24 de mayo de 2016

La carabina de Ambrosio


Ambrosio, el de la carabina
Marlene María Pérez Mateo

    La literatura sapiencial saturada de historias, mitos, personajes y sobretodo gran saber es parte de todo pueblo. En el saber popular se crece: “Vox populus, vox Deus”. Es esta sencilla, pero para mi entrañable reseña,  un viaje por su razón y origen en la patria cubana, y en las muchas patrias que a ella dieron origen. “La sabiduría viene llamando por las calles y levanta su voz en las plazas”, nos recuerda un versículo bíblico (Pro 1, 20). Así sea.
II

La carabina de Ambrosio            

      Ambrosio era un muy bien intencionado labrador sevillano de finales del siglo XIX a quien las cosas de la agricultura no le iban muy bien. Tomó entonces la nada respetable decisión de convertirse en bandido asaltante de caminos. Para tan poco loable empeño, el cándido de Ambrosio disponía de una carabina en nada de buenas condiciones; no tenía pólvora ni disparaba. Como lógica consecuencia el novel delincuente era objeto de burlas, bromas y changas de todo tipo. Por  lo que podemos suponer su vida de delincuencia careció de éxito y duró poco. Regresó a su antiguo oficio donde discurrió su vida sin penas ni glorias. La descripción de estos hechos aparecieron de manera anónima hacia 1900, aunque en 1791 se ha encontrado una referencia que reza: ”.. importa lo mismo que la carabina de Ambrosio” 

      Pérez Galdós y Gustavo Adolfo Bécquer le mencionaron en sus obras.

    Su significado es para ejemplificar la inutilidad, lo en desuso, lo invalido y poco valorable.

Seríe: “Del dicho al hecho no va mucho trecho”

23 de mayo de 2016

El origen del hojaldre

El origen del hojaldre

El origen del hojaldre se encuentra en la repostería medieval en las zonas bajo influencia árabe, aunque su origen es probablemente anterior, pudiendo encontrarse referencias clásicas a pastas de repostería hojaldradas en Grecia y Roma (Petronio). Pasteles hojaldrados dulces o salados se realizan en España con anterioridad al siglo XVII   En su origen, cada hoja, muy delgada, se hacía por separado y, untadas de grasa, se unían, tal como se sigue haciendo en platos como la pastela marroquí, algo semejante a la masa filo. 

El cocinero español Hernández Máceras  ha dejado en un libro publicado 1606 una receta del hojaldre muy semejante al que conocemos hoy, y distingue entre las preparaciones de masa de hojaldre rellenas, a las que llama pastel, pastelillo o pastelón, según el tamaño, y las empanadas, hechas con masa de pan o semejante.

Los franceses sostienen que la modalidad francesa del hojaldre fue creada por el pintor Claude Gelée, nacido en el año 1600 en Lorena.  Un día en su trabajo decidió inventar un pan especial para su padre que estaba enfermo y encerró un pedazo de manteca dentro del bollo de masa, que después sería cocinado. El resultado fue un éxito. 

Hay una versión muy interesante. Se dice que en Francia, un ayudante trabajaba una masa que le había encargado el jefe panadero. A este ayudante se le olvidó poner la grasa en la masa.   Preocupado porque el jefe panadero le regañara, extendió la masa, le puso en el centro la grasa e hizo varias  dobleces a la pasta extendiéndola cada vez más. Al final llegó el jefe panadero e hizo sus panecillos como siempre. Al ver que la masa se elevaba de una manera uniforme y hacía varias capas entre sí como un libro, sorprendido llamó a su ayudante. Al explicar el ayudante lo que había pasado, el jefe lo abrazó y felicitó por la nueva masa que había creado.  Pasados algunos años esta   masa fue perfeccionándose y salieron variantes con la misma masa y diferente cantidad de grasa  y dobleces.

El uso más antiguo puede que fuera la bstela árabe (o pastela) que ha dado nombre en España a  los pasteles tradicionalmente  hechos siempre de hojaldre, con rellenos variados, aunque la pastela se hace con masa filo,  es decir, hoja a hoja. En la actualidad se emplea tanto en platos salados, como el volován que puede rellenarse de muchos productos. o en postres y dulces como el milhojas.

Aunque el término hojaldre se emplea para referirse a la variedad seca y crujiente, hay diversas masas hojaldradas que se emplean por ejemplo para elaborar los cruasanes, las bayonetas o las palmeras.

Fuente: wikipedia.org

Pastelitos de hojaldre rellenos de jamón y  queso


 Comensales 8

Ingredientes

planchas de hojaldre para hornear empanaditas, o plancha Filo
1 huevo batido
150 gr jamón cocido picado bien pequeño.
100 gr aceitunas rellenas de pimiento  morrón en rodajitas
150 gr queso suizo o mozzarella desmenuzado.

