19 de marzo de 2014

La orden de atacarme viene de Cuba



María Corina Machado:
"La orden de atacarme
viene de Cuba"


CARACAS/EFE mar 18 2014 23:06 - La diputada opositora María Corina Machado, a la que hoy el chavismo denunció ante la Fiscalía para su eventual enjuiciamiento por la violencia en las protestas, señaló que la acusación en su contra vino de Cuba y llamó a los países de la región a asumir lo que ocurre en Venezuela.

"Tengo muy claro de dónde viene la orden de atacarme, esta orden viene directamente desde La Habana, Cuba, porque el régimen cubano necesita una Venezuela sometida para poder preservar esa tiranía que tanto daño y tantas vidas ha cobrado en esa isla caribeña", indicó Machado en una declaración pública.

Machado se pronunció después de que el chavismo presentara este martes ante la Fiscalía General documentos que demostrarían la presunta responsabilidad de la diputada en los actos de violencia ligados a las protestas que se desarrollan desde el día 12 de febrero y que han dejado 29 muertos.

El presidente de la Asamblea Nacional, el oficialista Diosdado Cabello, dijo que se ha solicitado al Ministerio Público "una investigación inmediata, pertinentemente rápida" contra Machado "por los delitos de instigación a delinquir, traición a la patria, terrorismo, homicidio, hacer llamados a la violencia de manera irresponsable".

"Estoy convencida de que este ataque hacía mi es producto de un régimen aterrado frente a un movimiento ciudadano que no tiene precedente en la historia", indicó Machado.

Añadió que "hoy queremos nuevamente insistir a todos los gobiernos democráticos de América Latina que es hora de que asuman con firmeza, con determinación, con coherencia y valentía lo que ocurre en Venezuela".

Machado pidió a esos países que dejen a un lado sus intereses económicos y geopolíticos y "sean leales a los ideales democráticos".

La diputada agregó que el movimiento de protesta ciudadana "es invencible, no tiene marcha atrás y va a luchar y continuar hasta conquistar nuestra democracia y nuestra libertad".

"Nunca este régimen ha estado tan débil en estos 15 años, nunca su desesperación ha sido mayor y nunca como hoy los venezolanos que luchamos por la democracia y la libertad hemos estado tan cerca de la victoria", señaló.

Machado ha encabezado junto a Leopoldo López, que este martes cumplió un mes detenido también acusado por la violencia de las protestas, la iniciativa "La Salida" con la que reclaman el fin del Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de manera pacífica y en el marco de la Constitución.

Los actos de violencia vinculados a las protestas contra las políticas del Gobierno de Maduro han dejado 29 muertos y más de 350 heridos.

Reproducido del Diario Las Américas, Miami

El camino de san José



El camino de san José

Por Javier Leoz

Fue un camino de OÍDOS ABIERTOS a la voz del ángel (Mt 2,13ss). ¿Percibimos en nuestra vida cristiana las señales que Dios nos envía?

Fue un camino de VIGILANCIA ACTIVA. Yo dormía, pero mi corazón estaba vigilante (Cant 5,2).¿Dejamos para Dios los últimos minutos del día antes de descansar? ¿Tal vez ni los primeros ni los del final  de la jornada?

Fue un camino de VOLUNTAD DE DIOS. Sus ojos, siempre, mirando hacia el cielo. Su corazón, siempre, inclinado hacia Dios (Mt 1,24; 2,14). ¿Qué prevalece en nuestros senderos? ¿Nuestro criterio o la luz del cielo que ilumina nuestras oscuridades?

Fue un camino de ACOGIDA A CRISTO. Los suyos, los que esperaban a Jesús, no lo recibieron. José, por el contrario, abrió las manos para el Dios Humanado (Jn 1,11). ¿Sabemos acoger al Dios que viene a nuestro encuentro en la pequeñez de lo que nos rodea?

Fue un camino de OBEDIENCIA. Sin entender ni comprender demasiado se fió del anuncio del Ángel. Las apariencias engañan y, en José, pudo más el Misterio que lo que le atenazaba. ¿Nos fiamos demasiado de las formas en detrimento de nuestra fe?

Fue un camino de SILENCIO. Las grandes  decisiones se toman en la almohada de la serenidad. José, sin decir demasiado, con su vida lo dijo y lo hizo todo. ¿Somos proclives a las palabras con ruido o  a las obras con silencio?

Fue un camino de SENCILLEZ. Su vida, lejos de toda ostentación o riqueza, tenía el resorte de la sobriedad. Sólo así, José, supo vivir, sentir y proclamar a Dios como su riqueza. ¿Cómo nos tomamos nuestra vida? ¿Con aparatosidad o con lo esencial? ¿Rodeados de superficialidad o con profundidad?

Fue un camino de CONTEMPLACIÓN. Sólo, desde el mirar frente a frente a Dios, José supo salir victorioso de horas de dudas, combates e incertidumbre. Supo templar su alma con la voz del ángel y desde su intuición personal. ¿Dirigimos nuestras miradas a Dios en momentos decisivos o tan sólo en los instantes de abismo?

