17 de diciembre de 2014

Los valerosos héroes del secuestro en Sydney


Los dos valerosos jóvenes que dieron sus vidas
por los demás rehenes en el "secuestro en Sydney"

 
SYDNEY, 16 Dic. 14 / 11:48 am (ACI).- El Arzobispo de Sydney (Australia), Mons. Anthony Fisher, celebró este martes la Misa  por las víctimas del secuestro del Lindt Café, Tori Johnson y Katrina Dawson, quienes sacrificaron sus vidas por los demás rehenes, «imitando el sacrificio de Cristo, quien dijo que no hay amor más grande que dar la vida  por los otros».

El lunes, el clérigo musulmán de origen iraní, Man Haron Monis, irrumpió el Lindt Café y tuvo secuestrados a 17 personas durante unas 16 horas, hasta que Johnson, administrador del local, «aparentemente viendo una oportunidad», se fue contra el secuestrador y agarró la pistola, recordó el Prelado.

«Trágicamente, esta se disparó causándole la muerte, pero esto provocó la respuesta de la policía y la libertad para el resto de rehenes». Los informes también han señalado que Katrina Dawson estaba protegiendo a una amiga embarazada de los disparos. Estos héroes estaban dispuestos a dar sus vidas para que otros puedan vivir, imitando el sacrificio de Cristo quien dijo que no hay amor más grande que dar la vida por los otros”, afirmó Mons. Fisher.

En su homilía, el Prelado dijo que los habitantes de Sydney no estaban acostumbrados a relacionar las palabras “terrorista”, “cerco”, “rehenes” y “fuerzas de seguridad” con su ciudad.

Sin embargo, señaló, en el mismo centro de la ciudad se vio a los rehenes “inmovilizados durante horas contra las ventanas y obligados a sostener una bandera” que usa el nombre de Dios como amenaza. «Infierno   nos había tocado», expresó.

Mons. Fisher dijo que solo la historia dirá cuánto estos hechos afectarán «nuestra actitud, comportamiento, estilo de vida». Sin embargo, el día de hoy «el corazón de nuestra ciudad está quebrado por la muerte de dos rehenes inocentes».

«Katrina Dawson, una madre de tres pequeños niños y una abogada talentosa (…). El otro, Tori Johnson, era el joven administrador de la cafetería», recordó el Prelado, quien al referirse a Haron Monis, «el autor de esta pesadilla», pidió evitar conclusiones rápidas y señalar con el dedo.

En su homilía, el Arzobispo también abordó la cercanía de la Navidad, «sin embargo, la última noche fue de oscuridad». «El telón de fondo de la Luz de quien nos iluminará en Navidad es de hecho la oscuridad. El Camino, la Verdad y la Vida viene a la gente que con frecuencia pierde su camino, a una civilización a veces más cómoda con las mentiras que con la verdad, a lo que es regularmente una cultura de muerte que de vida».

«Cristo es amenazado desde el momento de su nacimiento», recordó. «Y nuestro mundo de hoy está tan confundido como el de la primera Navidad. Se habla bastante de derechos humanos, de la dignidad de la persona, de igualdad, respeto y cuidado. Estamos llenos de recursos, tecnología (…). Sin embargo, personas inocentes son amenazadas en todo el mundo y un poco de lo que es común en la región donde nació Jesús ha llegado a la Martin Place. Navidad, pensamos, se supone que es diferente, pero en un sentido fue siempre como esto».

Sin embargo, recordó que la oscuridad no supera a la luz. Como enseña la Navidad y la Pascua, «hay algo más grande que el odio y la violencia. Hay amor, ese amor humilde, que se dona en la forma del bebé de la Navidad, el Príncipe de la Paz. Él puede ablandar los corazones más duros. Él puede convertir al pecador más endurecido. Ven Príncipe de la Paz. Ven, ven Emanuel», concluyó.
ACI Prensa

San Lázaro

 
San Lázaro
 
Se sabe de la Orden de los Hermanos de San Lázaro, unos cruzados fundadores de un leprosorio en Jerusalén hacia el pretérito año de 1091. Notemos que al tomar su nombre enlazan el concepto de “leprosorio” con el de “Santo”,  es decir, se dicen “Hermanos de San Lázaro”  que se consagran a atender un leprosorio, y que de hecho en ese nombre que adoptan aúnan a los dos personajes bíblicos.  

Uno, es el Lázaro hermano de Marta y María, amigo de Jesús, a quien éste resucita y que después marcha con los apóstoles a predicar el cristianismo, que es consagrado obispo y que muere mártir, por lo que el Papa lo consagra santo; y el otro, el mendigo Lázaro, leproso, ficticio personaje de una parábola que Jesús narra a sus apóstoles.  