Elaboración

Estirar bien finas las planchas de hojaldre Filo  y  cortar en círculos de 8 cm.

Colocar jamón, queso y aceitunas en la mitad de los círculos de la pasta de hojaldre, o en las planchas para las empanaditas. Cubrir con los restantes y sellar el borde con una cucharilla pequeña.  

Pincelar los pasteles con el huevo batido y llevar a horno precalentado a 200º C, en una bandeja cubierta con papel de cera.

Hornear durante unos 12min o hasta que estén dorados y crujientes.

22 de mayo de 2016

Santísima Trinidad

 
Un Padre que todo lo contiene
del que surge el Amor, la luz, la Vida,
al que todo se dirige sin medida:
creador, poderoso y providente.
Hijo que obediente al mundo diste
tu sangre en el río de la Pascua.
Cordero redentor, liberador que salvas
de la muerte y del pecado que venciste.
Espíritu Santo de Amor vivificado
que surges del corazón del Hijo ungido,
eres el alma de la Iglesia y del hombre redimido
y llevas a plenitud la obra del Amado.
Trinidad Santa de Amor en que vivimos,
peregrinos del Amor tus siervos somos,
adoradores de Verdad sin ver tu rostro
en ti creemos, nos movemos y existimos.
No quiero comprenderte, sería en vano,
quiero sólo adorarte en el misterio,
ser alabanza de tu gloria, cautiverio
del Amor que me aprisiona soberano.
 Fray Alejandro R. Ferreirós, OFM

La vida de los otros


La vida de los otros:
así es la existencia del 1% mas rico
del socialismo cubano

 

  La modelo Gisele Bundchen posa en el Paseo del Prado 

Ignacio Isla, La Habana
El Confidencial, Madrid.

Dicen los que le conocen que Antonio Castro tiene dos grandes pasiones: las mujeres bellas y el deporte. De las primeras disfruta con generosidad, aupado por sus propios atractivos y una carta de presentación que abre muchas puertas, ser hijo de Fidel Castro. Gracias a ese último detalle, su cuenta bancaria goza siempre de abultados saldos, que le permiten ir de vacaciones a lugares tan caros como exóticos, inalcanzables o incluso desconocidos para la mayoría de los cubanos. 

Hace cerca de un año, Tony Castro ganó notoriedad a causa de un viaje en yate a través del Mar Egeo. Se alojó en varios de los complejos hoteleros más exclusivos de las islas griegas y el litoral turco, acompañado por un séquito que habitualmente ocupaba media docena de suites de cada instalación. En casi todas, el coste por noche supera los 1.000 euros.

El idílico recorrido tuvo un único inconveniente. En la ciudad turca de Bodrum, varios fotógrafos de celebridades cometieron el 'pecado' de intentar inmortalizar la cena que Tony ofrecía a unos conocidos. La osadía les valió la agresión física de los guardaespaldas  que protegían al personaje, quienes además también intentaron quitarles las cámaras. El asunto pudo haber llegado a mayores, pero como corresponde a temas tan singulares, rápidamente las autoridades de Ankara archivaron la denuncia presentada por los reporteros y todo quedó ahí.

Solo tres meses antes, el presidente Recep Tayyip Erdogan había desarrollado una 'exitosa visita' a La Habana, durante la cual firmó varios acuerdos comerciales y obtuvo de su homólogo, Raúl Castro, la autorización para construir una mezquita. En suma, no era el mejor momento para estar levantando tempestades por un desencuentro menor.

Las grandes familias del país y la ley del silencio

Por aquellos días, el Gobierno cubano se abstuvo de emitir comunicado alguno. Ante sucesos que impliquen a miembros de las principales familias del país, la norma no escrita prescribe que ningún funcionario, institución o medio de prensa se dé por enterado. Incluso la metafórica alusión publicada en el periódico 'Tribuna de La Habana' no fue más allá de una críptica recriminación, cuyo significado escapó a los que no contaran con acceso a internet. Casi el 80% de la población, cabe señalar.

Tony Castro es un apasionado del golf, deporte en el que ha conquistado varios trofeos. Lo más peculiar es que en todo el archipiélago funcionan menos de una decena de campos que están vedados a sus conciudadanosDe Tony Castro, el cubano común solo conoce su otra faceta, la de 'sportman'. Su nombre saltó a los titulares el día en que se convirtió en médico-jefe del equipo nacional de béisbol (algo así como la Roja para España). Con su designación, el humor criollo ganó un personaje de altura. Así, se hicieron comunes los chistes en torno al 'muchacho' y su posible papel dentro de la escuadra, que parecía dirigir tanto o más que los propios directores designados. “Es que él tiene el celular por el que Fidel dice lo que se debe hacer en todo momento. Recuerden que también la pelota es una batalla contra el Imperio", concluía una de aquellas historias jocosas.

