17 de octubre de 2015

Las "cookies", ¿Qué son?




Las "cookies", ¿Qué son?

¿Por qué si busco tostadores en internet luego me salen anuncios de tostadores en todas las páginas que consulto en muchos espacios de publicidad? ¿Cómo funciona este tipo de publicidad? ¿Es legal? Estas y otras preguntas tienen una simple respuesta: «cookie».

Esta palabra, que no tiene nada que ver a su significado en español (galleta), es una de las bases en las que sustenta la publicidad segmentada y personalizada. Este código informático, sumado a los movimientos que realiza un usuario a lo largo de su búsquedas en internet y a los datos almacenados en sus perfiles de redes sociales, consiguen que se genere una información personal de todos los usuarios y que, en la medida de los posible, las marcas y las compañías tecnológicas aprovechan para su negocio. De esta manera se mostrará un anuncio

¿No te has dado cuenta nunca de que si en tu perfil de Facebook has escrito que te encuentras en una relación no te aparecen los típicos anuncios de páginas de citas que sí le aparecen a tu amigo soltero? Ahí se encuentra el gran potencial de la publicidad segmentada, puesto que una empresa puede atacar con anuncios personalizados para cada usuario en función de sus gustos y aficiones. Toda una revolución hace una década y que empresas como Facebook o Amazon han aprovechado al máximo.

Las «cookies» pueden aliviar procesos engorrosos, como rellenar un formulario con datos personales. Sin embargo, las agencias de seguridad han advertido en retiradas ocasiones que la falta de información sobre lo que se hace con esos paquetes de datos pueden convertir ese ahorro de tiempo en un quebradero de cabeza.

Hay dos tipos de «cookies»: las temporales y las permanentes. Las primeras, también llamadas de sesión, sólo persisten mientras dura la misma y una vez cerrado el navegador, desaparecen. Las permanentes, por el contrario, se mantienen en el tiempo durante un número variable de sesiones o hasta que el usuario las elimina manualmente. Estas son las que permiten, por ejemplo, obtener información meteorológica de un lugar sin que tengamos que especificar cada vez nuestra ubicación. En definitiva, personalizan la experiencia de uso.

A este tipo de «cookies» se suman las de «tercero», creadas por web que se dedican a «rastrear» el movimiento del usuario con fines comerciales. Son, gracias a ellas, por lo que que muchas veces aparecen anuncios de los últimos zapatos que revisamos en, por ejemplo, la tienda de Amazon.

En España existe una ley de «cookies» que radica en los posibles problemas de privacidad y seguridad, ya que pueden ser utilizadas en el «spyware» de agencias de publicidad y en software de «hackers» para obtener información acerca de los hábitos de navegación del usuario. A pesar de que las «cookies» pueden ser eliminadas, aceptadas o bloqueadas por el usuario, configurando las correspondientes opciones del navegador, la normativa europea exige un consentimiento explícito por parte del usuario de un sitio web. La normativa, por tanto, obliga a informar al usuario, de forma clara y completa, antes de instalar una «cookie» y a que consienta de forma explícita el almacenamiento de las mismas en su ordenador.
ABC, Madrid

16 de octubre de 2015

Reírse en Cuba de los Castro, pecado capital

 
Reírse en Cuba de los Castro,
pecado capital

Víctor Manuel Domínguez

LA HABANA, Cuba. (Cuba Sindical)- En un país donde la burla, el sarcasmo, la sátira, el choteo, en fin, algunos de los diferentes tipos de humor, son más cotidianos que los esmirriados, ácidos, peludos y verdosos panes nuestros de cada día, las autoridades se crispan y hacen la guerra a una broma mínima o colosal que desate la risa.

Al parecer, el control político y económico, las sobras para la ciudadanía y otros actos de una revolución en el poder, les impiden carcajear, reír, o siquiera esbozar una sonrisa que les permita semejarse a un ser humano, y no al mísero patán que teme a una trompetilla más que el Diablo a la cruz.

Según el artículo Una broma muy seria,  publicado en el diario Granma por Sergio Alejandro Gómez, la Oficina de Transmisión para Cuba (OCB, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, se apresta a financiar un acto de subversión en Cuba, en forma de programa satírico.

Choteadores choteados

Para información y sosiego del “des-riza-do” vocero, si “el humor es la gentileza de la desesperación”, como sentenciara Oscar Wilde, los cubanos somos los amables señores del choteo, los corteses caballeros de la burla, y los atentos comensales de la parodia, en un país donde se ríe para no llorar.

