22 de junio de 2015

Los malos modos

Los humanos, cada vez mas asilvestrados*

Manuel Trillo, abc.es

*El título original de este artículo se refiere a “los españoles”,
pero sus comentarios bien pudieran incluir a otros muchos países del mundo actual

«Sin el conocimiento y la práctica de las leyes que la moral prescribe, no puede haber entre los hombres ni paz, ni orden ni felicidad». Así comenzaba el célebre “Manual de Urbanidad y Buenas Maneras”, escrito a mediados del siglo XIX por el venezolano Manuel Carreño, algo así como la biblia del comportamiento cívico. Puede que las costumbres hayan cambiado, pero el espíritu de aquel decimonónico catecismo de los buenos modales tal vez siga siendo necesario en la España de 2015.

La buena o la mala educación no aparecen reflejadas en las estadísticas del INE ni en los barómetros del CIS. Tampoco las valoran las pruebas PISA con que la OCDE evalúa a los estudiantes adolescentes. Y, sin embargo, es algo que nos afecta a todos de forma directa en nuestro día a día.

Palabras malsonantes forman parte del lenguaje habitual en los medios de comunicación; el tuteo ha arrinconado a la palabra usted hasta convertirla en un arcaísmo; que alguien acuda en camiseta a un acto solemne ya no sorprende a nadie, y ceder el paso o el sitio en el autobús, sea a un hombre o a una mujer y tenga la edad que tenga, lleva camino de convertirse en una extravagancia. A todo ello se suma ese universo paralelo que es el mundo de las redes sociales, donde bajo la máscara de un avatar se vuelcan los improperios más soeces.

El sistema educativo

El sociólogo de la Universidad de Navarra Alejando Navas advierte de un «asilvestramiento» de las nuevas generaciones de españoles. Lo atribuye a múltiples factores, y el tipo de educación es uno fundamental. Según Navas, se aprecian los ecos de la pedagogía «antiautoritaria y emancipadora» que se impuso en Europa en los 60 y 70, y que en España se sumó a partir de 1975 al ansia de dejar atrás el espíritu de obediencia del franquismo. La sociedad se hizo refractaria a las normas o pautas y, en la educación, desde el jardín de infancia se abogaba por «la espontaneidad» del niño y por prescindir de programas y materias fijos. «Muchos padres educados de forma autoritaria querían para sus hijos otra cosa», explica. Pero eso ha llevado a cierta «inseguridad» de los progenitores al educar a sus vástagos y, al privarles de pautas por las que regirse, les han causado «desorientación». «No se atreven a imponerles nada» y los jóvenes acaban creciendo «sin normas ni modales», advierte.

«No se puede vivir en la pura espontaneidad trasgresora»

Esa falta de referencias hace que muchos no sepan cómo comportarse en sociedad y que en las ciudades se hayan tenido que aprobar ordenanzas cívicas que prohíban algo tan básico como orinar en la calle. «Una vida social sin pautas de comportamiento es insoportable», señala el sociólogo de la Universidad de Navarra, que advierte: «La jungla no es un entorno para una vida social viable; no se puede vivir en la pura espontaneidad transgresora, hay que adoptar pautas».

El experto en protocolo Gerardo Correas, por su parte, no cree que los españoles sean «ni más ni menos» educados que décadas atrás; son «distintos», afirma. Los cambios de costumbres hacen que «aumente la sensación de que el pasado siempre fue mejor», pero muchas de las buenas maneras que se han perdido están más bien «relacionadas con la sociedad feudal», sostiene. De hecho, destaca que el nivel cultural ha mejorado mucho en los últimos 50 años y eso hace que estemos «mejor educados». Pero no duda del cambio de hábitos. Como ejemplo, apunta que «en los 50 se trataba de usted a los padres, cosa impensable hoy». «Hay que saber adaptarse a los tiempos», señala Correas, presidente del Grupo Escuela Internacional de Protocolo.

Vestimenta

También en la vestimenta ha habido transformaciones. «A la universidad en los años 50 se iba con corbata», recuerda, mientras que hoy incluso «se aconseja no acudir a la oficina con corbata para ahorrar aire acondicionado y crear un ambiente distendido».

Pero sí defiende que haya «determinadas formas de vestir en determinados sitios». En este sentido, a Gerardo Correas le parece tan «fuera de lugar» que en 2004 los sindicalistas no fueran en chaqué a la boda de los entonces Príncipes de Asturias «como ir a un mitin de la UGT en esmoquin».