Lo anterior nos induce a dos conclusiones, pues aunque en la Biblia sólo aparezca dos veces el nombre Lázaro, el llevarlo el hermano de Marta y María hace suponer que fuera un nombre corriente en los tiempos de Jesús y sin relación significativa con la lepra. La´zar es la forma abreviada de Ele´azar que significa “Dios ha ayudado”.

Pero por otra parte, a partir de la difusión del evangelio y del relato del rico Epulón y el mendigo Lázaro, narrado por Jesús,  el concepto de la palabra “lázaro” adquiere otra significación: de allí, el propio nombre que decidieron para su Orden aquellos hombres de bien en el Jerusalén de 1091: “Hermanos de San Lázaro” y, paulatinamente, que lazareto pasara a ser sinónimo de leprosorio y, “lázaro”, equivalente además de a leproso, a mendigo o menesteroso (recordemos al “Lazarillo de Tormes”).

En los evangelios aparece el nombre de Lázaro en san Lucas, en la parábola de El rico malo y Lázaro el pobre (Lc 16, 19-31), y en san Juan, en el milagro de La resurrección de Lázaro (Jn 11,1-44). De los dos, curiosamente, el que más interés ha suscitado en el pueblo ha sido el Lázaro imaginario de la parábola, que ya en la Edad Media era venerado como el patrón de los leprosos.

En Cuba, ¿Cuál de esos dos Lázaros es el más venerado? Sin lugar a dudas –y fuera de lo que enseña la Iglesia- es el Lázaro de las muletas, las llagas y los perros. Dos son los factores que lo determinan: primero el de la tradición popular del Lázaro que según la parábola de Jesús pasó a disfrutar del Reino al momento de su muerte y, segundo y tal vez más notorio, un fenómeno distorsionador provocado por la diversidad de culturas. Un caso típico del sincretismo creado en nuestra isla por la confluencia de diferentes culturas y creencias: la que llegó con los esclavos traídos de África, y la de los criollos y españoles que en Cuba vivían.

Así, al igual que en el plano biológico comenzó a surgir un nuevo concepto racial, el del “mestizo”, en lo espiritual también empezó a crearse un factor cambiante y diferente, el del  sincretismo religioso, el  de las deidades del panteón yoruba que se identificaban con los personajes del santoral cristiano.

Vayamos al África. Allí, según cuenta un relato legendario, “en tiempos remotos una epidemia de lepra se extendió por la tierra de los dahomeyanos. Como éstos tuvieran noticia de un milagroso rey lucumí acudieron a él suplicando ayuda. Tardó en llegar y cuando lo hizo quedaban sólo unos pocos sobrevivientes. Apareció un jinete cabalgando en un corcel blanco. Descendió de la cabalgadura, abrazó a todos los enfermos y se contagió de la enfermedad. 

Mas he aquí que con una escoba hecha de ramas de coco y un mazo de hierbas, se frotó todo el cuerpo y quedó curado. Repitió la operación con todos los enfermos y les dijo que él era Babalú-Ayé, señor de la tierra y de las enfermedades, y que el que creyera en él, por su fe, sería curado. Los dahomeyanos se lo agradecieron tanto que optó por quedarse reinando entre ellos, donde fue muy venerado hasta el fin de sus días”.

“En Cuba, Lázaro es un santo creado por la devoción popular. Es el patrón de los pobres y de los enfermos. La Iglesia católica  no lo reconoce oficialmente como santo”. “Con todo, debido a la devoción que le profesan, El Rincón es uno de los lugares de mayor peregrinación para muchos cubanos. 

Allí se acercan a rendir tributo a esa deidad de la Regla de Ocha, Babalú-Ayé, identificado con el Lázaro de las muletas que va acompañado de unos perros lamiéndole las llagas, aunque la imagen que allí se encuentra no lo represente en esa forma.

Para los creyentes de la Regla de Ocha, Babalú-Ayé y ese Lázaro son el mismo. Es la deidad que cura las enfermedades de la piel, las enfermedades contagiosas y las epidemias y, el patrón de los leprosos según la tradición religiosa y popular de los creyentes católicos sin mucha formación. Para ellos  es también el patrón de los perros, sobre todo de aquellos que no tienen dueño, los callejeros.”  