Y si ni el mismísimo Jorge Mañach, con su Indagación del choteo,  pudo impedir que los cubanos nos riéramos hasta de nosotros mismos, menos lo hará un amargado dictador, un perrito faldero con anemia en la sonrisa, o alguien que por miedo censura en público el humor, y se encierra para reír.

Además, nadie como las autoridades cubanas para incitar al choteo siempre que no sean ellos los choteados. Desde los inicios de la revolución, la revista Mella, y el suplemento El Sable, del Juventud Rebelde, comenzaron a satirizar al pueblo, gobierno y modos de vida norteamericanos.

Marcos Behmaras, en sus Salaciones del Reader´s Indigest y otros relatos, se burló de ellos con “un humor fresco y sugerente, a tono con nuestra idiosincrasia, pero suscitando siempre la reflexión por medio de la sátira certera, ingeniosa, a través de un humorismo que ataca siempre a fondo, sin quedarse en la superficie”, según la “bromóloga” Aleida Lliraldi Rodríguez.

Es decir que, cuando la sátira es contra el otro, el enemigo, es útil y refrescante. En caso contrario es subversiva. Si Marcos Behmaras hubiera enfilado sus cañones satíricos contra la pudibundez y pacatería verde olivo, las salaciones le habrían caído a él como un diluvio de carnés del partido.

Sus geniales artículos satíricos ¿Vale la pena tener dinero?, Esos felices muertos de hambre, por Miss Mona P. Chugga, El viaje de Eisenhower: ¿fracaso o triunfo?, por Mary Wannah, o, ¿Es usted un psicópata en potencia?, por el doctor John Toasted, lo hubieran condenado al choteicidio

A ese lo cuelgo yo

Para ilustrar aún más lo que cuesta un chiste, una sátira o cualquier tipo de humor contra un régimen totalitario, recordemos, de paso, que La broma (1961), novela del escritor checo Milan Kundera, fue calificada como “la Biblia de la contrarrevolución”. Otra de sus obras, El libro de la risa y el olvido, le valió que fuera despojado de su nacionalidad. Tolerantes ¿no?

Pero los gobernantes cubanos no se quedan atrás. Como émulos de cuanto sistema o religión consideran la risa un relajamiento de las buenas costumbres, falta de seriedad y de otras poses hieráticas que llevan a la muerte por aburrimiento, aportan su granito de hiel contra el humorismo.

En los años 60, el dúo humorístico Los Tadeos fue expulsado de la televisión cubana y condenado al ostracismo o al exilio por el simple delito de preguntar en un programa en vivo: ¿Cuál es el colmo de un presidente? Y responder: Matar a un pueblo de hambre y hacerles gratis el entierro.

Por la misma época, pero en el Teatro Martí, un comediante de altura como Leopoldo Fernández (Tres Patines), en una escena donde había que colgar varios cuadros de figuras célebres en la pared, al ver uno con la imagen de Fidel, lo apuntó con el dedo y expresó: “A ese lo cuelgo yo”. Fue el acabose.

Ese chiste bastó para que fuera cerrado el teatro y el humorista tuviera que partir al exilio o se moriría de hambre en el país de no vender mangos. Y aunque otros casos hasta la actualidad dan fe del temor de los gobernantes a la burla o la sátira, ninguna quedó en el imaginario popular como aquellas.

Todas, salvo una broma popular y premonitoria que se atribuyó a Cataneo, cantante del Trío Taicuba, quien al ver pasar la Caravana de la Libertad con los barbudos por el malecón habanero aquel lejano 8 de Enero de 1959, dicen que pronunció: “Sólo se salvarán los que sepan nadar”. Y así fue.

El porqué las llamadas a Cuba son tan caras


El porqué las llamadas
a Cuba son tan caras 

El precio de una llamada internacional depende de los dos puntos que se conectan, en este caso la compañía con sede en el exterior de Cuba, ya sea ATT, Verizon, o cualquier otra empresa, incluyendo las mas conocidas entre la comunidad cubana fuera de la isla,  como Rebtel, Habla Cuba, Cuba Celulares, SMSaCuba, Union Telecom, Voss Revolution y Hola América entre otras, y ETECSA, (Empresa de Telecomunicaciones Sociedad Anónima), empresa del gobierno cubano que provee todo el servicio de telecomunicaciones para la isla de Cuba, teléfono, Internet y servicios inalámbricos.