Internet y el móvil

La popularización en las últimas décadas de nuevas herramientas de comunicación, como los teléfonos móviles y las redes sociales, ha revolucionado las costumbres. «Mucha gente está ahora inmersa en el mundo digital, entre auriculares y pantallas, y pierde facilidad en el trato cara a cara», señala Alejandro Navas. De hecho, cita un congreso de psiquiatría en EE.UU. en el que se puso de manifiesto cómo «los jóvenes se han vuelto inhábiles para el cortejo, para el ligue, porque les falta vocabulario». Además, las comunicaciones a través de internet permiten estar «a cubierto», mientras que en el cara a cara es «más arriesgado». Incluso se pueden «fingir identidades».

«No es culpa de las redes sociales sino de las personas»

El presidente de la Escuela Internacional de Protocolo reconoce que las nuevas tecnologías generan «total desconcierto e incertidumbre». «De todos es conocido que no podemos sacar un móvil en una comida, a no ser que esperemos una llamada urgente y no hayamos avisado. Sin embargo, pasamos por alto la exigencia de una respuesta inmediata ante un email o wwhatsapp», señala. «La misma libertad que tiene alguien para llamarte a la hora que quiera es la libertad que tú tienes para responderle». Asimismo, cree que si alguien hace mal uso de las redes sociales y pierde las formas «no es culpa de las redes, sino de la persona».

Falta de vida familiar

Antes se consideraba una falta de respeto llamar a una casa a la hora de comer. Pero ahora se llama al móvil a cualquier hora. El problema, para Alejandro Navas, es que «ya no se come ni se cena en familia», algo «grave», puesto que la familia es «la primera instancia socializadora». La mesa es donde los niños «aprenden modales, a compartir y respetar, se fijan en los mayores, cómo se tratan y hablan entre sí, es decir, es donde aprenden criterio. Si eso no se da, salen con un déficit tremendo», explica.

«De nada vale la escuela si no se corresponde con la familia»

La presidenta de la institución de enseñanza SEK, Nieves Segovia, señala que la sociedad «ha externalizado» en el sistema educativo la formación cívica, cuando debería ser cuestión de la familia y del resto de la sociedad. «Poco puede hacer la escuela si luego lo destroza la televisión o no se corresponde con la familia», opina. Segovia piensa que «no se puede dar clase de valores, eso es absurdo». En su opinión, la escuela ha de «asumir y representar» esos valores, como el respeto.

No obstante, la profesora y coordinadora de los programas internacionales en la Universidad Camilo José Cela, Ángeles Bueno, destaca que hay procedimientos educativos para «fomentar en la persona un desarrollo más global y cívico», como el aprendizaje cooperativo, que a través de la realización de tareas en grupo potencia su sentido de la responsabilidad y sus habilidades sociales, entre otras.

Sin cultura del esfuerzo

Con todo, el profesor Navas alerta del «menosprecio del esfuerzo» que se ha instalado como otra de las causas del «asilvestramiento». Como ejemplo, comenta cómo los jóvenes con notas brillantes, cuando los periodistas les preguntan cuánto tiempo dedican al estudio, responden de forma invariable que no mucho, que la clave está en que se organizan bien. «Está mal visto estudiar mucho. No puede presumir de ello, tiene que esconderse, y eso es alarmante», subraya. En cambio, en el mundo asiático triunfar en el colegio es algo «importantísimo, una cuestión de orgullo para la familia». «Eso se ha perdido en Europa y, por supuesto, en España, donde ha habido un deterioro escolar. Y eso refleja en el resto de aspectos de la vida», lamenta.

Un lenguaje vulgar

Navas reconoce que hay una creciente tendencia al tuteo. Aunque considera positivo rechazar el autoritarismo y el exceso de formalismo hueco, cree que otra cosa es el «coleguismo» y la supresión de todo tipo de diferencias, porque «sigue habiendo jerarquías». Además, el discurso público «se vulgariza» y «es lamentable el griterío, los insultos, la falta de rigor» en los debates en los medios de comunicación, indica.

El tuteo está relacionado con otro rasgo de la cultura moderna: la exaltación de la juventud. En la sociedad tradicional se valoraba a los ancianos y se desconfiaba de la novedad, pero el mundo moderno occidental ha cambiado ese paradigma y ahora «mira al futuro y desconfía del pasado», de modo que se impugnan las tradiciones y «se privilegia al joven», fomentándose la rebeldía, la autonomía y la transgresión, señala Navas. Y esto es algo que se puede ver también estos días en el mundo de la política, apunta.

«Se abusa del tuteo», coincide Gerardo Correas, aunque en su opinión «responde a una mayor naturalidad y una mejora de la comunicación, sin que eso suponga una pérdida de respeto ni de modales».