Su labor sanitaria marcó el primer paso de una carrera ascendente que más tarde ha transitado por la presidencia de la federación cubana de la disciplina y la vicepresidencia de la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol, esta última responsabilidad gracias -en primer lugar- a las generosas donaciones del Gobierno que preside su tío. Además, como para no escapar a los lugares comunes, Tony Castro es un apasionado del golf, deporte en el que ha conquistado varios trofeos, incluido el que virtualmente lo califica como campeón nacional. Lo más peculiar es que en todo el archipiélago funcionan menos de una decena de campos y están vedados a sus conciudadanos.

El mundo de "los iluminados"

Juan Padrón, el creador de dibujos animados más emblemático de Cuba, los ha llamado “los iluminados”. Para él, son esos seres investidos de toda la razón, que desde las más altas responsabilidades del Estado y el aparato político  tienen en sus manos las decisiones trascendentales. Parecen ser inmunes al error y a las tentaciones que se derivan del poder. El título se transmite a sus descendientes, que desde su más corta edad disfrutan de una existencia singular y terminan formando sus respectivas familias con personas de la misma clase social.

“Para empezar, no son gente como tú o como yo. La mayoría solo ha oído hablart del Pdo Especial por referencias, pero nunca vivió con cuatro o cinco horas de electricidad al día ni tuvo que viajar en camiones para transportar ganado debido a los problemas del transporte”, cuenta a El Confidencial Israel (nombre ficticio), un treintañero que alguna vez pretendió convertirse en oficial de las omnipotentes Fuerzas Armadas Revolucionarias. Con ese empeño ingresó en el Instituto Técnico Militar José Martí, el más importante de su tipo en la isla.

Allí abrí los ojos. No hablo de los privilegios que les otorgaban a los hijos de los generales o de cómo nos mandaban a trabajar como peones en las casas de algunos jefes. Hablo de la doble moral. Recuerdo la ocasión en que degradaron a uno de los oficiales que nos atendía por haberse encontrado con dos hermanos residentes en los Estados Unidos y que estaban de visita. Según lo establecido, había violado una norma que limita el contacto entre los militares y las personas llegadas desde el exterior, mucho más si se trata de comunitarios [cubanos radicados en Florida]. El problema estuvo en que unas cuantas semanas más tarde me enteré de que los propios Fidel y Raúl tienen varios hijos casados con extranjeros, y más aún, que no son los únicos. Fue entonces cuando me pregunté: ¿qué hacen ellos en esa situación, se van de la casa, evitan recibir a los nietos? Ya te jode”.

No resulta fácil traspasar los límites impuestos por la élite para defender su pedazo de país. El primer obstáculo es de carácter territorial. Aunque a la hora de pensar en La Habana siempre saltan a la retina las imágenes de su zona más antigua o de las incontables torres de apartamentos del Vedado, en realidad la capital de 'los más' solo comienza cuando se cruza el río Almendares y se transita -siempre hacia el oeste- por la quinta avenida del reparto Miramar.

Las mansiones construidas por la burguesía antes de 1959 son hoy las residencias de los "winners" del socialismo cubano. Su mundo se extiende por casi 15 kilómetros cuadrados, divididos en cuatro urbanizaciones fundamentales: la ya mencionada Miramar (donde se ubica el grueso de las embajadas) y las tres que acogen a lo más selecto de la nomenklatura y sus colaboradores inmediatos, Atabey, Siboney y Cubanacán. En un punto aledaño a las dos últimas está Jaimanitas, una pequeña barriada cuyo único mérito remarcable es ser la sede de Punto Cero, la casa de Fidel Castro.

Su vida difiere de la del común en todos los aspectos, empezando por el lugar de residencia, continuando por las escuelas y los hospitales a los que acuden, y terminando por los espacios en que se divierten“Hablamos de zonas exclusivas para compradores exclusivos”, se enorgullece Juan Carlos Horta, un corredor de bienes raíces especializado en inmuebles de alto valor, destinados sobre todo a nuevos ricos, a nacionales que pretenden repatriarse y a empresarios extranjeros. “Se trata de un mercado de mucha vitalidad: las propiedades que hoy se cotizan en torno al medio millón de dólares en un par de años deberán estar duplicando ese valor o incluso más”, dice a El Confidencial. 

