23 de marzo de 2015

La traición de la memoria

 
La traición de la memoria

Wendy Guerra

En unos años la amnesia enmudecerá la memoria política y social de mi país sentimental, ese pedazo de tierra con el que todos cargamos en el alma.

Pocos recordarán con exactitud lo que fueron capaces de hacer en nombre de un Estado, de un sistema, en defensa de algo  y en contra de alguien, la omisión será una torturante pesadilla; el silencio intentará borrar a los intérpretes de las peores óperas en las que nos enfrentaron.

En un acto de camuflada protección o conveniente selección de la memoria, dejarán de existir los autores de los gestos que compulsaron lo peor de estos años de historia. Ya puedo avizorarlo.

Nadie protagonizó los actos de repudios del 80. Nadie arrastró por las calles a Sonia, mi compañera de aula en la escuela Rafael Espinosa, cuando Moya, su padre, anunció que se iría del país con sus hijas. Nadie tiró un huevo a una fachada. Ningún cubano dejó de firmar un simple papel para que una madre sacara a su hija de Cuba, y la salvara entonces de la orfandad en una pequeña y asfixiante ciudad de provincia. Nunca alguien delató a un compañero ante el "plantel" por su amor a otro joven del mismo sexo, enviándolo así de cabeza a la UMAP, nadie creó ni dirigió la UMAP ¿Existieron Las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) o eso también es una invención de nuestra mente porque nadie reconoce que las fundó? Nadie dictó la orden para que se quemaran los títeres de varios teatros guiñol del país tratando de borrar una "conducta impropia" e inconveniente en el hombre nuevo que se amasaba en los "años duros".

Quién asume su responsabilidad al firmar un decreto para que Celia Cruz y muchas figuras de nuestra cultura, o simplemente muchos ciudadanos cubanos fueran nombrados 'Persona non grata' e impedir así su derecho de regresar a esta isla a besar y despedir a sus padres o hermanos, un poco antes de morir. Nadie lo asume. Quién decretó la larga condena social y moral por asistir a la iglesia cada domingo. ¿Quién firmó o presionó, manipuló firmas para ejecutar fusilamientos? Nadie desfiló, nadie gritó una consigna.

¿Quiénes levantaron la mano para expulsar a un colega de un centro laboral solo por pensar diferente? ¿Quiénes determinaron empujarlo a la calle, sin sueldo ni ocupación, sin espacio social, dejándolo simplemente "Fuera de Juego" camino a otro país sin familia ni amigos?

Nadie. Nadie. Nadie.

Tampoco hubo alguien que censurara nuestros originales, las noticias internacionales, el nombre de un desertor. Nadie hizo una sola prohibición a cantantes, actores o intérpretes de Jazz o cualquier música en inglés. Nadie nunca quiso borrar el nombre de un cantautor por decir las verdades de una forma alturada y sin temor ante un auditorio prendido y eufórico. Nadie te cerró el paso por tener talento y defenderlo. Nadie escribió anónimos infames que cambiaran fatídicamente tu vida privada. Nadie utilizó la política para romper un matrimonio, una familia, un mundo. Nadie nos abandonó por buscar un paraíso dejándonos aquí, en lo que para él era el infierno, nadie condenó nuestras ideas hasta enmudecerlas. Nadie encarceló a un escritor convirtiéndolo en "el enemigo". Nadie cambió tu vocación a la fuerza, en nombre de las necesidades de una nación que luego no supo qué hacer con tus conocimientos de Esperanto. Nadie habrá sido guerrillero o entrenado para ir a la guerrilla, nadie dirá que su padre estuvo en la guerrilla, nadie dirá que sus abuelos asaltaron un cuartel, nadie dirá que fue asaltante sino asaltado, nadie habrá disfrutado de las bondades del socialismo, nadie dirá que sus padres los llevaban a una casa en la playa en Varadero en premio a sus esfuerzos, nadie habrá sido héroe nacional del trabajo, premio nacional o campeón de ninguna competencia relacionada con el Campo Socialista.  Nadie habrá prohibido las palabras  perestroika y glásnost.

