y Águila. Una vez intervenida, comenzó a decaer hasta convertirse en un comercio de venta de artículos en desuso en su primera planta, y las dos restantes transformadas en albergues para damnificados por derrumbes de sus viviendas. La situación se mantiene hasta nuestros días.

En el lugar en que se encontraba la tienda de regalos exclusivos Le Trianon en el número 405, después de su derrumbe y demolición —donde desaparecieron todos los mosaicos de Talavera que cubrían su fachada— hoy, con el mismo nombre irónicamente forjado en cabillas, venden sus creaciones algunos artesanos. Más adelante, ya en la esquina de la calle Barcelona, el local de la colchonería Komfort, donde se vendían los colchones Beauty Rest de Simmons, y que fue transformado en una barbería colectiva, donde usted llegaba, solicitaba un turno, pagaba, le entregaban un ticket y lo atendía el barbero que le cayera en suerte, sin tener en cuenta su preferencia.

En la acera de enfrente, a partir de San Rafael, estuvo el café La Isla, famoso por sus helados; en el número 402, Flogar, una moderna tienda por departamentos, hoy totalmente venida a menos; la peletería Picanes en el número 416; y la importante Joyería Riviera en el número 456, representante en Cuba de los relojes Rolex y Patek Phillipe, hoy triste sombra de lo que un día fue. Venían a continuación una armería y cuchillería que ya no existe, y la cafetería al llegar a la calle Zanja, en los bajos de un viejo edificio.

Enfrente, comercios que fueron demolidos y actualmente una aglomeración de kioscos en el espacio que estos ocuparon, donde se venden diferentes tipos de artículos, algunos relacionados con la cultura china, teniendo en cuenta que se encuentra dentro del perímetro del llamado Barrio Chino de La Habana.

Después de Zanja, algunos comercios, lo que fue la tienda Albión, ya en Dragones, y el parqueo donde estuvo la Plaza del Vapor, un mercado público que desde 1818 abastecía con productos del agro a esta parte de la ciudad, y que fue reconstruido en 1836 como un gran edificio con arcadas de sillería, altas bóvedas, bellos antepechos y una fachada monumental hacia la calle Galiano, recibiendo entonces el nombre de Mercado de Tacón, en honor al entonces Capitán General, aunque los habaneros continuaron denominándolo Plaza del Vapor, por el cuadro del vapor Neptuno existente en la fonda que daba para este lado.

En 1918 dejó de ser mercado de abasto y consumo y fue ocupado por pequeños comercios de frutas, mariscos, zapatos, sombreros y venta de billetes de la lotería en su planta baja, mientras los pisos altos se dedicaron a viviendas  En la otra acera, en el número 502, estaba la locería La Vajilla, hoy dedicada a la compraventa de muebles antiguos; la tienda El Arte, especializada en materiales para artistas plásticos, hoy clausurada; al igual que La Borla, una tienda de artículos de costura. Y le siguen otros comercios y viviendas: la famosa dulcería y panadería El Bombero, actualmente un depauperado Sylvain; un Foto Service y la peletería La Defensa, que en su tiempo fue importante.

Una calle a la espera
Durante los años 50, la calle Galiano era la arteria comercial más elegante de la ciudad, compitiendo con ella solamente la vecina calle de San Rafael, luego de que sus aceras fueran fundidas en granito blanco con dos franjas sinuosas de color verde, que se extendían desde Galiano hasta el Paseo del Prado, demolidas en los años del socialismo, para convertir el tramo en un sucio boulevard, grasiento por la venta de comida rápida o chatarra que, en nuestro caso, sería mejor llamarla metralla. 

Durante el horario de ventas, de 8 am a 12 am, y de 2 pm a 6 pm, el movimiento de personas era continuo y masivo en Galiano. Por las noches, sus vidrieras engalanadas e iluminadas atraían las visitas de las familias habaneras. En  época navideña, toda la calle se adornaba con profusión de motivos alegóricos, guirnaldas y luces de colores. Muchos de estos adornos, verdaderas obras de arte, se guardaban en los almacenes de los comercios para ser utilizados nuevamente.

En uno de los muchos raptos de extremismo de las autoridades, cuando se pretendió borrar las navidades de la tradición cubana, esos adornos fueron enviados en camiones al basurero municipal de Cayo Cruz y destruidos, pasándoles por encima un buldózer.

Se escuchaban también villancicos en Galiano, emitidos por los altoparlantes colocados en los postes y dentro de los comercios, y se respiraba el olor a resina de los pinos recién cortados, traídos de Estados Unidos y Canadá, para adornar los comercios y los hogares, así como el olor de las castañas que se asaban en las esquinas, y el de las manzanas acarameladas que se ofertaban en el portal del Ten Cents.

Hoy todo eso es pasado. Recientemente han reparado sus sistemas de electricidad, teléfono, gas, acueducto y alcantarillado,  con las deficiencias propias de los trabajos que ejecutan las empresas estatales. Han maquillado sus fachadas con mucho colorete, y colocado luminarias del alumbrado imitando a las antiguas, pero todo se encuentra a años luz de la calle que fue.

Sin los importantes comercios que la caracterizaban, convertidos algunos de sus locales en albergues provisionales y muchos en precarias viviendas, hoy con ventas particulares a la puerta o a la ventana, y sobreviviendo sus inquilinos entre ilegalidades, hace tiempo que Galiano dejó de ser la calle más elegante, e incluso la más comercial. Como otras muchas calles, parece encontrarse en espera de la inversión y la iniciativa privadas, que le aseguren tiempos mucho mejores que los sufridos bajo este socialismo. 

Publicado en Diario de Cuba.

Recibido por email enviado por Mary Nieves Ramírez.