En su caso, no parece tratarse de una exageración. Si bien en algunos puntos el acceso se restringe o hasta llega a ser completamente prohibido debido a razones de seguridad, un breve recorrido por Cubanacán pone de manifiesto que allí el dinero no es un visitante ocasional.  Además de los propios inmuebles y su estado de conservación, una muestra evidente es la abundancia de coches de buenas marcas y años recientes (en Cuba, tener coche propio sigue siendo un lujo impensable para la mayoría de las familias).

Alexei, un proveedor de frutas y otros productos agrícolas que regularmente visita el reparto, sabe que de puertas adentro el lujo es aún mayor. Cada principio de semana se traslada con una vieja camioneta Ford desde la finca familiar, en las afueras de la ciudad, para abastecer a sus clientes. “En realidad, son compradores de mi padre, que los ha abastecido desde siempre con alimentos orgánicos y de primera calidad. Yo voy lo mismo a rentas para extranjeros que a casas de gerentes y dueños de negocios particulares. Aquí no hay pobres, y las pocas casas que quedan más 'malitas' ya las están vendiendo o reparando. ¡Cuando te digo que en algunos lugares me he topado hasta con 'jacuzzis' y parqueos para cuatro o cinco coches!”, cuenta a El Confidencial.

Durante años, la élite del oeste de La Habana nutrió sus filas con dirigentes del Gobierno y el Partido Comunista y algunos integrantes de la vieja burguesía republicana -sobre todo profesionales- que encontraron acomodo dentro de las instituciones del nuevo poder. Tras las reformas económicas de los años noventa y las del último lustro, el grupo ha crecido con las incorporaciones de nuevos ricos, aupados por sus negocios privados y los vínculos con compañías mixtas.

Su vida difiere de la del común en todos los aspectos, empezando por el lugar de residencia, continuando por las escuelas y los hospitales a los que acuden, y terminando por los espacios en que van de vacaciones o se divierten. Es una farándula que “se codea con artistas y gente de la televisión: es difícil ver allí algún político, pero sus hijos quizá no falten. Entre todos ellos hay personas decentes y mesuradas, así como muchos otros con todos los defectos que la conciencia de clase elitista puede provocar. Como esto es un fenómeno mayormente nocturno y ubicado en barrios a los que se llega en auto, no está al alcance de todos”, cuenta el bloguero Harold Cárdenas Lema.

En la calle, la gente lo asume desde la jocosidad característica del cubano, que puede convertir en burla hasta los asuntos más espinosos. El mejor ejemplo lo brindó por mucho tiempo el programa cómico 'Vivir del cuento', el más popular de la televisión nacional. Allí ganó notoriedad un personaje llamado el gerente, que aunque nunca apareció en pantalla, se mantenía como una referencia constante debido a su ostentoso modo de vida, que incluía viajes de paseo al exterior y otros lujos que solventaba con su discreto salario de funcionario público.

Sin embargo, el tema está lejos de quedar en el campo de lo intrascendente y gana notoriedad a medida que se profundizan las desigualdades en el contexto nacional. “El pueblo de Cuba quiere saber qué comen nuestros políticos (…) saber si van a comprar las frazadas de piso rebajadas hasta fin de mes (…) si extrañan a sus seres queridos que se han ido del país porque no pudieron ser convencidos, como nosotros, de las bondades del socialismo. Y si creen que nada de esto nos importa o no nos debe importar porque es la vida privada de los políticos, les digo que no estamos de acuerdo. Que nuestras vidas las hemos empeñado a este proyecto de sociedad diferente y queremos estar seguros de que nuestros dirigentes la viven como nosotros”, reclamaba hace un par de meses el profesor universitario Julio Antonio Fernández Estrada, en un artículo que tuvo amplia repercusión en la prensa alternativa pero fue ignorado olímpicamente por los medios oficiales y las instancias del poder.

Según dicen algunos mal pensados, en los repartos de la neoburguesía cubana muchos miran más hacia afuera que hacia dentro de la isla. Justo como hacían los millonarios que en enero de 1959 vieron derrumbarse su mundo.
 

21 de mayo de 2016

La "estelada" catalana

 

La "estelada" catalana
y las banderas de Cuba y Pto. rico

César Cervera, abc, Madrid
 
La «estelada» catalana, vinculada con los simpatizantes del independentismo, data de inicios del siglo XX y nació de la fusión de las cuatro barras tradicionales de la bandera catalana, con un triángulo estrellado a la izquierda. Un elemento que los historiadores consideran inspirado en las banderas de Cuba y Puerto Rico.

Tras su estancia en Cuba y en Puerto Rico, Vicenç Albert Ballester –activista del partido Unión Catalanista y de otros movimientos e iniciativas de carácter independentista– tomó la idea de añadir un estrella a la bandera llamada a ser el icono del nacionalismo. En ese momento, con las recientes independencias de Cuba y Puerto Rico, la estrella de sus banderas era un referente de la lucha contra el Imperio español.

