19 de abril de 2013

FRASE DE SABIDURÍA

El amor físico es un instinto natural, como el hambre y la sed; pero la permanencia del amor no es un instinto.

- André Maurois, novelista y ensayista francés (Elbeuf, 1885 - Neuilly-sur-Seine, 1967)

18 de abril de 2013

AMADO TRINIDAD, EL HOMBRE DE LA RADIO



AMADO TRINIDAD:
EL HOMBRE DE LA RADIO


Por Jorge Luis González Suárez
http://www.primaveradigital.org

Amado Trinidad Velazco, nacido en 1893 en la actual provincia de Las Villas, hijo de un comerciante de tabacos, heredó junto a sus dos hermanos ese mercado tabacalero. Juntos fundaron en 1921 la firma Trinidad y Hermanos. En 1939, vendió su parte por dos millones de pesos y se inició en su nueva profesión. El 1 de abril de 1940 se crea, por la fusión de varias emisoras del país con la planta de Trinidad, la nueva empresa radial denominada Radio Habana Cuba (RHC Cadena Azul), radicada en el habanero Paseo del Prado 51.
 

Las características de la nueva emisora quedaron establecidas por cinco puntos fundamentales:

- Destacar la cubanidad.
- Dar protección al artista nacional
- Situar al músico cubano en el sitial que merece
- Llevar al oyente la mejor música
- Brindar al radioescucha un arte superior.


Para conseguirlo, este nuevo promotor pagó salarios muy elevados a todos los artistas, músicos y personal técnico contratados por la RHC con carácter de exclusividad.

Esta radiodifusora ganó con rapidez el favor del público nacional y estableció una competencia con la CMQ, cuyos dueños en ese momento eran Ángel Cambó y Miguel Gabriel, quienes muy pronto se vieron desplazados a un segundo plano.

Para percatarnos de la magnitud de los avances obtenidos por su dueño con el espíritu emprendedor que lo caracterizara, baste citar dos hechos: RHC fue la primera Cadena Nacional Telefónica y contó con el mejor cuadro de artistas y técnicos de su época. Su nómina incluyó 40 cantantes, 34 actores, 18 locutores, 20 escritores, 10 compositores y 10 orquestas.

Algunas de las figuras más significativas de esta empresa fueron los líricos Iris Burguet y Manolo Álvarez Mera; los cantantes René Cabell, Vicentico Valdés, Miguelito Valdés, Joseíto Fernández y Barbarito Diez; actrices y actores como Rita Montaner, Jesús Alvariño, Rolando Ochoa, Leopoldo Fernández, Aníbal de Mar, Otto Sirgo y Rosendo Rosell, toda una pléyade de representantes del arte.

Con la entrada de Goar Mestre a la CMQ comienza lo que la prensa de la época calificó de “fajatina” entre colosos. Este hombre, educado en los Estados Unidos, conocedor profundo del medio, ambicioso y más conservador en aspectos cruciales, emprendió la guerra con los mismos medios de Trinidad, pero en escala mayor.

La contienda se mantuvo a lo largo de toda la década del 40 del pasado Siglo, pero en detrimento del iniciador de las reformas, quien junto a acciones poco certeras, derrochó su patrimonio y fue esquilmado por sus colaboradores.

Este hombre, quien aparte de elevar el nivel de vida de los artistas y músicos cubanos emprendió empresas paralelas como la revista “Ecos de la RHC Cadena Azul, realizó numerosas presentaciones de espectáculos teatrales y musicales por todo el país, fue un benefactor para muchos que solicitaron su ayuda.


El aparatoso despliegue de dinero mediante el cual pretendió acabar con su competidor se convirtió en un boomerang. Esta política empresarial alocada lo condujo al abismo. El día 1ro de marzo de 1954 la famosa emisora permaneció cerrada con una guardia policial en sus puertas: el negocio había llegado a su fin.

Esta no fue su única desdicha. Su esposa, Florángel Cañizo le planteó sus desavenencias conyugales, sobrevino la ruptura del matrimonio y, lo peor para Amado Trinidad fue que esta le negase posteriormente ver a su idolatrada hija, llevándosela consigo. En vano clamó por ella el desventurado padre.

Buscó refugio en su finca San José, próxima a la Habana, dedicándose al cultivo de la tierra. Muchos de aquellos a los que tanto había ayudado le volvieron la espalda. El 11 de agosto de 1955 una noticia conmovió por igual a sus amigos y enemigos: Amado Trinidad Velazco amaneció colgado de una mata de mangos: había consumado el suicidio de un hombre de campo.

