26 de noviembre de 2015

Viaje alrededor del mundo


INDONESIA

 Mayra Montes

Hoy llegamos a Benoa, Bali una de las principales islas de Indonesia. El puerto está alejado de la ciudad por lo que después de desayunar y verificar nuestros correos electrónicos, tomamos un taxi que nos condujo al centro del pueblo. Compartimos el taxi con una muchacha del barco que se llama Rae la cual quería compartir con nosotros ya que no quería ir sola. Rae es de Guyana pero vive en Toronto; su papá es irlandés y su mamá es de Guyana y está casada con un joven alemán que vive en Holanda y que es uno de los oficiales en nuestro barco. ¡Qué mezcla de colores y culturas! 

Rae quería pintarse las uñas de los pies y las manos por lo que entramos en un salón de belleza y preguntamos precios. Para nuestra sorpresa era extremadamente barato.  Me pintaron el pelo y me hicieron las uñas por solo $17.00. Rae se pintó las uñas de pies y manos por $8.00.
 
En el medio tiempo Tony se fue a un café/bar a tomar un par de cervezas. Luego, los tres caminamos por las calles abarrotadas de gente y llenas de pequeñas tiendas vendiendo artículos de regalos y batiks hasta que llegamos a la playa llamada Kuta Beach. Allí tomamos una cerveza local y numerosos vendedores ambulantes vinieron a ofrecernos todo tipo de artículos.
 
Regresamos a nuestro barco con el mismo taxista que nos vino a recoger. Por la noche fuimos a cenar con nuestras amigas a The Fontaine y luego vimos la película The Great Budapest en la pantalla grande del Queens Lounge.  

Al día siguiente, después del desayuno, tomamos una excursión llamada East Bali Heritage. Esta excursión ofreció una visita a lugares históricos fascinantes. Primero visitamos Klungun Kertagosa – un edificio diseñado y construido en 1710 por grandes artesanos. El complejo contiene el bello pabellón flotante Bali Kambang y Kertagosa (Corte Imperial de Justicia).
 
Después continuamos hacia Besakih, el Templo Madre de Bali el cual se encuentra situado a 1,000 pies de altura sobre las laderas volcánicas de Gunung Agun la montaña más alta de Bali. El complejo está compuesto de 23 templos individuales pero a la vez relacionados unos con otros. ¡Es impresionante! Pasando a través de pequeños poblados y la campiña rural, continuamos hacia Rendang y disfrutamos de un suntuoso almuerzo tipo bufet en el restaurante The Majagiri con vista a los campos de arroz.
 
Finalmente visitamos el palacio llamado Puri Agung Karangasem, construido en el siglo 19 por el primer rey de la dinastía Karangasem y  primer gobernante en Bali representando al régimen Holandés. La arquitectura de este palacio “flotante” tiene tres estilos diferentes: balinés, europeo y chino. No está cuidado o conservado a la perfección pero es precioso.
 
Regresamos a nuestro barco alrededor de las 5:30pm y decidimos cenar en el Lido con nuestras amigas Ana y Cathy. Nos retiramos a nuestra cabina, vimos la T.V. por un rato y descansamos el resto de la noche.

Día de Dar Gracias


La mujer que quiso unir Estados Unidos
con el Día de Acción de Gracias

M. ARRIZABALAGA, ABC Madrid  

Aquella cena que compartieron en 1621 los peregrinos del Mayflower con los nativos americanos que les habían ayudado a cultivar la tierra en Massachusetts habría quedado posiblemente en el olvido y millones de estadounidenses no celebrarían hoy el Día de Acción de Gracias el último jueves de noviembre si no hubiera sido por una mujer. Sarah Josepha Halelogró que el día de Acción de Gracias fuera una festividad nacional.

Al quedarse viuda con 34 años, embarazada de su quinto hijo, Sarah Josepha Hale (1788-1879) se volcó en la escritura buscando la manera de ganar dinero. Publicó un libro de poemas, «The Genius of Oblivion» en 1823 y cuatro años después «Northwood, a Tale of New England», su primera novela y la primera americana escrita por una mujer. En ella dedicaba todo un capítulo a la cena de Acción de Gracias de una familia en New Hampshire y nombraba platos que se han convertido en típicos de la fiesta, como el pavo.

Su fama creció y le ofrecieron ser editora de una revista femenina de Boston, «Ladies' Magazine and Literary Gazette». En aquellos años escribiría su famoso poema «Mary had a Little Lamb» («María tenía un corderito») que se convirtiría años después en la primera canción registrada por un fonógrafo.

