22 de agosto de 2013
26 de julio de 2013
CERRADO POR VACACIONES
En realidad no está cerrado del todo,
porque hay mucho que leer
en nuestro archivo.
Palmas Amigas
volverá con nuevos comentarios
el 23 de agosto.
¡Hasta entonces!
DESCANSAD, PEREGRINOS DE COMPOSTELA
¡Descansad, peregrinos, en paz!
Por
dos vías, con sabor a fe y a esperanza,
os
habéis marchado repentinamente de este mundo.
Allá,
cerca del Finisterre,
habéis
encontrado el final de esta tierra
más
no el final de vuestra existencia.
¡Descansad, peregrinos, en paz!
Porque,
aunque descarrile un tren
no
podrá nunca ese accidente
con
lo más grande que llevabais en vosotros:
la Fe.
Hacia
Santiago se dirigían vuestros ojos
y,
con Santiago, ojala que despertéis en el cielo.
Hacia
Santiago iba el tren de vuestros sueños
y,
con Santiago, deseamos para vosotros el Paraíso.
Hoy
el incienso del boutafumeiro sea para vosotros.
Hoy
las misas de nuestro Patrón sean por vosotros.
Hoy
el tañido de las campanas
nos llamen a oración por vosotros.
Hoy
el silencio
sea bandera del respeto por vuestra ausencia.
No
habéis alcanzado la Plaza del Obradoiro
pero
por estas letras, en nombre muchos amigos,
os
deseo que alcancéis algo más grande y eterno:
el Cielo.
¡Descansad, peregrinos de Compostela!
Javier
Leoz.
25 de julio de 2013
EL PAPA FRANCISCO EN LA FAVELA VARGINHA
Discurso
del Papa Francisco
en la
favela de la comunidad de Varginha
(Manguinhos)
Queridos hermanos y hermanas
Es bello estar aquí con ustedes. Ya
desde el principio, al programar la visita a Brasil, mi deseo era poder visitar
todos los barrios de esta nación. Habría querido llamar a cada puerta, decir
«buenos días», pedir un vaso de agua fresca, tomar un «cafezinho», hablar como
amigo de casa, escuchar el corazón de cada uno, de los padres, los hijos, los
abuelos… Pero Brasil, ¡es tan grande! Y no se puede llamar a todas las puertas.
Así que elegí venir aquí, a visitar vuestra Comunidad, que hoy representa a
todos los barrios de Brasil. ¡Qué hermoso es ser recibidos con amor, con
generosidad, con alegría! Basta ver cómo habéis decorado las calles de la
Comunidad; también esto es un signo de afecto, nace del corazón, del corazón de
los brasileños, que está de fiesta. Muchas gracias a todos por la calurosa
bienvenida. Agradezco a Mons. Orani Tempesta y a los esposos Rangler y Joana
sus cálidas palabras.
1. Desde el primer momento en que he
tocado el suelo brasileño, y también aquí, entre vosotros, me siento acogido. Y
es importante saber acoger; es todavía más bello que cualquier adorno. Digo
esto porque, cuando somos generosos en acoger a una persona y compartimos algo
con ella —algo de comer, un lugar en nuestra casa, nuestro tiempo— no nos
hacemos más pobres, sino que nos enriquecemos. Ya sé que, cuando alguien que
necesita comer llama a su puerta, siempre encuentran ustedes un modo de
compartir la comida; como dice el proverbio, siempre se puede «añadir más agua
a los frijoles». Y lo hacen con amor, mostrando que la verdadera riqueza no
está en las cosas, sino en el corazón….
El
discurso completo en:
ANTE EL APÓSTOL SANTIAGO...
Ante el Apóstol Santiago y con el corazón puesto en la misericordia divina, invoquemos al Señor por quienes están ahora en su presencia, por
los heridos que luchan por la vida y por los familiares de todas las víctimas.
23 de julio de 2013
CUARTO ANIVERSARIO
Este blog ha completado ayer su cuarto año. Hoy comienza otro con nombre recién entrenado aunque sigue siendo el mismo en la medida que me alcance el tiempo para escribir o agregar comentarios. Agradezco a todos sus lectores, los amigos y los que sin serlo directamente ya lo son desde el momento en que se interesan en leerlo.
FRASE DE SABIDURIÍA
"Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor".
(San Agustín 354 – 430)
22 de julio de 2013
EL LEGADO DE HAROLD CEPERO
Felice Gorordo **
Todos nosotros de Raíces de Esperanza que
llamamos a Oswaldo y a Harold “amigos y héroes”, tenemos la responsabilidad de
honrar humildemente su memoria y asegurar que nunca olvidemos su legado.