Su funeral se celebró en la hoy desaparecida Funeraria Caballero, en 23 y M, en la misma esquina donde tenía establecido su imperio el hombre que lo arrastró a la ruina. Una doliente multitud de artistas, amigos y pueblo acompañó a este Rey Guajiro a lo largo de la calle 23 hasta la Necrópolis de Colón.

En el 87 aniversario de la radio cubana, cuando apenas se le menciona y algunos incluso llegan a criticarlo por presuntas intenciones de enriquecimiento, sirvan estas modestas líneas para recordar a quien entregó fortuna y vida por el fomento de una auténtica cultura nacional.

Valga señalar, por último, que Prado número 54, esquina a Capdevila, donde estuvieron los estudios de la RHC Cadena Azul, es hoy un solar yermo. La tarja que preservaba la memoria del estelar empeño desapareció al ser demolido el viejo edificio. Confiemos en que, algún día, será vuelta a colocar.

Hasta aquí el escrito del Sr. Jorge Luis González Suárez, publicado en el blog  primaveradigital.org.  Estimo oportuno publicar igualmente algunos comentarios enviados al mismo por descendientes de Amado Trinidad Velazco, que esclarecen o contradicen  parte de lo expuesto en el aspecto personal de su biografía.





Chelo Trinidad Canizo said this on 07 Mar 2010 11:27:41 PM EDT

Yo soy la "idolatrada hija" de Amado Trinidad a la cual usted se refiere. El matrimonio de mis padres no se disolvió de la manera tan simple como usted indica en su relato. Claro, que no me imagino que nadie además de mi familia íntima estuviera consciente de lo que pasó entre los dos, y aun podíamos decir, entre todos nosotros. Si quisiera mas detalles, los falicitaré con gusto. 
   


 
Walter Cepero Trinidad  said this on 27 Jun 2010 10:44:33 AM EDT

Por casualidad tropecé con el artículo y me alegra que Ud hable asi de mi abuelo; yo soy uno de los nietos que aun viven en Cuba, hijo de Luisa María, hija de Amado en primer matrimonio con Otilia. Le escribo para hacer una corrección histórica ya que de este matrimonio y de sus hijos y demás familiares no se dice nada en su artículo. Walter Cepero Trinidad.


 
said this on 11 Jul 2011 10:35:09 AM EDT
Hello Walter,

Yo soy María Trinidad la esposa de Amado Trinidad, el hijo de Ramón Trinidad y nieto a la vez de Amado Trinidad Velasco. Al leer su comentario no sabía que Amado (mi esposo) tenía una tía hija de Amado y Otilia. Yo solo conocía a Luis Trinidad que fue padrino de nuestra boda, y creo que Amado (mi esposo) tenía dos años cuando su abuelo murió.

Estoy de acuerdo con usted ya que en el artículo que por casualidad encontré no hacen mención alguna de la Sra. Otilia ni de sus hijos, Ramón, Luis y su mamá Luisa María. No sé cuando fue escrito este articulo pero por casualidad tropecé con él. Yo no conozco mucho de la historia, solo lo que me ha comentado mi esposo y las personas que he conocido, que al ver el nombre de mi esposo Amado Trinidad enseguida nos hablan de su abuelo y del el gran hombre y ser humano que fue. Yo salí pequeña de Cuba y me crié en Miami, pero mis padres si sabían quién era Amado Trinidad Velasco al igual que muchas personas que aun hacen mención de él en este país. Le voy a comentar a mi esposo que tiene un primo en Cuba y espero que el artículo sea actualizado con los demás familiares de Amado y su primera esposa Otilia, ya que mi esposo me ha hablado de su abuela Otilia y me extrañó que no se hiciera mención alguna de su primera familia.
 
Saludos, Maria



N   Nancy Nancy Otilia Cepero Trinidad   said this on 14 Oct 2011 4:15:29 PM EDT
Mi email es...reynanper@yahoo.com


 

 
Nancy Otilia Cepero Trinidad   said this on 14 Oct 2011 4:13:47 PM EDT
Soy la primera nieta de Amado Trinidad Velazco y Otilia Fernández Navarro. Vivo en Canada. El me llamaba Chinita Mía. Quisiera, María Trinidad, esposa de mi primo hermano, hijo de mi tío mayor Ramón Trinidad Fernández....contactaras conmigo.