En 1836 asumió el reto de editar «Godey's Lady's Book», una de las revistas más influyentes de la época. Desde estas páginas reivindicó los derechos de las mujeres y emprendió en 1846 una cruzada para promover la celebración del Día de Acción de Gracias en todo el país. Hale estaba convencida de que la fiesta serviría de unión al Norte y al Sur.

«Es una fiesta que nunca quedará obsoleta», preveía en un editorial ya que «se convoca a los miembros dispersos de la familia» y «trae abundancia, gozo y alegría a las casas».

La celebración del Día de Acción de Gracias había sido irregular desde 1623. En 1789, George Washington presentó un Acuerdo al Congreso para festejar un día nacional de «dar gracias y oración pública» y tras aprobarse la resolución se celebró el 26 de noviembre de aquel mismo año el primer Día Nacional de Acción de Gracias. «En la proclamación correspondiente George Washington instó a los americanos a dar gracias a Dios por su protección, por la victoria en la lucha, por la libertad y por la paz y prosperidad en el nuevo país», explica la Biblioteca Benjamín Franklin.

Sin embargo, en los años de Sarah J. Hale, algunos estados celebraban el Día de Acción de Gracias, pero otros no. Sarah escribió editoriales y llegó a enviar cartas a cinco presidentes de Estados Unidos para que la fiesta se declarara Día Nacional.

Abraham Lincoln respondió a las insistentes peticiones de Hale. El 3 de octubre de 1863 expidió la proclamación del Día de Acción de Gracias. Sarah pudo ver cumplido su sueño antes de morir en 1879.

Desde entonces, el presidente de Estados Unidos ha proclamado anualmente el cuarto jueves de noviembre como el Día de Acción de Gracias, que viene celebrándose de forma similar desde el s.XIX. Las familias americanas se reúnen para cenar pavo relleno al horno, arándanos, pasteles de calabaza... , antes de lanzarse de lleno al Black Friday que viene después.

 
 

24 de noviembre de 2015

Ortografía


Una gota cada día

Porqué / porque / por qué / por que

a) porqué
Es un sustantivo masculino que equivale a causa, motivo, razón, y se escribe con tilde por ser palabra aguda terminada en vocal. Puesto que se trata de un sustantivo, se usa normalmente precedido de artículo u otro determinante:

No comprendo el porqué de tu actitud [= la razón de tu actitud].
Todo tiene su porqué [= su causa o su motivo].

Como otros sustantivos, tiene plural:
Hay que averiguar los porqués de este cambio de actitud.

b) por qué
Se trata de la secuencia formada por la preposición por y el interrogativo o exclamativo qué (palabra tónica que se escribe con tilde diacrítica para distinguirla del relativo y de la conjunción que). Introduce oraciones interrogativas y exclamativas directas e indirectas:

¿Por qué no viniste ayer a la fiesta?
No comprendo por qué te pones así.
¡Por qué calles más bonitas pasamos!

Obsérvese que, a diferencia del sustantivo porqué, la secuencia por qué no puede sustituirse por términos como razón, causa o motivo.

c) porque
Se trata de una conjunción átona, razón por la que se escribe sin tilde. Puede usarse con dos valores:

Como conjunción causal, para introducir oraciones subordinadas que expresan causa, caso en que puede sustituirse por locuciones de valor asimismo causal como puesto que o ya que:

No fui a la fiesta porque no tenía ganas [= ya que no tenía ganas].
La ocupación no es total, porque quedan todavía plazas libres [= puesto que quedan todavía plazas libres].

También se emplea como encabezamiento de las respuestas a las preguntas introducidas por la secuencia por qué:

—¿Por qué no viniste? —Porque no tenía ganas.

Cuando tiene sentido causal, es incorrecta su escritura en dos palabras.

Como conjunción final, seguida de un verbo en subjuntivo, con sentido equivalente a para que:

Hice cuanto pude porque no terminara así [= para que no terminara así].

En este caso, se admite también la grafía en dos palabras (pero se prefiere la escritura en una sola):

Hice cuanto pude por que no terminara así.

d) por que

Puede tratarse de una de las siguientes secuencias:          

·       La preposición por + el pronombre relativo que. En este caso es más corriente usar el relativo con artículo antepuesto (el que, la que, etc.):

Este es el motivo por (el) que te llamé.            

Los premios por (los) que competían no resultaban muy atractivos.

No sabemos la verdadera razón por (la) que dijo eso.