Igualdad o descortesía

El afán por respetar la igualdad de sexos también ha alterado las costumbres y ha sembrado ciertas dudas en el trato con las mujeres. «Ahora uno no sabe cómo hacer: si le cedo la puerta a una mujer o pago yo, puede ser considerado machista. Pero si no lo hago, puedo ser poco caballeroso. Es un momento de cambio cultural que provoca inseguridad», señala.

Frente a otros países

En comparación con otros países europeos, estaríamos en un punto medio entre el civismo extremo de los países escandinavos, donde «da reparo tirar un hueso de cereza no ya en la calle, sino en el campo», y ciudades mediterráneas como Nápoles o Atenas, que son un «caos». España está bien porque la vida, aunque no sea «tan perfecta» como en los países nórdicos, está bien resuelta al tiempo que «se mantiene la humanidad». «Tenemos un nivel de vida aceptable y alegría de vivir. De hecho, Madrid es el destino número uno para los corresponsales extranjeros y los diplomáticos», resume.

 

21 de junio de 2015

El marqués y la filipina


El marqués y la filipina

“Vargas Llosa no es hombre de casarse por religioso.
Con la tía no se casó así, con la prima tampoco,
y no pudo casarse con su hermana porque es hijo único.”

Jaime Bayly

Jaimín, ¿qué te ha parecido el escándalo de Vargas Llosa?

–Me ha parecido muy bien, mamá. Salir en la portada de ¡Hola! es siempre un triunfo personal, casi tan importante como ganar el Nobel.

–No sé, hijito, no sé. Te digo que acá en Lima todas mis amigas están furiosas, furibundas con Vargas Llosa. ¿Qué se ha creído de abandonar así a su esposa de toda la vida, si recién acababan de celebrar sus bodas de oro en Nueva York?

–Ay, mamá, no sé qué decirte, no es para tanto. A mí me parece estupendo que Mario celebre sus bodas de oro acostándose con la filipina. ¡No tendría ninguna gracia celebrarlas acostándose con su esposa! La gracia es celebrarlas con otra señora, ¿no crees?

–No, hijito, estás muy equivocado. ¿Y dónde queda su esposa en todo esto? La pobre debe de sentirse ¡fatal! Enterarse de que Vargas Llosa le está sacando la vuelta ¡en la revista ¡Hola!!

–Pero por algo se llama ¡Hola!, mamá. Quiere decir ¡Hola!, ¡Entérate!, ¡Espabila!, ¡Abre los Ojos! Yo siempre he querido salir en la carátula de ¡Hola! y es una frustración muy grande no haberlo conseguido. Pero ¿te acuerdas de que hace años me hicieron un reportaje y salí en las páginas interiores posando en tu departamento del Ocean Club?

–No inventes, Jaimín, no inventes, tú nunca has salido en ¡Hola! ¿Y ya has hablado de esto con Alvarito, tu amigo?

–No, mamá, ya no es mi amigo, me traicionó, me dejó por otro hombre. Pero he hablado con Enrique Iglesias. Lo he llamado, está encantado, dice que le parece fantástico que su mamá salga con Mario.

–¿Así dice Enrique?

–Así mismo, mamá. Y yo lo entiendo. Creo que Mario pasará las Navidades en casa de Enrique y la rusa Anna Kournikova acá en Miami. A Isabel le encanta pasar las Navidades con ellos. ¿Te imaginas a Mario jugando al tenis con la Kournikova? ¿No te parece que se va a divertir mucho más que hablando de la crisis de Ucrania con el pesado de Álvaro?

–Mira, hijito, no te equivoques: yo estoy totalmente con Patricia, su esposa. Ella no sabía nada. No es justo hacerle eso. Y Mario ya está muy mayor para dárselas de latin lover, ¿no crees?

–No me parece, mamá. Mario es un hombre supremamente atractivo, no solo por su inteligencia y cultura y sentido del humor, sino porque, a diferencia de tu amigo Alan, no se pinta las canas, y además es dientón y no se opera, lo que tiene mucho mérito. Y yo creo que salir con la Preysler, que ya estuvo con otro marqués, lo va a rejuvenecer mucho, ¿sabes?

–Pero ¿y dónde queda la esposa, mi amor? ¿Dónde queda Patricia?

–Bueno, ella es muy guapa, muy elegante, una mujer espléndida, lo justo sería que en unos meses dé la sorpresa y salga en la portada de ¡Hola! tomada de la mano con Julio Iglesias, o mejor aún con Julio Iglesias junior, que dicen que tiene una debilidad por las señoras mayores. ¿No sería la venganza perfecta? Muy bien, Marito, tú sales con la ex mujer de Julio Iglesias, pues ¡yo salgo con el mismísimo Julio Iglesias! O, por último, con Raphael o Camilo Sesto. O, si me apuras, con Sabina: que el gran Sabina deje a su peruana Jimena por otra peruana igual de regia, ¡cómo le quedaría el ojo a Vargas Llosa, dime tú!

–Ya no te entiendo, Jaimín.

–Y luego va Sabina y le tira un puñetazo a Vargas Llosa y le deja el ojo morado, como Mario se lo dejó a Gabo, y le dice “Esto es por lo que le hiciste a Patricia”.

–Yo en lo único que estoy de acuerdo con Vargas Llosa es cuando dice “yo no hablo de mi vida privada”.

–Es cierto, pero podría decir “yo no hablo de mi vida privada, porque de eso ahora se ocupa la revista ¡Hola!”.

–Dime una cosa, hijito, ¿y Mario es ateo?

–No, mamá, es agnóstico.

–Pero mis amigos de La Obra en Madrid me dicen que Isabel es creyente, y donante.

–Sí, sí, ella es creyente de toda la vida. Sobre todo cree en el euro, más que nada en la libra esterlina, en el franco suizo, también en el dólar y ocasionalmente en Dios. Pero sí, entiendo que por lo general reza, sí.

–¿Se casarán Vargas Llosa y la Preysler por religioso, mi amor?

–Lo veo muy improbable, mamá. Vargas Llosa no es hombre de casarse por religioso. Con la tía no se casó así, con la prima tampoco, y no pudo casarse con su hermana porque es hijo único.

–Pero ¿tú dices que se casan por civil?

–Sí, sí, absolutamente sí. Y serán portada de ¡Hola! ocho semanas seguidas. Y la nueva novela de Mario, titulada estupendamente “Cinco Esquinas”, se venderá muchísimo, eso seguro.

–¿Y sabes por qué le ha puesto “Cinco Esquinas” a su novela?

–No lo sé, pero el chisme en el mundillo literario es que Mario tiene los colmillos tan afilados que algunos de sus dientes tienen literalmente cinco esquinas.

–Hijito, ¿te parece que debo mandarle unas flores o unos chocolates La Ibérica con una notita a Patricia, para aliviarle el duelo tremendo que debe de estar pasando?

–No, mamá, ni se te ocurra, no seas cursi. Te aseguro que Patricia está aliviadísima. Aguantar cincuenta años a Mario debe de haber sido tenaz, tenaz. Patricia lo ha sacrificado todo por él. Y le dio tres hijos maravillosos.

–¿O sea que no siempre los hijos de dos primos salen tarados, Jaimín?

–Parece que no, porque los tres salieron muy listos. Y además, mamá, dejémonos de hipocresías, ¿quién no ha tenido un romance secreto con una prima, dime tú?

–Pues yo nunca estuve con ningún primo, mi amor.

–Porque tú eres una santa. Pero tienes casi la edad de Mario…

–¡Casi, no! ¡Tengo setenta y cinco! ¡Y él tiene casi ochenta!

–Bueno, setenta y cinco, ya, ¿y acaso no estás enamorada de tu españolito que te pasea por el mundo en su avión privado?

–Sí, Jaimín, es el gran amor de mi vida.

–Entonces ¿por qué Vargas Llosa no puede darse el lujo de vivir un gran amor a los setenta y nueve años? No hay edad para el amor, mamá. Mírame a mí: le llevo veinticuatro años a Silvia, veinticuatro, y somos muy felices.

–Pero ¡ni se te ocurra dejarla cuando cumplan sus bodas de plata, que te hago salami el pipilín!

–Todo esto es buenísimo para Mario, mamá. Él tenía una relación amor–odio con la revista ¡Hola! Odiaba la frivolidad. Escribió un ensayo pesadísimo, La civilización del espectáculo, contra la frivolidad, el exhibicionismo, el entretenimiento puro, ¡y ahora sale con la reina de los corazones, del papel cuché, con la mujer más frívola del reino de España! ¿No es genial? Porque uno diría que Mario podía enamorarse de una intelectual gorda, casposa, ermitaña, de una bibliotecaria muda, de una filósofa tuerta, pero no: se enamora de la mujer cuyo álbum de fotos familiar es la revista ¡Hola! O sea que Mario es ahora el Rey de la Civilización del Espectáculo, qué honor.

–¿Y tú conoces a la señora Preysler, mi Jaimín? ¿La has entrevistado?

–Sí, sí, la conozco, la he visto en el aeropuerto de Miami, es guapísima, delgadísima, un encanto. Y conozco a Enrique y Julio junior, los he entrevistado, son divinos los dos. Ya le dije a Enrique que el próximo video de Bailando con los cubanos de Gente de Zona tiene que ser con Mario de frac, de pajarita, bailando afiebrado con Isabel en las calles de La Habana Vieja, ¿no sería un éxito? Esto para Vargas Llosa es como salir del clóset intelectual, tan apolillado, lleno de momias feas, y entrar de lleno en la pista de baile de la farándula.