Remitido por Joe Noda
  

FRASE DE SABIDURÍA

En cuanto el hombre abandona la envidia, empieza a prepararse para entrar en el camino de la dicha.
- Wallace Stevens, poeta estadounidense (1879–1955)

17 de abril de 2013

17 DE ABRIL DE 1961


 

17 DE ABRIL DE 1961


Por Hugo J. Byrne

A mi amigo el Capitán René García, héroe de la Brigada 2506

 

“Pagaremos cualquier precio, soportaremos cualquier carga, encararemos cualquier dificultad, apoyaremos a cualquier amigo y nos opondremos a cualquier enemigo para asegurar la supervivencia y éxito de la libertad”

John F. Kennedy (discurso inaugural)

 

“Por la primera vez en treinta y siete años me sentí avergonzado de mi país”

Grayston L. Lynch (“Decision for Disaster”)

Hay impresiones que permanecen vívidas en la mente y ni siquiera el paso del tiempo disminuyen. Dicen que el dolor físico se olvida y es verdad. En el año 2011 sufrí tres operaciones, incluyendo una de seis horas en la que perdí siete pintas de sangre y que dejara la parte izquierda de mi diafragma rígido, impidiendo al pulmón del mismo lado su función normal. Me repararon con otra cirugía varios meses después. Estoy seguro que me sentía muy mal durante ese tiempo, pero ya no recuerdo el dolor.

He sufrido muchas heridas dolorosas, incluyendo dos por arma de fuego y a menudo necesité suturas, vendas y sueros durante mi juventud. Recuerdo los incidentes, pero nó el malestar físico. Dicen los sicólogos que el recuerdo del dolor desaparece por medio de un mecanismo subconsciente que tiene esa específica tarea. Pero para mí hay una excepción.

En la mañana del lunes 17 de Abril de 1961 me alisté para ir al trabajo desde las 5:30 am. Demasiado temprano para mis hábitos. Aunque no me acuerdo, es probable que había pasado una mala noche. En mi organismo, madrugar involuntariamente siempre se relaciona al insomnio.

Aún me desempeñaba (no quiero usar el verbo “trabajar”) en el mismo edificio de la calle Fábrica #10 de Luyanó donde se encontrara la Maderera Antonio Pérez hasta su robo por Castro en octubre del año anterior. Mi “trabajo” no me hacía perder el sueño: en Castrolandia el trabajo es una ficción.

Sin embargo tenía otras preocupaciones serias, como el rápido crecimiento de mi familia. Mi hija mayor había nacido en septiembre del 60 y mi esposa estaba esperando un nuevo retoño. Además, me sentía muy abatido por el deceso de mi padre tres días antes y me había involucrado hasta el cuello en actividades subversivas. Sabía los riesgos que enfrentaba. El Escambray recién había ofrendado su primera cuota de mártires en combate y en ejecuciones sumarias, mientras yo esperaba en vano una orden inminente a la insurrección urbana.

Esa mañana memorable dejé un mensaje en la puerta a unos vecinos a quienes no quería despertar a deshora. Era algo que olvidé hacer el domingo. Para ello caminé una cuadra hacia el oeste, en la acera frente al Parque Japonés de Almendares. Al regreso una avispa se atascó entre mi nuca y el cuello almidonado de la camisa. La aplasté con la mano pero no pude impedir el aguijonazo. ¿Fue esa ponzoña una premonición del desastre que ocurría 150 millas al sureste? Nunca he creído en tales cosas, pero recuerdo aún la ardentía como si la ridícula picada de hace 52 años hubiera sido ayer.

No es mi propósito recordar a los lectores las razones políticas del injusto, fatal fracaso que sufriera Cuba y que se autoinfligiera Estados Unidos en esa fatídica ocasión. A estas alturas de la historia es muy evidente donde reside la responsabilidad criminal. Los cubanos del destierro que aún no lo sepan, no tienen remedio ni perdón.

Sólo haré una sinopsis histórica de lo ocurrido en el aire, para beneficio de quienes por juventud u otra razón válida desconozcan los infames detalles. Por eso voy a referirme exclusivamente a lo sucedido en el espacio aéreo sobre el teatro de operaciones durante los días 15, 16 y 17 de abril de 1961.

El día 8 de abril se decidió el destino de la operación, garantizando su fracaso. Todo combate aeronaval requiere para su éxito el dominio absoluto del aire. Este es un axioma indisputado. El 17 las remanentes fuerzas aéreas castristas fueron capaces de derribar 5 de los dieciseis aviones insurrectos B-26 de apoyo terrestre, negando a la Brigada la menor posibilidad de consolidar su desembarco. En términos cuantitativos, la Brigada perdió un tercio de su fuerza aérea ese día, incluídos 8 de sus mejores pilotos. Todo el plan de la Agencia Central de Inteligencia se basaba en la premisa de que la Brigada no encontraría oposición en el aire.