De hecho, el documento más antiguo en el que aparece una «estelada» se titula «What says Catalonia» («Que dice cataluña»), con fecha del 11 de septiembre de 1918, y es una carta elogiosa hacia EE.UU., considerado «el libertador de Cuba y Puerto Rico» por estos. El texto, firmado por el Comité Pro Cataluña, fundado dos meses antes del comunicado, pide a «la victoriosa Entente, por el Derecho y la Libertad de los Pueblos, la revisión del Tratado de Utrecht. ¡Viva la Entente! ¡Gloria a Wilson! ¡Justicia!».

Dos décadas después de su creación, la estelada fue declarada bandera oficial de la «República Catalana Independiente» en la «Constitución de la Habana» que se escribió y firmó en la capital de Cuba entre 15 de agosto y el 2 de octubre de 1928. Francesc Macià, por aquel entonces fundador del partido «Estat Català» y posteriormente declarado Presidente de la Generalitat, fue uno de los impulsores de esta constitución que reconocía la «estelada» de forma oficial y que fue colgada en el balcón del Palacio de la Generalitat cuandoel 14 de abril de 1931 se proclamó la República Catalana. No en vano, en la actualidad, la bandera oficial de la Comunidad de Cataluña es la «Señera».

Un símbolo de la revolución contra España

La bandera de Puerto Rico se diseñó durante la última década del siglo XIX como insignia de los separatistas puertorriqueños residentes en la ciudad de Nueva Yorkque se organizaban originalmente contra el poder español, y posteriormente contra el estadounidese. La identidad del autor del diseño todavía es motivo de debate en Puerto Rico, mencionándose entre sus posibles autores a los patriotas puertorriqueños José de la Matta Terreforte, Antonio Vélez Alvarado, Manuel Besosa y el poeta Guerrillero Francisco Gonzalo (Pachín) Marín.

La bandera simboliza la hermandad en la lucha revolucionaria entre el pueblo cubano y el puertorriqueño, debido al hecho de que, el grupo de separatistas puertorriqueños que adoptaron el diseño de la bandera como emblema de su grupo, la Sección de Puerto Rico, estaba asociada a los separatistas cubanos que luchaban con idénticos ideales bajo el Partido Revolucionario Cubano.

20 de mayo de 2016

General, aun no hemos llegado

 
General, aun no hemos llegado

Dimas Castellanos

José Martí se propuso fundar "un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud".

Con ese fin fundó un partido y organizó la guerra, de modo que la conquista de la independencia fuera —según sus palabras— el germen de ese "pueblo nuevo", pues "en la hora de la victoria sólo fructifican las semillas que se siembran en la hora de la guerra". La concepción martiana de la república era igualdad de derecho de todo el nacido en Cuba, espacio de libertad para la expresión del pensamiento, economía diversificada en manos de muchos pequeños propietarios, para que cada cubano fuera hombre político enteramente libre.

La guerra no terminó con la victoria sino con la ocupación del país por Estados Unidos. La República tendría que esperar por el resultado de la Asamblea Constituyente, encargada de redactar la Ley Fundamental y definir las relaciones con el país ocupante. Los asambleístas cubanos tuvieron que decidir entre el rechazo o la aceptación de un apéndice constitucional, conocido como Enmienda Platt, que refrendaba el derecho de Estados Unidos a intervenir en Cuba, omitía la Isla de Pinos del territorio nacional e imponía la venta o arrendamiento de tierras para bases navales.

Después de tres meses de encendidos debates, la Asamblea Constituyente concluyó con la aprobación de la Enmienda Platt. La decisión, aparentemente contraria a las razones por las que habían luchado, nos coloca frente a las dos opciones posibles: Una, votar en contra, lo que implicaba la ocupación indefinida y en consecuencia la necesidad de reiniciar la guerra, con el Ejército Libertador desmovilizado, el partido disuelto, la nación sin cristalizar, el pueblo agotado y el país sumido en la desolación y la ruina.

Otra, votar a favor, y desde la República posible avanzar hacia la República martiana, opción que se impuso tras tres meses de debates, hasta que los delegados recibieron un golpe definitivo: una respuesta firmada por el secretario de la Guerra donde se decía que el Presidente "está obligado a ejecutarlo, y ejecutarlo tal como es […], no puede cambiarlo ni modificarlo, añadirle o quitarle", como condición para cesar la ocupación militar.

La mayoría optó por lo posible en aquellas condiciones, lo contrario hubiera sido un acto suicida ante la superioridad del ocupante. El testimonio de José N. Ferrer revela nítidamente la situación: "Entiendo que ya se ha resistido bastante y que no puede resistirse más. Consideré útil, provechosa y necesaria la oposición a la Ley Platt en tanto que hubo esperanza de que ésta se modificara o retirara por el Congreso americano... Hoy considero dicha oposición inútil, peligrosa e infecunda..."

