8 de diciembre de 2015

La oración mas antigua dirigida a María

 
La oración mas antigua
dirigida a María.

Recogemos este texto sobre una de las primeras oraciones dirigidas a la Virgen por los primeros cristianos. La oración Sub tuum praesidium es un testimonio entrañable, probablemente el más antiguo y el más importante en torno a la devoción a Santa María.

Se trata de un tropario (himno bizantino) que llega hasta nosotros lleno de juventud.
 
Es quizás el texto mas antiguo en que se llama Theotokos a la Virgen, e indiscutiblemente es la primera vez que este término aparece en un contexto oracional y de invocación.
 
Edgar Lobel, experto en papirología de la Universidad de Oxford,  dedicó su vida al estudio de los papiros encontrados en Egipto. Como es conocido, el clima extremadamente seco de la mayor parte de Egipto ha hecho que se conserven multitud de fragmentos de papiros antiquísimos, con textos de hace milenios, en griego y en copto. Muchos de estos textos se habían perdido. En otros casos, los papiros sirven para confirmar la antigüedad de textos que sí que se habían conservado a través de sucesivas copias o traducciones.
 
Uno de estos papiros, descubierto en las proximidades de la antigua ciudad egipcia de Oxirrinco, contenía una oración a la Virgen. Y no cualquier oración, sino una plegaria que continuamos rezando hoy en día, la oración Sub tuum preaesidium. La versión latina es:
 
Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta.
 
La versión castellana, es muy conocida:
Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!
 
La versión que se encontró en el papiro está escrita en griego clásico.  Basta fijarse con detenimiento en la foto del papiro para reconocer las palabras griegas originales.
 
Cabe destacar la presencia del término Theotokos (en este caso, Theotoke, en vocativo), es decir, "Madre de Dios",
 
Dos siglos después, en el Concilio de Éfeso, se reconoció de forma  solemne que este título era adecuado para la Virgen María, contra el parecer de Nestorio. Es decir, en Éfeso, la Tradición de la Iglesia fue defendida contra los que preferían sus propios razonamientos a la enseñanza de siempre de la Iglesia.
 
Resulta impresionante rezar esta oración, sabiendo que los cristianos la rezaban ya, por lo menos, en el año 250 d.C., que es la fecha en la que Edgar Lobel dató el papiro en el que se encontraba.
 
Nosotros no la hemos recibido de los arqueólogos, sino de la tradición de la Iglesia, a través del latín en el caso de la Iglesia Latina o del griego y el eslabono antiguo en Oriente.
 
Resulta agradable, sin embargo, que la arqueología nos muestre una vez más que la tradición no es algo inventado, sino que verdaderamente nos transmite la herencia que los primeros cristianos recibieron de Cristo y de los Apóstoles.
 
Theotokos, la Madre de Dios
La oración Sub tuum praesidium es un testimonio entrañable, probablemente el más antiguo y el más importante en torno a la devoción a Santa María. Se trata de un tropario (himno bizantino) que llega hasta nosotros lleno de juventud. Es quizás el texto más antiguo en que se llama Theotokos a la Virgen, e indiscutiblemente es la primera vez que este término aparece en un contexto oracional y de invocación.
 
G. Giamberardini, especialista en el cristianismo primitivo egipcio,  en un documentado estudio ha mostrado la presencia del tropario en los más diversos ritos y las diversas variantes que encuentra, incluso en la liturgia latina.
 
La universalidad de esta antífona hace pensar que ya a mediados del siglo III era usual invocar a Santa María como Theotokos, y que los teólogos, como Orígenes, comenzaron a prestarle atención, precisamente por la importancia que iba adquiriendo en la piedad popular. Simultáneamente esta invocación habría sido introducida en la liturgia.
 
En el rito romano, su presencia está ya testimoniada en el Liber Responsalis, atribuido a San Gregorio Magno y es copiado en el siglo IX en la siguiente forma: “Sub tuum praesidium confugimus, Sancta Dei Genitrix”. Algunos manuscritos de los siglos X y XI, presentan unas deliciosas variantes de esta oración, manteniendo intacta la expresión Santa Dei Genitrix, en estricta fidelidad a la Theotokos del texto griego.
 
La consideración de la inmensa capacidad de las entrañas maternales de la Madre de Dios está en la base de la piedad popular que tanta importancia dio al título Theotokos para designar a la Madre de Jesús.
 
Y quizás como lo más importante sea el hecho de que el testimonio de esta oración levanta la sospecha de que el título Theotokos se origina a mediados del siglo III en la piedad popular como invocación a las entrañas maternales de Aquella que llevó en su seno a Dios. Esta vez, quizás, la piedad popular fue por delante de la Teología. Al menos, es muy verosímil que así fuese.
 
Los fieles que, con sencillez, rezan esta oración a la Sancta Dei Genitrix, la Theotokos, la Madre de Dios,  porque la han recibido de manos de la Iglesia, son los que están más cerca de lo que transmitieron los primeros cristianos y, por lo tanto, más cerca de Cristo.
 
La versión latina esta oración ha sido inmortalizada en la música especialmente por Antonio Salieri y Wolfgang Amadeus Mozart. 
 
FUENTES:
Lucas F. Mateo-Seco,  La devoción mariana en la primitiva Iglesia
Cfr G. Giamberardini, Il “Sub tuum praesidium” e il titolo Theotokos nella tradizione egiziana, en “Marianum” 31 (1969) 350-351; A.M. Malo, La plus ancienne prière à notre Dame, en De primordis cultus mariani, cit., t. 2, 475-485.
 
Tomado de:

7 de diciembre de 2015

Canto a Maceo

 

Canto a Maceo

Alfredo Cepero

Antonio de la patria,
arcángel de la Guerra,
general de esperanza
de mi indómita tierra.
Hay un sueño frustrado
en los campos fecundos,
donde yacen sepultos
tus antiguos soldados.

Hay un pueblo que busca
su camino y su estrella,
sin más norte en su brújula
que el fulgor de tu huella.
Antonio del pasado
glorioso de mi pueblo,
jinete en el caballo
del patriótico empeño,
que escribiste en los campos
tu leyenda de acero.

Corazón de paloma
bajo piel de león,
que esperabas la aurora
con un canto de amor.
Que infundiste a la tropa
enemiga el terror,
y a tu tropa bisoña
sembraste valor
para que una colonia,
se hiciera nación.

Antonio del presente
terrible del destierro
en la Cuba doliente
con atuendo extranjero.
Antonio de la angustia
de un pueblo esclavizado
por la bota y la fusta
de un tirano alquilado.

Cadáver sin descanso,
Antonio idolatrado
que gritas en el trueno
en busca de soldados,
que libren nuestro suelo
del odio de los malos
y lleven a la patria
el reino de los buenos.

Antonio del eterno
trabajo libertario.
Tu voz llega en el viento
como un golpe de látigo,
castigando el silencio
y rompiendo el letargo
de tus hijos cansados
de horizontes sin puertos.

Regresa de tu sueño
general obstinado,
y recluta tu ejército
de múltiples soldados
entre los obreros
y los acaudalados,
para que se oiga de nuevo
en La Habana y Bayamo
el grito guerrero
del pueblo cubano.

*

Washignton. D.C.  9 de noviembre de 1976.

Ortografía


Una gota cada día

Tilde en las mayúsculas

Las letras mayúsculas deben escribirse con tilde si les corresponde llevar tilde según las reglas de acentuación gráfica del español, tanto si se trata de palabras escritas en su totalidad con mayúsculas como si se trata únicamente de la mayúscula inicial:
Su hijo se llama Ángel.
Administración

ATENCIÓN, POR FAVOR.

La Real Academia Española nunca ha establecido una norma en sentido contrario.
La acentuación gráfica de las letras mayúsculas no es opcional, sino obligatoria, y afecta a cualquier tipo de texto. Las únicas mayúsculas que no se acentúan son las que forman parte de las siglas; así, CIA (sigla del inglés Central Intelligence Agency) no lleva tilde, aunque el hiato entre la vocal cerrada tónica y la vocal abierta átona exigiría, según las reglas de acentuación, tildar la i.