·       La preposición por + la conjunción subordinante que. Esta secuencia aparece en el caso de verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición por y llevan además una oración subordinada introducida por la conjunción que:

Al final optaron por que no se presentase.
Están ansiosos por que empecemos a trabajar en el proyecto.
Nos confesó su preocupación por que los niños pudieran enfermar.

De la página web de la RAE

23 de noviembre de 2015

También entre los pucheros anda el Señor ( VI )



También entre los pucheros
anda el Señor

Un recuento de la vida de Santa Teresa
y la cocina de su tiempo 

Serie-Documental
Canal 2 de la TVE 
Puede verse en Internet  “a la Carta”

Capítulo VII
emitido el sábado 21 de noviembre de 2015:

  Granada

 y la receta de

  Sopa cremosa de hierbabuena,
albondigón crujiente y tosta almoarí

 Pinchar este enlace:


 

 

 

22 de noviembre de 2015

Cristo, Rey del Universo

 
Cristo, Rey del Universo

Gracias, Señor,
por ser nuestro  Rey,
porque tu reino es la justicia y el servicio,
porque tus armas son el perdón,
  el amor y la misericordia,
porque tu castillo es el corazón del hombre,
porque tu corona no es de oro,
porque tus vestidos no son de seda,
porque tus pies van descalzos,
porque tu trono es una cruz,
porque nos esperas al final de los tiempos,
porque Tú eres el centro de nuestra vida,
Gracias, Señor, por ser nuestro Rey.

Javier Leoz, betania.es

 

También entre los pucheros anda el Señor ( II )

 
También entre los pucheros
anda el Señor

Un recuento de la vida de Santa Teresa
y la cocina de su tiempo 

Serie-Documental
Canal 2 de la TVE 
Puede verse en Internet  “a la Carta”

Capítulo II
emitido el sábado 24 de octubre de 2015:

  Toledo
 y la receta de
 Perdiz asada con alboronía  
 Pinchar este enlace:

21 de noviembre de 2015

También entre los pucheros anda el Señor ( V )


También entre los pucheros
anda el Señor

Un recuento de la vida de Santa Teresa
y la cocina de su tiempo 

Serie-Documental
Canal 2 de la TVE 
Puede verse en Internet  “a la Carta”

Capítulo V
emitido el sábado 14 de noviembre de 2015:

  Caravaca de la Cruz
 y la receta de

 Berenjenas en cazuela

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Dos poemas de Martha Pardiño

 
 

Martha Pardiño
20 de marzo de 1932 – 15 de noviembre de 2015

Juntas para siempre

A mi querida madre,
que al despedirme de ella 
cuando abandoné la isla en junio de 1962,
le prometí que nos veríamos pronto, 
y nunca más pudimos abrazarnos.
 
 
No fue más que la sombra fugaz de la alegría,
lo que duró el tiempo vivido con mi madre.
¡Al dejarla sentí que la perdía, que si regresaba
a mi patria algún día, ya no iba a encontrarla!
Y las horas se volvieron días y los días años;
y nuestras cartas, como golondrinas, como mariposas,
iban y venían, y unas con llanto, otras con alegrías,
¡convertidas en rosas, perfumaban tus sienes madre mía!
Recuerdo aquella Habana luminosa y bullanguera,
aquel café con leche cotidiano, el portal de
mi casa en Vista Alegre, el arroz con pollo dominguero,
los programas de radio, tu amor y tus desvelos.
Cuando estemos juntas en el cielo, te hablaré del exilio, 
de tus nietos, de Cuba, del dolor de perderte,
y la alegría de poder abrazarte nuevamente…
¡y en esa nueva vida diferente,
te prometo, querida madre mía,
que viviremos juntas para siempre!
 Mayo 9, 2011
 
Una fiesta en La Habana

Para mi nieta Sofía
 
Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Una fiesta de luces y colores,
Bajo el cielo azul del patrio suelo,
Con espuma de mar, versos y flores.
Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Con música de guitarras y pregones,
Con melcocha, almendra y tamarindo,
Ajonjolí, arroz con leche y chicharrones.
Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Y en tu vestido de gasa azul celeste
Se reflejarán con envidia los luceros,
Y mariposas blancas adornarán tu pelo.
Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Que guardes,  Sofía, en tu pupila joven,
Y quede grabada en tu amoroso pecho,
Como recuerdo vivo de cuanto yo te quiero.
Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Cuando sin amo, libre al fin, ondee mi bandera.
Cuando no existan cárceles ni verdugos ni cadenas,
Y en un círculo de amor cantemos los cubanos.
Tu abuela que te quiere,
Martha