Después de casi cuatro siglos de colonia y tres años de ocupación extranjera, la bandera tricolor comenzó a flotar en sustitución de la enseña norteamericana, anunciando el nacimiento de la República, sin independencia absoluta pero con derechos civiles y políticos incorporados en el texto constitucional: el hábeas corpus, la libertad de expresión, los derechos de reunión y de asociación, la libertad de movimiento, la libertad de cultos, el derecho de sufragio y la división de poderes.

Tales derechos no fueron suficientes para erradicar en los 57 años de República todos los males heredados, pero permitieron que  Cuba emergiera de la postración económica, que en 1925 se recuperara la Isla de Pinos a través del Tratado Hay-Quesada, que en 1933 se derrocara la dictadura de Gerardo Machado, que en 1934 nos desembarazáramos de la Enmienda Platt, que en 1937 se dictara la legislación laboral más avanzada que Cuba ha tenido hasta hoy, que se convocara la Constituyente que dio vida a la avanzada Constitución de 1940. Esa es la historia, lo demás es lo que pudo o no suceder.

Por esos resultados antes de 1959, junto al 28 de enero, al 10 de octubre, al 24 de febrero y al 7 de diciembre, el 20 de mayo ocupaba un lugar entre esas cinco efemérides, símbolos de las luchas por la independencia, de amor a la Patria y de respeto por los que la hicieron posible.

Ese día, el generalísimo Máximo Gómez, al izar la enseña nacional en el Palacio de los Capitanes Generales, expresó: "Creo que hemos llegado".

Y realmente habíamos llegado, pero solo al punto de inicio. Lo que el General no pudo sospechar fue que 112 años después "aún no hemos llegado".

Por eso, mucho más útil que juzgar a los que tomaron aquella decisión sería cuestionarse por qué hoy la República diseñada por Martí sigue pendiente de realización y asumir la parte de responsabilidad que a cada uno nos corresponde…

Publicado originalmente en Diario de Cuba el 20 de Mayo de 2014. Dos años después, para vergüenza nuestra repetimos con dolor que aun no hemos llegado.

19 de mayo de 2016

José Martí


Asómate a ti mismo

Asómate a ti mismo 

   Habla poco a los hombres, vive solo contigo
y si buscas el eso que conforta y consuela
escucha al sol fraterno, al hondo mar amigo,
al arroyo que corre y al pájaro que vuela.
   Y si después llevando la vida que te invoco
la soledad te abruma y el silencio te espanta,
asómate a ti mismo; verás que poco a poco
tu soledad se puebla y tu silencio canta. 

Edgardo Ubaldo Genta
Militar y poeta uruguayo
(1894-1983)

18 de mayo de 2016

A Cuba le toca lo peor de ambos mundos

A Cuba le toca lo peor
de ambos mundos

Andrés Reynaldo

Si podemos relacionar tres acontecimientos recientes que perfilen la Cuba del neocastrismo ahí están: el VII Congreso del Partido Comunista, el arribo de los cruceros de Carnival y el desfile de la casa Chanel. Cada evento una respectiva anticipación de la continuidad del modelo político de familia única, el reciclaje del colectivismo al capitalismo de estado y la manipulación de la cultura y el espectáculo al servicio del cambio-fraude.

Del congreso ya se ha hablado bastante. Su objetivo fue trazar un claro lineamiento frente a la actual coyuntura: Washington sigue siendo el enemigo y los Castro siguen siendo los dueños de Cuba. Fue el portazo oficial a la reforma. Las cancillerías callaron. El Vaticano no se dio por aludido. Sin embargo, la Casa Blanca respondió con un acto de fe: la política de Estados Unidos hacia la dictadura continúa su imperturbable curso.

El crucero de Carnival ilustra el ideal turístico de la dictadura. Un programa de viaje didáctico que permite, según la propaganda de la empresa, interactuar con los artistas, los músicos, los empresarios y las familias que constituyen el tejido de la sociedad cubana. A buen entendedor, con pocas palabras. Un vistazo a la biblioteca del MV Adonia despeja dudas acerca de cuál es “la Cuba real” que Carnival quiere presentar al viajero.

Del desfile de modas del grandísimo Karl Lagerfeld, director de la casa Chanel, puede decirse que fue el baile de presentación internacional de la oligarquía castrista. Por primera vez desde 1959, la familia Castro y sus acólitos de ambas orillas alternan públicamente en suelo cubano con las estrellas de Hollywood y las principales caras de la moda mundial. El escándalo no está en el hecho sino en los protagonistas y las circunstancias.