A comienzos de 2011, “Telecom Italia SpA”, la mayor compañía de telecomunicaciones italianas vendió  en $706 millones su participación de la empresa ETECSA  (27%) a Rafin S.A. (Raúl–Fidel Investments), brazo financiero del gobierno militar cubano.                       

ETECSA cobra un cargo fijo de 60 centavos por minuto, que la compañía en el exterior debe agregar a su cuota. ETECSA se queda, entonces, con más del 70% del coste de cada llamada.

Con el establecimiento en marzo pasado de la conexión directa entre Cuba y Estados Unidos, muchos usuarios esperaban que se abarataran los costos de las llamadas, pero la existencia de una conexión directa es una solución técnica y no comercial. Los precios bajarían únicamente si Cuba redujera los cargos que impone a las llamadas desde o hacia el exterior.  

15 de octubre de 2015

Teresa, sol de España y luz del mundo, siempre Teresa.


Teresa, sol de España
y luz del mundo,
siempre Teresa

Por Jesús de las Heras Muela

El gran Fénix de los Ingenios, Félix Lope de Vega y Carpio, haciendo memoria de la no menos gran Teresa de Jesús, al evocar su muerte en el otoño de 1582, en Alba de Tormes (Salamanca), escribió “con asombro del profundo, Teresa ilustre mujer, nace en Alba para ser sol de España y luz de mundo”.

Adelantada a su tiempo, mujer de una pieza, cristiana cabal y admirable, mística y andariega, fémina e inquieta, Teresa de Cepeda y Ahumada, Teresa de Ávila, quinientos años después, no ha pasado de moda y su ejemplo sigue siendo válido y necesario para los creyentes de hoy y de todos los tiempos como orgullo de lo mejor de nuestra tierra y de nuestra Iglesia, como fuente inagotable de virtud y crisol luminoso de verdadera sabiduría.

Fue un 4 de octubre de 1582.”Quedó su rostro hermosísimo cuando murió y sin ninguna arruga, aunque solía tener tantas… De todo el cuerpo salía un olor muy suave”. Moría, en fin, hija de la Iglesia, como siempre había vivido y anhelado. Moría, mientras en otoño el almendro, florecía. Moría o, mejor aún, emprendía un nuevo y definitivo camino, pues, no en vano, “¡ea!, es tiempo de caminar” fueron sus últimas palabras, mientras la beata Ana de San Bartolomé sostenía su cuerpo lacerado y agonizante y el dardo último y certero del Amor atravesaba su corazón, de nuevo y ya para siempre en una definitiva transverberación. Eran las nueve de la noche del 4 de octubre de 1582.

Aquel día la reforma gregoriana del calendario daba un salto de once días, de modo que ya no sería el 4 de octubre sino el 15. Era al atardecer, en Alba, en Alba de Tormes (Salamanca). Y allí, entonces y en aquella hora de sombras y crepúsculos, allí, “en Alba, se puso el sol” -que escribiera Lope de Vega- y amaneció para siempre su resplandor, siempre resplandor de Cristo, su esposo, su amado: el Jesús de Teresa, de Teresa de Jesús.

Eran tiempos recios

En tiempos recios y turbulentos transcurrió su vida entre 1515 y 1582. Dos años después de nacer Teresa, la cristiandad se desangraría, de nuevo, ahora en el corazón de Europa, con la irrupción de la llamada reforma luterana. Mientras tanto tampoco la sede romana hilaba fino y era incapaz de contener la sangría. La Iglesia necesitaba autenticidad, reciedumbre, vigor y savia nueva. Con Teresa amanecía una generación, una pléyade de cristianos que hicieron la verdadera reforma de la Iglesia y de cuyo herencia y legado seguimos y seguiremos viviendo, bebiendo y nutriéndonos: Juan de Dios, Pedro de Alcántara, Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Francisco de Borja, Juan de Ávila, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Carlos Borromeo, Tomás de Villanueva, Juan de Ribera, José de Calasanz…

La historia, maestra de la vida, nos enseña con fehaciente y esperanzadora certeza que solo los santos son capaces de superar las crisis, que cuando los vientos azotan la barquilla de su Iglesia surgen hombres y mujeres extraordinarios, que enderezan su rumbo, cosen sus velas rotas y toman el timón con energías y bríos renovados. Y reforman a la Iglesia como la Iglesia debe ser reformada.