La fiesta tiene lugar el día 17 de diciembre, pero ya dos días antes empiezan a llegar al pueblo de El Rincón gran número de devotos para cumplir sus promesas. Unos llegan de rodillas, arrastrándose sobre el polvo de la calle; otros con pesados ladrillos atados a sus pies y otros con ofrendas que presentan a los pies del santo. En El Rincón, sin embargo, la imagen central del altar mayor es la del San Lázaro obispo. Hay además una imagen en un altar lateral, all que llaman el San Lázaro milagroso y en la que por la foto que se compaña se pueden ver las flores moradas o amarillas que popularmente se le ofrecen.  Es la imagen más antigua y venerada del Santuario.


 
La devoción sincrética fuera de la Iglesia, conlleva además muchos ritos atávicos, costumbres africanas de la religión yoruba. Por eso, el culto rendido al Lázaro de las muletas es muy diferente a la celebración litúrgica de los santos de la Iglesia católica, tales como velar al santo en las casas durante toda la noche anterior al 17 de diciembre con música y bailes, y las ofrendas de frutas, comidas y tabaco.

Algunos cubanos exiliados han traído esta devoción popular a Estados Unidos. Especialmente en Miami, por ser la ciudad que reúne la mayor concentración de población cubana, la  devoción al Lázaro de la muletas se encuentra extendida.

16 de diciembre de 2014

Hanukkah


Hanukkah

"Janucá" en español,   llamada también la «Fiesta de las Luces» o «Lucernarias», es una festividad hebrea.  Celebrada durante ocho días, conmemora la derrota de los helenos  y la recuperación de la independencia judía  a manos de los macabeos  sobre los griegos, y la posterior purificación del Templo de Jerusalén de los iconos paganos, en el siglo II a.C.  

La tradición judía habla de un milagro, en el que pudo encenderse el candelabro del Templo durante ocho días consecutivos con una exigua cantidad de aceite que alcanzaba sólo para uno. Esto dio origen a la principal costumbre de la festividad, que es la de encender, en forma progresiva, un candelabro de nueve brazos llamado januquiá,  (uno por cada uno de los días más un brazo «piloto»).

La festividad acontece el 25 de Kislev  del calendario judío, fecha que acaece entre fines de noviembre y comienzos de diciembre del calendario gregoriano. “Hanukkah” comienza a partir del atardecer de hoy, 16 de diciembre,  y se prolongará hasta el 24 de este propio mes.

Líder de "Podemos", ¿recibe dinero de Irán?

Líder de "Podemos", ¿recibe dinero de Irán?
 
El programa Espejo Público del canal español “Antena Tres” entrevistó este lunes a Enrique Riobóo, propietario de Canal 33, quien sostuvo que Pablo Iglesias, el líder de “Podemos”, recibe dinero de la televisión pública iraní. 
 
«Conozco de cerca, porque estaba allí, los acuerdos de Pablo Iglesias con la televisión pública iraní. Recibe 3.000 euros semanales. De ellos, él declara una parte y el resto lo justifica como gastos del programa. Debería salir y dar explicaciones porque debe decir por qué un eurodiputado está a sueldo de Irán».
 
El contrato, según Riobóo, "le obliga a Pablo Iglesias a hacer un programa en la televisióon iraní, en la que las mujeres salen con velo, pero el verdadero motivo es que haga una buena imagen de Irán en Europa".
 
Según se comentó en el programa, a Pablo Iglesias se le ha echado en cara que, en su declaración de bienes ante el Parlamento europeo "no incluyese sus colaboraciones como tertuliano en varias televisiones”. El líder de Podemos ya ha corregido ese error y en su defensa argumenta que desde que salió elegido eurodiputado ha dejado de asistir a esas tertulias y que creía que no tenía que declarar ingresos pasados.

Las Posadas

Las Posadas

¿Eres tú, José? ¿Tu esposa es María?
Entren peregrinos; no los conocía.
Entren Santos Peregrinos,
reciban esta mansión.
Aunque es pobre esta morada,
se las doy de corazón.
Tradicional

Los aborígenes de la Nueva España (actual México) celebraban, por las mismas fechas de la Navidad cristiana, una importante fiesta en honor del nacimiento del dios de la guerra, Huitilopochtli. El pueblo azteca solía comprar un esclavo propicio para ofrecer al dios Quetzalcóatl quien, según  sus creencias, bajaba a visitarlos durante las fiestas en conmemoración del sol viejo. Transcurridos los nueve días que tomaba esta celebración el esclavo era sacrificado en honor de la luna. 

Los frailes agustinos promovieron otra celebración con características cristianas, planteando que la nueva tradición serviría como preparación para recibir a Jesús en cada corazón el día de Navidad  propiciando así la conversión al cristianismo. Las Misas de Aguinaldo y su posterior evolución en la celebración de “pedir Posada”,  se crearon desde los primeros tiempos de la evangelización.  En efecto, en 1587  el fraile agustino Diego Soria  solicitó autorización al Papa para llevar a cabo nueve misas en los días anteriores a la Navidad y así celebrar el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo como el verdadero sol y luz del mundo, a lo que el Vaticano respondió  afirmativamente.

