21 de julio de 2016

Los 21 nuevos lugares Patrimonio de la Humanidad


Los 21 nuevos lugares
que ya son Patrimonio de la Humanidad

Más que una organización, la Unesco parece una guía de viajes por estas fechas. Coincidiendo con la reunión anual del Comité del Patrimonio Mundial, se dedica a enseñar al mundo lugares ocultos, alejados o cercanos, en peligro o conservados, pero todos con algo en común: son joyas dignas de ser valoradas y conservadas. Desde el 10 de julio al 20 de julio el Comité se ha reunido en Estambul para examinar 27 propuestas de las cuales 21 han sido aceptadas.

«Todos los viajes tienen destinos secretos sobre los que el viajero nada sabe», dijo Martin Buber, filósofo judío, pero con esta lista vamos a intentar acercar estos lugares casi irreales.
 
 
 
Paisaje cultural de arte rupestre
de Zuojiang Huashan, China

Se encuentra en la República Popular China. Formado por 38 sitios de arte rupestre con unos 1.900 dibujos bien conservados. Las pinturas rojas representan la vida y ritos del pueblo louyue durante el Período de los Reinos Combatientes (475-221 a.C.) y la Dinastía Han Oriental (25-220). Los herederos de este pueblo son la minoría étnica zhuang. Este paisaje cultural está en la frontera suroriental de China, en un territorio de difícil acceso, que puede que sea el motivo de su buena 0conservación, pues las rocas están entre los 10 y los 130 metros por encima del río. Estas pinturas son hasta ahora el único testimonio de los louyue.
 

 

Sitio arqueológico Nalanda

Mahavihara, India


Sitio arqueológico Nalanda Mahavihara (universidad de Nalanda) en Nalanda, Bihar (India). Se encuentra al noreste de la India, en el estado de Bihar. Las ruinas son de un gran monasterio («mahavihara») que desarrolló su actividad desde el III a.C hasta el XIII d.C. Es un lugar muy importante en la historia de la India y en la del budismo, ya que parte de las enseñanzas del budismo tibetano emanan de la tradición de este templo. En su momento de apogeo llegó a acoger hasta 10.000 estudiantes (siglos II-III d.C).

Hay restos arquitectónicos como estupas, santuarios y edificios monacales y alguna obra de arte en estuco, piedra y metal.
(Continuará)
 Reproducido de abc.es

Le pasó como a Chacumbele, que él mismito se mató

José Ramón Chacón Vélez, Chacumbele

“ Le pasó como a Chacumbele,
que él mismito se mató”

Marlene María Pérez Mateo

Este si es un “camagüeyanismo” de cien por cien. Vale el término para decir que a la vieja comarca principeña le cabe la autoría de la frase y ser además la cuna de su protagonista.  

“Chacumbele' se apellidó en realidad Chacón Vélez y su nombre José Ramón. Aunque se le recuerda por una forma homófona y algo torcida de sus patronímicos.   Nació el 9 de noviembre del 1912, en Santa Cruz del Sur, Camagüey. El infortunio le acompañó muy tempranamente en la vida pues para comenzar fue huérfano, y debió su cuidado y educación a una tía, María Belén.

Con solo 14 años conoce la vida del circo y se enamora de la carpa como forma de vida y de sustento. Luego de sobrevivir al ciclón del 1932 cuyas ráfagas se ensañaron con su ciudad natal; comenzó sus andanzas como trapecistas en la Carpa de Santos y Artigas, como discípulos del polaco Boris Korchinsky, experto en artes circenses. Contrajo matrimonio con la judío húngara Iona quien trabajaba como equilibrista. El amor no le sonrió largamente a Chacón y fue desde la cuerda testigo de la fragante traición de su esposa de allí una caída accidental de graves consecuencias; le privó para siempre del desempeño de su profesión y modo de vida.

Vivió muy pobremente en La Habana, al abrigo de unos parientes y vendiendo flores en el Parque Central de La Habana. Su decepción amorosa, profesional y su debacle económica; lo llevaron a una muerte muy trágica y prematura.

 “Chacumbele” ha pasado a ser un sinónimo de auto construirse su propio infortunio; o ser autor de hechos contra la propia persona.

