16 de mayo de 2013

LA NIÑA DEL ESCAMBRAY



Escambray: La Guerra Olvidada

Un Libro Histórico:
De Los Combatientes Anticastristas En Cuba
(1960-1966)

Enrique G. Encinosa

LA NIÑA DEL ESCAMBRAY
Miami Beach, 1987.

La puerta de la casa de huéspedes en South Beach estaba cerrada. Golpeamos en el cristal con los nudillos. Por una ventana en el segundo piso un hombre se asomó, mirando hacia nuestro grupo, a los cuatro visitantes.

¿Qué desean?
-Venimos a ver a La Niña del Escambray.
-La Niña, - nos dijo el hombre, -está muy traumatizada. Ella no acepta visitas.
-Dígale, le respondí, que Reina Carolina, Polita Grau y su hermano, Ramón, han venido a visitarla. Estas dos mujeres estuvieron plantadas con La Niña en Guanajay y en Guanabacoa.

Momentos después la puerta se abrió. Varios hombres se congregaron en el pasillo. Tres eran ex-presos políticos.

-Es la última puerta al final del pasillo en el segundo piso, nos dijo uno, ---pero La Niña es muy renuente a aceptar visitas.

Detrás de la puerta blanca con el número diecisiete torcido, vive Zoila Águila Almeida, La Niña de Placetas, la veterana guerrillera del Escambray.

Para mí era un momento emocionante. Desde niño había escuchado cuentos sobre una joven muchacha de Placetas que fue jefa de un grupo de alzados en Las Villas, enfrentándose en combate a las milicias castristas. Siempre la había considerado una figura legendaria, pero nunca había visto siquiera una foto de ella. Ahora, por fin, la iba a conocer y la imagen nebulosa se podría convertir en un ser humano, de carne y hueso.

En 1960, en los penachos de la Sierra del Escambray, grupos de insurgentes mal armados combatían contra el sistema castrista. En esos primeros meses de rebelión, Zoila Águila se marchó a la manigua con su esposo, un electricista de Remedios llamado Manolo Munso La Guardia. El llevaba una carabina San Cristóbal con seis peines, y ella, un revólver con unas cuantas balas.

En el Escambray, donde Zoila ya había combatido una vez antes, contra Batista, creció día a día la leyenda de la mujer guerrillera. Mochila al hombro, carabina M1 en mano, La Niña combatió a la milicia bajo las órdenes de Osvaldo Ramírez, Tomasito San Gil, y .Julio Emilio Carretero. Durmió en las laderas de los montes, pasó hambre y sed, y a tiro limpio rompió los triple cercos de las milicias castristas. En la manigua parió dos hijas, y ambas murieron en sus brazos de hambre y sed. Para 1963, Zoila era jefa de una guerrilla de doce hombres, veterana de centenares de escaramuzas en los montes villareños. Hay una anécdota que bien describe la sangre fría de la joven guerrillera. contada por uno de los sobrevivientes de la gesta heroica.

Rodeados en un triple cerco, los hombres de Carretero se desbandaron, intentando cruzar las líneas castristas sin ser detectados. Uno a uno, los aliados fueron cruzando el cerco, reuniéndose después todos a la orilla de un riachuelo. Carretero contó cabezas. Faltaban dos. Manolo y Zoila. La preocupación aumentó cuando se empezaron a escuchar disparos en la distancia. Carretero, que tenía buen oído para las balas, pudo discernir, entre los disparos de metralletas y rifles checos, el martilleo del Garand de Manolo y el M1 de La Niña. Los alzados comenzaron a correr hacia el sonido de los disparos para socorrer a la pareja.

El M1 enmudeció de súbito. Solo se escuchaba el cantar del Garand, el chasquido seco del rifle y el tableteo de las metralletas. Carretero gritó una maldición, pensando que Zoila había caído en el combate y solo Manolo quedaba combatiendo. Al atacar a la milicia en un cruce de fuego y dispersarlos, los alzados quedaron sorprendidos. Acostado en un matorral, con una herida en el hombro se encontraba Manolo Munso. A su lado, con un Garand humeante en las manos, Zoila Águila se batía sola contra un pelotón de milicia.

En marzo de 1964, después de casi cuatro años alzados en el Escambray, La Niña y Manolo fueron capturados, traicionados por Alberto Delgado, El Hombre de Maisinicu, un oficial de Seguridad del Estado que tendió una trampa a las guerrillas de Emilio Carretero. Delgado murió ahorcado de una guásima, pero antes de caer traicionó a más de treinta guerrilleros y a numerosos colaboradores, incluyendo miembros de su propia familia.