Nadie habrá quemado las revistas y los libros más críticos en los 60, 70 u 80. Nadie habrá colocado una lista de libros imposibles de entrar en el aeropuerto de La Habana. Nadie cerró aquí el paso a un performance o a una exposición. Desaparecerán las fotos abrigadas en la nieve Soviética, nadie habrá estudiado en Los Camilitos, e incluso, se omitirán de los currículos los estudios cursados en la Escuela Vocacional Vladimir Ilich Lenin. Olvidaremos el ruso impartido por radio y  desecharemos lo mejor o lo peor de las doctrinas aprendidas en estos 17 Instantes de una Primavera eterna. Nadie conservará una matrioska. ¿Se olvidará el sabor del Vodka?  Nuestros hijos ya no llevarán el nombre de los héroes. ¿Olvidaremos las canciones políticas?  Velozmente aprenderemos el inglés que nunca nadie canjeó por el idioma de Mayakovski en nuestras escuelas. Nadie habrá sido pionero, ni jefe de destacamento, ni funcionario, ni informante, ni delator, ni aduanero, ni presidente del CDR. Nadie frecuentó a un ministro en estos años.  Nadie te tiró la puerta en la cara por pensar y escribir diferente a lo convenido. Nadie te condenó por disentir. Las personas que apoyaron las batallas de ideas desde los medios de difusión, asaltarán los archivos y borrarán sus rostros de las imágenes en blanco y negro.

-¿Te acuerdas de ...?

- No, no me acuerdo, para que no se acuerden.

"Si perdiera la memoria, que pureza".

Se entregarán otras medallas. Condecoraciones del exilio de primer y segundo grado (dependiendo del empleo y la longitud de esa ausencia) ya "estar en cuba a las dos de la tarde no habrá sido nunca un acto de fe". Nadie habrá escrito en contra de los que nos quedamos simplemente viviendo en el lugar donde nacimos. Nos encontraremos en los bares de la Habana Vieja (exiliados e inxiliados) y nos abrazaremos como si las infamias, las faltas de respeto, los textos críticos y los insultos personales (de uno y otro lado) no hubiesen sido balas semejantes a los explosivos oficialistas que también habrán sido extirpados de nuestros recuerdos.

Se corregirán las autobiografías. Se venderán las condecoraciones, los uniformes y los panfletos obligatorios en la Plaza de Armas. Nadie reconocerá haber firmado leyes desde el otro lado del mar para asfixiar todo lo que nos condujera a respirar, alimentar e informar a los simples ciudadanos que aquí nos quedamos. Nadie habrá votado por un Presidente del Poder Popular.  Nadie. Absolutamente nadie estampará su nombre, su huella digital sobre el daño. Todos habrán querido un reencuentro, una reconciliación... y... sobre todo, un diálogo entre cubanos.

No creo en el pase de cuentas y no creo que la amnesia sea lo mejor.

Hay que reconocer, aceptar, perdonar y avanzar, huir del dolor hacia delante pero sin abandonar o renunciar la memoria personal, enfrentarse ante espejo de tu biografía. Hasta qué punto somos consientes del papel que hemos jugado cada uno de nosotros. ¿Cuáles han sido las consecuencias de nuestros gestos?

¿Nuestra fábula no tendrá moraleja y nuestra épica no tendrá ejecutores? Aquí la Caperucita no tiene lobo, Blanca Nieves no tiene Madrastra y La Cenicienta no cuenta con las Hermanastras que se llevan el peor papel de la historia. Campanilla no ha intentado separar a Wendy de Peter Pan.  ¿Nadie ha intervenido en ninguno de estos sucesos? ¿No hay protagonistas en esta trama? ¿No hay villanos ni personajes que secunden la infamia?

Nos está traicionando la memoria.

De su blog Habáname
Remitido por Leonor Agüero

Via Crucis de la mano de Teresa de Jesús

 
VIA CRUCIS DE LA MANO DE
SANTA TERESA DE JESÚS

Sexta estación

LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS.

  Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS

Del profeta Isaías. 53, 2-3
Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultaban los rostros, despreciado y desestimado.

