18 de marzo de 2018

EL TRAJE REGIONAL MAS CARO DEL MUNDO




El traje regional mas caro del mundo


En época de Fallas podemos ver por las calles de Valencia los impresionantes vestidos de “falleras” que lucen las orgullosas valencianas. Unos vestidos preciosos y que se sitúan como el traje regional más caro del mundo debido a las telas con las que está fabricado.

No siempre fue así. Cuando las Fallas empezaron su existencia (que se sepa desde el siglo XVIII) eran un simple festejo de la víspera de San José, que organizaban grupos improvisados de vecinos. Solían ser hombres que vestían como cualquier otro día. Así siguieron celebrándose las Fallas, hasta los años 1920, en que por fin la mujer encuentra un papel visible en la fiesta fallera.

En 1929 por primera vez una mujer tenía el papel de representar las Fallas de Valencia. Fue Pepita Samper, la primera “miss España” (“señorita España” se decía entonces), la que realizó las funciones de las actuales falleras mayores de Valencia al ser valenciana. Para ello se vistió con un “traje de labradora valenciana”, convirtiéndose en la primera persona de la fiesta que llevaba una indumentaria específica para la misma. Dicho vestido, que por cierto aún se conserva en el Museo de la Ciudad de Valencia, fue la base de muchos otros que utilizaron después las falleras.

A partir de entonces, aunque las falleras se preocuparon  por ser fieles a los trajes del siglo XVIII o del XIX, a la vez comenzaron a sobreponerles  encajes y cintas, y confeccionarlos con telas mas lujosas. En fin, hacerlos mas llamativos y elegantes. En definitiva, el traje de fallera actual es el traje de fiesta, -mucho mas elaborado por supuesto- que el que usaban las valencianas siglos atrás para lucir en ocasiones especiales. Pero no se trata solamente que las faldas sean más o menos voluminosas, es que la labradora valenciana  no vistió nunca como lo hacen las falleras en la actualidad. Y es que los trajes actuales mezclan épocas, adornos, estructuras, peinados y telas diferentes.

Sí, Este vestido es el traje regional más caro del mundo. Sedas, hilo de oro y plata…   El precio de las telas es muy variado, un traje de rayón básico puede costar de 300 a 600 euros, uno de seda espolinada, elaborado íntegramente de manera artesanal, alcanza fácilmente los 18.000 euros.

El bordado característico de Valencia, el punto de cadeneta, está presente en el diseño combinado con los colores del delantal o en diferentes tonos. Todas las piezas se fusionan en un vestido repleto de detalles y colorido que hace destacar a la mujer valenciana y se convierte en uno de los trajes típicos más llamativos y bonitos del mundo.

 Si alguien brilla en estas fiestas es sin duda la fallera mayor. Esta tradición de elegir una mujer que represente el espíritu de las Fallas comenzó a llevarse a cabo en 1929 cuando la entonces Miss España, la valenciana Pepita Samper, fue la imagen de la fiesta valenciana. Al año siguiente otra valenciana, Elena Pla, se alzó con la corona de Miss España y de nuevo representó la fiesta de su comunidad. Fue en 1931 cuando se eligió por primera vez una “Fallera Mayor” como tal.  

La labor de ser fallera mayor es todo un honor para las valencianas, pero conlleva también numerosas responsabilidades. La "Reina de las Fallas" tiene que lucir un mínimo de tres trajes de valenciana diferentes y acudir a recepciones, eventos, representar las fiestas, elaborar discursos y dar el pistoletazo de salida de la celebración junto al alcalde o alcaldesa. Mucho trabajo que se verá recompensado al representar las fiestas más famosas de Valencia.

El traje de valenciana está formado por numerosas capas necesarias para que el resultado final sea perfecto:

Ropa interior:
Camisa: con detalles de encaje y sin mangas.
Chambra: un corsé o corpiño interior, suele estar adornado ya que la parte superior suele permanecer visible.
Medias: en tonos blancos y bordadas.
Pololos: pantalones interiores que llegan hasta la rodilla.
Enaguas: faldas interiores necesarias para dar volumen a la exterior.