Estas misas se llamaron “Misas de Aguinaldo” y se realizaban en los atrios de las iglesias. Al mismo tiempo se representaban escenas de la Navidad y a su terminación de realizaban festejos con luces de bengala, piñatas y villancicos.

A finales del siglo XVIII estas estrepitosas misas dejaron de celebrarse en México, aunque aún en día constituyen una de las mayores celebraciones populares en otros países de Hispanoamérica, particularmente en Venezuela y Puerto Rico, donde por normativa eclesiástica se deben celebrar solamente de madrugada, ya que el tiempo de Adviento en el que se realizan es un tiempo de recogimiento y sobriedad.

En México, y para reemplazar la festividad desbordada de esas Misas, los fieles decidieron preparar celebraciones en sus propias casas, repitiendo las dramatizaciones que se celebraban en los templos, particularmente el recorrido de José y María a su llegada a Belén pidiendo posada y albergue ante el inminente parto. Estas posadas comenzaron a celebrarse durante nueve noches consecutivas, en las que cada noche se pedía “posada” en una casa distinta. Una devoción popular que perdura y a la que adhieren en Estados Unidos inmigrantes de otros países de la América hispana. Cada noche, cantos alusivos acompañan a los peregrinos y, a la terminación del acto, todos comparten dulces y golosinas ofrecidas por los dueños de cada “posada”.

Las “piñatas” fueron y han sido otro elemento característico de las posadas. Sobre ellas versa un artículo publicado en este blog el pasado año,  que puede reproducirse pinchando el siguiente enlace:

Fernando el Católico falleció por abusar de un potente afrodisiaco.


 
Fernando el católico
falleció por abusar de un potente afrodisiaco.

Para los seguidores de “Isabel”,
la magnífica serie sobre la soberana española,
unas notas interesantes
de lo que sucedió después de su muerte…

La muerte de los reyes es terreno abierto para la fábula y para que sus enemigos venguen con palabras lo que no pudieron hacer con hechos. Más mito que realidad, se ha dicho que Felipe “el Hermoso”   falleció por un corte de digestión, que Carlos I (su hijo con Juana de Castilla) murió por la picadura de un mosquito   –sí es posible que contrajera el paludismo de esta forma–, que Felipe II claudicó por un ataque de piojos, o que Felipe III falleció por el exceso de calor de un brasero cuando se encontraba febril.

Todas estas historias son verdades a medias, en el mejor de los casos, cuando no completas mentiras. No en vano, el caso de Fernando “el católico”, el último Rey de la dinastía Trastámara, sí tiene más visos de ser cierto. En su intento desesperado por tener un heredero con su segunda esposa, Germana de Foix, el rey aragonés abusó de un producto afrodisiaco llamado cantárida que pudo causarle graves daños en la circulación sanguínea.

Tras la muerte de la Reina Isabel, probablemente por un cáncer de útero, el Rey quedó en una situación muy delicada en la corte castellana. Su matrimonio con su prima segunda Isabel había permitido unificar muchas cuestiones, como la política exterior o la creación de una única hacienda real, pero había mantenido las instituciones de cada reino separadas. Así, aunque el testamento de la Reina nombraba a Fernando regente de Castilla hasta que su nieto Carlos –el futuro emperador del Sacro Imperio Germánico- alcanzara la mayoría de edad, la falta de apoyos entre la nobleza local y la llegada de Felipe «el hermoso» a España obligó al monarca a retirarse a Aragón. Precisamente la decisión de Isabel buscaba evitar que un rey extranjero se hiciera con la corona y que su hija Juana “la loca”, que había mostrado los primeros síntomas de demencia durante la enfermedad de su madre, fuera usada como una marioneta por su esposo.

A la espera de recuperar la regencia, Fernando neutralizó el apoyo francés a su yerno Felipe por el Tratado de Blois y se casó con Germana de Foix, sobrina del Rey de Francia Luis XII. Sin embargo, Felipe I (el hermoso) reinó pocos meses puesto que falleció en un suceso que sigue envuelto en el misterio.   Entre el pueblo no tardó en prender la sospecha de que Fernando había envenenado a su yerno.

De una forma u otra, cuando el aragonés regresó a Castilla, encerró a su hija –quien durante el cortejo fúnebre de su marido evidenció que su salud mental se había resentido aún más frente a aquella escalada de muertes– en Tordesillas y asumió la regencia hasta 1507.