20 de julio de 2016

Wendy Guerra: «La Cuba que conocemos morirá con el último cubano que vivió la revolución»


Wendy Guerra:
«La Cuba que conocemos morirá con
el último cubano que vivió la revolución»

 

Hace meses que Cuba vive vestida de domingo. Pero de Domingo de Revolución, o al menos eso piensa la literata e intelectual cubana Wendy Guerra, que ha bautizado con este título su última novela. "Domingo es ese día en el que no sabes si acaba o empieza la semana, así estamos en Cuba", explica, en una incertidumbre ante el fin o el inicio de algo, quién sabe si de una nueva revolución.

Dicen que nadie es profeta en su tierra y más en el caso de Cuba. Un país donde hay que justificar absolutamente todo, incluso "el éxito y los sufrimientos", dice la escritora. Wendy Guerra lo sabe bien. Muchos de sus títulos literarios sufren uno de los castigos más grandes que se le puede imponer a un intelectual: la censura.  .

"Es una muestra más de todo lo que está pasando", dice. "Una guerra sin bombas que se terminará cuando los cubanos nos pongamos de acuerdo. Más allá de Fidel o Raúl".

El domingo particular de Wendy Guerra es un manual de supervivencia, una crónica que retrata un antes, pero también un después "para poder seguir viviendo en Cuba, para que ciertas cosas no pasen". Pero ante todo es un homenaje a todas aquellas generaciones de mujeres que, como ella, han sido aisladas por el regimen. "La historia interminable de una escritora cubana que durante seis décadas ha sido prohibida", dice; y que ha quedado mecanografiada en su personaje protagonista: Cleo, una pluma de fama internacional ignorada en su propio país y asfixiada por las intrigas políticas.

"Cleo es, ante todo, un cadáver exquisito", subraya Guerra, al que podríamos poner tantos apellidos como quisiéramos, incluido el suyo. Aunque de la larga lista de poetas, intelectuales, exiliadas o disidentes cubanas que han servido de inspiración al libro, dos escritoras –o, como cita Guerra "seres frágiles"- se elevan por encima de todas las demás. Dulce María Loynaz, premio Cervantes en 1992, y Albis Torres, su madre.

Y es que Cleo lleva mucho de ambas. Dulce María, al igual que la protagonista, pasó toda su vida escribiendo, encerrada en una mansión del barrio cubano de El Vedado. Allí escribió Últimos días de una casa, recuerda Guerra.

Arropada en su cuartel general repleto de porcelana de Sèvres, Dulce María Loynaz siente como Cleo la vigilancia, los micrófonos, la psicosis provocada por un régimen dictatorial que se deja sentir en la novela. Hasta convertirse en un ser aislado porque no era una persona comprendida dentro del mundo de la revolución.

"Recordemos que Fidel dijo: 'Dentro de la Revolución todo, fuera de la Revolución nada'", cita Guerra. Y en esa nada se perdieron todas aquellas personas que decidieron emprender un camino diferente, incluida Albis Torres. "Algunas se murieron antes de publicar, como fue el caso de mi madre. Cuando le llegó el tiempo para hacerlo era ya demasiado tarde, había perdido la memoria", por eso había que hacer este homenaje, evoca emocionada.

"Yo no creo en la prensa de mi país"

El nombre de Wendy Guerra se hizo conocido internacionalmente en el año 2006, cuando de la mano de la editora catalana Ana María Moix fue galardonada con el Premio Bruguera por la novela Todos se van (con Eduardo Mendoza como único jurado). Aunque sus inicios fueron líricos, ahora cultiva su papel como cronista de la actualidad cubana, quién sabe si con resignación ante la falta de independencia del periodismo cubano.

"Yo no creo en la prensa de mi país. Hay mucha doble moral en la prensa cubana: vives de una manera y cuentas otra realidad, no sé cuál. Vivir en un país y contar otro es una cosa terrible". Wendy forma parte de una generación de escritores que cultivan la autoficción. Hijos de la izquierda latinoamericana como Alejandro Zambra, Jorge Golpi o Guadalupe Nettel que no tienen miedo en nombrar las heridas  de "una sociedad que construyeron nuestros padres, pero que padecíamos los hijos". Y también las mujeres.

La mujer en Cuba puede haber disfrutado de algunas leyes para su liberación, pero no ha participado de esa política hecha por hombres, por barbudos, dice. "Puede que haya alguna en cargos ministeriales, pero mujeres líderes que dirijan el país, muy pocas".
 
Wendy Guerra sueña con que todos sus libros se publiquen en Cuba EFE

Pero tras más de medio siglo de aislamiento los cambios se empiezan a dejar sentir en Cuba. La novela, una narración en tiempo real, tiene espacio para comentar la apertura de relaciones entre Washington y La Habana tras 40 años de bloqueo. Solo el haber escuchado a Barack Obama con otro discurso, distinto a la voz oficial, es un gran paso. Pero Guerra no se atreve a poner una fecha que marque el devenir de un nuevo periodo histórico, tal vez una democracia. "Los cambios son lentos y de momento en Cuba la vida sigue igual, citando al filósofo Julio Iglesias", se ríe.

"El día que muera el último cubano que la empezó, la revolución se acabará"

De Wendy sorprende su amistad con Gabo y Silvio Rodríguez, que firma la foto de la autora de la solapa del libro. Y sorprende no tanto por sus compartidos vínculos artísticos, como por sus diferencias en cuanto a ideario político. Gabriel García Márquez, a quien cariñosamente Wendy dedica la novela, y Silvio Rodríguez son conocidos valedores del castrismo.

"Mi amistad con ellos es el único ensayo de democracia que he podido practicar en mi país porque son personas con una cabeza tan bien amueblada y abierta que ya me gustaría que mi nación se portara siempre de esta manera con todo el mundo". Ese ejemplo le lleva a propugnar una conversación entre los cubanos de todos los colores y tendencias: disidentes, exiliados o comprometidos fuertemente con la Revolución. "Yo me alquilo para conversar. Para conversar por Cuba", repite.

Los cambios son lentos y seguramente tardarán en llegar. Y más en una sociedad como la cubana que lleva la revolución en la sangre. "Las sociedades cambian cuando mueren las generaciones que han vivido los procesos históricos. Y este es un proceso que nos ha marcado a todos y que seguirá así hasta que muera el último cubano que vivió la Revolución".

Mientras tanto, Wendy Guerra seguirá viviendo en Cuba, aun sabiendo los problemas que le puede acarrear su pequeña revolución en forma de domingo. Y seguirá escribiendo temprano desde su casa de La Habana, en una incertidumbre ante el fin o el inicio de algo, quién sabe si de una nueva revolución

Publicado en eldiario.es
*Wendy Guerra acaba de presentar “Revolución de Domingobajo los auspicios del Centro Cultural Español de Miami.

19 de julio de 2016

La mala paga no deja madurar la Manzana de Gómez

 
La mala paga no deja madurar
la Manzana de Gómez

Pablo Pascual Méndez Piña  

Es perceptible el atraso en las obras de remodelación del popular edificio de la Manzana dee Gómez,  proyecto que construirá un lujoso hotel de cinco estrellas con una capacidad de 246 habitaciones. Ese inmueble, que engrosará el inventario del grupo turístico Gaviota S. A., debería ser inaugurado el próximo octubre, para luego ser administrado por Kempinski Hotels, una compañía suiza de alto prestigio internacional que ya adquirió los derechos de comercialización.

La inversión del hotel corre a cargo de la inmobiliaria ALMEST, entidad del consorcio militar GAESA que hace 28 meses confió la ejecución de la obra a las constructoras Unión de Construcciones Militares (UCM) y la francesa Bouyges Batiment International (BBI), mientras que los ingenieros y arquitectos de la Oficina del Historiador de la Ciudad acometieron el proyecto civil.

La tapia perimetral que obstaculiza la perspectiva de los transeúntes no impide evaluar que los únicos avances constructivos corresponden a las reparaciones en las fachadas exteriores, excepto la cara oeste —por la calle Zulueta— donde una malla protege a los obreros que laboran encaramados en una jungla de andamios.

La edificación de estilo ecléctico, con una hectárea de superficie y cinco pisos sobre el nivel de la calle, cuyas fachadas tanto interiores como exteriores están pobladas de vanos, arcos, cornisas, ménsulas, arcos y columnas entre otros elementos arquitectónicos —los cuales contribuyen a elevar el grado de dificultad de la restauración—, no justifican el incumplimiento del plazo de 31 meses para concluir las obras, término bastante conservador, acorde a las opiniones de especialistas.

Aunque las fachadas exteriores fueron pintadas, se respira cierto atropello en la organización de obra, puesto que aún se restaura parte de la albañilería sobre las superficies pintadas.  

