24 de septiembre de 2012

EL PARTIDO LIBERAL NACIONAL DE CUBA


Laza de Armas, La Habana. Grabado de la época

EL PARTIDO LIBERAL
NACIONAL DE CUBA


El primer partido político de Cuba que llevó el nombre de “Partido Liberal” surgió en la época de la colonia. En el año de 1878, y aprovechando las escasas libertades reconocidas por el Pacto del Zanjón, los antiguos reformistas, con la colaboración de algunas importantes personalidades de la guerra del 68,  crearon el Partido Liberal, poco después llamado Partido Liberal Autonomista.

Sociológicamente fue el partido de las clases medias insulares: abogados notables, médicos, profesores, hacendados medios, salvo alguna excepción. Las principales figuras fueron abogados y ello se reflejó tanto en la provisión de buenos oradores como en el carácter técnico-jurídico que prevalece en sus principales textos.  

En su dirección se destacan conocidos intelectuales: abogados, periodistas, historiadores, economistas y oradores como José María Gálvez, Eliseo Giberga, José Antonio Cortina y Rafael Montoro.  El autonomismo buscado por este partido llegó a su fin al finalizar la Guerra Cubano-Hispano-Americana y proclamarse la República de Cuba.  

Lo que sigue es parte de un artículo publicado por Marcos Antonio Ramos hace ya algunos años en el Diario Las Américas, en el que se refiere específicamente, al Partido Liberal con más historia en la política cubana, sin nigún nexo o relación con el Partido Liberal autonomista de la Cuba colonial.  

Alfredo Zayas
El 28 de febrero de 1903 surgió el Partido Liberal Nacional bajo la jefatura del abogado, poeta e historiador Alfredo Zayas, quien se convertiría en nuestro Presidente con mayor erudición pues llegó a Palacio en 1921. Le acompañaban en 1903 Juan Gualberto Gómez y otros ilustres cubanos que participaron en la fusión de varios partidos. Pronto ingresarían al liberalismo el general Emilio Núñez, Juan Ramón O´Farrill, José Manuel Cortina y otros compatriotas. Los liberales cubanos participaron en las elecciones parciales de 1904 y lograron 11 de los 31 escaños camerales que se discutían. Ese mismo año surgirían el Partido Moderado, considerado como precursor del Partido Conservador Nacional del General Mario García Menocal que llegaría al poder en 1913.
 
Pero no sería hasta el 25 de abril de 1905 que los partidarios de Zayas en el Partido Liberal Nacional y los del general José Miguel Gómez en el Partido Republicano Conservador de Las Villas, así como integrantes del llamado “Grupo Masoísta” y los “Liberales Independientes” de Oriente se unirían para hacer surgir definitivamente el Partido Liberal, del que también serían fundadores el General José Lacret y Orestes Ferrara.

Así quedaron unidos sus caudillos históricos José Miguel y Zayas, sin olvidar personalidades tan importantes como Juan Gualberto y otros. El 23 de mayo se proclama la candidatura presidencial de José Miguel Gómez, acompañado para la vicepresidencia por Alfredo Zayas. El generalísimo Máximo Gómez, deseoso de oponerse a la reelección del presidente Tomás Estrada Palma promueve la fundación del partido, destinado a convertirse en el de mayor duración en pleno funcionamiento y con el mismo nombre hasta 1959.
 
A Estrada Palma, acompañado por Domingo Méndez Capote, candidatos del Partido Moderado, se enfrentan Gómez y Zayas, pero el día anterior a los comicios para las Juntas de Escrutinios, previas a la elección general, es muerto a tiros en la ciudad de Cienfuegos el representante liberal Enrique Villuendas. No entraremos de lleno en esa vieja polémica. En tal ambiente la Convención Nacional Liberal presidida por Zayas acuerda el retraimiento en las elecciones del primero de diciembre de ese año (1905). Al celebrarse los comicios se informa de una votación efectiva de 327,974 de un censo electoral de 429,730. Según esos datos, la candidatura Estrada Palma-Méndez Capote obtiene 306,874 sufragios. Solo los aspirantes del Partido Moderado y algun independiente obtienen cargos por eleccion en medio de acusaciones de “copo” de fraude.
 
Algunos liberales elegidos en las elecciones inmediatamente anteriores, es decir, las parciales del 1904, solicitan la nulidad de los comicios y se entrevistan con el honrado Don Tomás, que rechaza la proposición. Generoso Campos Marquetti le dice claramente al señor Presidente…”la única vía que resta a los liberales es la de pronunciarse en armas frente a la impuesta reelección”. Se van creando, pues, las condiciones para el alzamiento que algunos llamarían “la guerrita de Agosto”.
 
Después de actividades tan poco recomendables como la destitución por el gobierno central de los 32 alcaldes liberales, se inicia la rebelión el 19 de agosto de 1906. Entre los liberales que pierden la vida está el legendario combatiente por la Independencia Quintín Banderas, uno de los primeros en unirse al alzamiento. Al ser capturado, solicita ser fusilado, pero la Guardia Rural se decide a machetearlo y es enterrado, completamente desfigurado, en el cementerio habanero, sin honores militares.
 