En la era republicana, Pierre Cardin estrenaba colección anual en la tienda El Encanto. Los millonarios alternaban en sus fiestas con astros de cine, magnates y políticos de medio mundo. María Luisa Gómez-Mena y Vila, nuestra condesa de Revilla de Camargo, fue clienta exclusiva (entre otras acaudaladas cubanas) de Hubert de Givenchy. De su generosa mesa comieron y bebieron el rey Leopoldo de Bélgica, los Condes de Barcelona, los Duques de Windsor y los Duques de Alba.

Para Fidel Castro, aquella burguesía que fundaba hospitales, protegía las artes, desplazaba al capital extranjero y, a fin de cuentas, pagaba sus excesos de sus propios bolsillos, era el epítome de la frivolidad y el egoísmo. Puestos a mirar detrás de la máscara, la destrucción de ese irremplazable patrimonio económico y humano obedeció más a la mezquina y parásita constitución del caudillo que a los dictados de las recetas leninistas. En resumidas, ni siquiera son comunistas. Simplemente son gánsters.

Gastadas las coartadas ideológicas, gobernando sobre un recalentado polvorín, los hijos y nietos de los Castro se codean con the beautiful people en un performance de amnesia histórica y soberbia clasista. A dos cuadras, contenida por cordones de policías, la gente observa el paso de las modelos, imagina el olor de los perfumes, especula sobre el menú del banquete y trata de encajar en su amarga y cutre soledad que una libra de tomate de ensalada (si se encuentra) pueda llegar a costar el 5 por ciento del salario mensual promedio.

Ese es el escándalo. Tanto en el socialismo como en el capitalismo la elite castrista está destinada a vivir la mejor parte y el pueblo la peor. Para ser más exactos, al cubano le ha tocado la espantosa suerte de estar viviendo a la vez lo peor del socialismo y lo peor del capitalismo. Hasta que se seque el Malecón.

Publicado originalmente en El Nuevo Herald, Miami.

17 de mayo de 2016

Del dicho al hecho, no va mucho trecho


Del dicho al hecho,
no va mucho trecho

Marlene María Pérez Mateo
 
Libro de los Proverbios, Antiguo Testamento
La literatura sapiencial saturada de historias, mitos, personajes y sobre todo gran saber, es parte de todo pueblo. En el saber popular se crece: “Vox populus, vox Deus”. Es esta sencilla, pero para mi entrañable reseña,  un viaje por su razón y origen en la patria cubana, y en las muchas patrias que a ella dieron origen. “La sabiduría viene llamando por las calles y levanta su voz en las plazas”, nos recuerda un  versículo bíblico (Pro 1, 20). Así sea.

“El que fue a Sevilla perdió la silla”
Catedral de Sevilla

   «Fagamos una Iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren nos tengan por locos» aseguraron en 1401 los canónigos  de la que en 1507 se alzara y desde entonces hasta nuestros días como Catedral de Sevilla, España. Su sentencia no pudo ser mas cierta, pues la edificación es considerada la mayor catedral gótica del mundo y la tercera en dimensiones de la cristiandad. Tal colosal obra fue la sede y razón del nacimiento de un antiguo y aun usado refrán.

   Corría el año 1454 y la cabeza del arzobispado hispalense era ocupada por Alonso de Fonseca y Ulloa (1418-1473). Según el escriba Diego Enriquez y Castillo en sus “Crónicas del Rey Enrique IV”, en 1460 quedó vacante el obispado de Santiago de Compostela y moviendo sus influencias el obispo sevillano logró para su sobrino-nieto Alonso de Fonseca y Acevedo -por entonces deán en Sevilla- fuera promovido para el alto puesto clerical.

   Con gran esfuerzo se cumplió el objetivo, pero al parecer el nuevo prelado carecía de diplomacia, tacto y habilidad: en fin era sumamente torpe. La aristocracia gallega a la sazón se rebeló y tras enfrentamientos violentos le tomaron preso por dos años, alcanzando la libertad luego del pago de un rescate y la intervención oportuna de su tío.

   Este último se ofreció a intercambiar las sedes arzobispales para zanjar cualquier diferencia. La idea fue bienvenida y la paz llegó a Galicia, en manos ahora si de un líder diligente y capaz. Cuando ya todo estuvo resuelto, el viejo obispo quiso deshacer el trueque y regresar a su posición inicial, a lo que el malagradecido sobrino respondió: «Quien se fue de Sevilla perdió la silla». Él se resistía a abandonar un lugar tranquilo, lujoso, ya establecido.  Solo la intervención armada por orden del Rey, luego de la del Papa Pío II, lograron poner a cada cual en su sitio y hacer justicia.