Parte exterior:
Justillo: pieza de los hombros a la cintura, sin mangas y que se ajusta al cuerpo.
Falda: la parte más llamativa del conjunto. Se anuda a la cintura y se fabrica con telas de diferentes colores y formas.
Jubón: chaquetilla ceñida con mangas que varían su longitud y realizada con telas que combinan con la falda.
Delantal: se pone sobre la falda en la parte delantera. Suele estar bordado con hilos de oro y plata.
Manteleta: pañuelo de cuello que se coloca sobre los hombros y se ata cruzado por delante. Presenta bordados a juego con los del delantal.

Complementos:
Agujas: para sujetar el peinado.
 Pendientes: los más usados son los de forma de racimo. También existen otros modelos: de lazo, gallegas, de hoja, de lámpara, barquillos, balconet, polcas.
Broche: joya que sujeta la manteleta a la altura del escote.
 Peinetas: grabadas con diferentes motivos proporcionan sujeción y adornan el peinado.
Mantilla: se coloca sobre la peineta, esta realizada en colores blanco y negro, con bordados y encajes.
 Zapatos: están forrados con la misma tela del vestido para no romper la estética general.
   
Fuentes:
http://www.deartee.com/blog/el-vestido-de-fallera-o-valenciana.html


14 de marzo de 2018

CARTA DE UN PECECITO


Gabriel Cruz, 8 años, asesinado en Puebla de Vícar, Almería, el 27 de febrero de 2018


 «Carta de un pececito»,

el relato que emocionó
a la madre de Gabriel


La misa funeral por el pequeño Gabriel, cuyo cadáver fue localizado el pasado domingo en el maletero del coche de la novia de su padre, fue un acto lleno de emotividad, un llamamiento a la sociedad para que este tipo de hechos no vuelva a ocurrir. A pesar del dolor de los padres, Ángel y Patricia quisieron volver a atender a los medios de comunicación y a las cientos de personas que les arropaban fuera de la catedral de La Encarnación para volver a dar muestras de su bondad. Se acordaron de todos los que les han apoyado durante estos días. A todos, incluso a una persona que les emocionó con un cuento sobre Gabriel. Patricia Ramírez agradeció el relato: "Sabemos que está jugando con sus peces y la bruja ya no existe". El relato al que se refería Patricia es el cuento del cantautor sevillano Andy Moradiellos, que quiso plasmar en él los sentimientos que le había causado el trágico caso:

Carta de un pececito 


«Mamá, estoy bien, pese a que estés muy triste, se que tu primer pensamiento es que no lo merecía y es cierto, no lo merecía, tienes toda la razón, pero no quiero que pienses que somos los perdedores de esta historia, porque he vencido, mamá, aunque el precio para vosotros haya sido muy alto.

He vencido y estoy feliz en un lugar donde nunca jamás nadie podrá hacerme daño; he vencido, mamá, porque nunca la bruja del cuento pensó que un pez tan pequeñito fuera a plantarle cara. He sido valiente, mamá, aunque mi cuerpecito es pequeño; digo pequeño en comparación con mi corazón y mi valentía. Nunca pensé que fuera tan poderoso, mamá, pero lo soy y he ganado: os he enseñado la verdadera cara de un alma oscura, he rescatado a papá de las fauces de la bruja, he podido romper ese hechizo que nunca nadie pudo romper, porque soy mágico, mamá. 

Por mas que hayan querido esconderme, brillo, mamá, he conseguido que papá y tu estéis mas unidos que nunca, no creáis que no os he visto agarraros las manos como nunca, he ganado, mamá, y soy invencible, invencible y eterno, soy eterno en el corazón del mundo, en vosotros que sois yo mismo y en la mente de la bruja malvada que siempre me verá en sus sueños y cada vez que intente ser feliz, mire a un niño o al suyo propio si alguna vez consigue que alguien vuelva a amarla.

Soy un guerrero, mamá, aquí donde os estoy esperando a todos, tengo una armadura dorada y brilla mas que el sol, porque yo soy el sol, el que os alumbrará siempre en los días mas difíciles; soy el encargado de iluminar la mirada y el corazón de todos los que aun vivís ahí, en ese lugar hostil y lleno de maldad, para que caminéis lo mas felices posible hasta mi reino de hadas, donde nunca entran brujas malas, ni personas con el alma contaminada; solo vosotros, mamá, las personas como tu o como yo.