Fue un camino de NÓMADA. No tuvo miedo a dejar su pobre comodidad para proteger al que tenía que venir al mundo en portal de pobreza. Egipto, entre otras cosas, representa la hazaña de un José valiente y audaz en su afán de protector de Cristo. ¿Guardamos a Jesús antes que exponerlo a su aniquilación por los Herodes de los nuevos tiempos?

Fue un camino de FE. Como los profetas y los patriarcas, José, creyó. Y su fe fue una fe probada y consolidada. No se quedó en buenos gestos o en estériles palabras. Antepuso la voluntad de Dios a sus propios intereses. ¿Qué prevalece en nuestra vida? ¿La fe o la duda? ¿La comodidad o el testimonio de nuestra fe?

Fue un camino de PATERNIDAD. Vivió, con firme compromiso, su responsabilidad en el crecimiento humano y espiritual de Jesús. ¿Somos conscientes de que, el crecimiento del Reino de los Cielos en la tierra, depende también de lo que hacemos o no hacemos nosotros aquí y ahora?

Fue un camino de ORACIÓN. Ni una sola palabra dice el Evangelio sobre la vida espiritual de José. Pero, su trayectoria asentada en el Antiguo Testamento, nos hace pensar que su vida era vida de Dios, vida de Sagrada Escritura, vida contemplativa y cimentada en las promesas del Nacimiento del Salvador. ¿Es nuestra existencia una presencia en Dios y con Dios por la oración?

Fue un camino de REFERENCIA. Ante Jesús, el testimonio de José, fue un libro del cual aprendió las primeras lecciones de su vida. ¿Somos para los demás hojas que enseñen, indiquen o iluminen las sendas de la verdad, la justicia o la paz a los demás?

Fue un camino de ENSEÑANZA. Lo que creía lo ponía en práctica. Fue esposo, padre adoptivo, ciudadano del cielo en la tierra, consejero, maestro, rector del primer seminario de Nazaret, instructor, confidente, creyente y compañero de fe. ¿Enseñamos de palabra y de obra aquello que decimos tener en el corazón? ¿Está Dios en el centro del corazón de nuestra vida o, por el contrario, en la periferia de nuestro pensamiento?

Fue un camino de AUTORIDAD sin imposiciones. Aquello que creyó lo practicó y, ello, fue el mejor cayado para dirigir a Jesús y el mejor corazón para acoger y acompañar a María en su misión de ser Madre de Cristo. ¿Vencen nuestras palabras o convencen nuestros actos?

Reproducido de revistaecclesia.com

18 de marzo de 2014

Simplicidad


Simplicidad


Por Luis Fernando Veríssimo

Cada semana una novedad. La última fue que  la pizza previene el cáncer de esófago. Esto es muy gracioso: el tomate previene esto, la cebolla previene aquello, el chocolate hace bien, el chocolate hace mal, un vaso de vino diario no da problemas, cualquier trago de alcohol es nocivo, tome agua en abundancia, pero no exagere...

Ante esa profusión de descubrimientos, encuentro más seguro no cambiar los hábitos. Sé perfectamente lo que hace bien y lo que hace mal para mi salud:

 El placer hace mucho bien.
Dormir, no me deja ningún cnsancio.
Leer un buen libro me hace sentir nuevo.
Viajar me pone tenso antes de salir,
pero después rejuvenezco unos cinco años.
Los viajes en avión no me hinchan las piernas,
me hinchan el cerebro
y vuelvo lleno de ideas.
Pelear me provoca arritmia cardíaca.

Ver a las personas teniendo arranques de estupidez
me da náuseas.
Ver a la gente tirando latas de cerveza por la ventanilla del auto
me hace perder la fe en el ser humano.
Y las noticias... Los médicos deberían prohibirlas. ¡Cómo duelen!

Caminar hace bien, hacer el amor hace bien, bailar hacer bien.
Quedarse en silencio cuando una discusión es muy acalorada,
hace mucho bien:
usted ejercita su autocontrol y aún mucho más,
al otro día se levanta sin sentirse arrepentido por nada.

Levantarse en la mañana arrepentido de lo que se dijo o se hizo ayer,
eso sí es perjudicial para la salud.
Y pasar el resto del día sin coraje para pedir disculpas, peor todavía.

No pedir perdón por nuestros errores,
guardar penas, ser pesimistas,
tener prejuicios o ser falso moralista, 
eso, no hay tomate ni mozzarella que lo arregle.

Ir al cine, conseguir un lugar central en las filas del fondo,
no tner nadie que moleste su visión,
ningñun celular que suene
y que la película sea espectacular,
¡GUAU!

El cine es mejor para la salud que las palomitas de maíz.
El ejercicio es mejor que la cirugía.
El humor es mejor que el rencor.
Los amigos son mejores que la gente influyente.
Economizar es mejor que deber.
Preguntar es mejor que dudar.
Soñar es lo mejor de todo,
es mucho mejor que nada.