Así aconteció en la cristiandad primera con los mártires que fueron semilla de vida cristiana; así sucedió también en el medievo con las reformas cistercienses y el nacimiento de las órdenes mendicantes; así ocurrió igualmente en el Renacimiento que nos ocupa; así sucedió en el siglo XIX; así pasó asimismo en el desolador siglo XX, cuando al odio a la fe de los totalitarismos, los cristianos respondieron con el martirio; ¿y así también -siquiera me pregunto y espero y deseo…- nos estará ocurriendo ahora cuando, junto a la apostasía silenciosa de unos y el neototalitarismo laicista de otros, vemos florecer cristianos de nuestros tiempo contemporáneo, santos tan excepcionales, como Juan XXIII, Pío de Pietrelcina, Josemaría Escrivá, madre Purísima de la Cruz, fray Leopoldo de Alpandeire, Teresa de Calcuta o Juan Pablo II?
La humanísima humanidad de Jesucristo

Monja, por obligación paterna, desde los 18 años, primero con las Agustinas del convento de Nuestra Señora de Gracia, donde conoció a doña María Briceño, de quien aprendió a empezar a gustar las cosas de Dios, y después con las carmelitas calzadas del monasterio también abulense de la Encarnación, habrían de pasar otros 21 años, intentando sacar agua del pozo del brocal de la oración, hasta que, ante una minúscula imagen de un Cristo muy llagado, Teresa de Jesús comenzara el tiempo de su definitiva conversión.

Sacando fuerzas de flaquezas, Teresa se unirá esponsalmente a Jesucristo, reformará la orden carmelitana, fundará nuevos conventos, describirá como nadie las etapas y los estadios del alma y de su camino de perfección, alcanzará la séptima morada del castillo interior y será para siempre maestra de vida y de oración.

La clave de Teresa

La clave de Teresa no fue ni el feminismo, ni la rebeldía, ni la enajenación. Fue su amor apasionado por Jesucristo, cuya humanísima y sacratísima humanidad adoraba en la Encarnación, en el huerto de los olivos, en la flagelación y en la cruz. Y hasta tal punto llegó su amor por Jesús -magníficamente representado por el gran Bernini en la escultura sin par de la Transverberación- que Él, que Jesucristo le otorgó gracias y visiones tan extraordinarias que ella misma, en sus soliloquios de amor con su Amado y su Esposo, ya no sabía si ella misma era Teresa de Jesús o Jesús de Teresa.

Y es que estar con Jesús, hablar con Jesús, tratar de amistad con El, que sabemos nos ama, aun estando muchas veces a solas, eso es oración. De este modo, Teresa de Jesús nos muestra además del camino de la oración y de la perseverancia en él -suceda lo que sucediere, murmure quien murmurare-, el camino de la humildad -la humildad es andar en la verdad-, el camino de la cruz –“en la cruz está la vida y el consuelo y ella sola es el camino hacia el cielo”; “poned los ojos en el Crucificado y todo lo demás se os hará pequeño y poco”- y el camino de la alegría.

¿Qué mandáis hacer de mí?

Fiel hija de la Iglesia, en cuyo anhelaba vivir y morir, inflamada desde la infancia por ardores misioneros, Teresa de Jesús es un testimonio admirable de la sublime grandeza e inefable consuelo de Dios -“Solo Dios basta”- y de la verdad de la fe desde el enamoramiento y la contemplación: “Veisme aquí, mi dulce Amor; amor dulce, veisme aquí, ¿qué mandáis hacer de mí? Yo lo pongo en vuestra palma mi cuerpo, mi vida, mi alma, mis entrañas y aflicción, pues por vuestra me ofrecí, ¿qué mandáis hacer de mí? Dame muerte, dame vida, dad salud o enfermedad, honra o deshonra me da, dadme guerra o paz cumplida, flaqueza o fuerza a mi vida, que todo diré que sí. ¿Qué mandáis hacer de mí? Si queréis que esté holgando, quiero por amor holgar, si me mandáis trabajar, morir quiero trabajando. ¿Qué mandáis hacer de mí?”.

Cantábamos en 1982, año del IV centenario de su muerte: El hogar se nos apaga. Vacía está nuestra mesa. Nuestra Iglesia te necesita, vuelve Teresa. Ahóndanos la fe, contágianos tu amor, consérvanos la paz, devuélvenos la alegría. Vuele, Teresa, y con tu brío, con tu humanidad y con tu transverberado amor a Jesucristo y a su Iglesia muéstranos que Solo Dios basta y enséñanos a cantar eternamente las misericordias del Señor. Y todos los podemos lograr con ese “poquito que hay en mí y yo puedo”.