–Bueno, mi amor, te dejo, me está llamando mi novio, el españolito, como le dices.

–Salúdalo, mamá. Dile que te compre la crema de Isabel, “My Cream”. Te aseguro que funciona mejor que tu aceite de marihuana para las manchas en la piel.

–No, no, mi aceite de marihuana no me lo quita nadie.

–¿A quién habré salido yo marihuanero, no?

–Jaimín, si hablas con Vargas Llosa, dile que se confiese, que se arrepienta de sus pecados, que si quiere ser feliz con la filipina, vuelva al Estado de Gracia.

–Se lo diré, mamá. Y no te preocupes que si te casas con tu galán español, serás portada de ¡Hola! Perú y competirás con Vargas Llosa.

–No sigas, Jaimín, que me derrito de la ilusión.

Reproducido de peru21.pe
Colaboración de Leonor Agüero

20 de junio de 2015

Viaje alrededor del mundo


(Continuación)
Nueva Zelandia
Mayra Montes

El vuelo a Australia tomó alrededor de 14 horas, sin embargo no fue tan malo como  suena; nos sentamos al lado de un joven Colombiano que está estudiando ingeniería en Australia y que vive con sus hermanos en ese país.

Continuamos hacia Auckland, Nueva Zelandia y finalmente llegamos a nuestro hotel a eso de las 4:00pm el día 2 de febrero, o sea 2 ½ días después de haber salido de Miami. Nuestro hotel, el Sky City, está ubicado en el centro de la ciudad, a media cuadra de la icónica Sky Tower que es el símbolo de Auckland. Después de desempacar y de tomar un buen baño, cenamos en nuestra habitación y descansamos el resto de la noche.

Hoy 3 de febrero, caminamos a un café cercano y desayunamos opíparamente. Luego cogimos un bus Hop On Hop Off y paseamos por los 14 puntos de interés en Auckland a través del circuito rojo y azul que ofrece este sistema de transporte. Ambos circuitos incluyeron parques, museos y vistas espectaculares del océano y de la ciudad. Nos bajamos en El Museo de Auckland y visitamos las tres exhibiciones que ofrecían…

“Nueva Zelandia y su Gente, su Tierra y sus Guerras.”

La exhibición más interesante fue el show en vivo de los nativos llamados Maorí. Estos bailaron y cantaron en su lengua nativa, vistiendo sus trajes típicos y mostrando movimientos que semejaban juegos y ataques guerreros contra enemigos. Los Maorí, uno de tantos grupos entre los polinesios, fueron los primeros en asentarse en el norte y sur de Nueva Zelandia. Los ingleses arribaron en el siglo 19 a colonizar estas tierras.  Es interesante ver como los Maorí se han integrado a la cultura del país.  Ellos tienen un canal de televisión, la mayoría de las carreteras y los pueblos tienen nombres en Maorí, y los carteles, anuncios y documentos están escritos en inglés y en Maorí aunque hay algunos también en chino.    

También nos bajamos en el volcán Eden; allí pudimos apreciar el cráter extinto cubierto de yerba y decidimos subir a la cima de la montaña (196 metros). La vista de 360 grados de la ciudad y el océano desde la cima de la montaña es espectacular. Regresamos a nuestro hotel alrededor de las 5:00pm, descansamos un rato y luego caminamos al área del puerto llamado Princess  Wharf  lugar donde cenamos y bebimos cerveza en un restaurante del área.  

Hoy miércoles  4 de febrero desayunamos en una cadena local de cafeterías llamada Gloria Jean’s Coffees y luego caminamos a Albert’s Park un parque maravilloso con un jardín con diseños florales, bancos y una glorieta en el medio donde para nuestra sorpresa se encontraba un grupo de chinos étnicos jugando un juego que consistía en patear una pelota pequeña (con alas plásticas adjuntas dando la impresión de un pájaro) unos a los otros tratando de mantenerla en el aire todo el tiempo. ¡Era algo gracioso de ver y a la vez inspirador! Más tarde caminamos hacia el Museo de Arte de Auckland; allí observamos varias obras de arte tanto clásicas como modernas además de observar la obra principal de la temporada en el museo que consistía en un “Show de Luces” basado en las diferentes formas que ciertos artistas han podido crear proyectando  arte con luces incandescentes manipulando objetos y/o influyendo percepciones visuales. 