Hay una princesa en este reino, se llama Marta y es muy bonita, mamá; tiene un hermoso castillo desde el que podemos ver el mar, me cuida mucho porque dice que me comprende muy bien, bajamos todos los días a la playa y hacemos en la arena pescaditos y castillos, pero estos castillos no se los lleva el mar ni los pescaditos se deshacen con las olas, porque queremos que todos veáis lo bonitos que son. Marta me dice que no estéis tristes, que allí solo somos piel, pero aquí somos solo lo que importa: somos alma, almas limpias, grandes, y todos un día dejaremos de estar allí para venir aquí, menos las personas malas que siempre estarán atrapadas en sus remordimientos.

Mamá, descansa, hemos ganado y lo he conseguido yo solo siendo un pescadito tan pequeño, sois libres papá y tu porque ya no hay personas malas tan cerca de vosotros. No os soltéis las manos porque es cuando mas brilla mi armadura, si, la del guerrero, la del príncipe que con su luz alumbró el camino de la verdad y dejó al descubierto el odio, la maldad y la mentira. Mamá, nos volveremos a ver y te enseñare todos los pececitos que dibujo en la orilla del mar.

Mamá hemos ganado. Mamá, hoy he vencido a la oscuridad.»

#todossomosgabriel
Reproducido de La Razón, Madrid

DESDE "TO WALK INVISIBLE"



Desde “To walk invisible”

 Marlene María Perez Mateo

 Exordio: “ Tejimos una tela en la infancia, una tela de aire soleado”
                                                              Charlotte Bronte   

               “Tejimos una tela en la infancia, una tela de aire soleado” así deslizaba  Charlotte Bronte hacia 1835 en  la voz de uno de sus personajes la mejor, pero no la única descripción de si misma y de su familia. La BBC (British Broadcasting Corporation) ha dado una vez mas muestra de sabiduría y profesionalidad al lograr estrenar el 29 de diciembre del 2016 una miniserie  con una total de a  120 minutos; para honrar y dar vida cinematográfica a las escritoras inglesas hermanas Bronte, en su segundo centenario. El guion corrió a cargo de Sally Wainwright,  a su vez basada en la primera biografía de las insignes autoras,  nacida bajo la pluma de Elizabeth Gaskell quien compartió con las mismas profesión y amistad.

                 La serie nos traslada a la Inglaterra victoriana y muy en particular a un páramo aislado, lúgubre, rodeado de un colosal cementerio donde a la sazón, clásico hecho  por entonces el Reverendo Patrick Bronte, padre de las jóvenes, ubicaba su ministerio apostólico y hogar. El Señor Bronte había sido un estudiante superdotado en la Universidad de Cambridge, un lector voraz y deslumbrante,  que al amparo de mecenas  había cursado costosos estudios y escritos, varios poemas pastoriles. La tía Elizabeth Branwell tuvo a su cargo la educación y el rol materno de sus sobrinos en ausencia temprana de su real madre; unida a la sirvienta Martha Brown, parte indisoluble de la familia. La infancia de estos seis hermanos se lleno de juegos y lecturas, a la vez. Tenían a su disposición una amplia biblioteca, un lujo para la época, no tanto porque su  economía se lo permitiera, sino por la posición del cabeza de familia como clérigo. Allí nacieron sus primeros libros, llamados “libritos”, posibles de ser leídos solo con lupa. Eran unas historietas describiendo reinos imaginarios y batallas entre fantasía y realidad. Posteriormente sobrevino la matricula en un internado para estudios y para torturas nombrado Cowan Bridge, Escuela para hijas del clero. Las duras condiciones de vida, el hambre, un frió tiritante y el maltrato fueron los ingredientes de los años de internas. Nada de lo descrito en “Jane Eyre”, quizás la mas popular  novela de  Charlotte, dejo de ser una realidad. El internado cobro la vida de Mary y Elizabeth las dos hermanas mayores, quienes pudieran haber dejado un legado brillante pues se les describe como personas de gran lucidez y  vivacidad. Sobre la vida angosta de la familia se sumo el alcoholismo, la enfermedad y la irresponsabilidad de su hermano Branwell. Un genio perdido en las sombras de la adicción, quien creció bajo motivación del pintor John Martin y las  paginas de Lord Byron y Walter Scott. Branwell hizo de su vida y de su familia una agonía, ademas de dejarles sin saberlo el germen de la tuberculosis, mal incurable en la época, llevando a la muerte a si mismo y a dos de sus hermanas en menos de seis meses..    
    
               “ The Bronte Society” es la institución mas antigua de Europa dedicada a un corpus literario en especifico. La segunda esposa de Charlotte, ultima sobreviviente de los seis hermanos, vendió a la referida sociedad valiosos materiales de todo lo que rodeo a tan particular familia. “Bronte Society” conserva y da vida al museo vivienda , la casa parroquial en Yorkshire; en mejores condiciones hoy de lo que fue en sus orígenes.

               Las Bronte escribieron inicialmente bajo seudónimos con las iniciales de su nombre C, E y A, mas el apellido Bell, “campana”, objeto este llegado a la iglesia dirigida por su padre en los tiempos de sus pinitos editoriales. Bajo la no poca presión de una sociedad donde la mujer poco valía, y cuyo mayor aspiración profesional era convertirse en institutrices, status llevado a cabo por las hermanas pero también detestado; sin tutoría propiamente dicha, solo la buena relación esporádica con mentes privilegiadas, con una economía muy limitada donde se incluía hasta el hambre, por otra parte una salud muy frágil pienso debido al ambiente poco salubre de su hogar, colmando el grupo de lo triste y escandaloso de la vida de su hermano. Emily, Anne y Charlotte llevaron adelante como su  medio de manutención y de existencia ( “..era en realidad cuando mas me sentía viva..” confesaba Anne en sus páginas) una impresionante obra, profunda reflexiva  y de valores perpetuos. La imaginación, no la de baratillo, sino la imaginación con mayúscula les desbordaba, pudiendo mirar y pisar firme y bien. Fueron personas de su tiempo y ya eso es bastante. No son pocos los que tratan de traerlas a su grupo: el feminismo y el ecologismos  mal entendido, los góticos trasnochados y nada góticos. Mala cosa esta. A las Bronte nada de ello les hubiera agradado, pero como diría alguien proverbialmente: ”Solo se tiran piedras al árbol cargado de frutos.”               


1 de marzo de 2018

CALLES DONDE SE ESCRIBEN VERSOS



En Madrid, calles donde se escriben versos

Como decía García Lorca, «la poesía es algo que anda por las calles». ¿Y qué es la poesía sino vida? Así es el Barrio de las Letras de Madrid, un sitio que intenta interpretar la vida de manera distinta. En la Plaza de Santa Ana, una escultura en bronce representa al poeta a tamaño natural, levemente inclinado para dar impulso al vuelo de una alondra que entre sus manos se dispone a volar.

 Conocido como Barrio de las Letras, de los Literatos o de las Musas, crea con su arquitectura un espacio que se asemeja a un pequeño pueblo en cuyo interior todo tiene cabida: arte –en la fachada de sus edificios y esculturas–, moda –en pequeños comercios que muestran un estilo bohemio atribuido a los artistas–, gastronomía... Se trata de un barrio en el que, ante todo, late la vida, permitiendo así tomar el pulso a una capital única.

La mayoría de sus edificaciones pertenecen al siglo XIX y XX, aunque conserva algunas construcciones del Siglo de Oro español, periodo en el que el barrio dio hospedaje a reconocidos escritores y artistas como Quevedo, Lope de Vega, Góngora o Cervantes, quien habitó de alquiler al menos en tres casas de las calles que lo conforman, muriendo empobrecido en una de ellas.

Cada una de las citas literarias incrustadas en el suelo de una de sus vías, la Calle de las Huertas, es como un capítulo abierto a experiencias que tientan por las emociones que implican: amor, valentía, esperanza, ternura... Como la buena literatura, pasear sobre las letras doradas que caracterizan al barrio desvela otros mundos... y hasta a pensar estimula.

Con anterioridad a ser bautizado como Barrio de las Letras, era conocido únicamente como “Huertas. Aunque la razón de esta denominación recibe explicaciones muy variadas, probablemente fuera debido a la existencia de huertos en la zona. Barrio pobre y poco poblado, el aumento de la población hizo que habitaran en él aquellos personajes poco pudientes que no podían vivir en los aledaños del Palacio Real, pero que querían estar cerca de la Corte. Entre estos ciudadanos se encontraba, como ya apuntamos, un gran número de escritores y dramaturgos de gran fama como Francisco de QuevedoLuis de GóngoraLope de Vega o Miguel de Cervantes. Los restos de estos dos últimos descansan en la zona, el primero en la Iglesia de San Sebastián y el segundo en el Convento de las Trinitarias Descalzas.