Pese a todo el afecto que guardaba a Isabel «la Católica», retratado en la frase «su muerte es para mí el mayor trabajo que en esta vida me podría venir…»   lo cierto es que el monarca no esperó mucho tiempo antes de volver casarse. Un año después del fallecimiento de la Reina, el 19 de octubre de 1505, Fernando II de Aragón, de 53 años, se casó con Germana de Foix, de 18 años de edad. En los pactos con el Rey de Francia, tío de la esposa, este cedió a su sobrina los derechos dinásticos del Reino de Nápoles  y concedió a Fernando y a los descendientes de la pareja el título simbólico de Rey de Jerusalén. A cambio, el Rey Católico se comprometió a nombrar heredero del trono de Aragón al posible hijo del matrimonio. Es decir, todos los puntos quedaban a expensas de que el veterano rey fuera capaz de engendrar un hijo con la francesa.

En su momento, el matrimonio levantó las iras de los nobles de Castilla y de la dinastía germana de Habsburgo, enemiga tradicional de la Monarquía francesa, ya que lo interpretaron como una maniobra de Fernando el Católico para impedir que el hijo de Felipe «el hermoso», Carlos I, heredase la corona de Aragón.   

Y así era, pero todo pasaba porque el matrimonio tuviera hijos. Precisamente con ese propósito, Fernando recurrió supuestamente a la cantárida (también conocida como mosca española), un escarabajo verde brillante que una vez muerto, seco y reducido a polvo, se empleaba desde la antigüedad como sustancia vasoditaladora,   cuyos efectos son muy parecidos a los que produce la “viagra”. El abuso en el consumo de este afrodisíaco pudo provocarle graves episodios de congestión al monarca, lo que derivó en una hemorragia cerebral.

Según Jerónimo Zurita, cronista del Reino de Aragón, el Rey sufrió una grave enfermedad ocasionada por un “feo potaje que la Reina le hizo dar para más habilitarle”, que pudiese tener hijos. Esta enfermedad se fue agravando cada día, confirmándose en hidropesía con muchos desmayos, y mal de corazón: de donde creyeron algunos que le fueron dadas yerbas”. Si bien nunca se ha podido demostrar científicamente, sus contemporáneos no tenían dudas de que el cóctel de afrodisiacos, en especial por la cantárida, era el culpable del progresivo empeoramiento en la salud del anciano rey.   

A los 63 años de edad, Fernando falleció en Madrigalejo (Cáceres) cuando iba a asistir al capítulo de las órdenes de Calatrava y Alcántara en el Monasterio de Guadalupe. El consumo frecuente de cantárida y otros productos, como testículos de toro, pudieron influir directamente en la hemorragia cerebral que sufrió en la localidad extremeña. De hecho, algunos cronistas han apuntado que la noche anterior a su muerte había ingerido una dosis muy elevada del “feo potaje”. Tras ser confesado por el fraile Tomás de Matienzo y solicitar 10.000 misas por su alma, el Rey murió el 23 de enero de 1516.

 Los esfuerzos por engendrar un heredero varón parecieron llegar a puerto en 1509. El niño, llamado Juan, falleció a las pocas horas de nacer, evitando que el Reino de Aragón se desvinculara dinásticamente de Castilla. Por el contrario, el Rey no tuvo más hijos y dejó todas sus posesiones a su hija Juana, Reina de Castilla, que al encontrarse inhabilitadas para reinar cedió la Corona de Aragón, incluidos sus reinos italianos y una parte de Navarra, a su hijo Carlos de Gante,  futuro Carlos V de Alemania.

Hasta su llegada a España, Fernando nombraba a su hijo natural Alonso de Aragón regente de los reinos aragoneses y al Cardenal Cisneros, regente de Castilla. El aragonés se vio obligado dejar la regencia a Cisneros en contra de su propia voluntad, para concedérselo a su nieto favorito, Fernando de Habsburgo, quien había sido criado por él. Expresó en el documento, además, su voluntad de ser enterrado en la Capilla Real de Granada, junto a su primera esposa, Isabel de Castilla.

Y una de las pocas instrucciones que Fernando «el Católico» dirigió a su nieto Carlos fue para que se encargase de que Germana de Foix viviera holgadamente,       «pues no le queda, después de dios, otro remedio sino sólo vos. Y el futuro emperador alemán se lo tomó al pie de la letra puesto que mantuvo una relación amorosa con la francesa. Carlos I, con 17 años, quedó prendido desde el primer día de su abuelastra, de 29 años, una mujer discreta y afectuosa que aún no padecía los problemas de obesidad que tendría en su vejez.