Los revoques de los portales y los corredores en diagonal  no han sido rehechos, como los interiores de las habitaciones, que a través de algunos ventanales abiertos muestra pocos avances en la colocación de falsos techos, redes eléctricas y conductos de aire acondicionado.

A la pregunta de si el hotel podrá inaugurarse en octubre, Carlos Salabarría, un jefe de obra jubilado de 74 años, responde: "Ni poniéndose un motor en culo podrán terminarlo en fecha… Es evidente que esos muchachos no tienen experiencia", dice de los albañiles que laboran sobre los andamios. "No son ni media cuchara [albañil principiante]… Si el edificio fuera a inaugurarse en octubre, ya debería estar en la fase de acabado o  puesta en marcha…  A ese ritmo, y tirando por lo bajo, requerirá un año más de trabajos".

Falta de pagos, causa del retraso
Del dicharachero popular: "Cuando hay platanitos, el mono brinca", o sea, que cuando la paga es buena, la gente trabaja. Y, en los bajos salarios y estímulos radica el principal problema de los atrasos de la restauración de la Manzana de Gómez.

La UCM empleó un número importantes de soldados del Servicio Militar General (SMG) para las primeras labores de demolición y acarreo de escombros. Pero con los avances constructivos se ha visto obligada a contratar mano de obra calificada en las especialidades de albañilería, electricidad, plomería y otros, a quienes pagaría, según contrato, un monto cercano a los 500 CUP mensuales, más un estimulo que pudiera llegar a los 80 CUC.

Aunque los soldados del SMG están sujetos a la disciplina militar, se les estimula en moneda nacional y, de no estar conformes, están obligados a cumplir órdenes. Pero en el caso de los operarios (trabajadores civiles) —según fuentes que solicitaron el anonimato— hay innumerables quejas por incumplimientos de contratos y desde finales del 2015 se ha producido un éxodo de centenares de trabajadores calificados, a consecuencia del no pago de la estimulación de 80 CUC por parte de la BBI.  Tampoco la UCM paga el total de los 500 CUP pactados como sueldo, ni las condiciones anormales, ni la nocturnidad, luego de que fueran establecidos dos turnos de trabajo.

Los trabajadores seleccionados —en su mayoría provincianos que fueron investigados por sabuesos de la Contra Inteligencia Militar (CIM)— han sido albergados en centros con magníficas condiciones habitacionales, entre las que se destacan la buena comida y el aire acondicionado. También se les provee y exige utilizar los medios de protección para realizar sus labores. Condiciones estas que las constructoras extranjeras tienen que garantizar, so pena de ser multadas.

Lo chocante es que la constructora francesa BBI —acorde a informaciones halladas en internet— durante sus labores constructivas en Qatar pagaba inicialmente a los braseros reclutados un monto mensual de 8.000 riyales cataríes (unos 2.200 USD al cambio actual), con tendencia al aumento. Sin embargo, la mediación del Estado cubano en las licitaciones con empresas extranjeras reduce el salario o estimulación de los obreros nacionales al equivalente de 80 USD.

El éxodo de trabajadores civiles subordinados a militares no es problema único y exclusivo de la restauración de la Manzana de Gómez. Esta inconformidad ha hecho metástasis en otras instituciones como la ECUSE (empresa constructora de la corporación CIMEX), donde un grupo considerable de especialistas han solicitado sus bajas para laborar como cuentapropistas en las cooperativas de prestaciones de servicios, adonde reciben mejores remuneraciones. Desde entonces, las cadenas de tiendas en divisas controladas por los militares (TRD Caribe y CIMEX), tienen que contratar  trabajadores cuentapropistas para las remodelaciones y mantenimientos de sus establecimientos.

Los trabajadores civiles de las FAR tienen que someterse a fuertes exigencias, bajas remuneraciones y están desprotegidos, incluso por el sindicato que les representa, que está subordinado verticalmente  a la línea de mando. 

El estatus de los militares, a quienes el Estado les beneficia con viviendas, transporte, clubes recreativos, altos salarios y efectos electrodomésticos a precios hasta 30 veces inferiores a los costos que tienen que pagar los cubanos de a pie, hace que los trabajadores civiles de las FAR se sientan discriminados y movidos a abandonar sus empleos, para rocambolescamente finalizar trabajando en el sector particular.