Por la tarde chequeamos nuestros documentos con el personal de Holland América el cual vino a nuestro hotel, luego fuimos a la icónica Sky Tower, una estructura maravillosa (la más alta en el Hemisferio Sur) construida con acero y cristal que tiene un restaurante y un observatorio con una vista panorámica de 360 grados de la ciudad y el océano. Sin embargo, la mejor parte de todo fue ver como un par de jóvenes se tiraron  Bunge jumped – de lo alto de la torre. ¡Fue increíble! Ahora estamos en un área de comidas rápidas en vía al puerto. Aquí hay todo tipo de comidas asiáticas… japonesa, tailandesa, china, malaya, polinesia y más. Nosotros cenamos comida china.  

A la mañana siguiente desayunamos en un restaurante llamado Miami Grill. La decoración de las paredes consistía en un mural inmenso mostrando el área de Brickell  con sus rascacielos y un retrato gigantesco del cantautor Pitt Bull superpuesto sobre la imagen; el restaurante abrió hace solo 5 semanas. Más tarde en la mañana, un transporte de la Holland América nos trasladó a nuestro crucero, el MS Ámsterdam.

Una vez dentro del crucero fuimos a almorzar al Lido donde uno puede escoger lo que quiera comer y para nuestra sorpresa nos encontramos con una amiga del Club de Leones, la cual está viajando con su hermana y una amiga de ésta. Después del almuerzo recorrimos gran parte del barco para familiarizarnos con las diferentes áreas y actividades. Más tarde, descansamos por un rato y antes de darnos cuenta del tiempo transcurrido, era la hora de la cena ya que teníamos designado cenar en el primer turno. La mesa asignada a nosotros estaba compuesta de otros pasajeros tales como: dos personas mayores que habían servido en el Ejército Americano y una pareja del Canadá. Esta fue en la única ocasión que cenamos a esta hora ya que decidimos solicitar un cambio de horario para cenar en el segundo turno y así poder compartir la mesa con nuestra amiga del Club de Leones y compañía. Después de la cena vimos el Showtime en el Queens Lounge; era una danza representando a los Maorí muy similar y con los mismos integrantes que habíamos visto en el Auckland Museum.

Hoy, febrero 6, es nuestro aniversario de bodas… 50 años; esta es la razón principal por la que estamos tomando este crucero tan largo. ¡Es nuestro regalo de bodas! Cuando nos disponíamos a salir de nuestra cabina nos encontramos dos globos, uno rosado y el otro azul pegados en nuestra puerta y con la frase Happy Anniversary  inscrita. Más tarde tomamos un tour que ofrece nuestro crucero a la isla de Waiheke donde se encuentran varios viñedos de Nueva Zelandia y también casas vacaciónales de gran categoría de muchos residentes de este país. Nos impresionaron las vistas panorámicas del área costera hasta que llegamos a dos pequeños viñedos boutique para degustar vinos. Ambos viñedos eran pequeños y relativamente nuevos. En este tour nos encontramos con una pareja española de Sevilla, Juan Manuel y Charo, los cuales son muy agradables y viajeros expertos.  Ellos tienen cuatro hijos, uno en Sevilla, uno en Miami y dos en Nueva York. Según Juan Manuel, su bodega de vinos en Sevilla cuenta con 3,000 botellas. Según ellos, los vinos que degustamos en Nueva Zelandia no son de gran calidad o sea que no eran tan buenos como ellos esperaban.

Por la noche fuimos al Crow‘s Nest Lounge para ver a nuestro crucero partir. Después participamos del coctel de bienvenida ofrecido por el capitán donde bebimos vino y comimos pasa bocas. Luego compartimos la cena con nuestras amigas y los camareros nos obsequiaron con una torta de chocolate en la forma de un corazón acompañada de una canción de Bali cantada por los camareros para conmemorar nuestro aniversario de bodas. 

A la mañana siguiente arribamos a Waitangi, una pequeña isla ubicada en el área de The Bay of Islands. Muy temprano en la mañana fui al gimnasio por primera vez, luego tomamos una pequeña embarcación que nos trasladó a la pintoresca isla, la cual está repleta de pequeñas tiendas, cafés y establecimientos donde ofrecen actividades relacionadas con el mar. Había una biblioteca donde los pasajeros del crucero se concentraron para acezar el Wi Fi, el cual era gratis en el área. Regresamos al barco a tiempo para almorzar y descansar. Por la noche fuimos al Explorer Lounge para escuchar  música clásica interpretada por un dúo de piano y violín, unos jóvenes de Rumania. Para concluir el día, fuimos al Showtime en el Queens Lounge;  los artistas eran los bailarines Sriani y Craig, los cuales son famosos por haber participado en la versión Australiana de Dancing with the Stars y So You Think You Can Dance.       