CRONOLOGÍA BÁSICA DE SU VIDA Y OBRA

1515: El 28 de marzo, miércoles de pasión, nace en Ávila.
1522: Con su hermano Rodrigo huye de casa para ir a misiones. En las puertas de la ciudad amurallada de Ávila se ve obligada a regresar a su hogar.
1531: Ingresa en el monasterio de Santa María de Gracia.
1534: Huye al convento abulense de la Encarnación hace la profesión carmelitana.
1554: El miércoles de ceniza, orando ante una imagen de Cristo muy llagado, recibe el don de la conversión.
1556: Comienzan los fenómenos místicos.
1562: Termina el “Libro de la vida” e inaugura el convento de San José, del que es elegida priora en 1563.
1567: Recibe la autorización para fundar conventos de la reforma carmelitana. Lo hará en Ávila, Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Toledo, Pastrana, Salamanca, Alba de Tormes, Segovia, Beas de Segura, Villanueva de la Jara Sevilla y Burgos.
1573: Firma “Camino de Perfección” y comienza “Las Fundaciones”.
1577: Firma “Las Moradas”.
1582: Muere en Alba de Tormes.
1614: El 14 de abril es beatificada por el Papa Paulo V.
1622: El 12 de marzo de 1622 es canonizada por el Papa Gregorio XV.
1970: El 27 de septiembre es proclamada por el Papa Pablo VI doctora de la Iglesia.
1982: Con ocasión del IV Centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II visita, el 1 de noviembre, Ávila y Alba de Tormes.
2014-2015: V Centenario de su nacimiento.

Feliz Día de Santa Teresa!


14 de octubre de 2015

De cómo comenzó el Colegio Teresiano de Camagüey


En el año de su Centenario,

De cómo comenzó
el Colegio Teresiano de Camagüey

A partir de la creación de la Orden de las Madres Teresianas (STJ), por San Enrique de Ossó, comenzaron las primeras fundaciones: España, Portugal, África, y en el año 1886 pasaron a América, radicándose en Puebla de los Ángeles, México.

Allí rápidamente se propagó la  Compañía, hasta que con la revolución mexicana y la toma de posesión de Madero como  presidente en 1910, empezaron las persecuciones religiosas que llegaron a un punto en que se hizo necesario trasladar las monjas a otros países, entre ellos Cuba. Así, el 19 de noviembre de 1914 arribaron al puerto habanero las primeras exiliadas de la orden Teresiana.

A su llegada solicitaron licencia para instalarse, dándoles su aprobación el obispo Mejía.  Encontraron una casa, se mudaron allí y comenzaron las gestiones para continuar estableciéndose por toda la Isla. 

Ya corría el año 1915 cuando en el mes de agosto se dirigieron a Camagüey y entregaron su petición al recién designado (25 de mayo de 1914) y primer obispo de la diócesis de Camagüey (10 de diciembre de 1912), Fray Valentín Zubizarreta y Unamunzaga (Carmelita Descalzo), gestiones que culminaron el 14 del mismo mes. Ello les permitió volver a La Habana a buscar a las monjas que allí se encontraban y regresar a Camagüey a recoger el documento oficial autorizando la fundación (8 de septiembre de 1915), firmado por el Obispo, el cual, seguramente preocupado y deseando que progresara la educación, rápidamente había dado su anuencia.

Los inicios

Al principio, -¡cómo no!-, estuvieron muy pobres, pero siempre felices y trabajando con todo ahínco en bien de sus niños…

Las madres fundadoras fueron: La Superiora, M. Elena Hernández (provenía de Mérida, Yucatán) y las MM. Adela Telo, Ángela Jardí y Dolores Claramonte, (3 de febrero de 1904, Zamora, México, y fundadora por segunda vez). Posteriormente la M. Dolores Claramonte fue  declarada Hija Adoptiva de Camagüey el 13 de febrero de 1954, pocos meses antes de su muerte.

El curso comenzó el 1 de octubre de 1915 y la primera alumna fue Ena Galán Sariol. Otras alumnas de esa primerísima promoción lo  fueron: Sacramento Valduesa, Mercedes Martínez, Gloria Martínez, María Guerrero, América Escobar, Mercedes Bové, Estela Agramonte y Virginia Agramonte (estas dos últimas eran nietas del patricio camagüeyano  Ignacio Agramonte).