Del Evangelio según san Marcos.14, 44-45
El traidor les había dado una contraseña, diciéndoles: «Al que yo bese, es él: prendedlo y conducidlo bien sujeto». Y en cuanto llegó, acercándosele le dice: «¡Rabbí!». Y lo besó.

TEXTO DE SANTA TERESA

De Las Moradas de santa Teresa de Jesús: 6, 9, 14-3
«Cuando pienses en el Señor, o en su vida y Pasión, acuérdate de su mansísimo y hermoso rostro, que es grandísimo consuelo. Será como un recuerdo suave que cale en tu memoria. Podrá llegar a quedar tan esculpida en tu mente esta imagen gloriosísima, que jamás se borre de ella hasta que la veas adonde para sin fin la puedas gozar».

ORACIÓN

 Mira, Padre, el rostro de tu Hijo Jesucristo, que se entregó para la salvación de la humanidad; y haz que del oriente al occidente sea glorificado su nombre entre los pueblos, y en todas las partes del mundo se ofrezca a Ti el único sacrificio perfecto. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.   
Todos juntos dicen el Padre nuestro.

ECCLESIA DIGITAL – www.revistaecclesia.com

 

22 de marzo de 2015

El abuelo marrano de Teresa

El abuelo marrano de Teresa
(Juan Sánchez y la “mancha de sangre”)
Ana Foa

Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada nació en 1515 en Ávila. Su familia paterna provenía de Toledo. Su abuelo, Juan Sánchez, era un rico mercader de lanas y sedas. Pertenecía a una familia de conversos, o sea, de judíos convertidos al cristianismo, que se había mudado de Toledo a Ávila a comienzos del siglo XVI. En Ávila la riqueza de la casa natal de Teresa muestra cómo la familia conservó plenamente su anterior condición económica y social. En 1485 la Inquisición toledana procesa a Juan Sánchez con la acusación de judaizar, y lo condena a llevar en procesión, durante seis semanas, el sambenito, el capotillo amarillo de los condenados por la Inquisición. Después, como de costumbre, el sambenito fue puesto en la catedral, como señal perpetua de infamia.

Sin embargo, Juan Sánchez había tratado de quitarse esta mancha, que marcaba indeleblemente a su linaje, comprando un certificado de limpieza de sangre y mudándose a Ávila, para hacer olvidar ese episodio. Y lo logró, desde el momento que ninguno de su familia fue sometido jamás a proceso por la Inquisición. La Inquisición española no olvidaba fácilmente a las víctimas que habían estado bajo su jurisdicción ni a sus descendientes.

Tanto Toledo como Ávila, en el año 1492, fecha de la expulsión de los judíos de España, se caracterizaban por una fuerte presencia no solo de judíos sino también de conversos. En Ávila, durante el siglo XIV, el porcentaje de población judía representaba aproximadamente el 30 por ciento de la población total. La violencia y la oleada de conversiones desde finales del siglo XIV hasta principios del siglo XV habían disgregado el entramado comunitario judío en gran parte del territorio español, tanto en Aragón como en Castilla, y habían favorecido un gran número de conversiones más o menos forzadas. Pero la integración de los conversos en la sociedad española, muy amplia, había sido bloqueada promediando el siglo XV por las leyes de limpieza de sangre, normas introducidas por primera vez en 1449 precisamente en Toledo. Con ellas se impedía a los “nuevos cristianos”, es decir, a los conversos y a sus descendientes, el acceso a universidades, órdenes religiosas y militares, así como a confraternidades. Un verdadero bloqueo respecto a la integración de los conversos, que dividió a la sociedad española en “viejos y nuevos cristianos”, sometiendo a estos últimos a un control constante de su ortodoxia por parte de la Inquisición.