Según Fernández Álvarez, la pareja tuvo una hija, Isabel, y aunque nunca fue reconocida oficialmente por Carlos, Germana de Foix se refiere a ella en su testamento como la “Infanta Isabel”  y a su padre como “el Emperador”  La niña residió y fue educada en la Corte de Castilla.

No obstante, Germana se casó dos veces más: la primera de ellas con Johann de Brandenburgo, del séquito personal de Carlos I, y la segunda con Fernando de Aragón, duque de Calabria.

Por su parte, el uso de la cantárida como afrodisíaco cayó en desuso a partir del siglo XVII a consecuencia de sus muchos efectos secundarios –producía irritaciones gastrointestinales y molestias urinarias, con erección espontánea del pene- y del gran número de envenenamientos del que fue responsable. En el lujurioso siglo XVIII volvería a estar de moda, en la mayoría de los casos empleado directamente como veneno.    
abc.es

14 de diciembre de 2014

 
El héroe español de Cascorro

Eloy Gonzalo García, llamado por los españoles  “El Héroe de Cascorro”, nació en Malaguilla, pueblo de Guadalajara, España, el 1 de diciembre de 1868.   Se crió en la inclusa de Madrid y de joven se enlistó en el Ejército Español.   Fue destinado al Regimiento de Infantería María Cristina núm. 63, en la localidad de Puerto Príncipe, en la provincia de Camagüey, Cuba, adonde llegó en noviembre de 1895.

El 22 de septiembre de 1896 una partida de insurrectos cubanos al mando de Máximo Gómez y Calixto García cercó la pequeña población de Cascorro, no lejos de Puerto Príncipe. La situación del destacamento español se hizo tan comprometida que la única solución era volar un bohío desde el cual causaban graves daños a la guarnición.

Eloy Gonzalo se presentó voluntario para prender fuego a la posición de los insurrectos cubanos. Dice la leyenda que pidió ser atado con una cuerda para que, si caía, su cuerpo pudiera ser recuperado. Así, armado con su fusil y con una lata de petróleo, y atado con una cuerda, se deslizó hacia las posiciones insurrectas, prendiéndoles fuego y regresando indemne a su posición, la cual fue liberada pocos días después por una columna española.  
 
Eloy Gonzalo tomó parte en más acciones militares, siendo condecorado con la Cruz de Plata al Mérito Militar, y murió en el Hospital Militar de Matanzas el 18 de junio de 1897 a consecuencia de una enfermedad. Sus restos fueron repatriados y reposan en un mausoleo del Cementerio de la Almudena  de Madrid junto a los de otros soldados españoles  durante los conflictos de Cuba y Filipinas.

El renombre del "héroe de Cascorro" se hizo muy popular en España en la figura de Eloy Gonzalo, probablemente por su condición de expósito y por la necesidad de exaltar un rasgo de heroísmo individual en una guerra.

En el mismo año 1897 el Ayuntamiento de Madrid decidió homenajear a este héroe. Para ello, le dedicó una calle (la calle de Eloy Gonzalo) y ordenó levantar una estatua en la que actualmente se llama plaza de Cascorro, y que cada domingo es invadida por las casetas del “Rastro” de Madrid y los numerosos pescadores de gangas que la visitan.  

La estatua fue desvelada en 1902 por el rey Alfonso XIII. Se trata de una estatua tremendamente descriptiva, que muestra a un soldado común, rifle al hombro, llevando una soga y una lata de petróleo. En el acerbo popular español, sobre todo entre los madrileños, ha quedado una frase: “¡Das mas lata que Cascorro!”.  

El domingo de la alegría

 
ROMA, 14 Dic. 14 / 12:03 am (ACI).- Este Tercer Domingo de Adviento se suele encender la vela rosada de la Corona de Adviento porque se preanuncia ya la alegría mesiánica de que está cada vez más cerca el día de la venida del Señor.
Compartimos una liturgia familiar (oración) para encender la tercera llama.
 
Se recomienda poner en un lugar especial la corona de Adviento con alguna imagen de la Virgen, crear un ambiente de recogimiento con poca luz, nombrar a un lector especial, así como a un monitor principal, que puede ser el papá o la mamá. Para iniciar la oración, la primera y segunda vela deben estar encendidas.
 
TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
MONITOR: Estamos ya en la tercera semana de Adviento: aumenta nuestra alegría y nuestro júbilo por la venida del Señor Jesús, que está cada vez más cerca de nosotros. Empecemos nuestra oración cantando VEN PRONTO SEÑOR (u otro canto apropiado).
 