«Éramos diez o quince cuando comenzamos en la calle Estrada Palma 32A (hoy 190-192), entre Avellaneda y Domingo Castillo…», declaró una de las integrantes de aquel afortunado grupo: América Escobar. 

La casa, perteneciente a Cesáreo Medrano y localizada en muy céntrico lugar, resultaba sin embargo demasiado pequeña. Por lo que  todo parece indicar que se habían ubicado  allí durante unos meses hasta que la casa de Padre Valencia número 7 (hoy 8) estuvo acondicionada para establecerse en ella.

La primera referencia que aparece en el Archivo Histórico Provincial como solicitud de modificación de la casa cita en Padre Valencia número 7, lleva fecha 19 de abril de 1916 y está firmada por Elena Hernández, Superiora. Dicha casa pertenecía al Obispado de Camagüey y había sido adquirida mediante compraventa por el obispo Zubizarreta el 20 de enero de 1916.  (Dirección Municipal de la Vivienda, T-343 F 130V-132-132V, T-495 F  90V, T-508 F 44-44V, Osvaldo Izquierdo Michel, Protocolo notarial T-2 escritura 290,  y Archivo Histórico Provincial, legajo 214, número 11)

Relataba Hortensia Estrada González (exalumna), que era muy niña al empezar en el colegio y que en aquellos primeros años había muchas niñas, aunque no varones. Éstos vinieron después, como su hermano Rodolfo.  Y continuaba Hortensia: «  había niñas pudientes y otras que para sufragar sus estudios realizaban labores como servir la mesa, limpiar, etc…».  

Hortensia estudiaba también piano en el Conservatorio Rafols y hablaba con mucho amor de la M.  Filomena (Filomena Jordá, 4º grado), de la M. Justa (Justa García, 3er. grado), de la M. Dolores (Dolores Claramonte, bordado y pintura), de la M. Dolores Carcañón (música),  de la M. Dolores Mejías, «la niña linda, muy joven, siempre de carrerita» y de la hermana Manuela en la portería.”  De esta última  hablaba también América Escobar: «… era muy alegre y cocinaba riquísimo, me enseñó a hacer un plato que además servía para adornar la mesa, que se llamaba “nido de pájaros”».

NOTAS:
tomado del trabajo recopilado en Camagüey por Daisy Lorenzo Martorell (Exalumna teresiana, Licenciada en Química. Laica de la Comunidad de La Merced), y publicado en la revista “Enfoque”, de la Diócesis de Camagüey, Abril-Junio 1998,  Año XVIII – Nº 62.

La foto de la ilustración corresponde al teatro "El Fénix" en el año 1909. Pertenecía por entonces a la Sociedad Popular de Santa Cecilia. Luego fue vendido a las MM. Teresianas y estuvo en uso por el colegio Teresiano hasta 1950, en que se acometió la construcción de nuevas aulas y dormitorios, y un espacioso salón de actos.

El colegio Teresiano de Camagüey, al igual que todos los colegios religiosos de Cuba, fue cerrado en 1961 por el gobierno de Fidel Castro, y su edificio confiscado.  Como les había sucedido a las MM.Teresianas en 1910 cuando tuvieron que abandonar México a causa de la persecución religiosa, las Madres que se asentaron en Cuba y educaron a varias generaciones de niñas y jóvenes, también se vieron obligadas a abandonar el país al prohibirse en nuestra patria los colegios privados y la educación religiosa.

13 de octubre de 2015

AA Teresianas celebran sus Bodas de Plata en el Exilio


Las antiguas alumnas Teresianas
celebran sus Bodas de Plata en el Exilio

Beba Coll de Sosa

Una gran fiesta Teresiana se ha celebrado este año [1987]. Se trata de las  Bodas de Plata  (25 años) de la Asociación de Antiguas Alumnas Teresianas en el Exilio, celebrado aquí en Miami los días 10, 11 y 12 de julio.

Esta Asociación es la primera que cumple 25 años de fundada en esta ciudad. La convención resultó un verdadero éxito, efectuándose varios actos y destacándose entre ellos un cóctel de bienvenida que se ofreció en el Credit Bank situado en Biscayne Boulevard, y un Mini-Retiro celebrado en la Ermita de la Caridad con una interesantísima charla del Rev. P. Maximiliano Herráiz, venido especialmente de España para esta ocasión y que de manera brillante habló sobre la “Santa de Ávila”, nuestra Madre, Santa Teresa de Jesús.   Mons. Agustín Román, Obispo Auxiliar de la diócesis de Miami, presidió la reunión y dirigió a los presentes en el Santo Rosario.