En efecto, Juan Sánchez, el abuelo de Teresa, no solo era un converso, un descendiente de judíos convertidos, sino también un marrano, es decir, un converso condenado por haber vuelto a la fe de sus padres. Esta acusación era probablemente falsa, al igual que muchas otras del mismo tipo, como demuestra el recorrido sucesivo de Juan Sánchez, orientado a recuperar credibilidad como “viejo cristiano”, pero era suficiente para infamar al hombre y a sus descendientes. De ahí que se mudara a Ávila, comprara falsos certificados de limpieza de sangre e intentara, con éxito, hacer olvidar su pasado. Su hijo Alfonso, padre de Teresa, se casó en segundas nupcias con Beatriz de Ahumada, de noble linaje de “viejos cristianos”. Los numerosos hermanos de Teresa se marcharon a América, como era costumbre entre los descendientes de conversos: allí murió combatiendo su hermano Rodrigo, al que Teresa consideraba un mártir de la fe, mientras que su otro hermano, Lorenzo, llegó a ser tesorero real en Quito (cuando volvió a España financió el convento fundado por Teresa en Sevilla).

La mancha de sangre verdaderamente quedó enterrada en el olvido, si se considera que solo en 1946 unos documentos descubiertos en el archivo de Valladolid, que luego desaparecieron misteriosamente hasta los años ochenta, proporcionaron la prueba irrefutable del origen judío de la santa. Sigue abierta la cuestión de si era conocida la descendencia judía en la familia, y si era conocida por la misma Teresa. Pero el estudio de sus obras tiende a iluminar, detrás del velo del silencio más rígido sobre dicha cuestión, ausencias y presencias tanto temáticas como lingüísticas que permiten suponer que la santa estaba al corriente de su origen. Muchas publicaciones recientes han destacado el papel de la pertenencia judía en su itinerario intelectual y religioso, entre otras, el hermoso libro de Rosa Rossi y los estudios de Teófanes Egido López y de Cristiana Dobner. El tema ya está muy difundido en la historiografía sobre Teresa.

Pero quiero mencionar una interpretación más general de la fuerte presencia de conversos en la renovación religiosa del siglo XVI español. Es la que propone Yosef Hayim Yerushalmi, para quien la afluencia de conversos en el filón más amplio del catolicismo español habría tenido un papel determinante en la renovación teológica y mística, como si los hijos de los judíos convertidos, siendo intérpretes destacados de la transformación religiosa, hubieran querido introducir inusitados elementos culturales y novedades relevantes en el mundo en el que entraban, aun en los confines de la ortodoxia.

Reproducido de LOsservatore Romano

El deseo, ¿es traicionero?


 
El deseo, ¿es traicionero?
 
Cuenta una antigua historia que un picapedrero pasó por la casa de un rico mercader. Quedó maravillado con el poder y las riquezas que tenía aquel señor y, ni corto ni perezoso, deseó convertirse en un hombre adinerado. La magia escuchó su petición y le transformó. Así, el picapedrero se dedicó a disfrutar de todos los lujos y comodidades que el dinero ofrecía.

Llegó el verano y el sol brillaba con fuerza en lo alto del cielo, inmutable ante la mirada del hombre de negocios en el que se había convertido el picapedrero. Agotado por el calor y asombrado por el poder y la fuerza del astro rey, deseó ocupar su lugar. Dicho y hecho, por arte de magia se convirtió en sol, y se dedicó a alumbrar el mundo entero. Pero, de repente, una enorme nube negra se interpuso entre él y la Tierra, impidiendo el paso de su luz. “Que poderosa es esa nube de tormenta”, pensó. “Desearía ser nube”. Y así sucedió.

Descargó tormentas a lo largo y ancho del planeta, pero sentía que algo le faltaba. El viento le empujaba de aquí para allá y al poco tiempo comenzó a sentir celos de su ligereza. Quiso tener su fuerza y su libertad y, tras desearlo, se convirtió en brisa. Soplaba y soplaba, y los árboles y casa cedían a su voluntad. Tan sólo había una cosa que no lograba mover: una enorme roca. “No hay nada más sólido y poderoso que esa gran piedra”, pensó. “Desearía convertirme en una igual”.

Al cabo de poco tiempo, siendo roca, escuchó el sonido de un martillo y un cincel que atravesaban su dura superficie a golpes. Sorprendido, se preguntó: “¿Qué puede ser más poderoso que una roca?”. Y cuando miró vio ante él a un picapedrero.

Reproducido del Blog http//cafedialogo.wordpress.com
Copiado de Ramón H Ramos, FB

21 de marzo de 2015

El negocio póstumo de Miguel de Cervantes


El negocio póstumo
de Miguel de Cervantes
Jorge S. Casillas  
ABC, Madrid

Después de varios días de especulaciones, los investigadores que han trabajado
en busca de los restos de Miguel de Cervantes explicaron qué es lo que han encontrado.  

Exponer los restos del padre de «El Quijote» dará al mapa turístico de Madrid un nuevo punto de interés. Aunque es “economía ficción”, supondrá para la ciudad una nueva fuente de ingresos, como ya ocurre en otros países con sus escritores más conocidos. De momento hay dos premisas muy claras: los huesos no saldrán del Convento de las Trinitarias y el nuevo régimen de visitas no afectará al día a día de las religiosas que habitan en el templo.

El ejemplo a seguir dentro de esta modalidad de turismo necrológico sería William Shakespeare, cuya lápida está entre las más visitadas de todo el mundo. Su tumba se encuentra en la iglesia de la Santa Trinidad de Stratford, donde dejó sus últimas líneas en forma de epitafio: «Buen amigo, por Jesús, abstente de cavar el polvo aquí encerrado. Bendito sea el hombre que respete estas piedras y maldito el que remueva mis huesos».

La sepultura de Shakesteare recibe cada año a unas 250.000 personas, lo que supone un impacto brutal para la ciudad de Stratford. Si una localidad de apenas 25.000 habitantes al sur de Birmingham recibe tal cantidad de turistas, parece razonable pensar que –estando tan próximo al Museo del Prado– el Convento de las Trinitarias estará en condiciones de alcanzar o incluso superar esa cifra.

En el Reino Unido también destaca la esquina de los poetas de la Abadía de Westminster, donde el autor de «Romeo y Julieta» no ingresó porque así lo dejó escrito. Sí descansan en ella escritores como Charles Dickens, Rudyard Kipling, Robert Browning o Alfred Tennyson. Las cifras oficiales dicen que unos dos millones de personas se acercan cada año a la Abadía. No todos acceden a su interior, pero si el precio de la entrada ronda los 28 euros... hagan cuentas.

Francia, citada muchas veces como ejemplo a la hora de cuidar la cultura, ha hecho de sus cementerios auténticos museos al aire libre. En el Père-Lachaise reposan los cuerpos de escritores como Molière, dueño de una tumba de lo más ornamental; Marcel Proust, que descansa bajo un techo de mármol negro entre lápidas de piedra gris, y también Óscar Wilde, que cuenta con uno de los monumentos más llamativos de todo el Père-Lachaise.

El autor de ”El retrato de Dorian Gray” o “La importancia de llamarse Ernesto”, fallecido en 1900, reposa bajo una inmensa esfinge de piedra. Lo más espectacular de la sepultura es que está cubierta por las marcas de pintalabios de sus admiradoras. Sobre la roca convivieron besos y palabras escritas con carmín hasta el año 2011, cuando limpiaron la tumba y protegieron la lápida principal con una urna de cristal. Los trabajos de limpieza duraron cerca de tres meses y dicen que fueron financiados por la comunidad irlandesa.

A siete kilómetros de allí, algo parecido le ocurre a la tumba de Charles Baudelaire, cuya piedra también está pigmentada con restos de carmín. Su lápida está en el cementerio del Montparnasse, uno de los más grandes del mundo –tiene una extensión similar a la de 30 campos de fútbol–. En él descansan desde el irlandés Samuel Beckett al mexicano Carlos Fuentes, que tomó dos años antes de morir la decisión de ser enterrado en París.

De entre todas las tumbas del Montparnasse llama poderosamente la atención la que guarda el cuerpo de Julio Cortázar. Su lápida está junto a la de Carol Dunlop, su mujer, y ambas recogen todo tipo de textos de sus seguidores. Aunque de forma artesanal, es posiblemente la sepultura más adornada de todo el cementerio. Está permanentemente cubierta de fragmentos de literatura escritos a mano, piedras y, cómo no, rayuelas pintadas sobre papel.