El plan original se iniciaba con un ataque masivo de 22 B-26 para destruir los aviones castristas en tierra. La Casa Blanca lo vetó desde el 8 de abril, cuando arbitrariamente cambiara el lugar del desembarco de la zona de Trinidad a Bahía de Cochinos. Para ese único ataque se usaron solamente 8 B-26. Ese fue el inicio del desmoronamiento de una operación que, en contradicción a lo reclamado por sus críticos, sólo pretendía consolidar una cabeza de playa.

Después del único ataque aéreo de la Brigada a las bases de la Fuerza Aérea castrista el 15 de abril, la Casa Blanca ordenó la cancelación de otros dos, programados contra las mismas bases para el domingo 16 y el lunes 17. Este último debía ocurrir simultáneamente a los desembarcos en Bahía de Cochinos.

Aunque en ese momento no se dieron explicaciones a los líderes de la Brigada, más tarde la misma fuente circuló la especie de que el Embajador ante Naciones Unidas, Adlay Stevenson, había amenazado con su renuncia a menos que se detuvieran los bombardeos. Stevenson, tan “liberal” como Kennedy, aunque detestado por el Ejecutivo, negó enfáticamente la versión.

Aunque el ataque del 15 causó daño considerable, no logró liquidar por entero a las FAR. A Castro le quedaban dos T33, dos Sea Fury y por lo menos un B-26. El T-33 es la versión de entrenamiento del F-80, un “jet” usado por Estados Unidos durante la primera fase de la Guerra de Corea. El Sea Fury era un caza naval británico de propela, con cañones de 20 mm montados en las alas y capaz también de montar cohetes. Esos pocos aviones remanentes hicieron toda la diferencia del mundo para Castro.

Los lentos B-26 de la Brigada, con apenas el combustible necesario para sobrevolar la zona de operaciones por breves minutos después de negociar cientos de millas en cada dirección desde su base en Nicargüa y carentes de cañones de cola, constituían absolutos “sitting ducks” para esas naves. Todos los pilotos de ambos bandos irónicamente habían recibido entrenamiento de la Fuerza Aérea de U.S.A.

De los contendientes sólo los castristas contaron con el equipo adecuado y no describo a los obuses ni a los tanques “Stalin” del “gallego” José Ramón Fernández, sino a los T-33 y los Sea Fury que la ciega y cobarde decisión de Washington dejaran intactos. Los primeros, como se comprobara sin la menor duda en los iniciales encuentros con la Brigada en Playa Larga, habían fracasado con estrépito. Fueron los aviones castristas quienes hundieran a los transportes de tropas y decimaran a la fuerza aérea atacante.

Las acciones heroicas de los brigadistas en tierra, muchas y extraordinarias, han sido ya narradas por decenas de testigos presenciales. Washington se autoderrotó, pero los brigadistas nunca se rindieron.

Honor y gloria a todos ellos.

MARGARET TATCHER, LA DAMA DE HIERRO



Margaret Tatcher,
la dama de hierro


La 'Dama de Hierro' ejerció de primera ministra entre 1979 y 1990, después de ganar tres elecciones consecutivas. Fue la única mujer que ha presidido un gobierno en la historia de Reino Unido y la persona que más años desempeñó el cargo desde principios del siglo XIX.

Nacida en 1925 en Grantham, una pequeña ciudad del noreste de Inglaterra, pasará a la historia como una de las figuras políticas más influyentes del siglo XX, tanto por su condición de primera mujer jefa de Gobierno en una potencia europea como por unas contundentes políticas neoliberales que le hicieron ganarse el apodo de 'Dama de Hierro'.

Margaret Thatcher, hija de un tendero, creció en una familia vinculada a la política local. Trabajó como investigadora química tras estudiar en la Universidad de Oxford, pero pronto reorientó su carrera para convertirse en abogada e iniciar un camino en el Partido Conservador. La entonces Margaret Hilda Roberts -se cambió el apellido tras casarse en 1951 con el empresario Denis Thatcher- aspiró por primera vez a un cargo público en las elecciones de 1950. Se convirtió en la mujer más joven de todo el país en presentarse para un escaño en la Cámara de los Comunes, pero no logró imponerse en el bastión laborista de Dartford.