En la noche del sábado 11 de julio y en la iglesia St. Patrick, en Miami Beach, se ofició una Misa Concelebrada con la participación de un bello coro dirigido por la magnífica soprano Teresita Pons Salvador y por Carlos Hernández, Director del coro hispano de la iglesia Little Flower en Coral Gables.

Teresita, exalumna teresiana, y Alfredo Azán interpretaron en sus bellas voces “Gracias, Señor”, una linda canción dedicada al Todopoderoso de la inspirada compositora Mercy Ferrer, que  igualmente nos deleitó, acompañada con su guitarra, con “Las Letrillas” de Santa Teresa, composición de cuya música también es autora.

Las Ofrendas fueron llevadas hasta el altar por varias Religiosas Teresianas y por antiguas alumnas de diferentes colegios en la Cuba anterior a Castro. Polita Grau, antigua alumna teresiana y expresa política cubana, con otras compañeras también expresas y antiguas alumnas, llevó la Bandera de la Estrella Solitaria, para ser colocada junto al altar de nuestro Señor. Fue un acto que verdaderamente hizo vibrar de emoción las fibras mas sensibles de nuestro espíritu.

Estos festejos fueron clausurados con un almuerzo celebrado en el “Miami Airport Hilton Hotel” el domingo 12 de julio, con la asistencia de numerosas personas, entre ellas antiguas alumnas que vinieron de otras ciudades para participar en  estos actos.

La invocación la hizo la Rev. M. Dolores Alejandre de los colegios de La Habana y Camagüey. La Rev. M. Carmen Valle, por largos años del colegio de Camagüey y actualmente en Bogotá, Colombia, dirigió también unas emotivas palabras a las antiguas alumnas y a los presentes en general.

Con un bello ballet se presentó un popurrí de temas internacionales interpretado por un grupo de jóvenes y  la participación de Teresita López como vocalista.  La coordinadora de este magnífico grupo lo fue Cuca Martínez Hoyos, a quien felicitamos, como también a Lily Batet y Pili de la Rosa, todas teresianas, que tomaron parte activa en la organización artística.

Para esta celebración vinieron expresamente desde los diferentes países donde se encuentran en la actualidad, las siguientes religiosas: M. Dolores Alejandre stj, M. Eva María Cuscó stj, M. Eugenia Loitegui stj, M.Concepción Palmira stj, M. Carmen Valle stj y M. Idolina Vergara stj.

A todas ellas enviamos un fuerte y cariñoso abrazo y queremos que sepan que sus antiguas alumnas nos sentimos muy felices de haber compartido con ellas momentos de grata recordación.

Felicitaciones muy calurosas al Comité Coordinador de estos eventos, María Esther Bombino Fernández, María Granda, margarita Machado, María Cristina Navarro, así como a todas las que contribuyeron al éxito de esta celebración. Asimismo deseamos que la Casa Teresiana sea pronto una hermosas realidad y que esta agrupación siga contribuyendo con su esfuerzo a mantener nuestras raíces y principios critianos, nuestra identidad, que no ha podido destruir la satapría comunista a pesar de todos sus esfuerzos para lograrlo. ¡Felicidades!

Reproducido de la revista El Camagüeyano, 1987

12 de octubre de 2015

Hispanidad

Hispanidad
            
La expresión  Hispanidad se utiliza para denominar a las personas, países y comunidades que comparten el idioma español  y poseen una cultura relacionada con España.   En ella se incluyen mas de treinta naciones y algo mas de 472 millones de personas, en África, América, Asia, Europa y Oceanía.

La idea de Hispanidad se encuentra asociada a la llegada de los primeros españoles a América conducidos por Cristóbal Colón, el 12 de octubre de 1492.    Mas recientemente el término ha sido relativamente postergado por denominaciones que pretenden abarcar a toda una zona con culturas similares como lo es Iberoamérica,  o expresiones que hacen referencia principalmente a la lengua común como países “de habla hispana”. También se ha generalizado la identificación de “lo latino”, que en Estados Unidos se utiliza como sinónimo de “hispanic” (hispánico).

 Etimológicamente, la palabra “hispanidad” deriva de Hispania, nombre que los romanos dieron a la provincia cuya extensión alcanzaba la Península Ibérica  y el Archipiélago Balear.       Por extensión, la expresión "hispano" ha terminado abarcando a las personas de habla hispana o cultura de ese origen, que viven en América y España.