Hoy febrero 8 estamos yendo hacia Sídney, Australia; estaremos en el mar todo el día. Después de ir al gimnasio desayunamos y fuimos a escuchar a un invitado hablar de cómo Australia fue fundada con la Federación de seis colonias británicas en Enero 1ro. de 1901. A la hora del almuerzo conocí a una pareja de cubanos que viven en Miami Beach y hablé con ellos un rato. Ellos van a finalizar su viaje muy pronto;  van a concluirlo en Australia. Más tarde fui a presenciar la clase de baile que ofrecen Judy y Mike. Hoy enseñaban Line Dancing y como bailar Country Music.   

Tony no se sentía muy bien por lo que tomó una siesta larga para así estar listo para el evento de por la noche. A la 7:00pm fuimos al Crow’s Nest Lounge en el 9vo piso donde Samantha,  la coordinadora de eventos,  había asignado una sección para celebrar nuestro aniversario de bodas. Según entramos, ambos recibimos claveles rojos y champagne  mientras que se escuchaba la melodía de música clásica tocada por un pianista. El Capitán Mercer renovó oficialmente nuestros votos matrimoniales y nos otorgó un certificado mientras que el Padre Bob bendijo la ceremonia. Más tarde cortamos una torta mientras que nuestros seis invitados…. Ana Padrón, su hermana Teresa, su amiga Cathy, el matrimonio español…Juan Manuel & Charo y María Amelia, una profesora puertorriqueña que vive en Pennsylvania, la cual habíamos conocido anteriormente, observaron y nos acompañaron durante la ceremonia.  Un fotógrafo profesional tomó fotos durante toda la ceremonia. ¡El evento fue maravilloso y la atmósfera estupenda! 

Más tarde fuimos al estudio de fotografías donde Erin tomó numerosas fotos profesionales en blanco y negro. Luego fuimos al Pinnacle un restaurante exclusivo del crucero donde cenamos una comida gourmet. Concluimos la noche asistiendo al Showtime en el Queens Lounge. El artista invitado era un mentalista cuyo espectáculo consistía en adivinar el pensamiento de los participantes.

 El siguiente día fue también un día en alta mar. Ambos fuimos al gimnasio y más tarde decidimos escuchar a un historiador invitado sobre el nacimiento de Australia como nación. Al mediodía fui a las clases de baile donde estaban ofreciendo clases de rumba. Temprano en la tarde fuimos al Explorer’s Lounge para escuchar música clásica; allí conocimos a José, un señor Puertorriqueño y a Luis, un cubano de Miami, con sus respectivas esposas, Ileana (cubana) y Doris (colombiana), los cuales religiosamente se reúnen en este salón todos los días a la misma hora para conversar e intercambiar opiniones. Luego cenamos en el restaurante con Ana, Teresa y Cathy y concluimos la noche compartiendo copas de vino con el matrimonio español en el Crow’s Nest Lounge.  

1 de junio de 2015

Orientales en La Habana: éxodo silenciado por el régimen cubano


Orientales en La Habana:
éxodo silenciado por el régimen cubano

 

mayo 31, 2015

Una noche caliente y aburrida, tomando un aguardiente que te sacaba las lágrimas, Yosvany y un grupo de amigos de un batey recóndito de Yateras, en la provincia Guantánamo, a más de mil kilómetros al este de La Habana, planificaron asentarse en la capital para intentar cambiar su futuro.

“El caserío donde vivíamos no aparece ni en el mapa. Está en una región montañosa y allí la rutina de los más jóvenes es beber alcohol, y acostarse a dormir temprano. La deserción escolar es elevada y muchas niñas con 14 o 15 años ya son madres. Aquel villorrio es lo más parecido al infierno”, cuenta Yosvany sentado en su bicitaxi.

Dos días después de aquella noche, Yosvany y sus socios tomaron un tren rumbo a la capital. Tras 22 horas de viaje, controles policiales en busca de queso, café o marihuana, llegaron al supuesto El Dorado.

“Yo solo había visto La Habana por la televisión. Nunca había visto tantos autos ni edificios altos como el Focsa o el hotel Habana Libre. Las primeras fotos que le envié a mis padres fueron delante del Capitolio, como hacen todos los guajiros, y tomando cerveza de lata en un bar habanero. Es verdad que la ciudad está empercudida y casi en ruinas, pero al lado de las provincias orientales es Miami”, dice.

Como Yosvany, hay cientos de orientales en La Habana. La jerga oficial, displicente y estirada, los etiquetan como ‘población flotante’. Según el último Censo Nacional de Población y Viviendas, medio millón de compatriotas residen en la urbe en un auténtico limbo jurídico.

Desde 1997 existe un oprobioso decreto-ley, el 217, que prohíbe radicarse en la capital a personas que no nacieron en ella. Apartheid en estado puro.

Mientras las campañas de opositores cubanos machacan sobre las arbitrariedades del poder, la represión a quienes piensan diferente y las violaciones flagrantes de los derechos políticos, la infame normativa pasa de puntillas.

Un ejemplo. La espuria Ley 88, que sanciona con 20 años de cárcel a un periodista disidente o activista de derechos humanos está vigente, pero no se aplica. Todo lo contrario ocurre con el decreto-ley 217.

Si usted recorre los caseríos repletos de covachas mugrientas de aluminio y cartón, sin luz eléctrica ni servicios sanitarios en las afueras de La Habana, podrá comprobar lo que es vivir acosado por una ley.

Esas familias viven en tierra de nadie, en un status indefinido. Para los registros burocráticos no existen. No están asentados en el Registro Civil ni en la OFICODA, organismo que implementa la libreta de racionamiento.

Hace 14 años, Magda llegó desde Mayarí, Granma, a 800 kilómetros de la capital. Su vida es comparable a la de una gitana. “Mis tres hijos son ilegales en la escuela. Yo estoy en el papeleo para legalizar un cuarto que construí en San Miguel del Padrón. No tenemos libreta para comprar los mandados (canasta básica) y no podemos conseguir empleo por ser clandestinos”.

Gracias a los negocios subterráneos, Magda gana un dinero que ni soñar en su provincia. “Mi esposo recoge dinero para la ‘bolita’ (lotería ilegal) y junto a unos amigos, los fines de semana arman una valla de peleas de gallos. Todos los meses ese ‘bisne’ le deja buena plata. Yo vendo lo que aparezca, desde tabletas de maní molido hasta esponjas de baño. Los orientales somos luchadores por naturaleza. Hacemos trabajos que los habaneros les huyen”.

El acoso policial a los orientales en situación ilegal es constante. En los superpoblados barrios de la Habana Vieja, agentes policiales vestidos de negro con perros pastores alemanes están al acecho.

“Parecen nazis. A mí me han enviado tres veces de vuelta a Santiago. Pero me las agencio para volver. Aquello está que arde. Los bolsillos vacíos y la gente no tiene cómo prosperar. En la capital abunda el billete. Existen burujones de negocios por debajo del tapete”, señala Ernesto, técnico industrial que lleva seis años residiendo clandestinamente en La Habana.

Según Ernesto, lo más peligroso son los policías. “Casi todos son orientales, pero ni porque son paisanos te dejan tranquilo. Pero como hay tanta corrupción, se resuelve con dinero. El otro problema es que muchos habaneros nos ven como intrusos, dicen que venimos a quitarle sus puestos de trabajo. Nos llaman ‘palestinos’ y nos han dado fama de borrachos y chivatos”.

Una tarde de 2009, Ernesto decidió quemar todas las naves. Vendió su casa en el marginal barrio de Chicharrones en Santiago de Cuba, y en los arrabales de La Habana levantó un corral techado donde cría más de 50 cerdos.

“Me gano la vida vendiendo puercos. Los engordo con pienso comprado en almacenes estatales y con sobras que se consiguen en comedores escolares. El dolor de cabeza es la policía, que no te deja vivir. Ser oriental sin papeles en La Habana es vivir en constante zozobra. Parece que Fidel y Raúl no se acuerdan que ellos también son orientales”, enfatiza.

En cualquier municipio de La Habana, los ilegales orientales sobreviven refugiados en la clandestinidad. Como sea. Conduciendo un bicitaxi, criando cerdos o prostituyéndose. Siempre al filo de la navaja.

Publicado en Desde La Habana.

Iván García Quintero nació en La Habana, el 15 de agosto de 1965. Hijo de la periodista Tania Quintero Antúnez y del abogado, ya fallecido, Rafael García Himely. Después de pasar el servicio militar, no concluyó la enseñanza preuniversitaria, dedicándose a los más variados oficios, desde ayudante en una imprenta y aprendiz de plomería, hasta asistente de programas en la Redacción de Programas Especiales de la Televisión Cubana. En 1995 logró su sueño de incorporarse a una profesión que no le era ajena, el periodismo. Ese año fue admitido en Cuba Press, agencia de periodismo independiente fundada por el poeta y escritor Raúl Rivero el 23 de septiembre de 1995.  Condenado a 20 años de prisión en abril de 2003 y excarcelado y desterrado a España en julio de 2010. A partir del 28 de enero de 2009 empezó a escribir en Desde La Habana, su primer blog. Desde octubre de 2009 es colaborador del periódico El Mundo/América y desde febrero de 2011 también publica en Diario de Cuba. Tiene esposa y una hija, nacida el 3 de febrero de 2003.