1. ¡Oh Pastor de la Casa de Israel!,
trae a tu pueblo la ansiada salvación.
Verbo Eterno de la boca del Padre,
fuiste anunciado por labios de profeta.
¡VEN PRONTO, SEÑOR!
¡LLEGA, OH SALVADOR! (2v)
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
¡VEN, LIBERADOR!
¡CIELOS, LLOVED VUESTRA JUSTICIA!
¡ÁBRETE, TIERRA,
HAZ GERMINAR AL SALVADOR! (2v)
 
2. El clamor de los pueblos se levanta.
Hijo de David, las naciones te esperan.
Queremos la llegada de tu Reino.
Ven a liberar del pecado a los pueblos.
3. Emmanuel, Salvador de las naciones,
eres esperanza del pueblo peregrino.
Sol naciente, esplendor de la justicia,
Tú nos salvarás con tu brazo poderoso.
4. Esperanza de una Mujer humilde:
Ella es la Virgen que pronto dará a luz.
Silenciosa, espera al Salvador:
llega ya la hora de la liberación.
 
MONITOR: Vamos a encender la tercera vela de nuestra corona de Adviento. El Señor está más cerca de nosotros y nos ilumina cada vez más. Abramos nuestro corazón, que muchas veces está en tinieblas, a la luz admirable de su amor.
LECTOR: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas:
"La gente le preguntaba: "Pues ¿qué debemos hacer?"
Y él les respondía: "El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, haga lo mismo". Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: "Maestro, ¿qué debemos hacer?"
Él les dijo: "No exijáis más de lo que os está fijado". Preguntáronle también unos soldados: "Y nosotros ¿qué debemos hacer?"
Él les dijo: "No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada".
Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo; respondió Juan a todos diciendo: "Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga".
Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva".
MONITOR: Vamos a encender la tercera vela de nuestra corona. Cantemos

13 de diciembre de 2014

El burro que nos enseñó a leer


El burro que nos enseñó a leer

 Cien años, ese es el tiempo que ha pasado desde que el poeta Juan Ramón Jiménez regaló al mundo una de sus obras más populares, “Platero y yo”.   Y es que esta historia –que cuenta la vida y muerte de un burro plateado al que su dueño ama con locura- ha conseguido enternecer a una buena parte del mundo. No en vano es es el tercer libro más traducido a diferentes idiomas después de la Biblia y El Quijote.

“Entre los niños, Platero es de juguete. ¡Con qué paciencia sufre sus locuras!”   

La historia de esta obra maestra de la literatura se inició -según el poeta de Moguer- en 1906, año en que comenzó a dar forma a la que sería uno de sus textos más conocidos en el mundo y más leídos por el público infantil. Sin embargo, y a pesar de que en la actualidad suele estudiarse en todos los colegios de España, “Platero y yo” fue una novela dirigida a los adultos. ¿La razón? Cuenta con varios capítulos en los que es palpable una cierta crítica social.   

Así lo afirmaba el propio autor –Premio Nobel de Literatura- en 1956: «Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos nos ocurren»,   señaló.. Quizás ahí reside la clave de su éxito entre el público infantil y juvenil, puesto que, como decía Eugenio D´Ors,  «los niños adorarán Platero y yo porque no ha sido escrito con premeditación para ellos».

Sin embargo, la historia nos dice que la primera edición de este libro que fue publicada en 1914 por «La Lectura» (la que hoy recuerda el Doodle de Google)  se encontraba ubicada dentro de una conocida colección de literatura infantil. Además, en aquellos años no contaba con los 138 capítulos   que tendría la versión definitiva, sino con una selección de 66,  escogida especialmente para los más pequeños de la casa.

El propio Jiménez escribió la siguiente advertencia por entonces: «Este breve libro, en donde la alegría y la pena son gemelas, cual las orejas de Platero, estaba escrito para... ¡qué sé yo para quién!... para quien escribimos los poetas líricos... Ahora que va a los niños, no le quito ni le pongo una coma».

Aseguraba que ninguna de sus páginas le llevó más de diez minutos

«¿Existió de verdad Platero?» se preguntaba hace apenas unos meses Andrés Ibáñez en este periódico. «Sí, nos cuenta Juan Ramón, pero no uno, sino muchos, ya que «platero» es el nombre común con que se conoce en Andalucía a un asno de pelaje gris. «Yo tuve de muchacho y de joven varios –nos cuenta el poeta–. Todos eran plateros.   La suma de todos mis recuerdos con ellos me dio el ente y el libro».