Que tengan buen día y mejor semana.


Luis Fernando Veríssimo es un escritor y periodista brasileño conocido por sus crónicas y textos de humor, especialmente referidos a la satirización de las costumbres.

17 de marzo de 2014

Lo que queda del Madrid de Cervantes



Lo que queda del Madrid
de Cervantes

Poca huella queda del Madrid de Miguel de Cervantes, que vivió en la capital española y cuyos restos se buscan ahora ante el escepticismo de cervantistas como el catedrático Manuel Fernández Nieto, que lamenta que solo se conserve la imprenta de Juan de la Cuesta, que vio nacer al Quijote.

Poca luz hay sobre sus restos mortales, que casi 400 años después de su muerte, acaecida el 23 de abril de 1616, tratan de localizarse con un georradar en el Convento de las Trinitarias de Madrid, donde pidió que le enterrasen. Fernández Nieto duda de que el último deseo del genio se cumpliese.

"Es un convento que se había fundado muy poco tiempo antes, en 1609, aunque realmente hasta 1612 no se estableció y además no tenía iglesia. Cuando Cervantes murió, en 1616, sólo se había enterrado allí a una monja -en 1615-. Yo pienso que lo deberían de haber llevado a la iglesia de San Sebastián", apunta Fernández Nieto.

Pero Víctor Infantes, también catedrático de la UCM, sí cree que los restos de Cervantes pueden estar en el convento donde ahora se buscan. "No hay documentos para pensar que no estén allí; otra cosa es que se puedan encontrar o no teniendo en cuenta las restricciones y dificultades de practicar exhumaciones en un edificio del siglo XVII", explica el profesor a Efe.

Su compañero Fernández Nieto se muestra escéptico sobre la posibilidad de recuperar los despojos de Cervantes incluso en el caso de que se hallen en las Trinitarias. "Aquello pasó por muchas vicisitudes (...). Están documentados más de 12 traslados de restos mortales de unas dependencias a otras, que se irían mezclando; es muy difícil distinguirlos en la actualidad", relata.

Al margen de las dificultades técnicas, hay una cuestión en la que sí coinciden tanto estos dos catedráticos como el presidente de la Sociedad Cervantina, Luis María Anson.

"Me parece muy bien que se busquen los restos, pero no cambiaría nada que se encontrasen. Su obra y la difusión de su figura es tan inmensa, que lo demás es casi irrelevante", resume Ansón en una entrevista con Efe.

Sí hay documentación del paso de Cervantes por Madrid desde 1608 hasta su muerte, en 1616, pero poca huella perdura en la actualidad. "En el Madrid actual solamente queda el recuerdo literario de que don Miguel estuvo por esas callejas", reflexiona Víctor Infantes.
La casa donde murió -en la esquina entre la calle León y la de Francos, ahora llamada Cervantes- se conservó hasta 1833, cuando el propietario la derribó aún sabiendo que en ella había vivido el autor del Quijote y pese a la intervención del rey Fernando VII, que quería que el edificio se conservase, según rememora el profesor Fernández Nieto.

Ahora se alza sobre ese solar del Barrio de las Letras un bloque de viviendas en el que una placa recuerda a los vecinos que ocupan el mismo espacio que cuatro siglos atrás habitó un genio de la literatura universal.

A pocos metros de allí, en la calle de las Huertas, madrileños y turistas toman cañas en Casa Alberto, un restaurante centenario que se alza en el mismo punto en que Miguel de Cervantes ideó "Viaje al Parnaso".

Infantes cita otras dos viviendas: al llegar a Madrid, en 1808, Cervantes residió en la calle de la Magdalena y en 1612 habitó además una vivienda ubicada en la plazuela de Matute.

Lo que sí que sigue milagrosamente en pie es la casa de Lope de Vega, y también iglesias que se vinculan a la historia de Miguel de Cervantes: la parroquia de San Sebastián, el convento de las Trinitarias y la iglesia de Jesús de Medinaceli, en aquel momento de la misma orden, según repasa Fernández Nieto.

Y aunque poco conservado, el Barrio de las Letras es un tesoro porque guarda la memoria de aquel mundo antiguo de los escritores del Siglo de Oro -el XVII- y de los posteriores.

"Se conservan el nombre de las calles, están las placas que el Ayuntamiento ha ido colocando y el barrio se mantiene con un encanto enorme. Es interesantísimo por la mañana, por la tarde, y dicen las malas lenguas que también por la noche", asegura Víctor Infantes.

Cuatro siglos después de la muerte de Cervantes hay una incógnita -dónde están sus restos- y una evidencia que resume este profesor: "Que encuentren sus restos no va a cambiar nada en la vida y obra de Cervantes, pero no deja de ser un asunto político y cultural de mucho interés".

Efe/La Razón, Madrid