 En el número 11 de la calle Cervantes se encuentra la Casa-Museo Lope de Vega. Evidentemente, en vida del escritor este no era el nombre de la calle, ya que, a buen seguro si hubiera sido así no habría vivido en el edificio, habida cuenta de la mala relación entre ambos. En este inmueble habitó Lope de Vega durante los últimos 25 años de vida, y en él se recrea la vida del madrileño, descubriendo sus secretos y centrando su mirada en su obra. Paradas obligatorias son también los edificios religiosos de Convento de las Trinitarias, lugar de descanso de Miguel de Cervantes, y la Basílica de Jesús de Medinacelli.

Además de por sus habitantes, el barrio alcanzó gran fama debido a la existencia en sus calles de dos importantes Corrales de Comedia, el de la Cruz y el del Príncipe (actual Teatro Español), y del llamado Mentidero de Comediantes, lugar de encuentro de los dramaturgos donde se leían y discutían sus nuevas creaciones. Además, en la calle Atocha se encontraba una de las imprentas más famosas de la historia, la de Juan Cuesta, lugar donde se editó por primera vez la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. Sus calles en la actualidad homenajean a sus antiguos inquilinos con placas y versos repartidos por edificios y asfalto de toda la zona.

El epicentro del emblemático barrio se sitúa en la Plaza de Santa Ana. Aquí, bajo la atenta mirada de un Federico García Lorca convertido en estatua, se sitúa el Teatro Español en el número 25 de la calle del Príncipe.

En general,  el barrio provoca la añoranza de una época  pretérita.  En una pintoresca  callejuela,  la  de Álvarez Gato, conocida como el Callejón del Gato, un suceso curioso dio origen a que el escritor Valle-Inclán alumbrara un nuevo estilo teatral y narrativo: el esperpento.  Hoy el callejón evoca esa historia en su fachada. Con la intención de atraer clientes, una ferretería colocó dos espejos, uno cóncavo y otro convexo. El resultado fue que se convirtiera en un entretenimiento popular el contemplar las figuras deformes que proyectaba el reflejo. Inspirado en aquella reacción, Valle-Inclán plasmó en su obra “Luces de Bohemia” una «deformación grotesca de la realidad». 

Mucho  se ha escrito acerca de esos dos espejos. Hay quien asegura que el cóncavo reflejaba a Don Quijote –afilado cual espíritu justiciero– y el convexo a Sancho Panza, figura más oblonga y terrenal. Lo cierto es que el mundo puede ser percibido de muchas maneras y que se trata de una elección personal el cristal con el que se mire. Así es el Barrio de las Letras, un sitio que intenta interpretar la vida de manera distinta.

Otro lugar que no debe pasarse por alto es la  floristería conocida como El Jardín del Ángel, antiguo cementerio en el que estuvo enterrado Lope de Vega. En su centro, un anciano  olivo  habla de  otras  vidas y un  viejo pozo profundiza en una tierra que a la muerte pertenecía... 

No sólo conmueven los versos y las citas escritas en las calles, también asombra mirar hacia lo alto. Un inolvidable impacto visual es el que causa el jardín vertical de CaixaForum, ya en el Paseo del Prado, pues en él las plantas crecen y se agarran a la pared, alegoría de las alas que por aquí otorgan las musas. En la Plaza de las Cortes, sujetando al tiempo, un carillón goyesco ofrece con sus figuras un pequeño espectáculo cuatro veces al día. 

Además de por su oferta cultural e histórica, el Barrio de las Letras se ha ganado un hueco en la oferta de ocio y gastronomía de Madrid. Por sus calles se respira uno de los mejores aromas de tapeo en la capital, además de destacar la presencia de varios restaurantes con una carta muy recomendable, como es el caso del Restaurante Terramundi ubicado en el número 32 de la calle Lope de Vega. El ambiente nocturno es también uno de los más frecuentados de la ciudad. 

Tiendas de antigüedadesmoda o literatura no podían faltar en una zona tan cultural, pero además todas ellas se reúnen cada mes en el Mercado de las Ranas, un reclamo para los comerciantes de la zona que sacan sus productos a las puertas de sus establecimientos, repitiendo este ritual el primer sábado de cada mes.

En el Barrio de las Letras de Madrid, las calles rinden homenaje a sus ilustres y antiguos vecinos  con placas y versos para perpetuar su memoria conservándola en añeja y evocadora pátina. 

BarrioLetras.com