Italia, país orgulloso como pocos de sus raíces, guarda en el cementerio protestante de Roma la tumba del poeta británico John Keats, conocida por su epitafio «Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua». El cuerpo de Ezra Pound –poeta estadounidense de la llamada “Generación perdida”– reposa junto al de otros autores en el cementerio de San Michele de Venecia, al que solo acceder en vaporetto cuesta unos 8 euros por persona. En Alemania, Goethe y Schiller llevaron su amistad hasta los últimos días. A pesar de fallecer con casi 30 años de diferencia, la ciudad de Weimar acoge el archivo y los ataúdes de estos dos dramaturgos.

Al contrario que el Reino Unido, España no ha sabido monetizar el interés generado por sus principales autores. No ha sabido cultivar la memorias, y conflictos internos como la Guerra Civil han hecho imposible conformar un lugar de descanso común al estilo de la esquina de los poetas de la Abadía de Westminster. Sí hubo un intento a mediados del siglo XIX, con el Panteón de los Hombres Ilustres, pero fracasó.

La intención era que algunos de los nombres imprescindibles de la historia de España –aquellos elegidos por las cortes generales– fueran enterrados allí. El edificio, situado en el paseo de la Reina Cristina, solo acoge algunos políticos del periodo de la Restauración como Canalejas, Sagasta o Cánovas del Castillo. La falta de medios en aquella época para dar con los restos de autores como Lope de Vega o el propio Cervantes acabaron tumbando el proyecto.

Una honrosa excepción de la España actual la representa la Casa Museo de Antonio Machado, en Segovia, que sin contar con el cuerpo del escritor ha incrementado el número de visitantes en un 200% desde el año 2011. Aproximadamente, unas 14.000 personas al año recorren –a cambio de 2,50 euros– las habitaciones por las que Machado ingenió sus mejores obras.

Via Crucis de la mano de Teresa de Jesús

 
VIA CRUCIS DE LA MANO DE
SANTA TERESA DE JESÚS

Quinta estación:
El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la Cruz
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS

Del Evangelio según san Marcos.  8, 34b-35
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque, quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el
Evangelio, la salvará».
Del Evangelio según san Lucas.23, 26
Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús.

TEXTO DE SANTA TERESA

Del libro de santa Teresa de Jesús sobre el Camino de Perfección
y de una de sus cartas: 26, 7; Carta S. 233, 7 «Juntos andemos, Señor: por donde fuereis tengo de ir.
Tomemos, hermanos, su cruz. No hagáis caso de lo que dijeren. Tropezando, y aun cayendo como Él, no os apartéis de la cruz ni la dejéis. Ya se sabe: quien quiera gozar del Crucificado, ha de pasar cruz».

ORACIÓN

 Dios todopoderoso, mira a la humanidad extenuada por su debilidad mortal, y haz que recobre la vida por la Pasión de tu único Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén
Todos juntos, dicen el Padre nuestro.

ECCLESIA DIGITAL – ww.revistaecclesia.com

20 de marzo de 2015

Libros: Three Days in March


Doña Primavera, poema de Gabriela Mistral

 
Doña Primavera

Gabriela Mistral

Doña primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.
Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡va loca de soles
y loca de trinos!
Doña primavera
de aliento fecundo,
Se ríe de todas
las penas del mundo...
No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿cómo va a toparlas
entre los jazmines?
¿Cómo va a encontralas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?
De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.
Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...

Doña primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:
Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.

¡Viva el latín!


¡VIVA EL LATÍN!

El vocablo “maestro” viene del latín “magister” y este, a su vez, del adverbio “magis” que significa “mas” o “mas que”. En la antigua Roma. el “magister” era el que estaba encima del resto por sus conocimientos y habilidades. Por ejemplo, un “Magister equitum” era un jefe de caballería y un “Magister Militum” era un jefe militar.