Pese a su éxito, Juan Ramón Jiménez no estuvo del todo contento con el célebre texto. Según los textos que guarda la Fundación Zenobia —llamada así en honor a su esposa, la también escritora Zenobia Camprubí Aymar—, al ”andaluz universal”   le disgustó la primera edición de 63 capítulos, porque a su juicio «estaba descuidada». Según reconoció más adelante, ninguna de las páginas de Platero le llevaron más de diez minutos. El poeta también renegó de las ilustraciones que acompañaban su texto.

De acuerdo con la Fundación Zenobia, J.R. intentó a lo largo de su vida, cambiar Platero en sus muchos apuntes. Así, el escritor lo llamó Platero revivido, Platero residente, Platero (sin yo), Otra vida de Platero, y al final se decide por Primer Platero, Platero Mayor, Último Platero. El escritor justificó los cambios para hacer más sencilla su obra, mejorar la precisión de sus expresiones y actualizar su sistema ortográfico propio.

Los diez pasajes más tiernos del libro

1-«Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro».

2-«Cuando, al mediodía, voy a ver a Platero, un transparente rayo del sol de las doce enciende un gran lunar de oro en la plata blanda de su lomo. Bajo su barriga, por el oscuro suelo, vagamente verde, que todo lo contagia de esmeralda, el techo viejo llueve claras monedas de fuego».

3-«Los niños han ido con Platero al arroyo de los chopos, y ahora lo traen trotando, entre juegos sin razón y risas desproporcionadas, todo cargado de flores amarillas. Allá abajo les ha llovido —aquella nube fugaz que veló el prado verde con sus hilos de oro y plata, en los que tembló, como en una lira de llanto, el arco iris—. Y sobre la empapada lana del asnucho, las campanillas mojadas gotean todavía».

4-«Entre los niños, Platero es de juguete. ¡Con qué paciencia sufre sus locuras! ¡Cómo va despacito, deteniéndose, haciéndose el tonto, para que ellos no se caigan! ¡Cómo nos asusta, iniciando, de pronto, un trote falso!».

5-«Les dije que aquella carrera la había ganado Platero y que era justo premiarlo de algún modo. […] Entonces, acordándome de mí mismo, pensé que Platero tendría el mejor premio en su esfuerzo, como yo en mis versos. Y cogiendo un poco de perejil del cajón de la puerta de la casera, hice una corona, y se la puse en la cabeza, honor fugaz y máximo».

6-«Él comprende bien que lo quiero, y no me guarda rencor. Es tan igual a mí, tan diferente a los demás que he llegado a creer que sueña mis propios sueños».

7-Sobre la noche de Reyes: «¡Qué ilusión, esta noche, la de los niños, Platero! No era posible acostarlos. Al fin, el sueño los fue rindiendo, a uno en una butaca, a otro en el suelo, […] a Pepe en el poyo de la ventana, la cabeza sobre los clavos de la puerta, no fueran a pasar los Reyes... Y ahora, en el fondo de esta afuera de la vida, se siente como un gran corazón pleno y sano, el sueño de todos, vivo y mágico […]¡Ya verás cómo nos vamos a divertir esta noche, Platero, camellito mío!»

«A mediodía, Platero estaba muerto»

8-«Encontré a Platero echado en su cama de paja, blandos los ojos y tristes.   Fui a él, lo acaricié hablándole, y quise que se levantara... El pobre se removió todo bruscamente, y dejó una mano arrodillada... No podía... Entonces le tendí su mano en el suelo, lo acaricié de nuevo con ternura, y mandé venir a su médico. El viejo Darbón, así que lo hubo visto, sumió la enorme boca desdentada hasta la nuca y meció sobre el pecho la cabeza congestionada, igual que un péndulo»

9-«A mediodía, Platero estaba muerto. La barriguilla de algodón se le había hinchado como el mundo, y sus patas, rígidas y descoloridas, se elevaban al cielo. Parecía su pelo rizoso ese pelo de estopa apolillada de las muñecas viejas, que se cae, al pasarle la mano, en una polvorienta tristeza... Por la cuadra en silencio, encendiéndose cada vez que pasaba por el rayo de sol de la ventanilla, revolaba una bella mariposa de tres colores...»

10-«Esta tarde he ido con los niños a visitar la sepultura de Platero, que está en el huerto de la Piña, al pie del pino redondo y paternal. En torno, abril había adornado la tierra húmeda de grandes lirios amarillos. […] —¡Platero, amigo!—le dije yo a la tierra—; si, como pienso, estás ahora en un prado del cielo y llevas sobre tu lomo peludo a los ángeles adolescentes, ¿me habrás, quizá, olvidado? Platero, dime: ¿te acuerdas aún de mí?».

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