Publicado originalmente en diariodecuba.com

18 de julio de 2016

Lo que aprendí después de jugar Pokémon 24 horas

 
Lo que aprendí
después de jugar Pokémon 24 horas

Francisco Miguel Espinosa,
El País, Madrid

Dicen que cuando algo es gratis, tú eres la mercancía y de lo primero que te avisa Pokémon Go tras descargártelo es que, va acceder a la cámara, la ubicación y el correo. Pero eso no nos importa porque ya se nos ha ido la cabeza con esta aplicación que te hace recorrer las calles mirando la pantalla del móvil, (aunque de todos modos si no miramos Pokémon Go, miraremos Instagram). Eso sí, no voy a negar que la aplicación me tiene envuelto en un aura desde primeras horas de la mañana.

Emoción. Aparece mi primer Pokémon: un Rattata cerca de mí. Pulso sobre el icono del bicho y salta desde los arbustos de la calle en la que paseo a mi perro. La cámara se activa y ahí está, invadiendo mi realidad. Me siento como dentro de una escena eliminada de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? con ese muñeco de dibujos animados. Comienzo a agitar el dedo sobre la pantalla. Lanzo la Poké Ball y fallo. Vuelvo a lanzar y ¡oh, no!, fallo. El Rattata debe de estar partiéndose de risa. Muevo el teléfono y el bicho se queda más o menos en el mismo sitio, dando saltitos y provocándome para que lo haga de nuevo mal.

En el lado superior derecho de la pantalla hay una pestaña que responde ante las siglas de RA. Se trata de la famosa realidad aumentada, ya saben, el Santo Grial de nuestra era. Ahora imáginense en el medievo enfocando con un supuesto teléfono a una condenada para saber si es o no una bruja. Estoy seguro de que habría habido una aplicación para ello.

Tras lanzar un par de Poké Balls, atrapo al dichoso Rattata y lo añado a mi Pokédex. La aplicación se bloquea tras un rato paseando bajo el sol de medio día, y a mi alrededor solo están los ojos atónitos de los transeúntes que me contemplan con cara de póker(mon). Arranco de nuevo y me dirijo al centro comercial que hay cerca de mi casa, resulta que el la app es ¡un gimnasio!.

Lamentablemente cuando llego, pulso sobre el icono y aparece el simpático profesor Oak, bien cachas, y me anuncia que tengo que alcanzar el nivel 5 para entrar a pelear, de modo que hasta dentro de un tiempo (dependiendo de mi enganche) no habrá opción de combatir, por lo que el ambiente se torna de nuevo pacífico. (Esto hace que me pique todavía más el gusanillo). Continúo caminando por la calle y recorriendo las fuentes, estaciones de tren y monumentos. Mi único cometido es no perder el ansia de cazarlos a todos y seguir el instinto Pokémon.

Ya es por la tarde, voy por el metro cazando Zubats y Ekans (murciélagos y serpientes Pokémon), veo como en los lugares oscuros aparecen Pokémon de cueva. A las afueras, solo de campo y algún que otro Meowth (el Pokémon que parece un gato) y que el centro de la capital está invadido por Pokémon pájaro y Mankeys. Algo que me llama la atención. Puede que la compañía nipona piense que en España somos algo chimpancés y ante los problemas (escuchad nuestro lema), ahuecamos el ala.

El día va llegando a su fin cuando llego a la plaza de Sol, punto de encuentro por antonomasia, y veo tanta gente con las miradas fijas en sus teléfonos que no puedo evitar pensar que todos estamos en el mismo mundo Pokémon. Parece buena idea subir hasta el Templo de Debod y con la excusa de que es una Poképarada, contemplar el atardecer (por supuesto, a través de la pantalla) y ver qué capturo por allí. Justo después, me pongo delante de una chica para tratar de cazar a otro. Ha sido divertido. Ella también lo estaba haciendo. ¿Se ligará con esto, verdad?.

Con este nuevo tipo de aplicación me he llevado un par de cosas, (además de lo de filtrear gracias a las Poké Balls), que tengo nostalgia de mi Game Boy Color; que mucha gente juega a Pokémon Go, muchísima, y que además, no son frikis ni Amos del Calabozo, sino chicas y chicos con aspecto de no ser devotos de engancharse a ningún juego. Nintendo ya sabía esto. Sabía que su realidad aumentada nos iba a tener a todos comiendo de la mano.

Todos estamos jugando a Pokémon Go porque su formato es novedoso. Aunque quizás, los que nos criamos con la primera generación de Pokémon perdamos el interés al cabo de un par de semanas por la cantidad desorbitada de bichos absurdos que hay ahora. Y probablemente, en un futuro inmediato, salvo los grupos que se organicen en equipos y se sientan el ‘Team Rocket’, Pokémon Go quedará simplemente para hacernos fotos con los Pokémon mientras tomamos unas cañas.

Después de todo el día con el móvil pegado a la mano, también me he dado cuenta de que la dichosa aplicación chupa una cantidad indecente de datos. Casi me echo a llorar cuando el Pokémon Gyarados me muestra el estado de la barra de carga. Ahora mismo me pregunto si compensa tanta nostalgia. Aunque bueno, ya se empieza a bromear con que Carmena, la alcaldesa de la Comunidad de Madrid, quiere poner un autobús exclusivo para recorrer las Pokeparadas. Asombroso. Porque queridos aficionados a Pokemon Go, ahora surgirá la moda en la que reunirte con los amigos ya no será quedar, sino Pokedadas. No será echarse unas risas, sino echar un torneo, y las zonas emblemáticas de tu ciudad no tendrá fama de ser culturales, sino de ser Gimnasios Pokémon.

Conclusión: si algo he aprendido capturando Pokémon durante mis horas diurnas y nocturnas es que, a todos nos mueve sentirnos niños otra vez. Por eso, quizás, los entrenadores Pokémon siempre eran niños. Por eso los adultos (El Team Rocket), nunca vencían. Por eso Nintendo puede convertir al mundo entero en un patio de recreo. Porque en el fondo, seguimos queriendo hacernos con todo.

Ya he agotado todas mis baterías externas e internas. El pokémon me avisa que es hora de dormer.

6 de julio de 2016

Origen del título de Príncipe de Asturias

Origen del Título de Príncipe de Asturias

 El 8 de julio de 1388, mediante un Tratado firmado en Bayona, enclavado en la actual Galicia, Juan I de Trastámara, Rey de Castilla, y Juan de Gante, duque de Lancaster, pusieron fin a sus disputas por el trono de Castilla pactando el matrimonio de sus hijos Enrique III de Castilla y Catalina de Lancaster.
 
El matrimonio se celebró  en la Catedral de Palencia y a ambos contrayentes se les otorgó la condición de Príncipes de Asturias, quedando así instaurado el Principado de Asturias y el título que en adelante ostentará el Heredero de la Corona de Castilla y de España.
 
Además, se vinculaban de este modo a la corona una serie de territorios que, debido a su aislamiento, constituían un foco constante de rebelión. En los primeros tiempos de la institución, al Príncipe de Asturias le pertenecía el territorio asturiano como patrimonio y podía nombrar jueces, alcaldes, etc. que gobernaban en su nombre. Esta situación cambió durante el reinado de Isabel La Católica, nieta del primer Príncipe de Asturias, que redujo el título a una condición honorífica correspodiente al heredero de la Corona.

5 de julio de 2016

Cuba: algunos cambios deseables pero, ¿esperables?


Cuba: Algunos cambios deseables
pero, ¿esperables?

Alejandro Rodríguez

Cuando empezaron los cambios –que parece que fue ayer por el largo inmovilismo-, pero que ya se acerca la primera década de “actualización” y el gobierno decidió que todo se haría siguiendo unos Lineamientos, los jodedores de siempre no tardaron en descomponer y chotear la palabra para darle un sentido menos solemne a la cosa:

-     ¿Sabes qué significa lineamiento?
-     ¿Qué?
-     Pues que primero te meto una línea y luego te miento.

El chiste estará un tilín pesado, pero trasluce el recelo que muchos tuvieron desde el principio. La interpretación mas directa, sin embargo, es posible hallarla en este otro que trata sobre un supuesto “saco de lineamientos”.

-     ¡Alto ahí, ciudadano! ¿Qué trae usted allí en ese saco tan sospechoso?
-     Normal, agente. Aquí traigo Lineamientos.
-     ¿Cómo que Lineamientos? ¿Qué falta de respeto es esa? A ver, abra ahí eso ahora mismo… ¡Pero aquí lo que hay son cangrejos, ¡mercancía illegal!
-     No, agente, de verdad le juro que son Lineamientos; mire: una muela, otra muela mas grande todavía, poca carne, y ¡déjalos sueltos pa´ que veas cómo van pa´trá y pa´ trá..!