El vocablo “ministro” viene del latín “minister” y este a su vez del adverbio “minus” que significa “menos o “menos que”. En la antigua Roma, el “ministro” era el sirviente o el subordinado que apenas tenía habilidades o solo era hacendoso.

  Como se ve, el latín explica la razón por la que cualquier imbécil puede ser ministro, pero no maestro. El latín desapareció del bachillerato porque se decía que no servía para nada. Seguro que fue idea de algún Ministro.   
 
Circula profusamente por internet en mensajes electrónicos y de modo anónimo.

19 de marzo de 2015

Camagüey: Inauguran otra "Casa de la Jaba"


Camagüey: Inauguran otra “Casa de la Jaba”

Alejandro Rodríguez Rodríguez

Una moderna “Casa de la Jaba” fue inaugurada en Camagüey, Cuba, posiblemente como acción retardada del programa de obras públicas por el 500 Aniversario de la ciudad.

Gracias a la celebración de marras ahora los camagüeyanos(as) podemos sentarnos a degustar un café imaginario en el “Coffea Arábiga”, o nutrirnos el alma con exquisita cultura en cualquiera de los 3456 cines y teatros que quedaron listos para enfrentar otro medio milenio de apetencias intelectuales.

La “Casa de la Jaba”— que se nombra oficialmente “Casa del Lácteo”— existe con la ilusión de expender lacteoderivados al pueblo, y ostenta una tablilla informativa que rara vez contiene algo que no sea “Jaba de Nylon —1.00 MN” y “Gracias por su visita”.

De buena tinta supimos que la unidad fue multada días atrás por no indicar el precio correspondiente a “Gracias por su visita”. ¡Ese el combate que hace falta contra las gratuidades indebidas!

Al menos un par de veces desde su entrada en funcionamiento la tienda ha vendido quesos de cabra y de búfala, y con mayor frecuencia yogurt natural, queso crema y leche semi-condensada. Entonces las concentraciones populares hacen la calle casi intransitable, pues el local queda, además, justo frente a la Notaría.

La Notaría es un lugar donde el Estado le cambia al pueblo papeles escritos en jerigonza jurídica por papeles más pequeños, llamados “sellos”, los cuales el pueblo debe haber cambiado antes por dinero en alguna de las oficinas de Correos. El dinero también es de papel.

Cuando el curso natural de la Historia merme el entusiasmo ciudadano, por ejemplo, con el desfile por el Primero de Mayo, se anunciará la venta de quesos de cabra y búfala en los contornos de la Plaza de la Revolución.

De vuelta a la tienda, uno entra, mira la tablilla de ofertas sin ofertas, mira el rostro aburrido de la empleada que espanta moscas con un pedazo de cartón, y luego no puede sino evocar un chiste clásico soviético:

o                 Buenos días, compañera… ¿Hay pan?

o                 Buenos días, compañero; NO… pero donde NO HAY pan es ahí frente, aquí es donde NO HAY leche.

La “Casa de la Jaba” de Camagüey no es la primera de su tipo en la ciudad. Hay otras que constan en la psique colectiva como Pescadería, Carnicería, Mercado Agropecuario, etc.

Tampoco es exclusiva del territorio. Cada asentamiento urbano del país tiene la suya propia, con más impacto en la comunidad mientras más alejada esté de la capital.

Juro por mi madre que he visto a un varón de 1.90 m, en perfecto estado de salud, regresar llorando de una cafetería estatal en Santiago de Cuba porque “¡Compadre,… yo no puedo comer condones…!”.

Y este puede ser un gran reto a la biotecnología nacional: el desarrollo y fabricación de implantes para el estómago, que nos permita alimentarnos con jabas de nylon y preservativos asiáticos.

Otra variante puede ser comer cigarros, pero el cigarro escasea más que el plástico.

*****Nota: Justo al cierre de esta nota supimos que la Casa de la Jaba mostraba una diversificación discreta de sus ofertas, debido al estado de opinión tan negativo que generaba el lugar. No obstante consideramos oportuna su publicación como referencia general a las cafeterías sin café y a los noticieros sin noticias.

De su blog:  alejo3399