Tanto Oswaldo como Harold eran mis héroes
personales, y para muchos de nosotros eran verdaderos gigantes entre los
individuos que sirven de inspiración por medio de su ejemplo, con su valentía,
compasión, esperanza y paz. Conocí a Oswaldo en mi primer viaje a Cuba hace ya
9 años. En cierta manera, fui en busca de él; fui para conocer a esta figura
inspiradora, para saber que era real. Me siento sumamente afortunado de haber
compartido con él varias veces luego de ese increíble viaje que cambió mi vida
para siempre. Era una fuente de inspiración infinita en ese entonces, y
continúa siéndolo hoy. Oswaldo era un hombre humilde y me mostró el poder de la
humildad y la compasión, aun cuando sientes que estás siendo perseguido. Sin importar
la dificultad de las circunstancias que confrontaban él y su familia, tenía un
sentido imperecedero de esperanza y perseverancia que alimentaba el fuego de su
movimiento, de sus seguidores y de un sinnúmero de otros que creen en el
inigualable “poder de los impotentes”.
Liderando el Movimiento Cristiano Liberación y
una campaña de petición de firmas para su proyecto original –el proyecto
Varela– Oswaldo comprobó que un número creciente de cubanos no sólo estaban
listos para un cambio: estaban decididos a lograrlo. A pesar de que se
utilizaron constantemente tácticas intimidatorias contra él y su familia,
Oswaldo nunca permitió que se le distrajera de su labor para realizar su meta
de que una sociedad civil se desenvolviera en Cuba.
Harold fue tanto un héroe como un hermano, un
amigo cuya solidaridad y amor fraternal continuaban reforzándose a pesar de la
distancia y el tiempo. La primera vez que supe de Harold fue cuando lo arriesgó
todo simplemente por defender sus creencias; arriesgó su carrera, su bienestar
y hasta su vida. Cuando se le amenazó con expulsarlo de su universidad por
haber firmado orgullosamente en apoyo al Proyecto Varela, Harold defendió
valientemente sus convicciones, dispuesto a renunciar a sus estudios para
defender en lo que creía. Pero no se detuvo ahí: lo llevó más allá compartiendo
su historia con otros para que ellos también supieran que negar lo que creen es
un castigo mucho mayor del castigo que se le puede imponer a uno por defender
sus creencias.
Fue en gran parte su ejemplo, su sacrificio, su
coraje y su compromiso infalible que me llevaron a regresar a Cuba una y otra
vez. Como todo amigo, el tiempo no era ningún problema. Sin importar cuánto
tiempo pasara, siempre continuábamos donde nos quedamos la última vez que nos vimos.
Mis recuerdos favoritos de Harold eran de él paseándose por los campos de caña
de azúcar de su querida provincia, o la disminución de la piedra caliza en el
muro del Malecón, hablando acerca de la familia, la fe, el amor y la pérdida, y
su pasión por el béisbol y los Beatles. A pesar de tener muy pocas posesiones,
Harold fue también una de las personas más compasivas y generosas que conocí.
Gracias a él mi armario está lleno de artículos de colección del equipo cubano
de béisbol los Industriales, después que le conté que era el equipo favorito de
béisbol de mi abuelo.
Harold también tenía un sentido de paz interna
completamente contagioso. Nunca he comprendido verdaderamente lo que es el
sufrimiento. Mi fe me provee un poco de contexto para entender lo que es, pero
siempre he tenido problemas con su significado, y uno de mis últimos recuerdos
de Harold fue una conversación que tuvimos acerca de lo que el sufrimiento
significaba para él.
Unos meses después, Harold me envió un regalo a
través de una amistad mutua. Era un viejo disco LP (de los 60 o los 70), que
traía dos canciones llamadas Imagine y Let It Be, cantadas por John Lennon. He
escuchado estas canciones varias veces desde que supe la noticia, y todavía no
puedo encontrarle el sentido a esta tragedia, pero encuentro consuelo al
imaginarlo acogido por los “brazos de nuestra Madre María”. Puedo imaginarlo
viéndonos desde arriba ahora, mientras murmura unas palabras sabias para
traernos algún tipo de paz.
Harold dedicó su vida entera a difundir un
mensaje de amor, esperanza y paz. Tanto él como Oswaldo inspiraron al pueblo
cubano a tomar el control de sus vidas. Tanto Oswaldo y Harold eran soñadores.
Soñaban con un día en el cual los cubanos llegaran a ser los autores de su
futuro y trabajaron arduamente con eterno amor para realizar ese sueño. Ahora
depende de nosotros asegurar que su memoria no perezca, y hacer sus sueños
realidad.
**Cofundador de Raíces de Esperanza, una
organización internacional sin fines de lucro enfocada en apoyar a la juventud
cubana.
Reproducido de El Nuevo Herald
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