  Desde la década de 1980, en algunos países a los hispanos se les llama también "latinos" debido a que en su mayoría proceden de “Latinoamérica”, aunque desde un punto estrictamente terminológico, la condición de latino corresponde también a países y pueblos con idiomas derivados del latín (franceses, italianos, rumanos, portugueses...), pero que no se encuentran incluidos en esta acepción de la palabra, que la limita a lo hispano.

El término “Hispanidad” apareció a comienzos del siglo XX. Algunos grupos, sobre todo españoles, comenzaron a reflexionar sobre la existencia de un vínculo común, fundado en la lengua y algunos aspectos culturales, que por encima de la nacionalidad de los distintos países pudiera conformar una “raza hispana”.

 En 1915 la Unión Ibero-Americana de Madrid, propuso instaurar el “Día de la Raza”,   entendida como “Fiesta de la Raza Española”, refiriéndose a los “españoles de ambos mundos”. En 1917 la Argentina tomó la iniciativa y estableció por Decreto la celebración del 12 de octubre  como feriado, «en homenaje a España, progenitora de naciones, a las cuales ha dado, con la levadura de su sangre y la armonía de su lengua, una herencia inmortal». A pesar de que el decreto argentino no menciona la expresión "Día de la Raza" ni "raza", la prensa argentina denominó con ese nombre el feriado y así fue finalmente conocido popularmente.

 Una semana después, el Ayuntamiento de Madrid celebró la «Fiesta de La Raza», con esa denominación, y poco después lo hacía el Perú como Día de la Raza. Al año siguiente el rey de España  Alfonso XIII emitió  un real  decreto autorizando al presidente a presentar un proyecto de ley declarando al 12 de octubre como fiesta nacional «con la denominación de Fiesta de la Raza». La ley fue aprobada el 15 de junio de 1918.

 Asimismo decidió dar el título de Reina de la Hispanidad a Santa María de Guadalupe de Extremadura, coronada canónicamente por el arzobispo de Toledo y el Rey Alfonso XIII como Reina de las Españas por su indiscutible papel en la gesta descubridora, conquistadora y evangelizadora de América.

 El primero en utilizar el término «Hispanidad» fue el sacerdote español, radicado en Argentina, Zacarías de Vizcarra, quien en 1926 propuso en Buenos Aires  que debía cambiarse el término “Raza” por “Hispanidad”.

En 1958 España renombró la celebración como «Día de la Hispanidad».  Actualmente el término Hispanidad ha sido postergado frente a otras expresiones como países, comunidades o personas “de habla hispana” o “española”,  etc. 

La Real Academia de la Lengua define Hispanidad como: Carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura españolas.

 El español como lengua materna es hablada por más de 333 millones de personas (situándose en 2º lugar después del chino.   Si contásemos la población de todas las naciones de origen hispano llegaríamos a mas de 395 millones de personas. Sin embargo, a pesar de tantas cifras no hay ninguna oficial que exprese la cantidad de hispanos.
 
 La Bandera de la Hispanidad, o Bandera de la Raza Hispánica, es una enseña  representativa de todos los países hispanos   Fue creada por Ángel Camblor, capitán del Ejército nacional (Uruguay), que ganó un concurso continental organizado por Juana de Ibarbourou  en 1932   con el objeto de dotar de una bandera a la Hispanidad.   El lema que acompaña a la bandera desde su creación es Justicia, Unión, Paz y Fraternidad, valores que Camblor señaló como representativos de los hispanos.

 En dicha bandera, el blanco simboliza la paz, el Inti  (denominado “sol de mayo”   en algunos países, que representa el dios Sol   según la mitología incaica),   simboliza el despertar del continente americano, y las tres cruces simbolizan las dos carabelas y la nao   en las que Cristóbal Colón y sus hombres realizaron el “encuentro entre dos mundos”.   El color púpura  de las tres cruces alude al color característico del león de la Corona de Castilla, lugar de nacimiento del idioma común, según explica su diseñador en el libro "La bandera de la raza símbolo de las Américas en el cielo de Buenos Aires" (Editorial Unión Hispanoamericana, Montevideo 1935). 

 La Bandera de la Raza Hispánica fue izada por primera vez el 12 de octubre de 1932 en la Plaza de la Independencia de Monteviedo, y fue oficialmente adoptada por todos los Estados de Hispanoamérica  como bandera representativa en el marco de la VII Conferencia Panamericana   reunida en diciembre de 1933.   También se utiliza en las Islas Filipinas.