En Villa Marista, las oficinas de Seguridad del Estado, Zoila y Manolo fueron separados. Por un tiempo se podían hablar a gritos de celda a celda, pero después a Manolo lo cambiaron de celda, para que ni a gritos lanzados por pasillos se pudieran consolar. A La Niña la encerraron en el Príncipe Negro, un cuarto tapiado subterráneo, donde sólo las ratas la acompañaban.

Después vino el juicio. La Niña y dieciocho alzados recibieron condenas de treinta años de encarcelamiento. Doce guerrilleros fueron fusilados. Manolo Munso La Guardia murió en los fosos de la prisión de la Cabaña, el anochecer del 22 de junio de 1964. mientras cantaba, junto a sus hermanos de lucha, el Himno Nacional de Cuba.

La Niña fue llevada al presidio político de las mujeres. En Guanabacoa, Guanajay, y la hipócritamente llamada Finca Nuevo Amanecer, Zoila continuó la lucha aún tras las rejas. Presa plantada, se negó a doblegarse. Guardias armados con tubos de manguera la golpearon. Fue tapiada en cuartos oscuros, sin luz y comida. Quemó colchones y fue enviada a celdas de castigo.

Rompieron su mente, pero no su espíritu. La locura se apoderó de Zoila, pero ella aún demente, se negó a rehabilitarse. Era mucho el sufrimiento. Dos hijas muertas. Manolo fusilado. Carretero enterrado junto a Manolo en una fosa común. Meses en celdas de castigo. Torturas. Golpizas. Hambre. La volvieron loca pero no lograron doblegarla.

En la cárcel de mujeres, sentada en su camastro, se pasaba horas envuelta en trapos, vestida como una leprosa, sin hablar. Cuando se le permitía salir al patio, se encaramaba en las matas, donde se pasaba largo rato, la vista perdida en un horizonte lejano.

Después de cumplir más de la mitad de su condena, llegó a Miami, una de las últimas presas en salir de Cuba.

Tocamos suavemente con los nudillos en la puerta blanca. La sentimos moviéndose en el cuarto, pero no respondió. Tocamos por segunda vez. La puerta se abrió lentamente, solo una rendija. Media cara se asomó al pasillo. Pelo azabache, cutis liso, sin arrugas. Voz de timbre claro.

La visita duró veinte minutos. La Niña no nos permitió entrar al cuarto, ni abrió la puerta completamente. Conversó un poco con Pola y Reina Carolina, las amigas del presidio, ignorándonos a Ramón Grau y a mí. Polita le llevaba unos regalos, una botella de perfume y unos abrigos, pero la guerrillera no los aceptó.

-Les habló mucho nos dijo el dueño de la casa de huéspedes, -Ella vive encerrada en el cuarto. Sale una vez al día v se sienta un par de horas en el portal, pero habla poco, y rara vez acepta visitas. ¿De qué vive?-- le pregunté.

-De la ayuda social, y costó trabajo obtenerla. La Niña se negaba a ir a las oficinas del gobierno. Tuvimos que traer a un médico al edificio para que la entrevistara en el pasillo y le diera la certificación médica. Es un caso incurable.

-No nos aceptó los regalos.
No----dijo el hombre, ---ella se ofende si alguien le ofrece ayuda. Nosotros hacemos lo que podemos por ella, pero es difícil ayudarla.

Esa noche me costó trabajo dormir. La imagen de aquel rostro tras la puerta blanca quedó grabada en mi memoria. En sus ojos oscuros me he asomado al dolor infinito de mi pueblo.            

Recibido de Joe Noda

15 de mayo de 2013

QUIÉN ES MAMÁ?


¿Quién es mamá?
 

- Mamá es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupete y un pañal de emergencia.

- Mamá es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo.

- Mamá es esa malabarista que pone la lavadora con el abrigo puesto mientras le  abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del cubo de basura con el pie.

- Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso.

- Mamá es esa Taekondista forzuda capaz de hacer tichigui a cualquiera por defender a sus criaturas de 0 a 50 años, y coger en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra al carro lleno de compras.

- Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras.

- Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia.

- Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, va a la pelu.

- Mamá es esA cuenta cuentos que lee e inventa las historias más divertidas sólo para mí.

- Mamá es esa cheff que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos tonterías que quedaban en la nevera porque se le olvidó comprar, aunque se quede ella sin cenar.

- Mamá es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta, y lo que tiene que hacer.

- Mamá es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace cientos de años para que yo vaya bien guapo.

- Mamá es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito

- Mamá es esa payasa que hace que me tronche de risa con solo mover la cara.

- Mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me he hecho pis, cambiarme el pañal, darme jarabe para la tos, un poco de agua, ponerme el chupete, todo a oscuras y sin despertarse.
 - Mamá es aquella mujer que jamás se dio cuenta que envejecía por ver a sus hijos realizarse, llorando de noche porque ya tienen alas y dentro de poco dejaran el nido para buscar otro, y de día sonríe por ver que los hijos no tengan remordimientos en dejarla, porque ella se siente feliz.

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Remitido por Delsa Durán

QUIÉN FUE LA "DAMISELA ENCANTADORA?


 
 
¿Quién fue la
"Damisela Encantadora"?
          
Lionel Rodríguez de la Torre

Quienes conocen la buena música cubana han escuchado "Damisela Encantadora", la bella canción central de la zarzuela "Lola Cruz" del maestro Ernesto Lecuona.

Pero tal vez pocos sepan que Lola Cruz fue una mujer que realmente existió, una encantadora damisela que vivía en Matanzas, Cuba, que atrajo a muchos galanes locales y externos y finalmente se casó con uno de los hombres más ricos de su época. En la obra de Lecuona, la historia de Lola Cruz en el siglo XIX transcurre entre valses y canciones. En la vida real ella nació pobre, vivió en el lujo y murió en bancarrota. El pentagrama la inmortalizó.

Lola Cruz nació en Matanzas de una pobre familia. Cuando llegó a la adolescencia era tan bella que desde la ciudad y varios lugares de Cuba (dicen que hasta del extranjero) le llegaban hombres tratando de conquistarla. Su atracción se extendió más allá de su humilde origen.

Como era costumbre de la época, las clases  competían en dos bandos, el "Azul" y el "Punzó" disputándose cintas y trofeos en verbenas, juegos, bailes, competencias. En 1857 el Bando Punzó (rojo) eligió como Reina a Lola Cruz y los azules escogieron a la también bella Juanita Páez a quien se concedió el honor de prender la llama azul de la primera planta de gas puesta en servicio para el alumbrado público en la "Atenas de Cuba".

 En su zarzuela, el maestro Lecuona recrea una de las fiestas de la época y en una escena Lola canta "Damisela Encantadora" y Juanita interpreta "Vals Azul".

Finalmente Lola se casó con José María de Ximeno, hijo de una de las familias más acaudaladas de Matanzas, entonces potencia azucarera y portuaria. Los Ximeno vivían en una lujosa y enorme mansión de dos pisos a un costado de la Iglesia Catedral y allí se hizo la fiesta nupcial tras el enlace religioso.  Lola lució un traje de encajes y bordados  hecho por su abuela, pero no quiso usar joyas. La pareja salió en volanta para pasar la luna de miel en el ingenio azucarero "Jesús María" (propiedad familiar), cerca del poblado de Camarioca.

Retornaron a Matanzas para vivir en el palacete que por encargo de la familia un arquitecto norteamericano construyó para ellos en la calle Gelabert, (después  Milanés) # 16 cerca de la Magdalena y el Palacio de Junco. Tenía una monumental puerta de entrada y la salida era por un piso inferior que daba frente a la calle Contreras (Byrne), cerca del callejón de Madam, donde estaban la cochera, habitaciones de sirvientes, cocina, almacenes y un mini-teatro.

Un enorme laurel importado de la India crecía al centro del patio y de sus ramas colgaban jaulas con canoras aves y saltarines monos. Por la azotea se paseaban pavos reales. En el primer piso había un enorme comedor con paredes de cobre repujado.
 
Podía acomodar hasta a 60 personas, y los alimentos llegaban  por un ingenioso torno que los subía desde la cocina en el piso inferior. Casi todo lo que allí se consumía procedía de las fincas de la familia en las lomas de La Cumbre y el Valle del Yumurí.

Los tiempos cambiaron y llegó la recesión. La Revolución Industrial se llevó muchos de aquellos "cachimbos" e ingenitos azucareros movidos por esclavos. La Guerra de Independencia arrasó los cañaverales  en medio de cambios internacionales. El primer ferrocarril llegó a Matanzas, uniéndola con La Habana que conquistó la supremacía portuaria. 

La ruina tocó a los esposos Lola-Ximeno y para colmo, un huracán casi destruyó su palacio. Don Ximeno murió poco después. Lola Cruz tuvo que vender poco a poco muebles, ropas, libros, prendas, lo que le quedaba. Finalmente regresó a la modesta casa de sus padres.

Antes de salir de Cuba (1980) tuve oportunidad de visitar el ex-palacio de los Ximeno por cortesía de la familia que lo habitaba. Pese al tiempo, las subdivisiones y falta de mantenimiento, aún se adivinaba su antiguo esplendor. El primer piso era un "solar". 

Les traje esta historia para recordar aquello que siempre merece ser recordado mientras el camino se hace más largo y difícil y las palmas siguen siendo novias que esperan...

Placido Domingo interpreta "Damisela Encantadora":

http://www.youtube.com/watch?v=nc_pfD-71B0

Enviado por María Dominici.
Reproducido del blog:
http://caosycosasdecuba.blogspot.mx