 De la página web de la RAE.

6 de diciembre de 2015

Santa Claus, el buen san Nicolás

De nuestro archivo
 
Santa Claus, el buen San Nicolás
que echaba por las ventanas, a escondidas,
la dote de las doncellas pobres. 
Por José Martí

Las Christmas son las fiestas de los padres que ven, como nidal de tórtolas gozosas, agruparse en torno a la mesa de los regalos, la niña esbelta, el varón apresurado, la crianza balbuciente, y olvidan las desventuras de la tierra en aquel gozo ingenuo y celeste compañía.

Las Christmas son la fiesta amada de los pequeñuelos, cuyos deseos de todo el año van siendo encomendados a este día solemnísimo, en que se entrará el buen viejo Santa Claus por la chimenea de la casa, se calentará del frío del viaje junto a las brasas rojas que se consumen en la estufa, y dejará en el calcetín maravilloso que cada niño pone a la cabecera de su cama, su caja de presentes. Y luego, subirá chimenea arriba, se calará su turbante recio, se mesará la barba blanca, se echará sobre el rostro la capucha para ampararse de la nieve, tomará la rienda de los ligeros venados que arrastran su trineo, y echará a andar por los aires, a los alegres sones de las colleras de campanillas, hasta la chimenea del niño vecino.

 A Santa Claus, que es el buen San Nicolás, ruegan los niños todo el mes de diciembre; y le prometen conducirse bien; y le escriben cartas, y le incluyen la lista de los presentes que desean; y piden a sus padres que le envíen un telegrama, para que la respuesta venga pronto. Y Santa Claus es muy bueno, ¡y siempre responde! ¡Oh, tiempos de dulce engaño, en que los padres próvidos cuidan, a costa de ahogar los suyos, de la satisfacción de nuestros deseos!

  ¿Quién no regala en estos días, únicos en que no es triste la nieve?  Se hablan los que no se conocen: las almas, siempre aquí encogidas e hirsutas, salen riendo a los rostros; los padres, cargados de regalos para sus hijos, aman en el propio al hijo ajeno, y reconocen, en la alegría de amar, la fraternidad del hombre… “¿Qué falta?” se pregunta la madre afanosa, que hoy no quiere fiar al mandadero de la tienda sus compras; “¡el libro, para la niña!“, “¡el estuche de afeitar para el tío!” “¡el juego de tocador para la abuela!”. ¡Y el Santa Claus, el San Nicolás de yeso, el obispo de Myra, de la barba blanca, para que presida el árbol pascual, que es de pino oloroso, colgado de juguetes, de cajillas de talco lleno de confites, de candelabros, de talón con velas de colorear, de bombas irisadas y muñecos de azúcar, de guirnaldas de papel rojo y azul polvoreadas de plata y de oro!

 Y así vuelven los padres, ya a la medianoche --cuando los novios salen en parejas de los teatros que lucen estos días sus piezas famosas--, cuál halando un trineo, cuál cargando un caballo; en un bolsillo una linterna mágica, un Robinson Crusoe en otro bolsillo, y saliéndole por el del pecho, la punta dorada del cartucho de bombones, el cartucho que San Nicolás, el obispo de Myra, el que echaba por las ventanas a escondidas la dote de las doncellas pobres, pone siempre callandito, a eso de la madrugada, en el fondo de la media clásica que cada pimpín cuelga lleno de fe en la repisa de la chimenea.

Porque es tal en el alma del hombre la necesidad de la maravilla --y en la del niño más, recién venido de ella-- que aunque el padre que quiere educarlo en razón le explique el mito viejo, y cómo Santa Claus fue un excelente señor, patrono de pobres, doncellas y marineros, dice el niño que sí, que lo entiende muy bien, que no hay Santa Claus,- ¡y cuelga la media!

Coros de Zarzuela

 
CONCIERTO DE COROS DE ZARZUELAS
POR EL CORO DE  RTVE

“POR LAS CALLES DE MADRID”

EN INTERNET, “A LA CARTA”:

Quiero ser como Juan, Señor

 

Quiero ser como Juan, Señor,
que te sirvas de mí
para anunciar tu llegada
y  me concedas la humildad
para saber que no soy sino tu siervo.
Y colaborar contigo
para que tu Reino sea
una pronta realidad,
y que venga tu Palabra sobre mí
y me empuje a proclamarla,
y que anuncie y denuncie
lo que falta y lo que sobra en el mundo.
Y ser un heraldo,
aunque sea insignificante, de tu llegada,
y ser un heraldo,
aunque me asalten las dudas,
de tu grandeza,
y ser un heraldo,
aunque me cueste el desierto,
de tu nacimiento.
Rescatando de los caminos perdidos
 a los que andan sin esperanza,
levantando de los caminos torcidos
a los que cayeron abatidos,
alegrando de los caminos melancólicos
a los que dejaron de sonreír,
recuperando de los caminos confundidos
 a los que creyeron tenerlo todo.
Un constructor de sendas
para los que te busquen,
un arquitecto de autopistas
para los que te deseen,
un elevador de puentes
para los que te quieran encontrar,
un ingeniero de caminos
para los que quieran vivir contigo.
 
Javier Leoz, betania.es



5 de diciembre de 2015

Ortografía


Una gota cada día

Tilde en las formas verbales con pronombres átonos: deme, estate, mirándolo, etc.
 
Las formas verbales seguidas de pronombres átonos (me, te, lo, la, los, las, le, les, se, nos, os) se escriben y se pronuncian como una sola palabra. Desde la ortografía académica de 1999, estas palabras se someten como las demás a las reglas de acentuación gráfica del español, sin constituir ninguna excepción.
 
Así, formas como estate, deme, detente o arrepintiose se deben escribir sin tilde por ser palabras llanas terminadas en vocal; formas como riéndonos, míralas, cállate o decídselo se escriben con tilde por ser esdrújulas; y oídle, subíos o sonreírte por contener hiatos de vocal cerrada tónica y abierta átona (o a la inversa).
 
También las formas del imperativo de segunda persona del singular características del voseo deben someterse a las reglas de acentuación gráfica del español, tanto si se utilizan seguidas de pronombres átonos como si no.
 
Así, si estas formas se usan sin pronombre añadido, llevan tilde por tratarse de palabras agudas acabadas en vocal: contá, pensá, mirá, bebé, salí; si se les añade un pronombre, dejan de escribirse con tilde por convertirse en palabras llanas acabadas en vocal o en -s: contame, pensalo, miranos, bebelo, salite (pronunciadas [kontáme, pensálo, mirános, bebélo, salíte]); y si se les añaden dos pronombres, se escriben con tilde por convertirse en palabras esdrújulas: contámela, pensátelo, miránoslos, bebételo.
De la página web de la RAE

4 de diciembre de 2015

Día del Médico cubano, ayer 3 de diciembre.

 
Placa conmemorativa en honor del médico cubano Carlos J. Finlay, cuyas investigaciones le llevaron al descubrimiento del mosquito agente trasmisor de la fiebre amarilla. Su esforzado estudio abrió el camino para poder combatir la enfermedad. Entre los grandes beneficios que ello representó para la humanidad, está el de hacer factible la construcción del Canal de Panamá, mayormente afectada por el mal que diezmaba a los obreros encargados de su construcción.

La República de Panamá así lo hizo constar en la placa que se muestra en la foto tomada en Panamá por Elsa M. Rodríguez, y que gentilmente nos la envió en  2011 y fue publicada en aquel año.

2 de diciembre de 2015

¿Por qué al "Estado Islámico" le molesta que lo llamen "DAESH"?


¿Por qué al “Estado Islámico”
le molesta que lo llamen “DAESH”?

Cada vez es más generalizado el uso de la palabra Daesh para denominar al que hasta hace poco se llamaba Estado Islámico (en español) o ISIS (en inglés). No ha sido por casualidad el cambio de término empleado por los países occidentales. Con el uso de “Daesh” se quiere evitar referirse a este grupo terrorista como un “Estado”, algo que pretenden ser pero que no son a pesar de ocupar una amplia extensión de territorio en Irak y Siria, y tener bajo su tiranía a once millones de personas.