Tampoco lo hizo un año después, cuando volvió a presentarse, pero redujo la ventaja de la que gozaba hasta entonces el partido rival en Dartford y ganó notoriedad pública. Su oportunidad definitiva en política le llegó en 1959, fecha en la que se impuso por la circunscripción de Finchley y logró un escaño que no dejaría hasta 1992.

Ya en la Cámara de los Comunes, Thatcher comenzó a ocupar puestos de responsabilidad dentro de las filas 'tories' y entre 1964 y 1970 ejerció diferentes puestos dentro del gabinete alternativo que mantenía en la oposición el entonces líder conservador, Edward Heath.

La llegada de Heath al poder, en 1970, supuso también la entrada de Thatcher en el Gobierno como ministra de Educación. La derrota en las elecciones celebradas cuatro años después marcó un punto de inflexión en el hasta entonces estable panorama conservador y Thatcher decidió enfrentarse con Heath por el liderazgo del partido.

Aunque muchos compañeros de formación daban por segura la victoria del antiguo 'premier', fue Tatcher la que se impuso y la que pasó a liderar el partido. La renovación 'tory' culminó en 1979 con la victoria del partido en los comicios generales.   

Thatcher inició entonces un mandato que revalidaría hasta en dos ocasiones y que le permitió liderar el Gobierno británico hasta 1990. Estos más de once años en el poder representan un hito en la política de Reino Unido del siglo XX, acostumbrada a primeros ministros menos duraderos.

Esos once años no sólo supusieron una etapa clave en la historia británica, sino también para la vida de Thatcher, que recogió el bastón de mando como la primera mujer que asumía el principal cargo político del país y lo dejó ya para siempre ligada al apodo de 'Dama de Hierro', tal como la bautizaron los soviéticos.

El mote refleja su mano firme en la toma de decisiones y su defensa férrea de políticas liberales como la privatización de empresas estatales, la reforma de los sindicatos, la reducción de impuestos y la rebaja del gasto social. Por una parte, consiguió reducir la inflación pero, por otra, no supo contener el desempleo, que aumentó drásticamente durante sus años en el cargo.

En materia de política exterior, de los gobiernos Thatcher destacan la victoria en 1982 de las Fuerzas Armadas británicas frente a Argentina por la soberanía de las islas Malvinas y la cercana relación que mantuvo con el presidente estadounidense, Ronald Reagan, con quien compartía la animadversión por el comunismo.

La llegada de Mijail Gorbachov a la URSS supuso, no obstante, una mayor apertura de Thatcher a Moscú, hasta el punto que en 1984 invitó al líder soviético a Reino Unido y le ofreció colaboración a cambio de reformas.

En 1984, la primera ministra sobrevivió a un atentado del IRA que tenía por objetivo la cumbre del Partido Conservador celebrada en Brighton.

La victoria en las Malvinas y la división de los laboristas ayudó a Thatcher a imponerse en las elecciones generales de 1983, un éxito que reeditó cuatro años después, en 1987. Sin embargo, conforme pasaban los años, el carisma de Thatcher fue quedando eclipsado por unas polémicas iniciativas que no gustaron incluso a miembros de su propio partido.

Entre sus decisiones más controvertidas figura el 'poll tax', un tributo local que obligaba a todos a contribuir por igual y que generó importantes disturbios sociales, y su oposición a una mayor integración en Europa. Presionada por su partido, Thatcher terminó dimitiendo en noviembre de 1990, tras lo cual John Major se convirtió en líder 'tory' y primer ministro.  

La era Thatcher, que ha dejado como legado un sistema político, el 'thatcherismo', con tantos adeptos como detractores, llegó a su fin en 1992 con la salida de la ya ex primer ministra de la Cámara de los Comunes. Convertida en baronesa, fue designada como miembro de la Cámara de los Lores. A partir de entonces, inició una vida más apartada de la primera línea de toma de decisiones y en la que recorrió parte del mundo dando conferencias. También creó la Fundación Thatcher, cuyo primer objetivo era promover la libertad política y económica en países del este de Europa, y escribió dos libros de memorias que fueron publicados en 1993 y 1995.

Sin embargo, con la llegada del nuevo siglo comenzaron también los problemas de salud de la no tan de hierro Margaret Thatcher. En 2001 y 2002 sufrió una serie de accidentes cerebrovasculares que provocaron que redujera sus apariciones públicas y cancelara sus actividades como oradora.

Reproducido de La Razón, Madrid.