   La voz popular logró poner la expresión del malogrado obispo en moda hasta nuestros días, haciéndola incluso cruzar el Atlántico. Ha habido un cambio preposicional del “de” por “a”, en el fraseo de la expresión. En Cuba se le ha adicionado una segunda parte: “…y el que fue a Morón perdió el sillón”.

   El significado sigue siendo el mismo, esencialmente sentencia que el abandonar una posición implica la improbabilidad de su recuperación y de todos los beneficios a que ella acarrea. 

16 de mayo de 2016

Los 400 milagros que elevaron a los altares a un labrador madrileño

El milagro del pozo de san Isidro,
Alonso Cano, Museo del Prado
 
 
Los 400 milagros
que elevaron a los altares
a un labrador madrileño
C. Cervera
  
San Isidro labrador no fue beatificado hasta el siglo XVII, pero no cabe duda, a la vista del fervor popular, que siempre arrastró este labriego mozárabe fama de que fue un personaje destacado en su tiempo, el Madrid de influencia musulmana del siglo XI.  Así, en un tiempo repleto de santos procedentes del clero y la nobleza, emergió la excepcional figura de un laico de orígenes humildes casado con una mujer que también llegaría a santa.

Como suele ocurrir con todos los santos medievales, el mito y la realidad confluyen en su biografía sin que sea posible saber dónde empieza uno y donde acaba otro. Isidro nació en torno al año 1082, poco antes de que el territorio madrileño pasara a manos cristianas, y lo hizo en el Mayrit [Madrid actual] musulmán. Siguiendo la estela de los visigodos, los musulmanes establecieron un asentamiento fijo en el centro de la meseta debido a su abundancia de agua y de otros recursos. Es por ello paradójico que la ciudad del agua –conocida desde los tiempos de los visigodos por el enorme acuífero que atraviesa el subsuelo madrileño– diera luz al santo labriego que tantos milagros realizó vinculados al líquido elemento.

Según estos testimonios, la infancia de San Isidro transcurrió en los arrabales de San Andrés, en lo que hoy es el céntrico Barrio de La Latina, pero la inestabilidad militar en Madrid –que seguía siendo un objetivo recurrente de los musulmanes– obligó a la familia del santo a trasladarse a Torrelaguna, donde se dice que conoció a su mujer, María Toribia, la cual también alcanzaría la santidad con el nombre de María de la Cabeza. En su edad adulta, Isidro aparece en el códice como un humilde siervo, laico, labrador incansable, casado, padre preocupado y que trabajaba con sus propias manos en campos ajenos.

«Isidro no abría pozo del que no manase abundante caudal, aun tratándose de tierras secas», afirma el códice sobre el tipo de milagro más abundante de entre los 400 que se le achacan: encontrar agua incluso en las zonas más angostas. Como prueba de ello, hizo brotar un manantial de un campo seco en una ocasión con solo un golpe de báculo, abasteciendo a Madrid en un año de sequía. Otros milagros reseñables del hombre nacido en la «Matriz de aguas» (Madrid) también tuvieron al líquido elemento por protagonista: como cuando salvó a su hijo único que había caído en un profundo pozo o cuando permitió a su esposa María pasar a pie enjuto sobre el río Jarama y así librarse de los infundios de infidelidad que contra ella lanzaban las gentes.

El Santo de Felipe II

Isidro Labrador falleció en el año 1172 y su cadáver se enterró supuestamente en el cementerio de la Iglesia de San Andrés dentro del arrabal donde había nacido. Uno de sus milagros póstumos más famosos fue el de guiar –junto a otros santos– a las tropas castellanas en la victoria de Las Navas de Tolosa contra el ejército Almohade. Por ello, el Rey Alfonso VIII levantó una capilla en su honor en la iglesia de San Andrés y colocó su cuerpo incorrupto en la llamada arca «mosaica». Desde entonces, el fervor del pueblo por el milagroso pocero no dejó de aumentar y su vida fue difundida de forma oral hasta que Felipe II trasladó la capital del reino a Madrid y mostró interés en recopilar su historia de forma escrita.

En el siglo XVI, las autoridades eclesiásticas plantearon la posibilidad real de canonizar a Isidro Labrador ante la insistencia de Felipe II, quien, como otros muchos miembros de la Familia Real española, recurrió en varias ocasiones a las aguas del santo madrileño en busca de la curación de sus enfermedades. Finalmente, fue beatificado por Paulo V en 1618 y canonizado por Gregorio XV en 1622, cuando se aprobó su Patronazgo sobre la Villa y Corte de Madrid. En la actualidad, los restos del santo se encuentran en el retablo central de la colegiata de San Isidro.   

  Publicado originalmente en ABC, Madrid.