Países árabes, occidentales como Francia, Australia, España o EEUU son los que emplean esta nueva denominación que tiene connotaciones negativas para los yihadistas al sonar en árabe ('Al-dawla al-islâmiyya fi l-'Irâq wa l-shâm') a algo parecido a “el que aplasta algo”, “intolerante” o “el que siembra discordia”. Para el grupo yihadista es una palabra prohibida utilizada por sus enemigos y a quien la utiliza se le castiga torturándole, bien cortándole la lengua o dándole latigazos.

Francia fue el primer país que llamó la atención sobre el uso de la palabra “Daesh”. En septiembre de 2014, durante la celebración en París de una conferencia internacional sobre la paz y la seguridad en Irak, el ministro galo de Exteriores, Laurent Fabius, anunció que a partir de entonces emplearía la expresión “Daesh” como finalmente quedó plasmado en el documento común que surgió del encuentro diplomático, y que se convirtió en una hoja de ruta para los medios de comunicación galos. La intención era y es utilizar el término como un arma lingüística que define lo que realmente es este grupo.

No legitimarles
«Es un grupo terrorista y no un Estado. No recomiendo usar el término Estado Islámico porque desdibuja las líneas entre islam, musulmanes e islamistas», argumentó Fabius. Posteriormente a anunciar esta medida, España -a través de su Ministerio del Interior- se unió a esta iniciativa y empezó a denominar “Daesh” al grupo terrorista para evitar la autodenominación del grupo terrorista como “Estado Islámico”, ya que eso conlleva “legimitar” su existencia y sus acciones como un país que rige la vida de sus ciudadanos.
También porque el adjetivo «islámico» da lugar a confusión al identificar la religión musulmana con las prácticas violentas que el grupo yihadista lleva a cabo. Hay musulmanes que no comparten los hábitos de los radicales y sus modos de proceder.

Un poco más tarde, en diciembre de 2014, le siguió Esatdos Unidos. El general del ejército de Estados Unidos, James Terry, comandante del Mando Conjunto de Operaciones Especiales, le dijo a los reporteros en el Pentágono que ISIS también es conocido por el acrónimo de al-Dawla al-Islamiya al-Iraq al-Sham- Daesh.

«Daesh es un término que nuestros socios en el Golfo usan, y de hecho se refiere a un nombre muy similar a ISIL en árabe, y también se refiere a otro nombre que significa 'pisar bajo tu pie'», dijo el funcionario en un comunicado sobre el combate que llevan a cabo contra ISIS.

El comandante añadió que las fuerzas de la coalición y los interlocutores en la región prefieren usar “Daesh”.

«Nuestros socios -al menos con los que estamos trabajando- nos han pedido que usemos este nombre porque sienten que si usamos ISIL estaríamos legitimando un auto-declarado califato, y de hecho sienten que no deberíamos de hacer eso», comentó el general

Aquí en España, recientemente el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, utilizó el mismo argumento cuando pidió públicamente «llamar a las cosas por su nombre», ya que el objetivo de que se autodenominen “Estado Islámico” para que los demás les llamen así es el de «legitimar su organización como la única del territorio, la hegemónica y todopoderosa, separándose así del resto de formaciones terroristas».

Por su parte, el primer ministro de Australia, Tony Abbott, fue algo más punzante cuando declaró que se referiría al grupo solo por el nombre “Daesh”: «Lo que no les gusta a ellos tiene un atractivo para mí».
Reproducido de ABC, Madrid.

30 de noviembre de 2015

También entre los pucheros anda el Señor ( VII )


También entre los pucheros
anda el Señor

Un recuento de la vida de Santa Teresa
y la cocina de su tiempo 

Serie-Documental
Canal 2 de la TVE 
Puede verse en Internet  “a la Carta”

Capítulo VII
emitido el sábado 28 de noviembre de 2015:


Alcalá de Henares
 
 y la receta de

  Albóndigas de gallina
en pepitoria