Con esto intento ilustrar que en lo mas genuino de nuestras bases proletarias nunca coló del todo, ni creo que cuele ahora, la cafetera que nos anima todos los días en Granma a confiar como enamorados en un programa de desarrollo común que, por no ser, no es siquiera suficientemente público.

Voy a confesar que alguna vez sí me dejaron boquiabierto: nunca pensé, por ejemplo, que se relajaría la política migratoria así de pronto; y aunque luego se dieran pasos de Lineamientos…, o sea de cangrejo, con la restauración del permiso de salida para los profesionales de la salud, sin dudas se trató de una apertura auténtica, como mismo fue la oportunidad masiva al trabajo por cuenta propia.

Ambos constituyen cambios profundos con impacto significativo en la vida socioeconómica del país. Cambios, además, que suenan irreversibles  porque cuesta imaginar un repliegue forzado a estas alturas en que al menos medio millón de cubanos se han adaptado a vivir en libertad laboral.

En el colmo de la autoconmiseración hay quien ha dicho “si se arrepienten y se deciden a dar marcha atrás no habrá revolución social ni un carajo..”, pero no comparto esta hipótesis. El camino de seguir “actualizando” cosas, aun a velocidad de góndola de Venecia, o a niveles subjetivos, como es bajarle el precio al orégano en polvo… ¿? me parece la suposición correcta.

Lo preocupante es entonces que en la línea del cambio no aparezcan esbozados muchos de los problemas que mas machacan a la gente.

El transporte es uno de ellos. Han pasado casi diez años desde que los medios oficiales anunciaran la recuperación del ferrocarril con la importación de equipos de China y la reparación de las vías principales. Por ahí están las noticias entusiastas que llenaron planas durante todo el 2007.

Con ello contrasta ahora no solo la ausencia de la cacareada recuperación, sino también de un programa concreto que se proponga hacer del transporte ferroviario cubano algo mas que una fuente diarreas, cosas pegajosas, cucarachas alemanas y cuentos de horror y desesperación.

Si alguien quisiera una estampa de la Cuba que no se ve desde el malecón, sin pensarlo dos veces deberíamos mandarlo en el tren regular hasta Santiago de Cuba.

Yo hubiese querido también (y díganme hambriento, que no me duele), un lineamiento específico que prometiera la normalización del comercio de carne de res en Cuba. Aunque fuera demagogia, a uno le hubiera gustado leer que en “X” cantidad de años ya los campesinos podrían disponer de sus animales en calidad de dueños verdaderos, y que quedaría  atrás esa peculiaridad restrictiva, ridícula, seminorcoreana y única en toda la Vía Láctea.

Además, si hay párrafos enteros que hablan de campos de golf, una cosa que en Cuba solo le importa al 0,0001% de la población, ¿por qué no incluir uno sobre la carne de vaca, lo cual sí interesa a todo el mundo  menos al 0,0001% anterior que solo come vegetales importados de las praderas de Escocia.

La última vez que miré en una tienda, de reojo –porque si miro directo pierdo el equilibrio- un kilogramo de carne de res de primera calidad costaba 14 CUC, y las de segunda y tercera no bajaban de los 7. Eso significa que aun rebajándole el 50% a esos precios, cosa que seguramente no pasará en este siglo, seguirán estando muy por encima de la capacidad de compra del cubano común, igual que lo está el internet   de 2 CUC por hora tras la rebaja del 50% del precio anterior.

Otro asunto que brilla por su ausencia es el referente a la emigración juvenil y de profesionales: sería lindo que hubiese al menos un plan orientado por lo claro a evitar que se vayan los millones que se quieren ir y que regresen los que ya se fueron.

Me quedan aproximadamente 500 cambios deseables, incluyendo un amparo legal a las libertades de expresión y asociación que nos coloque al fin en la zona de los países civilizados, pero con esto ya los atormentaré otro día.

Reproducido de alejo3399.wordpress.com

4 de julio de 2016

4 de Julio: God bless America


Aloja, el refresco de la Villa y Corte de Madrid


La Aloja, el refresco
de la Villa y Corte de Madrid

Acabamos de quitar el envoltorio al séptimo mes del año, un periodo que por lo general en Madrid es sinónimo de muy altas temperaturas. Reconozco que de mi vida en Madrid, su asfixiante calor era lo que peor llevaba de todo. Quizás para combatirlo me hubiese venido bien tomar los primeros refrescos que se consumieron en la ciudad.