En definitiva, la administración se vio perdida ante el avance de los liberales y el enorme apoyo popular de que disfrutaban entonces y después. El 13 de septiembre de 1906 llegaron a La Habana los acorazados estadounidenses “Denver” y “Des Moines”. El Departamento de Estado había designado como “Comisionado de Paz” a William Howard Taft, Secretario de la Guerra, acompañado de Robert T. Bacón, subsecretario de Estado. Con el tiempo, Taft sería presidente de Estados Unidos (1909-1913). En aquellos días tenía vigencia todavía la “Enmienda Platt”, pero fueron los mismos cubanos los que propiciaron su utilización, ¿cómo negarlo?
 
Estrada Palma renunció el 28 de septiembre, ya había logrado la renuncia del vicepresidente Méndez Capote y del Consejo de Secretarios. El 29 de septiembre de 1906 se iniciaría la Segunda Ocupación o Segunda Intervención de Estados Unidos en Cuba. El propio Taft asumiría inicialmente las responsabilidades del gobierno hasta que se haría cargo del mismo la persona escogida, Charles Magoon, quien regiría Cuba a nombre del Presidente de EE.UU. hasta el 28 de enero de 1909 cuando el gran caudillo liberal, José Miguel Gómez, asumiría la Presidencia.
 
Así pasan tantos centenarios olvidados. El del gran Partido Liberal de mis mayores, fundado finalmente en abril de 1905 y el de la Guerra de Agosto de 1906…  ¿Por qué acudimos tanto a la historia? Según Don Miguel de Cervantes, ella es “émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, y ejemplo y aviso de lo presente y advertencia de lo por venir”.


Hasta aquí el artículo de Marco Antonio Ramos relatando al detalle los primeros años  del Partido Liberal Nacional de Cuba. Prometemos para un futuro enfocar el devenir de este partido hasta su disolución definitiva.

En los actuales días regidos por la dictadura castrista, entre los movimientos clandestinos que a ella se oponen ha surgido un grupo que se auto titula Partido Liberal,  el cual tampoco tiene relación alguna con los anteriores Partidos Liberales que le han precedido.   
Fuentes:
http://www.orestesferrara.com

FRASE DE SABIDURÍA

Besos que vienen riendo
luego llorando se van.
Y en ellos se va la vida,
que nunca más volverá.
             
-  Miguel de Unamuno (1864-1936) Filósofo y escritor español

23 de septiembre de 2012

REFLEXIÓN



… el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres,
y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará.

Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle.
Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa, les preguntó:

-- ¿De que discutíais por el camino?
Ellos no contestaron,
pues por el camino habían discutido
quien era el más importante.

Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo:
-- Quien quiera ser el primero,
que sea el último de todos y el servidor de todos.

Y acercando a un niño,
lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
-- El que acoge a un niño como éste en mi nombre,
 me acoge a mí; y el que me acoge a mí,
 no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.
Marcos, cap 9


  
Quiero ser importante, Señor,
pero como Tú lo fuiste:
amando sin desmayo, sin tregua ni límite
aportando a este mundo un poco de fe y de esperanza
sabiendo que tu presencia
es garantía de que lo pequeño
es esencial para entrar por las puertas del cielo.

Quiero ser importante, Señor,
pero no con la medida del mundo.
Que aprenda, oh Jesús,
a invertir tiempo, sudor y esfuerzo
en lo que aparentemente no produce fruto.
En el campo que, por ser duro y árido,
nadie quiere ofrecer sus pies ni sus manos.
En los rostros que, porque reclaman justicia,
son desterrados y dejados de lado.

Quiero ser importante, Señor,
a tu estilo y con tu mano.
Poniendo valor donde abunde la debilidad,
colocando tu Palabra donde reine la confusión,
llevando tu persona donde nos sometan otros dioses,
anunciando tu venida
donde otros proclamen el vacío o el absurdo.
Al contrario de lo que el mundo pretende,
como un niño en tus manos,
como el evangelio,
que de día y de noche me recuerda y me dice.

Javier Leoz, betania.es

MADELEINE ALBRIGHT, VACLAV HAVEL Y LA LIBERTAD


Madeleine Albright, Vaclav Havel
y la libertad

Por Frank Calzón

Madeleine Albright, la ex secretaria de estado de Estados Unidos, estuvo en la Universidad Internacional de la Florida hace unos días donde dictó una conferencia extraordinaria en honor de Vaclav Havel, el intelectual y ex presidente de la República Checa. Havel, admirado por los que luchan por la libertad alrededor del mundo, fue preso político bajo el comunismo antes de dirigir la Primavera de Praga que llevó la libertad a su país. Albright, que también nació en Praga, tuvo que exilarse con su familia dos veces. La primera huyendo de los nazis, la segunda de los comunistas.

Las vidas de estas dos figuras extraordinarias adquieren una resonancia especial en Miami, donde los crímenes aborrecibles de dictadores, las infamias de las tiranías y la desesperanza del exilio son más que un titular de un periódico o un reportaje en un noticiero televisivo.