Como digo, durante los meses de julio y agosto, Madrid se hace especialmente duro por ese calor que sale rebotado de su suelo y que a la vez azota desde las alturas. La ciudad se convierte en una gigante barbacoa en la que es complicado salir a la calle a según que horas. Para llevar esta convivencia de la mejor manera posible echamos mano de muchos líquidos que almacenamos en nuestras neveras pero ¿cómo combatían este calor antiguamente?

En la actualidad es fácil entrar a cualquier comercio y comprar una bebida bien fría de entre las múltiples opciones que disponemos. Antiguamente no existían estos refrescos con gas pero sí otros igual de efectivos. La primera receta de todas que hubo en la Villa y Corte para sofocar los calores fue la aloja, una bebida compuesta de agua, miel y especias que se tomaba muy fría. Antes de que los refrescos con gas invadiesen nuestras vidas, en Madrid ya tenían sus propios remedios.De hecho, hasta mediados del Siglo XIX hubo en Madrid numerosas alojerías, donde se despachaba esta bebida, sin alcohol, que resultó la precursora de una larga lista. 
 
Estos establecimientos tenían en la puerta una bandera blanca con una franja roja, distintivo que recordaba a las tiendas de los campamentos cristianos, donde se repartía este brebaje a los soldados con fines curativos. En 1640 se creó el gremio de los alojeros. Como curiosidad, en tiempos de Mariana de Austria (esposa de Felipe IV) en 1647 se consumían en Palacio, cada día, 252 maravedíes de aloja.

Más tarde llegaron las aguas de anís, de hinojo, de romero etc… una evolución en donde posteriormente aparecen bebidas que aún podemos seguir disfrutando como los granizados o las limonadas.

¿Y cómo se hacía para servir estas bebidas bien frías sin frigoríficos ni neveras? Es aquí donde toca mencionar a los denominados Pozos de Nieve, unos lugares en los que se almacenaba la nieve que los neveros traían con sus mulas desde la Sierra de Guadarrama y que se ubicaban en la zona de la Glorieta de Bilbao. De estos curiosos, y fundamentales lugares hablaré más adelante. El fuerte calor de Madrid seguro que me lo recuerda en más de una ocasión a lo largo de todo el verano.

© Manu, secretosdemadrid.es

*Aloja es el nombre dado a diversos tipos de bebida en España, Argentina, Chile, Bolivia y algunos otros países hispanoamericanos.  Dependiendo del lugar del mundo al que se refiera, la aloja puede tener diversas recetas. La etimología de la palabra, pese a que la primera sílaba de la palabra sugiere un origen arábigo, pasó al español desde el griego (λόη (halóé), ξεα (óxia)= áloe agrio) a través de la transcripción latina: aloxia.

3 de julio de 2016

Del dicho al hecho no va mucho trecho -V-


Del dicho al hecho,
no va mucho trecho

 Marlene María Pérez Mateo                       

    La literatura sapiencial saturada de historias, mitos, personajes y sobretodo gran saber es parte de todo pueblo. En el saber popular se crece: “Vox populus, vox Deus”. Es esta sencilla, pero para mi entrañable reseña,  un viaje por su razón y origen en la patria cubana, y en las muchas patrias que a ella dieron origen. “La sabiduría viene llamando por las calles y levanta su voz en las plazas”, nos recuerda un versículo bíblico (Pro 1, 20). Así sea.

V

“Anda como Pedro por su casa”
 

Pedro I, Rey de Aragón
 
       Huesca, localidad española al pie de los Pirineos, hacia el 1096 se encontraba bajo el dominio de enemigo. El Rey Pedro I de Aragón y sus hombres protagonizaron un asedio  hasta lograr su objetivo de poner la ciudad bajo su dominio. Logrado su cometido, el monarca se paseó con mucha altivez e hidalguía por su recién conquistada urbe. Los vecinos le recibieron e hicieron gran reverencia ante la adusta bien-hallada figura del aragonés.

       Al parecer el hecho fue impactante, pues hasta nuestros días llegó el nombre de su protagonista, Pedro, y el sentido de pasearse sin recato como si de su propia estancia y propiedad tratara a los que tienen ese hábito de  comportamiento.