En su comparecencia, titulada “El legado de Vaclav Havel y la libertad”, Albright rindió homenaje a Havel, y recordó las declaraciones del presidente checo en su última visita a Estados Unidos, cuando denunció la tiranía castrista y pidió solidaridad para los cubanos que ansían la democracia en la isla.

Albright y Havel nacieron en el país que Neville Chamberlain, el primer ministro británico apaciguador de los nazis, identificó como “un país lejano del que no sabemos nada”. La doctora Albright es una distinguida catedrática universitaria, ex embajadora de Estados Unidos en Naciones Unidas, y después como secretaria de Estado fue miembro del consejo de ministros del presidente Bill Clinton.

Albright tenía dos años cuando su familia se exilió en Londres, escapando de los nazis. En sus fascinantes memorias El invierno de Praga, esa mujer excepcional relata cuando los nazis, derrotados, regresaron a Praga. Pero “Checoslovaquia se convirtió de nuevo en un campo de batalla entre la democracia y el totalitarismo y poco después [su] familia se vio obligada a exilarse por segunda vez”. Tenía once años cuando llegó a Estados Unidos.

Havel murió el invierno pasado y se le recuerda no solo como un político e intelectual europeo sino como una figura universal: “la conciencia de nuestro tiempo”.

Su valentía y sus escritos, especialmente su ensayo El poder de los sin poder, sirven de aliento y esperanza para los hombres y mujeres que luchan contra el despotismo alrededor del mundo.

Después de ser electo presidente, Havel insistió que de la misma manera que las democracias habían ayudado a los checos durante los años terribles detrás de la Cortina de Hierro, los checos deberían prestar sus voces a los pedidos de ayuda de birmaneses, tibetanos, coreanos del norte, chinos y cubanos. Así fue como le dio la bienvenida a Praga a Oswaldo Payá, Raúl Rivero, Carlos Franqui, las Damas de Blanco y otros cubanos. Fundó el Comité Internacional para Promover la Democracia en Cuba, que agrupó a muchos líderes demócratas, incluyendo al ex presidente chileno Patricio Aylwin, quien tras unas elecciones libres asumió la presidencia después de Pinochet.

En una pequeña cena privada en Washington, Havel me dijo que apoyaría la lucha por la libertad de Cuba, “no importa cuantos años sean necesarios para alcanzarla”. Aquel hombre conocía la importancia de los símbolos y el poder de la palabra y de la verdad: en un video producido para distribuir en todo el mundo, Havel pidió a los turistas que disfrutan las playas cubanas que recordasen a los presos políticos en la isla.

En el momento en que Albright hablaba en Miami, activistas de derechos humanos en la isla mantenían una huelga de hambre en Cuba exigiendo que el régimen excarcelase a un preso político que mantenía en prisión aunque ya había cumplido su condena. Albright, al dirigirse a cientos de personas ese día, estaba conciente de que los encarcelamientos y golpizas de presos políticos continuaban. Y de que la muerte de Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, a quien mencionó varias veces, no ha sido esclarecida.

Havel se destacó por su valentía. Hace unos años tuve la oportunidad de visitar el Ministerio de Relaciones Exteriores en Praga y me enteré de que los chinos amenazaban con cancelar un arreglo comercial de millones de dólares debido a las declaraciones de Havel sobre China y Tíbet. Havel no dejó que lo intimidaran.

Sus amigos y colegas han seguido su ejemplo. Cuando parecía que una resolución sobre la represión en Cuba no iba poder ser presentada ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, el embajador checo Martin Palous, al frente de la delegación de su país, logró su aprobación, a pesar de la fuerte oposición, los improperios y las amenazas de China, Libia, Venezuela, Rusia y Cuba, y sus amigos.

Havel se preocupaba por el apaciguamiento que las democracias le han dado al castrismo. En un artículo publicado en el Miami Herald en el 2005 denunció que “la Unión Europea baila según la música que le toca Fidel Castro”. Criticó la “la miopía” del gobierno socialista español que “había aceptado los deseos del gobierno cubano de que no invitasen a las funciones de la embajada española en La Habana a los disidentes cubanos”. A Havel le preocupaba que la Unión Europea hiciera lo mismo “para proteger las ganancias de las corporaciones europeas con hoteles en La Habana”.

“Sería difícil imaginar un negocio más vergonzoso,” sentenció.

Madeleine Albright también sabe identificar la cobardía, como cuando aviones de guerra castristas asesinaron a cuatro activistas por los derechos humanos al derribar dos pequeñas avionetas desarmadas, que buscaban refugiados en el medio de la tarde en el Estrecho de la Florida…  


Teniendo en cuenta su valentía, la historia de su vida, y su liderazgo al frente de la diplomacia norteamericana, no hubiera sido posible escoger a nadie mejor que Madeleine Albright para rendirle homenaje a Vaclav Havel en Miami, donde los cubanos libres y muchos otros le están eternamente agradecidos.

Frank Calzón es Director ejecutivo del Centro para Cuba Libre.

 

FRASE DE SABIDURÍA

Solo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas y reconocer sus errores.
- Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense